Disclaimer: Haikyuu! Pertenece a Haruichi Furudate.
Definitivamente Irresistible.
—Kei... —gemiste mientras acariciaste su nuca y jugaste con sus cabellos, él suspiró al tacto de tus dedos y te afianzó más hacia él.
—Dilo otra vez. —susurró en tu oído.
—Kei...—repetiste y con tus labios mordiste suavemente su cuello como parte del coqueteo. Lo sentiste flaquear mientras se disponía a meter la mano debajo del traje de baño.
Entonces encendieron las luces y la puerta se abrió.
Lo ibas a patear y a dejar sin hijos, debería agradecer que tenías sandalias y no tacones.
Las cosas estaban a punto de irse de tus manos hasta que tu capitana y Sawamura-senpai entraron a investigar tu tardanza y la desaparición de Tsukishima a pesar de que su descanso terminó. Encontrándolos a ti y a él en esa situación tan... Comprometedora.
—¡N-no es lo que creen! —te exaltaste al notar su presencia, tu cara alcanzó un rojo violento al ver el rostro de los respectivos capitanes...
¿Qué rostro tenían? El mismo que haría cualquiera al encontrar a dos personas de esa forma.
—Es completamente lo que creen. —debatió Tsukishima como una enorme sonrisa de satisfacción.
Se retiró despacio dejándote en libertad, se acomodó sus gafas y se abrió paso entre los dos capitanes que aun trataban de asimilar la imagen que acababan de ver. Las palabras del rubio solo te hicieron sentir más bochorno para con tus senpais.
Lo ibas a matar, eso era seguro.
—¡Vuelve aquí estúpido hombre garrocha! —gritaste y te apresuraste a salir de la bodega. El peso de la mirada de los demás del Karasuno mataba tu espalda, pero él, ya estaba platicando como si nada con Yamaguchi quién intentaba no notar lo incomodo de la situación.
Le alcanzaste, empujaste a Tadashi para poder pararte firme delante suyo.
—¿Qué quieres? —te barrió con la mirada.
—¡Que vayas con los senpais les digas que mentías!
—¿Su-sucede algo Tsuki? —Yamaguchi intervino intentando aligerar la situación, pero en vez de eso solo consiguió que lo intimidaras con tu mirada de demonio.
—¡Sucede que este patético chico enorme de aquí hizo que nuestros superiores malinterpretaran algo! —soltaste en reclamo, sin pausas y con un evidente enojo.
—Ya-ya veo. —respondió el pecoso algo asustado— Yo-yo me voy por ahí... —se dirigió hacia Ennoshita-senpai para dejarlos a los dos arreglar su asunto. Aunque como los demás, solo fingía no ponerles atención cuando en realidad ni siquiera pestañeaban por enterarse de los detalles.
Oíste a Tsukishima tronar la lengua.
—Eres muy escandalosa...—expresó.
—¡Y tú una molestia!, ¡ve ahí y diles que es un malentendido!
Sonrió triunfalmente y se agachó hasta quedar frente a ti. Sus ojos te atravesaron profundamente..
—¿Qué es un malentendido? —susurró con un tono de voz muy bajo, de tal manera que casi, pero solo un poco, podrías considerarla sensual— No opinabas lo mismo cuando metí mi mano bajo tu traje de baño y te toqué los pechos.
—¡N-no me lo recuerdes! —volviste a sonrojarte y sentiste que las piernas flaqueaban nuevamente.
Puso una mano sobre tu cintura otra vez y te atrajo hacia su cuerpo con una sensación dominante. No le importó que lo demás dejaran de disimular para mirarlos fijamente.
—Su-suéltame. —pediste avergonzada.
—¿Y si no me da la gana?
—Idiota, los otros nos observan.
—Pues que sientan envidia... —puso su lengua sobre el lóbulo de tu oreja. No pudiste más que derretirte.— Quiero que vuelvas a decir mi nombre.
—N-no.
—Dilo.
—¡Qué no!
—Si no lo haces, repetiré lo de hace un rato en la bodega y no me va importar que nos miren.
Quizá a él no le importaba, pero tú si tenías pudor y cordura, así que tragaste saliva antes de hablar:
—Kei. —gemiste obedeciendo sus ordenes.
—Perfecto. —besó tu oreja de forma sorpresivamente tierna y te liberó de su agarre.
—¿Huh? —fue lo único que salió de tu boca.
Con el dorso de su mano acarició dulcemente tu mejilla izquierda. Te observaba de una manera completamente distinta a la de hace rato, está vez incluso podías percibir algo de timidez y un ligero rosa adornando sus pómulos.
—Te quiero. —dijo.
Fue como si una bomba explotara en tu pecho.
—¿Eh?, ¿qué?, ¿eh?, ¿qué, qué dijiste? —titubeabas porque era sorprendente, no lo podías creer.
Extraño.
Tanto que parecía un sueño, porque cuando volviste a verlo para confirmar que tus ojos no mentían... Esa expresión había desaparecido. Por la manera en que acomodó sus lentes te diste cuenta de que el grosero, hedonista, personalista, arrogante y demás; había vuelto.
—¿Qué tienes niña?, ¿acaso te has quedado sin palabras?
—Kei, ¿qué acabas de decir?
—Yo no he dicho nada, ¿estás loca?
—No.
—Deberías ir a recoger a tu capitana y volver a la alberca o perderán el entrenamiento de hoy.
—Sí... —aún algo aturdida, diste media vuelta para llevarte a tu senpai de ahí, pero no podías todavía asimilar que fuera ilusión tuya. Te sentías completamente decepcionada.
Pero tras haber caminado un par de pasos , tomaste una decisión, apretaste los puños y giraste solo la mitad de tu cuerpo para verlo otra vez yendo con Tadashi. Respiraste muy profundo y hablaste:
—Solo por si las dudas Kei... Yo también te quiero.
Sentenciaste, pudiste notar como su cuerpo se estremeció un poco. Lo viste incluso reírse después. Solo te miró de reojo.
—Realmente eres muy interesante... —pensó un poco las cosas y luego suspiró con resignación— Bueno, vete ya, no quiero que salgas tarde del entrenamiento.
—¿Y eso por qué? —enarcaste una ceja.
—Sería muy molesto tener a una novia que te haga esperar...
Sonreíste a la par de él.
De todos modos decían que del odio al amor hay un solo paso, y, sinceramente creías que eso era estúpido cuando ambos eran dos sentimientos completamente opuestos, pero ahora sabías que hay una probabilidad del 99.99999% de que eso ocurra. Claro, que solo es posible si es Tsukishima Kei de quién hablábamos...
...Porque, ahora podías comprobar con toda certeza, que solo lo consiguió porque era definitivamente irresistible.
Fin.
Nota final: Bueno, ahora si, ya segunda parte y final con el sensual Tsuki, perdonen si está un poquito subido de tono, pero necesitaba escribir algo así. En fin, espero que les haya gustado.
También estaba pensando en hacer una segunda parte de "Amaestrados", pueden comentar si quieren que lo haga o no, bueno, me gustó.
Recuerden que no acepto pedidos, los tomo como sugerencias porque me siento muy presionada si son "pedidos" pero normalmente nunca ignoro las "sugerencias" así que si tienen alguna es momento de dejarla aquí.
Bye-bye!
