Hola a todos :D Sí, lo sé. Esta actualización fue súper rápida. Es que estaba tan emocionada por escribir este capítulo que no me aguanté las ganas. Hace tiempo que quería que los hermanos Elric aparecieran en este fic :D
Bueno, este es el capítulo 9. Ya falta poco para que acabe este fic. Como lo mencioné en el anterior capítulo, nos reencontraremos con los hermanos Elric :)
Actualmente, estoy volviendo a ver la versión original del Fullmetal Alchemist, la que se emitió en el 2003. Ya la había visto un tiempo atrás, pero en latino. Ahora, la estoy viendo en japonés subtitulado. Es la primera vez que veo esta versión después de haber leído el manga, así que recién me estoy percatando de lo mucho que varios personajes cambian respecto a la versión realizada por la gran maestra Arakawa.
Uno de ellos es Roy Mustang, quien, desde su primera aparición, lo sentí diferente. En el caso de Riza Hawkeye, también la sentí diferente, pero después de un par de participaciones en el anime. El punto es que creo ya los aburrí con esta introducción fuera de lugar, ¡así que comencemos con el capítulo 9!
Capítulo 9: La invitación
El cielo que se podía observar resultaba ser completamente azul. Podían contemplar las nubes y el sol en todo su esplendor, sin el ruido de la ciudad. La tranquilidad que se percibía les dejaba tiempo para poder pensar con calma sobre asuntos que tenían pendientes. No había llamadas telefónicas a último momento, papeleo encima del escritorio o visitas no deseadas en la oficina.
El equipo de Mustang se encontraba viajando en una carreta que era jalada por un caballo. Estaban cansados por el largo viaje; sin embargo, sabían que el motivo de su travesía lo valía.
Mientras sus subordinados dormían u observaban el paisaje, el general de brigada se mantenía ensimismado en sus pensamientos. Había pasado un par de semanas desde la última charla que había tenido con Grumman y aún no podía olvidarse de las palabras del Führer.
- Así que has decidido rechazar la oferta – le había respondido Grumman con total serenidad.
- Así es. No pretendo obligar a mi subordinada a asumir tal compromiso sin tomar en cuenta sus sentimientos.
- ¿Obligar? Yo no te he pedido que la obligues a que se case.
- Ella se sentiría obligada a aceptar si le explico el verdadero motivo del compromiso. Además, yo no sería capaz de proponérselo sin ser totalmente sincero con ella.
- Entiendo tu posición. Es una pena que no hayas accedido. Bueno, ya pensaré en otra cosa, te aseguro que no será mi última oferta – agregó tomando un poco de café.
- Creo que debería rendirse. La teniente Hawkeye está saliendo con un mercader.
Grumman casi se atragantó con el café que estaba bebiendo. No podía creerlo, no había escuchado que su nieta había conocido a algún joven en el cual estuviera interesada. Siempre le preguntaba a la teniente Rebeca Catalina si algo nuevo había pasado con alguno de los miembros del equipo de Mustang y ella siempre le había respondido que nada interesante había ocurrido.
- ¿Y se puede saber por qué estás perdiendo el tiempo aquí en lugar de hacer algo al respecto? ¿Piensas dejarlo así, y quedarte tan tranquilo?
- No puedo interferir con los asuntos personales de mis subordinados. Ellos deciden libremente qué hacen en su tiempo libre. La teniente Hawkeye no es la excepción a esa regla.
Si bien él le había dejado en claro al Führer que no tenía intenciones de cumplir con la petición de casarse con su nieta, no estaba totalmente seguro si podría dejar el tema de lado. No debía involucrarse en la vida amorosa de su equipo, pero no soportaba que ese tipo siguiera detrás de su asistente. ¿Qué tenía de especial él para que ella lo hubiera aceptado? Solo resultaba ser un muchacho común y corriente, con una vida tranquila y sin tantas complicaciones. Entonces, Roy se puso a pensar que quizá ese era el tipo de vida que ella estaba buscando. Después de haber sufrido el infierno en vida, quizá ella deseaba tener una vida tranquila y sin agitaciones, una vida que no podría tener junto a él.
Antes de que pudieran percatarse, habían llegado a Rizenbul, el pueblo natal de los hermanos Elric. Havoc sacó una tarjeta de su bolsillo y sonrió después de volverla a leer.
- No puedo creer que esos niños hayan crecido… me siento viejo.
La tarjeta resultaba ser una invitación a la boda del menor de los hermanos, Alphonse Elric. Después de haber viajado por todo Xing en compañía de Mei Chang, una relación más íntima que una simple amistad había nacido entre ambos.
Edward se había casado con Winry un tiempo atrás. Se habían convertido en los orgullosos padres de dos niños: Edward jr. y Trisha. Ambos pequeños se encontraban jugando en el jardín con algunos juguetes mientras Winry cuidaba de ellos. Su primogénito ya podía pararse; sin embargo, aún tenía que cargar a su hija menor.
Cuando vio a los militares, se alegró por su llegada y los invitó a pasar. La boda sería en la tarde; sin embargo, todo ya estaba listo para la pequeña ceremonia. En la parte de atrás, habían colocado sillas para los invitados y el ministro ya estaba preparando su pequeño discurso.
Pinako les sirvió un poco de té y dejó los regalos en la mesa. Luego, llamó a Edward para que bajara a saludar. Aunque tardó un par de minutos, al final bajó cargando una silla de madera que acababa de arreglar con sus manos.
- Listo, terminé de arreglar la última – dijo cansado mientras se limpiaba la frente con un brazo -. Hola a todos, es bueno volverlos a ver.
- Hola, Acero, veo que creciste en estos años – comentó Mustang con el típico tono de voz que usaba para fastidiarlo.
- Lo de la estatura tuvo remedio conmigo, pero cuénteme, coronel… ¿ya dejó de ser inútil bajo la lluvia?
- Ya no soy coronel, ahora soy general de brigada.
- Y yo ya no soy "Acero", dejé de ser alquimista estatal hace mucho tiempo. Muchas cosas cambian con el pasar del tiempo, excepto sus habilidades bajo la lluvia.
- Edward, no seas descortés – le dijo Winry -. El general de brigada es uno de nuestros invitados.
- Yo no lo invité, fue Al.
- ¿Y dónde está Alphonse? – preguntó Falman
- Se fue al mercado con Mei para hacer unas compras. Después de la boda, volverán a Xing, así que querían llevar comida para el viaje.
Poco a poco, los demás invitados comenzaron a llegar. Varios vecinos del pueblo llegaron con sus regalos. La señora Gracia llegó poco después junto con hija, quien se encariñó rápidamente con los pequeños hijos del matrimonio Elric. También llegaron la teniente María Ross y el sargento Brosh, acompañados por el mayor Armstrong, quien llevaba consigo una carta de parte de su hermana. Ella no podía asistir, pero mandaba sus felicitaciones al menor de los Elric. También llegaron Darius, Zampano, Heinkel y Jerso, quienes aseguraban que pondrían el lado salvaje de la celebración. La maestra de los hermanos Elric también se hizo presente. Llegó acompañada de su esposo, quien cargaba 10 kilogramos de carne en su espalda, dicha carne sería su gran regalo.
Un cartero llegó a la casa llevando un paquete enviado desde Xing. Se trataba de un regalo a nombre de Ling, quien no podía asistir por cuestiones de tiempo. En la tarjeta de felicitación, invitaba a Alphonse a visitarlo cuando regresara a su país.
Los novios regresaron del mercado con varios paquetes en sus manos. Al ver a todos reunidos allí, los saludaron y se disculparon por la demora. Querían realizar la ceremonia lo más temprano posible para que tuvieran tiempo de buscar algún hospedaje o volver a la ciudad si así deseaban.
Winry llevó a Mei a su habitación para que pudiera cambiarse, mientras que Edward acompañó a su hermano menor para que se preparara. Los invitados se dirigieron a la parte trasera de la casa y tomaron asiento. El ministro se alistó para iniciar la ceremonia y tomó un poco de agua.
Alphonse no tardó en bajar junto con Edward. El novio admitió que se encontraba un poco nervioso por la situación y bebió un poco de agua para calmarse.
- Vamos, yo también estaba un poco nervioso, pero no es la gran cosa. Solo se trata de firmar un papel – le dijo Edward.
- ¿En serio? ¿También pensaste eso el día de tu boda?
-Para ser sincero, no. Pero recuerda que yo también estaba como tú y lograste calmarme, así que es mi deber de hermano corresponderte de la misma manera.
Mientras los hermanos Elric conversaban y Winry ayudaba a Mei a vestirse, Pinako cargaba a la pequeña Trisha, mientras que Edward jr. gateaba por todo el lugar. El pequeño niño, quien resultaba ser una versión miniatura de su padre, llegó hasta los pies de la teniente Hawkeye, quien le sonrió cuando lo vio acercarse.
- Hola, pequeño Edward – le dijo mientras lo cargaba con cuidado -. Eres idéntico a tu padre.
- Es cierto, solo los diferencia la estatura – comentó Havoc observándolo -. Me pregunto si también se volverá alquimista.
- No podemos saberlo ahora. Tendremos que esperar a que crezca para confirmarlo – dijo Roy mientras arrebataba al pequeño de los brazos de su asistente -. Si termina siendo alquimista, es probable que sea tan habilidoso como su padre.
Roy se quedó mirando fijamente a Edward jr. Era la primera vez que cargaba a un ser tan diminuto entre sus manos. De pronto, Fuery le pidió que le dejara cargar al niño; por lo que se lo pasó con cuidado. De pronto, todos los presentes querían cargarlo. Les parecía tierno ver al hijo mayor del ex – alquimista de acero, quien había tenido un duro camino.
- Y, dígame, teniente Hawkeye – comentó Gracia, quien se encontraba sentada detrás de Riza-, ¿usted no piensa en tener un hijo en un futuro próximo?
- Bueno, tengo otras prioridades por el momento, así que establecer una familia no figura entre mis planes.
- Pero, escuché que usted estaba saliendo con un joven muy apuesto y caballeroso, ¿no cree que quizá termine casándose con él y convirtiéndose en madre?
- Es cierto, pero …
- Miren, allí está Alphonse – interrumpió Roy, quien no quería escuchar más acerca de dicho tema.
Edward acompañó a su hermano hasta que ambos llegaron hasta donde se encontraba el ministro. Lo dejó allí después de desearle buena suerte y se paró a un lado de la mesa en donde el ministro colocaba los papeles que los novios tenían que firmar.
Winry no tardó en bajar para avisar que la novia ya estaba lista para bajar. Mei bajó luciendo un hermoso vestido típico de su país. Cuando salió al jardín, Alphonse se puso más nervioso al verla tan hermosa. Ella también se encontraba intranquila, lo cual provocó que tropezara y que se cayera al suelo. Alphonse corrió a ayudarla, pero también se cayó al suelo. Mei comenzó a reírse por la situación tan cómica que había ocurrido, al igual que él. Todos los invitados, incluso el ministro, se comenzaron a reír. Dicho incidente ayudó a que los novios ya no estuvieran nerviosos y pudieran disfrutar su boda.
La ceremonia se llevó a cabo sin mayor inconveniente. El ministro los casó antes de que llegara el ocaso. Ambos firmaron los documentos que los unían ante la ley y se colocaron los anillos de casados. Todos los presentes aplaudieron para celebrar la boda de la pareja, quienes los invitaron a pasar a la casa para comenzar la celebración.
Alphonse dio un pequeño discurso para agradecerles a todos por haber asistido a su matrimonio. Le alegraba ver a todos reunidos después de tanto tiempo.
Después de la cena, Edward y Winry llevaron a sus hijos a su habitación para que pudieran dormir. Todos los invitados se dispersaron por la casa para poder conversar con comodidad. Pinako sacó un par de botellas de alcohol y repartió las copas para que pudieran brindar. Cuando Edward y Winry regresaron, el mayor de los Elric dijo unas cuantas palabras felicitando a su hermano y propuso un brindis.
Todos bebieron en nombre de la felicidad de la nueva pareja de esposos. A falta de una banda, Pinako sacó su radio para poner música y así animar la noche. Todos se olvidaron que debían conseguir hospedaje en el pueblo debido a la diversión del momento. A pesar de que se trataba de poca gente, se divertían como si se tratara de la fiesta del año.
- Creo que nunca te agradecí apropiadamente por haberme salvado en aquella ocasión – le dijo Riza a Mei mientras conversaban.
- No debe preocuparse por eso, teniente. Cualquiera hubiera hecho lo mismo en mi lugar. Además, no podía dejarla morir desangrada en ese lugar.
- De todas maneras, te lo agradezco.
- ¿Y cuándo se casará con el general Mustang?
- Estás equivocada, nosotros no tenemos esa clase de relación – respondió con la seriedad del caso.
- Eso no fue lo que yo vi ese día. Aún recuerdo cómo él la abrazaba a usted de modo tan protector. Era obvio que no solo se trabaja de una relación de trabajo – dijo sonriendo
- El general de brigada reaccionó de esa manera por la situación, hubiera reaccionado así si se tratara de cualquier persona cercana a él.
- Pues, yo no lo creo. Apostaría a que solo reaccionó así porque se trataba de usted.
Riza recordaba ese momento con claridad. Aún podía recordar la expresión en el rostro de su superior cuando la sostenía en sus brazos mientras le pedía que abriera los ojos. Asimismo, no podía borrar de su memoria la calidez que sintió cuando la abrazó después de que Mei la salvara. Inconscientemente, dirigió su mirada hacia su jefe, quien se encontraba conversando con Alphonse mientras ambos bebían.
Habían pasado por muchas aventuras y desventuras juntos. Habían estado juntos desde tantos años atrás que se conocían perfectamente. Habían pasado por muchos problemas por todo el tema de Padre y los homúnculos, y habían regresado con vida; sin embargo, aún tenían que seguir luchando para que él llegara a la cima. Todavía tenían pendiente la fundación del nuevo pueblo de Ishval… lugar en donde las cosas se habían salido de control entre ellos. No obstante, ella no podía permitir que haberse dejado llevar por la tentación durante una noche arruinara su relación laboral.
Cuando la celebración terminó, los invitados se despidieron y se fueron en busca de un lugar para pasar la noche. Varios vecinos que habían asistido a la fiesta les ofrecieron un lugar para que descansaran; sin embargo, el equipo de Roy prefirió ceder dicho ofrecimiento a la señora Gracia, quien tenía una hija consigo, y a Izumi y su esposo.
Por suerte, lograron encontrar una posada con suficientes habitaciones para todos los militares que habían viajado hasta dicho pueblo, aunque tendrían que compartir el dormitorio. La teniente Hawkeye y la teniente Ross compartieron la misma habitación, debido a que eran las únicas mujeres militares que habían asistido.
María Ross no podía evitar recordar la conversación que había tenido con Mustang. Si bien se había enterado de que había decidido rechazar la oferta de Grumman, aún no podía sacar de su cabeza la idea de ver juntos a ambos militares.
-Teniente Hawkeye – dijo María Ross -, ¿puedo hacerle una pregunta?
- Por supuesto, aún sigo despierta.
- ¿Con qué clase de hombre le gustaría casarse?
- Esa es una pregunta un poco personal…
- La boda de Alphonse me dejó pensando en ese tipo de cosas. Disculpe si la pregunta fue indiscreta.
- No hay problema. Supongo que no pudo evitarlo.
- Escuché que usted está saliendo con un joven comerciante, ¿es eso cierto?
- Así es. Se trata de un viejo amigo de mi pueblo natal.
La teniente Ross no le hizo más preguntas a la teniente Hawkeye para evitar que pareciera que era indiscreta. De pronto, pudo escuchar la voz del mayor Armstrong hablando sobre las tradiciones que su familia mantenía de generación en generación. En ese momento, comenzó a preguntarse quiénes había tenido la mala fortuna de compartir la habitación con él.
Hasta aquí llega el capítulo 9, espero que lo hayan disfrutado :D
PD: Arakawa dijo que en el mundo en donde transcurren las aventuras de los hermanos Elric, no existe las religiones como las conocemos; sin embargo, supongo que debe haber alguna clase de ceremonia para los matrimonios. Es por ello que no hubo un sacerdote, un vestido blanco o un ramo de flores que la novia lanza o algo así.
El día en que publiqué el cap 8, me fijé las visitas a este fic, me sorprendí al ver que tengo más de 10 visitas durante el primer día de publicación del nuevo capítulo, ya que pensé que no lo leía mucha gente. Estuve gratamente sorprendida :) Sin embargo, quiere decir que hay muchos lectores que no comentan :(
Los animo a que dejen algún comentario cuando lean este y otros fics. Las personas que escribimos estas historias siempre esperamos que dejen algún comentario, así sea corto; ya que siempre nos anima a seguir escribiendo.
Hablando de comentarios, ¡llegó el rincón de los agradecimientos!
Butterfly of the life: Gracias por comentar! :D Sí, así es. Cuando termine este fic, comenzaré otro. La trama principal de la historia no será royai, pero sí aparecerán. Cuando se enteren de qué tratará, verán la importancia de ellos dos en la historia :D
Así como animo a los lectores a comentar, también me gustaría animar a los escritores a no dejar sus historias sin terminar. En estos días, he estado leyendo algunos fics muy buenos e interesantes; sin embargo, nunca fueron terminados :(
Bueno, eso es todo por ahora. Estaré trabajando en los siguientes capítulos :) Ya llegan los momentos más interesantes…
Bye bye
Viva el Royai!
