Hola!

Como sólo he publicado un capi, aún es pronto para que entendáis por dónde va el argumento, además quiero avanzar rapidito. Por todo eso y más subo el 2º capi que espero que os guste.

Gracias por los reviews: MitoOrlas y Nohaalivelovelaugh. Me alegra que os esté gustando la historia y espero que siga haciéndolo ^_^ sin más os dejo con la conti. Espero que os guste. Bss

*ByE*


II. Perdida

Sangre, gritos, lágrimas, oscuridad… silencio. Bruscamente una mujer de pelo rosa se incorporaba en la mullida cama. Una pesadilla, mejor dicho, la pesadilla, la misma que no deja de atormentarla ininterrumpidamente cada noche, ya debería haberse acostumbrado a ella, su hermano lo había hecho, ya no acudía alterado a su cuarto preguntando qué pasaba.

- Espera… si Naruto nunca viene… ¿Quien rodea mis hombros con sus brazos?

Abrió los ojos impactada y se topó con un rostro femenino. Tenía el cabello marrón y largo, recogido en una coleta; unas extrañas marcas adornaban su pálida piel.

-¿Estás bien?- el silencio fue su única respuesta así que siguió hablando –me llamo Hana ¿y tú?

- …- la pelirrosa seguía mirándola esperando una explicación, o buscando donde demonios se había quedado su cerebro porque era incapaz de gesticular una sola palabra, ni siquiera de mostrar alguna expresión, estaba ahí, estática, sin recordar si quiera su nombre.

- Veras, te encontré tirada frente a mi puerta, mis perros te trajeronmiro a la extraña de reojo, pero nada - creo que tuviste un accidente de coche, al menos encontré uno estampado frente al viejo roble le mostró una de sus encantadoras sonrisas, pero siguió estática, así que suspirando se rindió – Esta bien, supongo que ha debido de ser traumático y estarás cansada, puedes quedarte aquí el tiempo que necesites, ya he curado tus heridas, pero necesitaran reposo, así que no hagas movimientos muy bruscos como el de antes"aunque dudo que semueva", por cierto, acabo de hacer la comida por si tienes hambre. Te la traeré ahora mismo.

La morena se levantó dispuesta a irse pero una fuerza le sujetó el brazo, se giró y vio a la joven totalmente temblando. Accidente, coche, árbol, heridas, perros… los recuerdos se agolpaban en su cabeza sin compasión destrozando su estado neutro y pasivo.

- ¿Dónde están?

- ¿Qué? ¿Dónde están quiénes?

- Los hombres que me seguían.

- N-no… no se de que me hablassus palabras sonaron con decisión, pero el titubeo inicial no pasó desapercibido para Sakura.

-Han secuestrado a mi hermano, por favor, dímelo.

Tras un breve silencio, Hana se rindió ante la preocupada mirada de la joven.

- Lejos, no llegaron a encontrarte.

- ¿Quiénes eran?

- Asesinos, probablemente los mejores asesinos de todo el país.

- ¿Por qué me buscaban?

- ¿Por qué crees que te buscaban a ti?

- ¿Qué?Tras pensarlo unos minutos dio con la clave - ¿¡Naruto!

- Exacto.

- ¿Cómo sabes todo esto?

- Créeme, hay preguntas que es mejor que no tengan respuesta. Digamos que somos… antiguos conocidos.

- Entonces… ¿Por qué me ayudas?

- ¿Ayudarte? No te estoy ayudando, solo contesto cuando me hacen una pregunta.

- ¿Dónde puedo encontrarles?

- ¿¡Qué! ¡Estás completamente loca! ¡Estarías muerta antes de poder acercarte a ellos!

- Si no recupero a mi hermano… es lo único bueno que podría pasarme.Volvió a dirigir la mirada hacia la chica – Por favor.

La morena se levantó de la cama, se acercó a unos cajones y sacó un sobre rojo con detalles en dorado simulando un auténtico baile de flores. Se acercó de nuevo a la cama y estiró el brazo para que el sobre quedara al alcance de Sakura.

- Aquí hay un nombre y una dirección, dile que vas de mi parte y él te ayudara a encontrar lo que buscas mejor que yo; está en la ciudad, hay un autobús que sale de aquí dentro de tres horas, aunque puedes esperar a que arreglen tu coche.

- Gracias, aunque por ahora tengo algo que solucionar antes de irme. Muchas gracias por todo Hana.

- Solo cuídate ¿vale? Uno de mis perros te guiará a la carretera, buena suerte Sakura.

La pelirrosa salió de la casa y rápidamente llegó a la carretera, anduvo un poco más hasta volver a la pequeña ciudad y no tardó en encontrarse frente a su casa. La observó absorta unos segundos pero no entró, su atención se centró en un BMW negro que estaban reparando, un BMW que ya conocía.

- ¿Por qué está mi coche aquí?

- ¿Preferirías que estuviera frente al árbol?

Una voz la sacó de sus pensamientos, una voz que conocía perfectamente, su ex novio Sasori la observaba con una amplia sonrisa en los labios. Sakura no pudo frenar el impulso de abalanzarse sobre él y abrazarle con todas sus fuerzas.

- Vaya, vaya, veo que te alegras de verme, mi pequeña flor de cerezo.

- Sasori… no me llames asíun suave rosa adornaba las mejillas de la chica -¿Cómo ha llegado mi coche aquí?

- Querrás decir el coche de tu hermano.

- Bueno… él y yo lo compartimos todo

- claro, claro… tu no cambias. Pues lo trajeron unos polis, y como lo reconocí al instante les dije que me lo dejaran a mí. Mañana por la tarde estará listo para funcionar. ¿Lo vas a necesitar?

- Sí, aunque supongo que tengo que esperar a mañana"a menos que vaya en autobús".

- Hagas lo que hagas, será mejor que te cambies, tienes un aspecto horrible.

- Muchas gracias…- respondió con sarcasmo.

Pero Sasori tenía razón, estaba hecha un desastre, no tendría más remedio que entrar en su casa. Y mientras caminaba tomó una decisión.

- Bueno… supongo que esperar un día no será para tanto, además, prefiero ir en mi coche, creo que me sentiré más segura si voy sola.

Decidía su siguiente paso mientras abría la gran puerta de su antigua casa. Dentro estaba todo impecable, y parecía que alguien vivía aun allí, sin duda obra de sus amigos para crear el ambiente en la fiesta "sorpresa". Aun permanecía colgada una pancarta enorme, y sobre una alargada mesa un revoltijo de regalos con infinidad de formas y colores.

- Bienvenida Sakura, feliz cumpleaños…

Se dirigió a la cocina y cogió una manzana roja, su favorita; sin duda Naruto lo había preparado todo al milímetro, o mejor dicho Hinata e Ino, Naruto solo les habría aconsejado, no pudo evitar que una sonrisita se formara en sus labios al recordar a sus amigos. Con paso lento subió hasta su habitación, se metió en el baño y se relajó en un baño de espuma acompañado de sus sales favoritas, todo sería perfecto, claro, si su hermano no hubiera desaparecido, si no hubieran intentado matarla, si confiara en alguien, si no estuviera en su antigua casa…

No tardó mucho en quedarse dormida, hasta que unos insistentes golpes en la puerta acompañados del odioso sonido del timbre que amenazaba con romperse la despertaron. El agua ya estaba fría y apenas quedaba espuma, sus dedos mostraban los síntomas de haber estado bajo el agua toda la noche. Con cierta dificultad se enrolló en una toalla y bajó a abrir la puerta, mientras sentía como sus huesos le suplicaban un mullido colchón.

Ante sus ojos tres personas que no esperaba ver, los invitados, ante el silencio y desconcierto de la pelirrosa, optaron por pasar y sentarse tranquilamente en el sofá.

-Saku, si te quedas ahí parada con la puerta abierta no te extrañes si mañana estás resfriada, cámbiate y baja, queremos hablar contigo.

Sakura seguía mirando con desconcierto al pelinegro que la sonreía, los otros dos no la observaban, mantenían sus frías miradas que los caracterizaban analizando la casa. Sin cuestionarse nada y sin pronunciar palabra subió a su habitación, su armario estaba provisto de todo, al parecer sus amigas se habían encargado de llenarlo; pudo ver en una esquina una caja con una nota, "este es nuestro regalo especial, úsalo. Ino y Karin". Ya podía imaginarse que tipo de ropa había en la caja y prefirió no abrirla. Cogió una camiseta de manga corta blanca con una sombras en el centro que simulaban una paloma; y unos piratas vaqueros, buscó zapatos cómodos, pero la mayoría eran zapatos de tacón, eso sí, eran muchísimos, y todos preciosos, de todas las formas y colores, ocupaban todo el fono del armario; después de esto tendría que agradecérselo… Cogió unos zapatos plateados, se maquilló ligeramente, se peino dejando el pelo suelto y suspiró, ya no podía hacer más, no tenía otra opción que bajar.

Se encontró con los tres chicos hablando muy serios, pero no mostraban impaciencia en sus rostros, estaban tan concentrados que ni se dieron cuenta de su presencia, así que se apoyó en el borde de la puerta y tosió, ya tenía su atención ¡Genial! Las tres personas la analizaron de arriba abajo sin perder detalle, lo que provocó que la pelirrosa se sintiera más incomoda aún. El moreno de la eterna sonrisa, como ella lo llamaba, se levantó y se acercó a ella dándole un beso en la mejilla.

- Vaya Saku, has crecido mucho, y no querías venir a vernos, muy bonito el pelinegro empezó a hacer pucheritos y a poner cara de ofendido, ante esto, no pudo evitar sonreír. – con lo que te echábamos de menos…

- Sai, Gaara y Neji… ¿Qué queréis?Justo lo que necesitaba, encontrar a mis queridísimos ex novios, y todos juntos, muy oportunos.

- Veras, ayer por la noche te perdí de vista, y no te encontré por ningún lado, me preocupaste, pero pensé que habrías encontrado a Naruto y estarías aquí; pero esta mañana estaba con estos dos y nos encontramos con Sasori que nos dijo que estaba arreglando el coche de Naruto, y bueno… quisimos saber si estabais bien. Por cierto ¿y Naruto?

- No está, no le encontré, al parecer le secuestraron.

Los tres chicos se intercambiaron miradas de preocupación y la fijaron en la pelirrosa, ahora nadie tenía una sonrisa para ella, más bien eran miradas de precaución, como si fueran a lanzarse sobre ella si decía algo que no debía. Se hizo un silencio incómodo hasta que el moreno habló.

- ¿Qué pasó?

- No estoy segura… volví al coche pero había más personas allí, Naruto me dijo que me fuera y eso hice, pero acabe corriendo por el bosque porque el coche estaba sin gasolina…

- ¿Y algo más?

- No…- No entendía por qué, pero sentía que no debía hablar de Hanna ni de que pretendía buscar a su hermano.

-¿Y cómo llegaste hasta aquí, cómo te libraste de esos que te perseguían?

La voz de Sai era de enfado mientras la zarandeaba por los hombros atravesándola con la mirada, y antes de que se diera cuenta estaba acorralada contra la pared bajo la fulminante mirada de sus "amigos" que la rodeaban impidiéndole escapar.

-Me caí a un hoyo y cuando se fueron volví a casa.

- ¿Se fueron? ¿Dejaron de buscarte? Expresó Gaara incrédulo.- Nos ocultas algo…

Sakura ya no podía más, es que su pesadilla no iba a acabar nunca. Pero sus suplicas fueron escuchadas, pues una voz provocó que sus captores aflojaran el agarre de sus miradas y se alejaran de ella sin quitarle la vista de encima.

- ¡Basta ya! ¿Qué se supone que estáis haciendo? ¿No veis que la estáis asustando? Bastante tiene ya para que vosotros la acoséis así unos fuertes brazos rodearon sus hombros protegiéndola del resto, junto a la puerta otras dos personas, Deidara e Itachi.

- ¡Genial! ¿Falta alguien más?

- Sasori no te metas; ya la has oído, Naruto...

- A Naruto lo han secuestrado, y ahora Sakura necesita nuestra ayudaSasori le cortó rápidamente - probablemente no sepa "nada" y los secuestradores a lo mejor quieren una recompensa.

Estaba claro que estas palabras tenían un doble significado para ellos pues se tranquilizaron todos y volvieron a fijar su mirada en Sakura, pero con más suavidad. Sasori la condujo hasta el sofá y se sentó a su lado acariciando su espalda, mientas el resto se sentaba en los sitios restantes.

- Sakura, vamos a intentar ayudarte, pero para eso tienes que decirnos todo lo que sepas ¿de acuerdo?la pelirrosa solo asintió asimilando lo que estaba pasando - muy bien, ¿Estás segura de que ayer por la noche no paso nada más? ¿No te encontraste con nadie?

- No.

- Bien… y Naruto… ¿Te dijo algo? Quiero decir ¿Estaba metido en algo por lo que pudieran secuestrarle o dijo alguna cosa que te extrañara…?

- No, lo único que se de él es que está levantando las empresas de nuestros padres, pero aparte de eso no sé que hace mi hermano en su tiempo libre, cuando me fui de aquí nos distanciamos bastante -Todos parecían más tranquilos, pero las miradas de desconfianza seguían rodeándola. – Sasori ¿mi coche ya está arreglado?

- ¿Por qué?La sonrisa de Sasori se borró inmediatamente, y las miradas volvieron a ser fulminantes – ¿Piensas ir a alguna parte? No deberías hacerlo, aquí estarás más segura.

- No quiero estar aquí.

- Sakura… No te irás.

- ¡Basta! se incorporó librándose del dulce agarre de Sasori y no pudo evitar gritar con indignación – no sois mis padres, hermanos o novios, puedo hacer lo que me dé la gana y si quiero irme me iré, no tengo por qué daros explicaciones, me fui de aquí hace años, y si accedí a volver es porque Naruto insistió muchísimo, pero no pensé en quedarme a vivir con él, pensaba irme hoy y así lo haré. Ni siquiera esperaba encontrarme con todos vosotros más de lo necesario, así que dejadme en paz.

- Pero…

- ¡Fuera!

Tras unos segundos todos fueron abandonando la casa bajo la furiosa mirad de la pelirrosa, el último fue Sasori, al que detuvo.

- ¿Mi coche?

- Ya está arreglado, puedes irte cuando quieras; pero…

No quiso escuchar más y le cerró la puerta en las narices, volvió a su habitación y se tumbó en la cama, aun no podía creerse lo que había pasado allí abajo, todo era muy extraño, nunca se habían comportado así, ni siquiera los había visto a todos juntos, todo era muy extraño, ahora más que nunca estaba segura de que no podía confiar en nadie, pero iba a averiguar qué estaba pasando.

Un par de horas después, la pelirrosa se encontraba en aquel taller que tantos recuerdos le traía, recuerdos de ella y Sasori besándose sobre los firmes capos en los ratos libres de él. Su relación había sido muy pasional, aunque ella nunca permitió que llegara a nada de lo que pudieran arrepentirse. Sus pensamientos fueron interrumpidos por una voz que susurraba en su oído.

- Este sitio… ¿te trae recuerdos o ideas?

- No… no digas tonterías Sasoridisimulando su nerviosismo se giró quedando frente al pelirrojo – el coche.

- No has cambiado de idea ¿verdad?Suspiró - antes tenías razón, ya no somos nada tuyo, hace años que dejamos de serlo, pero no puedes pedirnos que no nos preocupemos, ya sabes que aun sentimos algo por ti y…

- Ya vale Sasori respondió con voz cansada -, o tengo que recordarte quien acabó con todas y cada una de esas relaciones, porque yo recuerdo perfectamente que yo no os dejé a ninguno de vosotros, unos me dejasteis sin siquiera decirme por qué, otros me engañaron, otros simplemente se cansaron de mi porque simplemente era un juego… así que ahora no me vengas con el cuento de que os importo, porque no me lo trago. El coche.

El pelirrojo le entregó las llaves sin atreverse a mirarla a los ojos y observó como el BMW salía del taller y se dirigía a la carretera principal, saliendo rápidamente de la pequeña ciudad. Sakura no pudo evitar que las lágrimas cayeran por su rostro, había necesitado de muchos años para olvidarlos a todos, para cerrar las heridas y alejarse de ellos, para recuperarse y empezar de nuevo, y ahora… ahora volvían y le recordaban todo, le reabrían las heridas sin ninguna compasión y se atrevían a pedirle, a exigirle que se quedara. Pero ya está bien, seguramente no los volvería a ver; al menos tenía que agradecer el no haberse encontrado con él, al que más quiso, y el que más daño le causó, Sasuke… pero se acabó, ahora solo importaba Naruto. Paró el coche en una gasolinera, necesitaba un tiempo para pensar qué hacer, de la guantera sacó el sobre rojo que le dio Hanna y lo observó detenidamente hasta que decidió abrirlo: "Kiba Inuzuka, calle La Loma, número 13, Konoha".

- "Muy bien Sakura, ¿buscas a este tipo, o llamas a la policía?


Por hoy es suficiente. Qué bonita relación mantiene Sakura con su ex ¿no creéis? A ver cuánto dura jijiji El próximo capítulo: Kiba Inuzuka.

Y no perdáis de vista a este personaje, dará muchos problemas a Sakura, pero no adelanto más jeje Nos vemos muy pronto, a menos que algo de fuerza mayor me lo impida... que drástica... Agradezco de ante mano vuestros reviews, se que muchas veces "no apetece" o no se te ocurre que poner, así que a los que hacéis el esfuerzo, muchísimas gracias, hacéis posible esta historia ^_^

*ByE*