EPÍLOGO

Después de haber pasado por sus grandes aventuras vividas previamente en su sueño, todas fueron exactas al 100% como en el sueño. TK volvió al punto clave en donde se encontró a Satoshi. Estaba en el bosque de noche y TK llevaba la madera para la fiesta. Entonces hubo un silbido en el aire y el brazo de TK obtuvo un gran corte. Cayó de rodillas y la madera se desperdigó por el suelo. Todo como en su sueño

-Vaya vaya, veo que lo habéis conseguido- dijo una voz desde los árboles. TK giró su cabeza hacia la derecha, de donde provenía la voz- Me pregunto qué hubiera pasado si no tuviera un poder oscuro- Era Satoshi. Estaba vivo, sobrevivió a lo ocurrido en la base de la Triple Sombra. Pero estaba cambiado. Le faltaban muchas partes del cuerpo y éstas fueron cubiertas con oscuridad. Una oscuridad que se moldeaba a su gusto. Tenía unos brazos y piernas fuertes y robustos y un ojo negro y oscuro. De el brazo izquierdo se veían unas largas uñas y sangre al final de estás, la sangre de TK- Veo que vais a celebrar una fiesta. Y me parece que cogeré tu invitación si no te importa.

-No te vas a acercar a mis amigos- Ocurría todo exactamente igual

-Bueno entonces lo haré por las malas- Satoshi extendió las uñas del brazo derecho y fue a por TK, entonces éste lo esquivó hacia un lado. Satoshi cayó al suelo. Entonces TK le pisó las piernas, se sacó una cuchilla del pantalón. Cogió a Satoshi por sus pelos y puso la cuchilla en su cuello.

-He dicho que no te vas a acercar a mis amigos. No quiero mancharme más las manos. Así que te pido que te vayas de aquí y nos dejes a nosotros. Si no accedes a esto, intentaré mancharme lo menos posible de ti.

-Vale, acepto...acepto. Me iré de aquí.

Satoshi se puso en pie y se marchó. TK lo siguió con la mirada pero no hizo nada raro. Entonces recogió las ramas y se dirigió a la aldea. Allí estaban todos listos. Aunque estuvieran en el campo, vestían con sus mejores trajes. TK se dirigió a arreglarse. Se bañó y vistió. Entonces JJ entró en el cuarto.

-Vas muy elegante- comentó TK. JJ llevaba un esmoquin negro, le encantaban

-Si, tu también estarías a mi altura si no fuera por el corte del brazo.

-¿Como has...

-Te vi cuando llegaste. Anda quítate la camisa y la chaqueta. ¿No querrás que por casualidad se te abra la herida y te llenes el brazo de sangre?

-Vale, está bien- TK se desvistió. JJ cogió unas gasas y desinfectantes que llevaba en la chaqueta -¿Llevabas eso encima todo el rato?

-Solo cuando te vi la herida y lo cogí del botiquín de mi casa. Es una buena herida

-¿No vas a preguntar cómo me la he echo?

-No...a no ser que tu quieras contarlo

-Bueno, te lo contaré otro día

-Sea pues.

-Por cierto

-Dime- JJ seguía curando a TK mientras hablaban

-¿Crees que tendremos mas aventuras? Que aunque hayamos destruido a la oscuridad, no sé, venga otra distinta a la anterior.

-Si te soy sincero, lo único que pienso de eso es que siempre hay un equilibrio oscuridad-luz. En el momento en el que eso se desequilibre, pues habrá aventuras. Nunca puede desaparecer ninguno de estos dos elementos completamente

-¿Entonces es significa que tendremos más aventuras?

-Seguramente, pero después de esta, tendremos que descansar bastante. Tu herida esta lista ya. Nos podemos ir a la fiesta.

-Gracias JJ

-No, el placer es mío. Anda, vístete rápido y vámonos, están a punto de encender la hoguera y no me lo quiero perder.

-Si, mamá

-Al menos podrías haber dicho papá en vez de convertirme en mujer mediante palabras.

-Jajaja- rieron los dos chicos.

Los chicos estaban de celebración y todo eran risas. Pero las palabras de JJ y el haber dejado con vida a Satoshi le dejaban a TK la corazonada de que aun le quedaban a él y sus amigos más aventuras por delante. Y todo junto a su gran amor Kari.