Muy buenas a todos, espero que estén bien el día de hoy. Este capítulo va a tardar junto con el siguiente porque va a estar dividido en dos partes, una este capitulo y otra el siguiente y me gustaría subir los dos prácticamente a la vez. Aparte tengo de entre medio unos días que voy a la playa y no voy a poder escribir. Pero sin mas dilación sigamos

Capítulo 31

Cobramon, el rey de las sombras

Los chicos se encontraban separados los unos de los otros. Cada uno en una habitación diferente. Salas oscuras que no estaban iluminadas. Su única compañía eran sus fieles amigos digimons con los que pasaron grandes aventuras. Cobramon decidió separarlos para tener mayor ventaja sobre ellos, sabía que el mayor fuerte de los niños elegidos era el estar juntos. En ese momento, Cobramon podía hacer lo que quisiera con los niños elegidos.

-¡COBRAMON ENFRÉNTATE A NOSOTROS DIRECTAMENTE COBARDE!- gritaba Tai. Su respuesta no era nada mas que un silencio- ¡¿CHICOS, ME OÍS?!- Tai no recibía respuesta ninguna del exterior. Miró a su compañero Agumon- ¿Ahora que hacemos?

-Pues tenemos que enfrentarnos a Cobramon, pero no hay señales de combate alguno.

-Primero ilumina esto un poco Agumon

Agumon soltó una llama bebe, iluminando levemente la sala. Le permitió divisar algo al horizonte. Era Devimon allí de pie, mirándolo fijamente, sin apartar la vista. No paraba de reír diabólicamente

-¡Acaba con el Agumon!- Agumon lanzó otra llama bebé y acabó con Devimon de un golpe. Hubo un silencio- Pues no fue para tanto. ¡¿ES ESO TODO LO QUE TIENES COBRAMON?!

Tai se dió la vuelta y volvió a escuchar otra vez a alguien reír. Era Devimon de vuelta que seguía allí. Pero no era lo único. También una risa provenía de su espalda. Era Apocalymon que acaba de aparecer.

-¿Pero qué?, ¡Vamos Agumon!

Agumon empezó a atacar a Devimon y Apocalymon. Pero cada vez que acaba con uno, aparecía otros 2 más. Aparte empezaron a llegar más digimons como Machinedramon y SkullGreymon. Empezaban a llenar la sala y cada vez Tai se sentía más agobiado. Las risas, las apariciones por todas partes, la acumulación, las miradas, la impotencia. Todo estaba rodeando a Tai cada vez más en un cerco más pequeño a cada paso que daba. Sentía que cada movimiento que hacía estaba mal.

-¡YA BASTAAA!- gritó Tai mientras salía corriendo a un Apocalymon de los muchos que allí había.

-¡NO TAI!- Agumon intentó detenerlo, pero Tai ya le había asestado un golpe a Apocalymon. Este empezó a resquebrajarse como la piedra y del interior empezó a salir alguien. Era el mismo pero con un aura diabólica. Salió del cuerpo resquebrajado de Apocalymon y agarro a Tai del cuello. Los otros digimons también se convirtieron en Tai

-¡¿PERO QUE ES ESTO?!- gritaba Tai desesperadamente

-¿Esto?- dijo el Tai maligno- Esto somos tu verdadero tú, el verdadero Tai. No mereces el emblema del valor. No te mereces a tus amigos. No te mereces a Mimi. No te mereces nada

-Basta...Basta...- decía Tai con cada cosa que le decía el maligno. Cada vez incrementaba el tono de voz.

-No mereces haber llegado donde llegaste. Eres un temeroso solamente. Un temeroso que no ha echo mas que liarla desde que pisó el mundo digital

-Tai, no le escuches. Eres mejor que todo eso- decía Agumon, pero en ese momento Tai no podía escucharle

-¿Como crees que acabará esto?- seguía el Tai de la oscuridad- Vais a morir todos. Tú, tu familia, tu hermana Kari y su estúpido novio y hasta Mimi. Todos vais a caer y no podréis hacer nada para remediarlo- Lo soltó del cuello

-¡BASTAAA!- gritó Tai. Agumon empezó a brillar y se esfumó. Entonces la habitación se cubrió de llamas que salían del cuerpo de Tai. Llamas tan abrasadoras como el sol. Todo lo que tocaban las llamas era carbonizado en segundos. Todo lo que había allí desapareció y Tai se elevó entre las llamas. Solo se encontraba él allí. Una vez cesaron las llamas, había algo distinto en él. Un área oscura lo envolvía, no era el mismo. Había sido consumido por la oscuridad al haber sido anulado su emblema. Pero mientras se producía esto, los demás chicos también pasaron cosas horribles, como la que le ocurrió a Tai.

MATT

La sala de Matt era prácticamente igual a la de Tai y a la del resto. Era oscura y solo podían divisar a su digimon. Matt se acercó a su digimon.

-¿Estás bien Gabumon?

-Listo para acabar con Cobramon Matt

-Eso es lo que me gusta oír, pero antes debemos de encontrar a los otros y estar atentos por si viene Cobramon

-Esto...Matt... me parece que he encontrado a los otros...- Gabumon estaba atónito y no podía creer lo que veían sus ojos. Matt giró la cabeza y se quedó mucho peor que Gabumon

-Es imposible...¡ES IMPOSIBLE!- Matt fue corriendo hacía lo que Gabumon divisó. Gabumon le siguió. En el suelo se encontraban tirados todos los chicos, exceptuando a Tai. Todos estaban envueltos en un charco de sangre, su propia sangre.-¡TK!¡HERMANO, RESPÓNDEME, DIME ALGO, lo que sea...- Matt empezó a llorar- ¿Alguien? ¡QUE ALGUIEN DIGA ALGO!

-Matt...-dijo Gabumon. Le lanzó una mirada que Matt entendió perfectamente

-Tienes razón Gabumon. Esto es imposible que suceda. Tiene que ser una artimaña de Cobramon que debe de estar jugando con nuestros miedos y usarlos a su favor. Mientras sigamos juntos no podrá hacernos nada.

-¡Por supuesto Matt!

-Vayamos a por Cobramon y acabemos con él.

Matt y Gabumon empezaron a andar por aquella sala. Era muy amplia y con muchos cambios de dirección de izquierda a derecha. Al cabo de un rato Gabumon se paró.

-Vamos Gabumon, debemos de estar al llegar

-Matt...tengo mucho calor...- Gabumon sudaba mucho

-¿Calor? Si ahora mismo se está medianamente bien- El chico se giró y se quedó aterrado. Gabumon se esta descomponiendo y derritiendo en sí en aquel lugar. Matt se acercó a su amigo muy rápidamente

-¡GABUMON, GABUMON!- gritaba Matt

-Matt...- Gabumon desapareció de allí y Matt se quedó un momento llorando pero se puso de pie con energía

-¡ACABARÉ CONTIGO COBRAMON, ACABARÉ CONTIGO!- gritó Matt

-¿Quién dice que lo ha echo Cobramon?- dijo una voz a su lado. Era Tai pero estaba muy desafiante.

-¡¿LO HAS ECHO TU VERDAD?!

-¿Yo?, has sido tú quien los ha matado a todos. Solo quedo yo. Acaba conmigo para terminar esto.

-¡ERES UN TRAIDOR Y UN MENTIROSO!

Matt se lanzó al ataque y empezó a golpear a Tai. Cada vez que le daba un golpe Tai le provocaba aún más, para que le diera más golpes y mucho mas fuertes. Entonces Matt le dió tantos golpes que acabó con Tai. Entonces un frío helado le empezó a cubrir. Todo se empezó a congelar y llenarse de nieve y escarcha. Matt se quedó solo. Una soledad que era fría como un invierno. Esa soledad solo podía ser disipada por el calor que le daban sus amigos. Pero ya no los tenía y sucumbió a la oscuridad por tener ese frío helado de estar solo y por haber anulado su emblema de la amistad.

IZZY

-¡Tentomon!, ¡¿Donde estás?!

-¡Aquí Izzy!- Tentomon se reunió con Izzy

-¿Estas bien?¿Sabes algo de los demás?

-Si si, estoy bien. Y de los demás no se nada.

-Genial. No sabemos nada de nadie y encima la sala esta completamente oscura

Entonces la sala se iluminó e Izzy y Tentomon aparecieron en un desierto árido. El viento llevaba gran cantidad de arena en sí. No sabían donde estaban ni a donde se tenían que dirigir. De entre la nube de arena apareció un oasis que se les hizo muy tentador tanto a niño como a digimon y no dudaron en marchar allí. No estaba muy lejos el oasis pero a cada paso que daban parecía que se alejaba un poco, menos del paso que daban. Llegaron allí y no dudaron en refrescarse un poco y entraron en el lago hasta que les cubría la cintura. Entonces Tentomon detectó una presencia.

-¿Ocurre algo Tentomon?

-Mira detrás tuya- dijo Tentomon

-Parece que tu bicho puede percibir muchas cosas- dijo la presencia extraña de la espalda de Izzy. Era Arukenimon en su forma humana- ¿Acaso sabéis donde estáis?

-No, no lo sabemos- dijo Izzy a regañadientes y desafiante

-Bueno pues en ese caso os lo contaré. Estáis en el mundo digital, en lo que sería la zona de la casa de Genai- Izzy se quedó atónito- después de derrotaros a todos vosotros, la oscuridad lo dominó todo.

-Imposible- dijo Tentomon

-Yo diría posible insecto. Te salvé porque me parecías interesante chico, deberías darme las gracias.

-Pero eso no perdona que te mancharas las manos acabando con mis amigos, algo imperdonable- Izzy seguía igual de desafiante. Arukenimon rió levemente-

-Bueno, ya que veo que os lo pasáis bien en el agua, si no os importa, voy a unirme a vosotros- Arukenimon se quitó su gorro y vestido y dejó su pálido cuerpo al descubierto. Izzy quedó fascinado

-¡CUIDADO IZZY ES UNA TRAMPA!- gritó Tentomon.

Izzy le lanzó una mirada a Tentomon y encaró a la mujer. Pero cuando ésta puso un pie en el agua, salió despedida hacia Izzy, dándole un fuerte golpe en el estómago y haciendo que saliera por los aires. Entonces Arukenimon fue a por Tentomon. La trayectoria voladora de Izzy por el golpe de Arukenimon, acabó en seco chocando contra una pared invisible. Cuando cobró algo de consciencia, palpó un poco la pared y vio que no podían avanzar más por la sala, que todo era una ilusión.

-¡TENTOMON!¡LANZA UN RAYO AL AGUA!

-¡¿ESTÁS LOCO?!- dijo el digimon-¡ PODRÍAS MORIR!

-¡TU HAZLO, SALDRÁ BIEN!

Tentomon se preparó para lanzar el rayo en el agua y Arukenimon paró por un momento y se fue rápidamente a la espalda del chico. Izzy en ese momento se quedó impactado. Sabía que tenía a Arukenimon detrás suya. Ésta rozó su cuerpo con el de Izzy y le habló levemente al oído.

-Lo siento, soy mas lista que tú, decisión equivocada.

Izzy quedó atónito. Lo que era una ilusión era solo Arukenimon. El lugar y el agua eran reales. Tentomon lanzó un rayo al agua e Izzy quedó electrocutado mientras que Arukenimon desapareció. Los rayos empezaron a envolver a Izzy. Rayos de no poder haber sabido lo suficiente y no poder haber reaccionado correctamente en aquella situación. Izzy quedó influenciado también por la oscuridad.

SORA

Sora se encontraba con Piyomon sola en aquella habitación oscura. No sabía muy bien donde se encontraba. En ese momento le era todo confuso y no sabía bien que hacer. Pero de repente una pequeña risa entró en la sala rompiendo ese tenso silencio. Entonces Sora vio un pequeño destello de una sombra.

-¡CUIDADO PIYOMON!- salieron disparos de aquella sombra que no alcanzaron por poco a Piyomon. De allí salió Puppetmon.

-¿Me habéis echado de menos?

-Nunca te echaría de menos a ti- dijo Sora

-Bueno, de todas formas nunca me habéis interesado del todo. Para lo único que me interesáis es para veros morir

Puppetmon empezó a disparar a Piyomon y a Sora. Piyomon protegió a Sora repeliendo las balas y cambiando la dirección como pudo, pero cada vez eran mas y venían más rápido. Estaban acorraladas y a merced de Puppetmon. Entonces cesaron los ataques de Puppetmon. Tanto Sora como Piyomon estaban extrañadas de lo que ocurría. No le pasaba nada a Puppetmon, él seguía allí de pie mirándolas pero no se movía. Decidieron levantarse y acercarse al muñeco de madera. No se fiaban en absoluto del digimon oscuro y estaban atentas a cualquier cosa. Había una rosca detrás de Puppetmon que giraba en el sentido de las agujas del reloj lentamente. Se detuvo de repente y los ojos de Puppetmon centellearon por un momento. Piyomon apartó a Sora mientras que Piyomon recibía una andanada de disparos que en un principio se dirigían a Sora. Salió despedida 2 metros atrás. Sora se enfureció mientras le encaraba Puppetmon y se disponía a disparar. Entonces una pequeña luz apareció apuntando a Puppetmon por un momento y usando su arma, reflejó la luz para cegar a Sora y se lanzó al ataque. Le asestó un golpe brutal con su gran cañón en toda la zona del pecho de Sora. Cayó en el suelo unos metros mas adelante de Puppetmon. Se encontraba indefensa tendida en el suelo y Puppetmon avanzaba lentamente hacia su objetivo. Cuando estuvo cerca de ella se paró y la miró antes de atacar.

-¿Niños elegidos?- decía el muñeco-¿ De verdad acabaron con nosotros en un pasado? Es inaceptable

-Acabamos con vosotros...porque somos mas fuertes que vosotros- respondió Sora. Para intentar salvar la crítica situación, intentó coger el pie de Puppetmon. Pero no pudo. La mano traspasó el pie como un palo puede cortar el aire. El Puppetmon que ella veía era falso

-¿Estarás contenta no? Ya fastidiaste la sorpresa

-¿Sorpresa?

-Exacto, sorpresa. Supuestamente todos tus amigos tienen que estar pasando por algo similar o peor. Solo somos sombras controladas por Cobramon con el objetivo de anular vuestros emblemas y pasaros a nuestro bando. Lo único real que hay aquí, sois tu, ese pájaro tuyo y mi precioso mazo. No hace falta que guardes el secreto, no se lo podrás contar a nadie.

Puppetmon alzó el mazo para acabar la situación. De repente Piyomon lanzó una ráfaga de viento desviando la trayectoria del mazo. Entonces Sora se levantó del suelo rápidamente y fue a por el mazo de Puppetmon. Forcejearon por un momento pero al final se lo llevó Sora. El mazo pesaba mucho, pero Sora podía con él, lo suficiente como para atacar a Puppetmon. El muñeco retrocedió unos pasos hacia atrás.

-No...No hace falta que nos pongamos así sabes- decía el muñeco- podemos ser amigos si quieres o podríamos revelarnos contra Cobramon

-Lo siento, pero las sombras no son mis amigos

-No, ¡NO PARA!

Sora alzó el mazo y lo hundió sobre Puppetmon. A medida que bajaba iba desapareciendo poco a poco el muñeco hasta que solo quedó un pequeño polvo negro en el suelo. Sora había conseguido vencer aquella situación y sin que anulasen su emblema. Pero debía encontrar a los demás y avisarles de lo que ocurría, pero cuando iba a intentar abrir un hueco en una pared con el mazo, un pequeño haz oscuro la envolvió y se la llevó a otro lugar.

JOE

Joe deambulaba por lo que era una ciudad en ruinas junto a Gomamon. No la reconocía aunque le parecía familiar. Simplemente estuvieron andado por un rato por aquellas ruinas. No encontraban nada ni nadie en aquella zona. Ni siquiera encontró a nadie que pudiera habitar en aquella zona. Estaba desértica y sin señales de vida en mucho tiempo. Hacía un sol abrasador y no encontraban nada de agua.

-Joe, ¿Dónde crees que estamos?- dijo el digimon

-Ni idea. Pero estemos donde estemos debemos estar atentos Gomamon. Cobramon puede estar al acecho aquí cerca.

-¿Entre los escombros?

-Puede ser. Pero por ahora sigamos adelante. No podemos pararnos mucho tiempo.

Ambos siguieron andando unos minutos hasta que algo les llamó la atención. Era el sonido de un motor. Un motor aéreo. Joe se dió la vuelta, el sonido venía de su espalda. En efecto, se acercaba un helicóptero a toda velocidad a donde se encontraban ambos. Joe encaró el helicóptero pero Gomamon se quedó un poco atrás.

-Adelante Gomamon, ¡Derríbalo!-No hubo respuesta- ¿Gomamon?

-¡Joe!

Joe se dio la vuelta y vio a un militar que tenía agarrado a Gomamon y apuntándole con una pistola. En ese momento el helicóptero que se acercaba quedó en segundo plano y lo que más le importaba era la vida de su amigo. Solo había un soldado, ni uno más. Se encontraba a unos 2 metros de él

-¿Quieres salvar a tu amigo?- dijo el soldado

-¿Y tu qué crees?

-Bien. Solo lo podrás salvar respondiéndome a una pregunta. ¿Cómo podemos acabar con la luz?

En ese momento, Joe se encontraba en un gran dilema. Si le mentía acabaría con Gomamon y seguramente con él después. Si le decía la verdad salvaría a Gomamon, pero podría dejar muy vulnerables tanto a TK como a Kari. Tenía que decidir entre una de las dos opciones y ninguna le gustaba al chico. Calló por un momento pensando la respuesta. El soldado metió un poco de prisa al chico. Estaba muy nervioso. Entonces decidió decir la verdad. Pensó que TK o cualquiera de los chicos habrían echo lo mismo en su situación, ya que luego todos juntos podían reforzar sus debilidades.

-La debilidad de la luz...es...es...

-¡Dilo!

-Ya voy. Es... TK- El soldado mostró en su rostro una pequeña sonrisa

-Gracias por ayudarnos

El soldado apretó el gatillo y disparó a Gomamon. Joe quedó impactado al ver como su amigo moría ante sus ojos. No cabía en su asombro lo que contemplaba. Su compañero desapareció en los brazos del soldado y después éste le empezó a apuntar. Joe estaba rabioso. Se abalanzó sobre el soldado. Éste disparó pero falló. La bala pasó muy rasa de la cara de Joe haciéndole una pequeña herida en la mejilla. Pero eso no le paró en su desesperada carga. Apartó la pistola del soldado y la cogió con la mano izquierda mientras lo tumbaba con la derecha. Acabó encima suya y con la pistola en su mano le apuntó directamente a la cabeza. Le temblaba mucho el pulso. Hubo un momento de silencio

-Adelante, dispara y acaba conmigo- decía provocando el soldado- vamos, no tienes nada que perder, porque ya lo perdiste.

-¿Que es este sitio?

-¿Esta mierda de lugar? Es Odaiba, después de que la oscuridad os haya ganado. No vais a poder acabar con ella, es indestructible.

Joe estuvo a punto de apretar el gatillo pero no lo hizo. Cogió la pistola, la alzó y le golpeó con la culata en la frente. El soldado quedó inconsciente en el suelo . El chico se sentó a un lado del soldado y tiró lejos el arma. Lo había pasado mal en ese momento. Respiraba fuertemente. Se levantó para luego sentarse cerca de unos escombros que hacían sombra, pero cuando se iba a sentar se cayó por un abismo que lo llevó a otra parte distinta.

MIMI

Mimi se encontraba en el agua, en el océano. Creía que Cobramon la había echado de allí. Palmon estaba a su lado. Estaban solas rodeadas por agua y más agua. No veían nada más que un océano basto y tranquilo que solo en el horizonte podían divisar mas agua y nada más. Entonces el mar se empezó a agitar un trozo de tierra empezó a emerger del fondo oceánico. El trozo levantó a Mimi y a Palmon y las dejaron fuera del agua en una pequeña isla de tan solo unos escasos metros cuadrados. Las dos no veían señal de ningún peligro que viniera así que decidieron sentarse y esperar a ver que ocurría.

-Palmon

-Dime Mimi

-¿Sabes como estarán los demás? ¿Qué les estará ocurriendo?

-No, me temo que no se nada de ellos. Tendremos que salir de aquí para averiguarlo.

-Pero no sabemos donde estamos y además no nos podemos mover de aquí.

-Ya, eso es lo malo.

Ambas chicas suspiraron y hubo un momento de silencio. Pero el silencio fue roto por un gran estruendo. Algo emergió del agua. Era muy grande. Una gran serpiente marina. Cuando bajó parte del agua que el gran monstruo se llevó consigo se pudo ver quién era. Se trataba de MetalSeadramon. Las chicas se quedaron impactadas por un momento pero reaccionaron rápidamente.

-Palmon, ¡Digievoluciona!

-No puedo

-¡¿QUE?!

La conversación fue interrumpida por un ataque de MetalSeadramon que no les dió directamente pero si que las alejó de sí. Tenían que hacer algo rápido para poder salvar aquella situación, pero estaban en completa desventaja. Sin poder digievolucionar a Palmon y estando rodeadas de agua, MetalSeadramon tenía toda una ventaja a su favor. Pero entonces un grito vino del aire. Mimi alzó la vista y se encontró a Itsumiko a 3 metros de su cara cayendo del cielo. Se dieron un buen golpe. Itsumiko venía que su digimon, Pilomon, que cayó al lado de las chicas.

-¡Anda Mimi, eres tú!- dijo Itsumiko muy alegre-¡Cuánto me alegro de verte!

-Si soy yo, al menos la próxima vez que caigas del cielo no lo hagas encima mía. ¿Y cómo es que te alegras tanto de verme?

-He pasado por algo horrible en una sala oscura. Verás estaba sola allí con Pilomon y entonces vi como Kazuto ensangrentado mataba a JJ y os hacía cosas horribles a todos vosotros y...-Itsumiko se vio cortada por Mimi

-Si, luego me lo cuentas, ahora tenemos otros asuntos que atender

-¿Como cuáles?- dijo extrañada Itsumiko

-¡COMO ESE!

Mimi señaló la cola de MetalSeadramon que iba directas a por ellas. Fue un gran impacto y lanzó a las chicas al agua. Entonces MetalSeadramon se hundió en el agua y al parecer iba directo a por las chicas. Por su parte las chicas al ver que MetalSeadramon se hundía decidieron nadar lo más rápido posible hasta el pequeño trozo de tierra donde se encontraban los digimons. MetalSeadramon enrolló la cintura de Mimi con su cola y empezaba a tirar de ella.

-¡ITSUMIKO AYUDA!- La chica rubia observó la situación por un momento

-¡Pilomon, lanza aliento ígneo!- el digimon despidió por la boca un rayo abrasador de fuego que impactó en la cola de MetalSeadramon. Palmon agarró a Mimi con las hiedras que tenía por dedos y la sacó del agua.

-¡CASI ME MATAS CON ESO!

-Mejor jugársela que perder.

MetalSeadramon emergió del agua nuevamente. El ataque de Pilomon le hizo bastante daño y venía mas enfadado de lo que podría estar. Con su cola partió la isla en dos. No le dió a nadie, pero ahora podían estar a merced del digimon. Entonces Itsumiko ordenó a Pilomon que usara viento flamígero. Una gran llamarada de fuego apareció en el sitio y le hizo mucho daño a MetalSeadramon. Mimi le dijo a Palmon que atrapara a MetalSeadramon. MetalSeadramon quedó atrapado por las hiedras de Palmon y estaba indefenso ante los devastadores ataques que Pilomon lanzaba. Pilomon volvió a usar cañón ígneo e impactó directamente en el gran monstruo. Entonces una gran cantidad de agua se elevó en el aire y MetalSeadramon desapareció. Las chicas habían ganado aquel combate y se abrazaron mutuamente en el agua junto a sus digimons

-Entonces, ¿Qué era lo que te había pasado?- dijo Mimi

-Ah si, pues...

Itsumiko no pudo terminar la frase porque algo tiraba de las chicas y los digimons fuertemente hacia el fondo oceánico. Habían ganado ese combate pero fueron llevadas a otro lugar.

TK

TK estaba solo en la habitación, a oscuras, atento con su Patamon por si había señales de peligro. No había nada, solo estaban ellos dos. Entonces se empezó a escuchar un siseo en la sala. Venía por todas partes. Era leve pero lo suficientemente fuerte como para enterarse bien, de que había algo y los estaba vigilando. Entonces algo apareció a la espalda de TK. Era Cobramon. Era como una gran serpiente. Muy alargada y con grandes colmillos y la punta de la cola era un aguijón letal.

-Conque la esperanza, el protector de la luz, Takeru Takaishi o TK para sus amigos- dijo Cobramon mientras le rodeaba, se paró delante de TK y Patamon- ¿Creo que ya sabes quién soy no? ¿No hace falta que te ayude?

-Gracias pero no, ya se quién eres, Cobramon

-Oh, chico listo. Me gusta. Como tú hay pocos en los 3 mundos

-¿Qué quieres de mi?

-Muy directo- Cobramon hizo una breve risa- como bien sabes, soy Cobramon, el rey de las sombras, puedo hacer que cualquier ilusión sea real- Cobramon chasqueó los dedos. Aparecieron unas hermosas chicas ligeras de ropa alrededor de TK que le pasaban hermosas mantas de lino por el cuerpo. El chico no hizo ningún gesto y Cobramon chasqueó los dedos para que desaparecieran- eso es solo una pequeña muestra de mi poder

-Muy real si, pero lo que acabas de usar, conmigo es bastante inútil.

-Si ya lo sé, lo sé todo sobre ti.

-Entonces, ¿porqué no acabas conmigo ya de una vez?, ¿No se supone que si no acabáis conmigo, no podéis acabar con Kari?

-En eso te equivocas.

-¡¿Cómo?!

Una luz apareció en la sala. La luz mostraba a Kari tirada en el suelo en un charco de sangre con la mirada perdida. TK se impactó y se mantuvo las lágrimas como pudo y caminó lentamente hasta el cuerpo, Patamon fue detrás suya. Cuando llegó TK derramó unas lágrimas y se agachó al cuerpo. Un ligero escalofrío le vino por la espalda pero lo ignoró. Llevó su mano hasta la de Kari y la traspasó. Entonces TK se dió la vuelta y encaró a Cobramon.

-¡Es una sombra, me has mentido!¡NO ES REAL!

-Bien, ella no es real, pero tu sí- Rápidamente, a la velocidad de la luz, Cobramon le inyectó a TK su aguijón en el estómago. El aguijón estaba cargado con oscuridad pura. TK soltó un fuerte grito, no de dolor, sino de furia, una furia con la que acabaría con Cobramon

-¡TK!- gritó Patamon

-Patamon...si a partir de ahora hago cosas malas...no me lo tengas en cuenta...

Un aura oscura envolvió a TK. Ya no emitía luz. Rayos rojos salían alrededor de su cuerpo al igual que una nube negra llena de oscuridad. Cobramon se había ganado un fuerte aliado por la fuerza y gracias a su aguijón cargado de oscuridad pura.

KARI

Kari se encontraba en su casa. Todo iba normal allí. Estaba con Gatomon y sus padres se encontraban allí. Su madre se dedicaba a hacer la comida mientras que su padre veía la televisión. Kari se encontraba en la entrada junto con Gatomon. Todo parecía normal allí y le extrañaba a Kari. Decidió entrar. Su madre se percató de la presencia de su hija.

-Oh, ¿Ya has vuelto? No me había enterado, tienes el baño listo y para cuando acabes la comida estará echa.

-¿Y mi hermano?

-Ha salido hace un momento a comprar

Kari no se fiaba en absoluto pero tampoco podía hacer otra cosa, era su familia, así que les hizo caso. Se fue al baño y terminó rápidamente. Gatomon permanecía siempre al lado de Kari en caso de peligro. Se sentó a la mesa pero no probó bocado de nada. La madre se extrañó.

-¿Te pasa algo hija? Es tu plato favorito

-No mamá, no te preocupes, no tengo hambre ahora mismo.

-Bueno como quieras, coge tu plato y las sobras déjalas en la olla que está en la cocina.

Kari cogió su plato y llevó su comida de vuelta a la olla. No se fiaba de nada en ese momento. Entonces mientras depositaba la comida un fuerte grito de su madre hizo que sobresaltara y se diera la vuelta. Allí estaba Satoshi junto a unos Piedmons. Tenían a la familia agarrada con amenaza de muerte. Satoshi se dio la vuelta y vio a Kari

-Cuánto tiempo sin verte mi vida

-No me llames así- dijo Kari enfadada

-Bueno como quieras. Estaba aquí haciéndole una visita a mis suegros

-¡Déjalos en paz, no tienen nada que ver en esto!

-¿Cómo que no? Somos pareja y las parejas tienen suegros

-¡DÉJALES!

-Bueno, si insistes, además nunca me gustaron los suegros

Satoshi levantó el brazo y los Piedmons acabaron con los padres de Kari. La chica se quedó descolocada y alucinando. No creía lo que veían sus ojos. Se derrumbó fácilmente. Pero no tardó en levantarse. Satoshi se disponía a irse pero Kari le paró antes de que se fuera.

-¡CÓMO HAS PODIDO!

-¿Quieres acabar conmigo? Para hacerlo tendrás que acabar antes con TK si quieres que esto no ocurra.

El escenario se esfumó y apareció en la primera sala, antes de que Cobramon separara al grupo. Estaba sola con Gatomon y no veía a nadie allí. Entonces un haz de luz apareció y con él Sora. Y de seguido apareció Joe cayendo del techo y Mimi e Itsumiko por una pared y mucha agua. Todos se reunieron junto con sus digimons en el centro de la sala.

-¿Que ha pasado?- preguntó Kari

-No lo sabemos- dijo Mimi- ahora mismo es todo muy confuso

-Yo os lo explicaré- comentó Sora

Se vio corta al iluminarse la sala con un rojo vivo. Era como una gran onda que se expandía desde el centro de la sala, desde el suelo, hasta el techo. La habitación era amplia y redonda como una gran arena y de un rojo muy intenso. Entonces sus ojos contemplaron a Cobramon sentado en un trono y delante suya 4 chicos. Uno estaba delante del resto. Eran Tai, Matt, Izzy y TK.

-Chicos- dijo Mimi

-Ya no son vuestros amigos- comentó Cobramon- ahora hacen lo que yo digo sin pega alguna. ¿Seréis capaces de derrotar a vuestros amigos por tal de salvar al mundo?

-¡NO IRÁ A...- añadió Joe

-¡ATACAD!- ordenó Cobramon.

Los 4 chicos se lanzaron al ataque a por sus amigos. Los demás no sabían como reaccionar ante eso, pero tenían que defenderse. Tai fue a por Mimi, Matt a por Sora, Izzy se decantó por Itsumiko y Joe. Y por último TK fue a por Kari sin piedad alguna. Se venía el final de la gran batalla que les acontecía a los niños elegidos.

Bueno hasta aquí el capítulo, espero que les haya gustado, es el mas largo que he echo hasta ahora y espero que eso compense el tiempo que me ha llevado hacerlo ¡IMPORTANTE! Tenéis que estar atentos al siguiente episodio a lo que yo diga, porque vais a poder poner vuestro pequeño granito de arena decidiendo el final que voy a hacer, si, os lo diré mejor en el siguiente episodio que será el penúltimo de la historia. Después le seguirá el final que vais a decidir según una pregunta que pondré y luego pondré reflexiones mías sobre lo que pienso de la historia y eso y a lo mejor hago un epílogo. Bueno no me enrollo más. Nos vemos en el siguiente episodio. Un saludo a todos y adiós :)