HOLA A TODOS, ESPERO QUE SE LO PASEN BIEN EN ESTOS DÍAS Y BUENO LES TRAIGO EL CAPITULO DE HOY.
CAPITULO 21:
HIPERPIEDMON
Los chicos se encontraba en medio de una gran carga contra los ejércitos de Cobramon. Cargaron fuertemente contra los digimons haciendo que algunos salieran volando y otros pisoteados. Empezaron a atacar cuando se quedaron sin más fuerza en las piernas para seguir cargando. Hubo una gran pelea en los campos delante de la fortaleza de Itsumiko. Empezaban a bajar los digimons que estaban arriba en la fortaleza y los que estaban arriba se tomaron un descanso antes de bajar. Los que estaban abajo se digifusionaron con sus digimons y empezaron a acabar con gran rapidez contra los digimons oscuros. Pero José Joaquín tuvo problemas con uno en especial. Comandaba a las tropas y era el tercer digimon más fuerte de la mano oscura.
-Vaya, vaya , vaya. Mira que tenemos aquí, si es un niño elegido extraviado- dijo maliciosamente.
-Hiperpiedmon no imaginé que te encontraría aquí. Ahora podré vengar a mis amigos.
-Eso si puedes conmigo. No estorbéis ni le ataquéis, él es mío.
-¿Quieres un duelo justo?, solos tu, yo y una espada cada uno.
-Me parece bien, te mataré de todas formas, al igual que tu amigo Peter.
-No te atrevas a mencionar ninguna palabra contra ellos.
-Ya, las pronunciaré cuando mueras.
José Joaquín se abalanzó contra él, pero lo esquivó con un ágil movimiento hacia la derecha y le dió con el mango de la espada en la espalda haciendo que cayera al suelo.
-Demasiado lento para mí.
Se levantó del suelo y le miró a los ojos. Luego Hiperpiedmon se le abalanzó, con una gran embestida y atacándole ágilmente con la espada. José Joaquín paró los golpes con su espada. Hiperpiedmon le puso una zancadilla sin que se diera cuenta y le atacó brutalmente haciéndole una herida en el brazo derecho, el brazo con el que manejaba la espada.
-¿Estás cansado?- dijo Hiperpiedmon. José Joaquín se levantó.
-¿Y tú?- le dijo escupiéndole a la cara
-Te iba a dar la oportunidad de rendirte, pero la has desaprovechado,¡ Y TE MATARÉ!
Hiperpiedmon le dió un fuerte golpe con el puño en el estómago y le dió una patada en la cara, rompiéndole la nariz y empezando a sangrar por la boca. Se le acercó como si paseara por la calle mientras José Joaquín se levantaba como podía. Cuando se puso de pie y tuvo a Hiperpiedmon delante suya, intentó atacarle, pero Hiperpiedmon se teletransportó a su espalda y le dió un corte con la espada. Luego empezó a teletrasportarse de un lado a otro de alrededor suya y empezó a atacarle de todas partes y le produjo cortes por todo el cuerpo. José Joaquín cogió su espada, la alzó y la lanzó delante suya y Hiperpiedmon paró de teletrasportar. Le dió en todo el hombre izquierdo y se lo dejó inutilizado.
-A ver si cambias de estrategia, te teletrasportas al mismo sitio después de atacarme.
-Eres más listo de lo que creía.
-Soy una caja de sorpresas
José Joaquín corrió hacia él, le arrancó la espada del hombro y le dijo
-Ahora me toca atacar a mí
-¡NO PUEDE SER! de donde saca tanta fuerza.
José Joaquín le dió una fuerte patada en el estómago y mandó a Hiperpiedmon unos metros atrás , incluso hizo que los digimons que hacían el corro se tuvieran que mover para que su amo no se chocara con ellos. Hiperpiedmon se levantó pero José Joaquín estaba ya detrás suya y le dió un pequeño empujón. Desestabilizó a Hiperpiedmon y este se dió la vuelta. José Joaquín empezó a atacarle ferozmente con la espada hasta tal punto de clavársela en el estómago. Hiperpiedmon cayó al suelo, los digimons que estaban ahí lo miraron estupefactos. José Joaquín se disponía a marcharse pero algo se lo impidió
-¿A DÓNDE CREES QUE VAS?- gritó Hiperpiedmon. Estaba deforme, aunque tuviera el mismo aspecto de Piedmon lo que le destacaban era que sus espadas eran láseres que fulminaban a sus enemigos- este duelo aún no ha acabado. Aún te queda bastante para acabar conmigo.
De pronto hubo una gran explosión y todos miraron que pasó, TK lanzó un gran ataque sobre las tropas de Hiperpiedmon.
-¿Te dan miedo las explosiones?- dijo Hiperpiedmon- cuando acabe contigo acabaré con tus amigos y cuando el mundo digital sea nuestro acabaré con tu novia de España.
-¿Cómo sabes eso?
-Yo y mis compañeros lo sabemos todo.
-Acabaré contigo aunque muera en el intento.
-Morirás amigo- dijo Hiperpiedmon maliciosamente- pero no llegarás a matarme
-Eso ya lo veremos, no puedes adivinar el futuro
-Ya pero la balanza está a mi favor.
Hiperpiedmon empezó a regenerarse de sus heridas rápidamente. En medio minuto ya tenía sus heridas curadas.
-¿Ahora que me vas a hacer?, nada ya que voy a acabar contigo.
Hiperpiedmon se abalanzó sobre José Joaquín a una gran velocidad dándole un fuerte golpe haciendo que volara por los aires.
EN EL AIRE
TK estaba iba a rescatar a los demás que estaban en el patio de la sala del trono.
-¿Estáis bien?, necesitamos vuestra ayuda para el combate. Nos hace falta un poco de ayuda.
-Vale- dijo Tai- pero el que necesita ahora más ayuda que nosotros es José Joaquín. Nosotros ya bajaremos. Ahora corre a por él. Parece que está luchando solo contra Piedmon.
-Entonces está en grave peligro.
TK bajó rápidamente estando digifusionado con Patamon. Descendió del patio donde estaban los chicos y se dirigió directamente a donde se encontraba José Joaquín. Se tenía que dar prisa, ya que podría se demasiado tarde.
EN EL COMBATE
Hiperpiedmon había ganado a José Joaquín. Estaba tirado en el suelo falto de energías e Hiperpiedmon tenía su pie derecho en su estómago y estaba dispuesto a rematarlo.
-Ahora me llevaré tu cabeza como trofeo por una de mis batallas más duras, te felicito por eso y por haber aguantado más en un combate conmigo de rival, pero solo puede quedar uno y ese seré yo.
De repente unas pequeñas explosiones acabaron con el corro de digimons y la batalla ya casi había terminado. TK apareció digifusionado con Patamon y observó a Hiperpiedmon.
-¿Quién eres?- le preguntó
-Soy Hiperpiedmon, el conquistador y el tercer digimon más fuerte de la mano oscura.
-Lo de el tercer digimon más fuerte de la mano oscura no te lo discuto pero de conquistador tienes poco.
-Te crees muy guay ¿no? Veamos quien es el guay ahora cuando deje que mi espada caiga sobre el corazón de tu amigo.- Hiperpiedmon tambaleaba la espada en señal de que se caía.
-No serás capaz
-¿Tu crees?
Dejó caer la espada sobre el corazón de José Joaquín y se le clavó. TK invocó su cañón de luz. Lo cargó rápidamente y disparó a Hiperpiedmon, haciendo que este se esfumara como si nunca hubiera existido. La batalla acabó. Los digimons oscuros murieron y los chicos se retiraban a la fortaleza junto a sus digimons, a descansar, curar sus heridas, y reconstruir la ciudad. TK se desfusionó de Patamon y corrió a ver a José Joaquín.
-Estás bien tío
-No me queda mucho tiempo- dijo con un hilo de voz. Se sacó una carta del bolsillo del pantalón y sacó una carta.- dásela a mi amada, vive en la casa enfrente del instituto. Entrégasela si vas allí. Me hubiera gustado conocerte más a ti y a los chicos- dijo intentando sonreír. Empezó a llover. TK cogió la carta entre lágrimas y la guardó en su pantalón.
-No vas a morir, no lo permitiré, te curaré como sea.
-No TK, ya no me puedes salvar. La muerte es algo ine... inevita... inevitable.
José Joaquín cerró los ojos y murió. TK lo cogió y lo subió a su hombro. Entró en la fortaleza con él. Todos los que estaban allí los miraron estupefactos. Subieron arriba de la fortaleza. Allí les esperaban todos los chicos. Había allí un montón de digimons curándole las heridas. Las puertas se abrieron de golpe y aparecieron TK, Patamon y José Joaquín. TK se acercó a Itsumiko y dejó suavemente el cuerpo delante suya. Entonces algunos de los chicos bajaron la cabeza o simplemente lloraron.
-Piximon- dijo Itsumiko
-Si mi reina
-Prepara una tumba descubierta en la cámara funeraria de los antepasados.- le entregó una llave a Piximon
-¿Algo más mi señora?
-Quiero que le limpien las heridas.
-A la orden.
Unos digimons se lo llevaron durante un rato. A la vuelta, José Joaquín estaba como si no hubiera combatido nunca. Piximon volvió con la llave y se la entregó a Itsumiko. Entre los allí presentes, salieron al patio y giraron a la izquierda. A unos pocos metros estaba una gran entrada. Paró de llover. Itsumiko cogió una llave y abrió la puerta. Entraron todos y allí en medio había una pequeña pira con un agujero. Dejaron allí a José Joaquín y cerraron las puertas.
-¿Contra quien luchó?- preguntó Itsumiko a TK
-Contra Hiperpiedmon
-¿Lo mataste?
-Si
-Entonces solo nos faltan dos.
BUENO HASTA AQUÍ EL CAPITULO DE HOY, ESPERO QUE OS HAYA GUSTADO. DEJEN SUS REVIEWS Y AGREGUEN LA HISTORIA A FAVORITOS ( ME HACEN FELIZ). SIGAN LA HISTORIA PARA NO PERDERSE NINGÚN CAPÍTULO Y NADA DE VIRUS.
