Hola a todos! Bienvenidos a los nuevos seguidores de mi fanfic, me siento muy agradecida y feliz que les haya gustado. Y... Lo siento mucho! desde hace tiempo quería actualizar este fanfic pero de verdad estaba bloqueada, eso y con la universidad que no ayuda mucho no veía manera de avanzar. Pero aquí está! Me parece que quedó un poco corto pero les aseguro que el siguiente lo haré super largo!

Y muchas gracias a los que dejaron reviews! Realmente me han hecho feliz.

Declaro que no soy dueña de la serie de The Maze Runner ni ninguno de sus personajes excepto mi OC. Toda la serie le pertenece a James Dashner.


"Tomaremos otro descanso aquí." Dijo Minho, deteniéndose en medio del pasillo. "Este será el último y luego regresaremos." y se sentó en el suelo.

Han sido horas desde que entramos al laberinto. Aproximadamente más de dos desde el último descanso. En casi todo el día que pasamos aquí Minho me iba explicando claramente cómo funcionaba el laberinto, como lo dividían y como existían diferentes grupos a los que se les asignaba estas áreas, y como todos estaban encargados de hacer el bosquejo de las áreas recorridas en el laberinto a diario, para poder comparar los cambios que se habían hecho al día anterior después de que los muros se movieran.

Es muy cansado.

Correr todos los días así, presionados por la hora, revisando a cada minuto la posición del sol.

Muy agotador.

Pero por alguna razón, todas estas horas que he estado corriendo no me he sentido exhausta. Cansada sí. Exhausta no.

Me reí internamente. Debo de haber sido alguna clase de deportista antes que me borraran la memoria probablemente.

Tomé un gran sorbo de mi botella de agua y miré al cielo. Podía decir que en alrededor de una hora anochecería. Eché un vistazo a Minho y él ya se encontraba poniéndose de pie. Se sacudió el pantalón y me miró. Alzó una ceja y habló.

"Hey, ya." aplaudió "Es hora de volver. Apresúrate, Larcho." Asentí y guardé mi botella rápidamente. Me puse de pie e instantáneamente Minho empezó a correr en dirección de donde habíamos venido. Dimos varios giros.

Derecha, izquierda, izquierda, derecha.

Todos estos ya los recordaba.

Minho se detuvo por un segundo y volteó a mirarme, su rostro un tanto burlón.

¿Que planeaba?

"Mira novato, corre tú por delante. Quiero ver que tan buena es tu memoria." Le quedé mirando. El me rodó los ojos. "¡Vamos! Yo voy por detrás. ¡Apresúrate!" Solté un suspiro y empecé a correr.

Nuevamente.

Izquierda, derecha, izquierda, izquierda, derecha.

Y así seguidamente.

Solo se escuchaba el sonido de nuestra agitada respiración en el silencio que había.

Sentí en todo el momento la mirada de Minho en mi espalda, pero en todo el transcurso que yo fui por delante nunca hablo. Solo me seguía.

Por Ultimo.

De frente, derecha, derecha, izquierda.

Y Ahí estaba.

La entrada al Área.

Voltee a mirar a Minho con una sonrisa de medio lado. El rodó los ojos y asintió la cabeza con satisfacción. Con mis últimas energías corrí hasta pasar la puerta y me lancé al césped. Cerré los ojos por unos segundos mientras escuché que algo golpeaba el piso al lado mío. Levanté mis parpados y Minho estaba tirado a mi costado, respirando como si se le acabara el aire y ojos cerrados.

Lo quedé mirando, inspeccionando su rostro. Sus mejillas estaban rosadas y su rostro estaba empapado de sudor. Tenía ojeras debajo de sus ojos rasgados que no había notado antes. Sus labios gruesos estaban secos, como si no hubiera tomado una gota de agua en días.

Se veía agotado.

Desvíe la mirada hacía la puerta y me senté.

Creo que si podría hacer esto todos los días.

Voltee mis ojos y miré a mi alrededor en el Área. En otras puertas ya iban entrando los demás corredores.

"Lo hiciste bien hoy, novato." Voltee mi cabeza velozmente al escuchar la voz de Minho. Con mis ojos completamente abiertos lo miré incrédula. No pensé que lo escucharía adularme. El río suavemente y se sentó también. "¿Que hay con esa cara? ¿Quieres que te la golpee?" Negué con la cabeza. "Bien, como decía, Lo hiciste bien. Pero ahora debo hablar con Alby respecto a ti. Puede que hayamos encontrado algo en lo que eres bueno AL FIN." Dijo, y luego soltó un hondo suspiro. "Ve a darte una ducha o lo que sea. Te llamaré luego cuando se te necesite." Asentí y me puse de pie. Miré a Minho, quien sacudió su mano en gesto de que me fuera. Le sonreí una última vez y me dirigí hacía los baños. A medio camino a ellos sentí la tierra vibrar y el sonido muy familiar de los muros arrastrándose. Miré por encima de mi hombro y vi las puertas del laberinto cerrarse. Suspiré.

Realmente necesito ese baño.


"Y que tal te fue hoy, ¿Novato? Por tu cara veo que esta vez no lo arruinaste." Dijo Sartén. Yo asentí fuertemente mi cabeza, con la boca llena del estofado que él había preparado para la cena. Sartén soltó una fuerte carcajada y siguió comiendo su porción extra de comida que había separado.

Todos se habían retirado ya que hace un rato habían terminado de cenar, así que los únicos que quedaban éramos nosotros dos. Fue una suerte que Sartén me separó un poco de comida a mi también, pensé que no encontraría nada al llegar tarde a la cocina. ¿Por qué llegué tarde? Después de mi baño me vino el cansancio de correr todo el día y decidí darme una siesta. Lo que no pensé fue que la siesta me duraría hasta la hora que la cena terminara. Cuando abrí los ojos, vi que todo estaba oscurecido y algunos de los chicos ya estaban recostados encima de sus sacos. Salí disparada hacía la cocina. Allí Sartén se burló de mi por quedarme dormida y luego fue por nuestros platos de comida.

Hasta ahora no me habían llamado ni Alby, Minho o Newt.

Tenía curiosidad de saber que había decidido Alby. Después de todo se me dejo probar en el área de corredores ya como último recurso debido a que no era buena en ninguno de los demás trabajos. ¿Qué tal si al final Alby no quiere que esté con los corredores? ¿Y si hace que trabaje a la fuerza en el Matadero?

¡No lo aguantaría! ¡Ese sitio es horrendo!

Sacudí la cabeza de tan solo pensar en el matadero.

Creo que ya no tengo hambre.

Deje la mitad que me quedaba de comida a un lado y miré a Sartén. El me miró con intriga y señalo mi plato. "¿No te lo vas a comer? Pensé que tendrías bastante hambre." Negué con la cabeza y saque mi libreta del bolsillo. 'No sé si quedaré como corredor' escribí y se lo mostré. "¿Por qué? Lo hiciste bien hoy, ¿no es así? entonces serás un corredor. No hay forma que te pongan en otra parte, ¡solo estarías estorbando!" dijo esto último riendo. Yo me sonreí ligeramente pero negué de nuevo 'No me han llamado hasta ahora. ¿Qué tal si dicen que no?' Sartén me rodó los ojos. "Que sí. Yo sé lo que te digo, larcho. Ahora, ¿en serio no te vas a comer eso?" Miré el plato de Sartén, el cual estaba limpio. Me reí y le pasé mi plato. Instantáneamente Sartén me lo quitó de las manos y empezó a comérselo.

"Oye, Larcho ¡Andaba buscándote!" Escuché, antes de que algo me golpeara en la cabeza. Salió un quejido silencioso de mis labios y voltee con el ceño fruncido a ver quién me había golpeado. Parado atrás mío estaba Minho con su sonrisa burlona de siempre, parado derecho, quijada alta y sus manos en su cintura.

"¿Qué pasó, Garlopo? ¿Qué dijo Alby?" Dijo Sartén, limpiándose la boca con su ropa. Esta vez el rostro de Minho cambió, mostrándose triunfante.

"¿Qué crees tú? Ya tengo a otro corredor." Salté de mi asiento y giré mi cuerpo mirando a Minho. Mis ojos estaban tan abiertos que parecían que iban a saltar y sentía mi corazón acelerado. Parecía que Minho había notado mi rostro de sorpresa y asintió su cabeza "Es serio, novato. Eres oficialmente un corredor." Antes de que pudiera pensarlo me lancé encima de Minho, rodeando mis brazos su cintura y empecé a saltar sacudiéndolo de un lado a otro. Minho río y luego me golpeó nuevamente en la cabeza con sus nudillos, haciendo que lo soltara. Sacudí la cabeza.

"Ya, cálmate novato. No quieras que te mande de fregón." Negué la cabeza veloz. Atrás mío Sartén se reía. "Vamos a seguir recorriendo el laberinto juntos por lo menos una semana, luego veré a que área te mando. Ahora, ve a dormir. Ya sabes que debes levantarte temprano."

"Así es, Alex. Hazle caso a papá Minho y ve a dormir, o te castigará."

"Cállate, garlopo." Ambos rieron mientras yo sonreía... hasta que Minho puso sus manos en mis hombros, me dio media vuelta y empujó. "¡Deja de reír y ve a dormir de una vez! ¡Te espero mañana a las 6 en punto, larcho!"

Voltee mi cabeza arrugando mi nariz. Traté de fulminarlo con mi mirada, a lo cual el solo rio y me dio la espalda.

Rodé los ojos y seguí mi camino.


*1 Semana Después*

Jadeos.

Era lo único que se escuchaba en ese laberinto, junto al ruido de pisadas apresuradas que hacían eco con los muros.

El cielo estaba a punto de oscurecer y Minho y yo todavía nos encontrábamos dentro del laberinto. Nos habíamos adentrado mucho en el que se nos hizo más largo el trayecto de regreso.

Necesitábamos volver ya.

Hasta que luego de giro tras giro nos encontrábamos en el corredor que daba a la entrada al área.

"¡Vamos! ¡Apresúrate!" Gritó Minho delante de mí. Yo asentí la cabeza, ignorando el hecho que por el momento no podía verme. Mi garganta estaba seca y mi respiración agitada. Parecía que mi corazón saltaría de mi pecho en cualquier momento.

Estaba cansada, quería tirarme al piso y descansar pero pensar que en cualquier momento empezarían a cerrar las puertas hacía que me olvidara del dolor de mis pies.

Hasta que, de hecho, empezaron a cerrarse.

"MIERDA, CORRE MÁS RÁPIDO BENDITO LARCHO!" Grito Minho.

El trayecto de donde estábamos hasta la puerta se hizo una eternidad, déjenme decirles.

Todo parecía en cámara lenta. Minho gritaba, yo corría, las puertas se iban cerrando más y más. Ya estando cerca de ella la puerta ce encontraba a un metro de cerrarse.

Como último recurso, Minho y yo nos lanzamos con todas nuestras fuerzas hasta que logramos cruzar justo antes que se cerrara por completo la puerta.

"¡Pensé que no lo harían!" Grito una voz ya conocida.

Voltee la cabeza hacía un lado y vi a Newt con el rostro medio pálido pero con una larga sonrisa adornando su rostro, parecía aliviado. Yo asentí mi cabeza y le sonreí. Luego me tiré de espaldas al piso y cerré los ojos, respirando profundamente y agradeciendo a los cielos que llegamos a tiempo.

"Juro que yo también pensé que no la contábamos." Dijo Minho, entre jadeos.

"Son los últimos en llegar. Todos ya se han bañado e ido a comer. Varios de nosotros estábamos preocupados de que todavía no llegaban, Algunos hasta pensaron que se habían cruzado con un penitente." levante los parpados para ver a Newt justo rodando los ojos por lo último dicho. Yo me sonreí." Bueno, ya levántense y hagan lo que tengan que hacer. Deben de estar con hambre." Dijo, dando una ligera patada al pie de Minho.

Minho le rodó los ojos y se puso de pie. "Pues, yo me muero de hambre. Así que me iré a comer lo que Sartén haya preparado. ¿Tú que vas a hacer?" Dijo dirigiéndose a mí. Me senté y señale con mi dedo los baños. Quería bañarme antes que todo, aprovechando que todos se encontraban comiendo y nadie me interrumpiría.

"Si, de verdad necesitas un baño con urgencia." Dijo Minho, mientras se tapaba la nariz. Newt río y fue mi turno de rodar los ojos. Me di media vuelta y comencé a caminar "¡No vayas a demorar, que de ahí no encontrarás nada para comer!" escuche a Newt gritar.

Me dirigí hacía donde dormíamos a tomar una moda de ropa limpia y luego fui en dirección a los baños. Siempre en el camino saludando a los demás con los que me cruzara. Cuando llegué allí, cerré con todas las puertas y me fui a la ducha que se encontraba al final de la fila. Sabía que con cerrar las puertas era suficiente, no había necesidad de poner seguro ya que cuando normalmente los chicos que entraban al baño solo entraban a orinar por un segundo y se iban rápidamente, no se acercaban a las duchas.

Me quité la ropa y la puse a un lado donde el agua no llegara a mojarla y fui a abrir la llave de la ducha. El agua, como siempre fría, me ayudaba a refrescarme bastante después de un día tan largo.

Comencé a masajearme el cuero cabelludo y luego procedí a frotarme el jabón en mi cara y cuerpo.

Hasta que me detuve en seco al escuchar una voz fuera del área de las duchas.

"Hey garlopo, ¿todavía te estás bañando..?" La perilla empezó a moverse.

Rápidamente giré para tomar mi ropa, pero antes de que lo hiciera la puerta se abrió.

Lentamente moví mi cabeza hacía la puerta, y sentí un miedo tremendo a ver a Minho ahí parado, con un rostro de terror al verme como me encontraba. Sus ojos trazaron cada parte de mi cuerpo, desde mis pies hasta que llego a mi rostro, donde cruzamos miradas y el giro, tapándose los ojos.

"¿E-eres una chica?" Lo escuche susurrar. Cerré la llave de la ducha y traté de secarme lo más rápido que pude, mientras me ponía la ropa encima lo escuchaba seguir hablando "Obviamente eres una chica, si no, no lucirías así." sonó más a que estaba hablando con el mismo. Cuando ya estuve lista me acerque a él lentamente y tome su hombro. Al segundo que lo toqué el inmediatamente se movió y sacó mi mano. Volteó a mirarme y se veía bastante molesto.

"¿Por qué no dijiste nada? Alby tiene que saber de esto. ¿Cómo pudiste mantenerlo oculto?" Me increpó. Tome su mano y traté de escribir encima de su palma de manera que lo entendiera. -" ¿Qué tal si todos me rechazan después de esto? ¿Qué pasaría si Alby me expulsa del Área y me condena a pasar el resto de mis días en el laberinto?"- Traté de decirle. "¡Alby no haría algo como eso!" Me respondió con furia. Le rodé los ojos y seguí escribiendo en su mano. -"Pues perdón por sentir miedo al llegar a un lugar en el que no conozco donde todos son hombres y el líder es atemorizante."-

Minho me miró de nuestras manos a mi rostro, su cara mostrando cierto entendimiento y luego cerró los ojos. Soltó un profundo suspiro y me miro nuevamente. "Alby tiene que saber de esto." dijo.

Rendida, asentí la cabeza.

Él ya lo sabía, no había nada que podía hacer.


Uno, dos, tres golpes en la puerta.

"¿Quién es?" Se escuchó un poco bajo del otro lado de la tabla de madera.

"Soy Minho, Garlopo. ¿Ya puedo pasar?" Dijo Minho mientras rodaba los ojos, moviendo un pie un tanto impaciente. El sonido de cosas moviéndose pudo ser escuchado desde donde nos encontrábamos parados y luego un ligero "Pasa" fue dicho, junto con otros murmullos que parecían ser insultos dirigidos al que se encontraba a mi lado.

Minho abrió la puerta y se hizo a un lado para que pasara yo primero. Froté mis manos sudadas por los nervios en mi pantalón y crucé por el marco de la puerta, siendo lo primero que vi a un Alby con un rostro desconcertado sentado al lado de una mesa, con su espalda descansada en el espaldar de su asiento y sus piernas cruzadas. Sus ojos se posaron en mí por unos segundos y luego los dirigió a Minho, quien ya había cerrado la puerta detrás de él y se encontraba envolviéndole la mirada.

"Ésta bien, "dijo cuidadosamente "¿Qué hizo ahora el Larcho para que lo trajeras aquí?"

Minho me miró por un segundo y luego me tomó del hombro, acercándonos hacía donde estaba Alby. Él solo levanto una ceja pero no dijo nada, esperando a que el corredor hablara.

"Alby, Alex es una chica." Dijo serio. Alby se mostró sorprendido por un minuto hasta que empezó a reírse.

"Vamos Minho, No estoy para bromas-" continuó hasta que vio que Minho no había cambiado de rostro. "-es en serio?" dijo, luego me miró a mí y su cara se tornó molesta "Es en serio?" dijo esta vez dirigiéndose a mí. Yo solo asentí mi cabeza, miré hacia el suelo y luego volví a mirarlo a él. Alby levanto su mano y comenzó a pellizcarse la nariz. "¿Por qué no dijiste nada?" dijo.

"Ella tenía miedo Alby. Así como todos lo tuvimos cuando recién llegamos." Alby bajo la mano y miró a Minho.

"¿Alguien más sabe de esto?" Le pregunto. Minho me miró a mí y yo negué velozmente con la cabeza. Alby luego se dirigió a ambos "Bien, nadie más debe saber de esto. Si llegara a pasar, estoy seguro que el área se volvería un completo caos. ¿Quién pensaría que llegaría una chica?" Dijo rodando los ojos. "Le informaré a Newt de esto también. Pero repito, nadie más debe saber de esto, ¿entiendes?" dijo completamente serio esta vez. Yo asentí la cabeza. "Tienes que tener absoluto cuidado. Seguirás haciendo tus tareas como siempre, el hecho que seas una chica no cambia nada. Sigues siendo un habitante al igual que todos."

En ese momento sentí que to el peso de la preocupación que estaba sintiendo desde que Minho se enteró de todo, levantarse. Respiré profundamente y no pude evitar mostrarles una sonrisa a Alby y a Minho.

Y en ese momento pensé,

Todo estará bien.