Disclaimer: No me pertenece la Saga Crepúsculo ni tampoco el poema "Táctica y estrategia" estos pertenecen a Stephenie Meyer y Mario Benedetti respectivamente.


Problemas

Cuando desperté me di cuenta que sólo fue un sueño y lo primero que vi fueron los ojos de Edward, que aún conservaban el tono ámbar que tanto me gustaba. Parecía algo curioso, confuso y molesto; sonreí a medias y me senté en la cama mirándolo.

-Buenos días – le dije adormilada.

Generalmente me besaba la frente o los labios y me saludaba dependiendo de cómo lo saludase, pero esa mañana fue un tanto anormal.

-¿Qué soñaste?- me miro a los ojos algo desconcertado

-¿Por qué la pregunta?- le dije algo preocupada…

Demonios, ¿Qué fue lo que habré dicho en sueños?... ¿Habrá escuchado el nombre de Jasper? Dios en estos momentos es cuando me alegra que no escuche mis pensamientos…

Sé que él sabía lo preocupada que estaba por la pregunta, porque lo vio reflejado en mi rostro, se acerco a mí pero de manera instintiva me hice hacia atrás, sonrió a medias. En ese instante supe que estaba molesto.

-Solo te diré que te vi muy roja antes de que despertaras y pronunciaste cosas que no sueles decir mientras estas dormida, pero si no me quieres decir que es, espero que cuando estés lista y seas lo suficientemente valiente vallas y me lo digas en la cara… me gustaría saber porque mi novia dice el nombre de mi hermano y amigo…

Cerré mis ojos un segundo y al siguiente ya no estaba, quite las sabanas y fui corriendo a la ventana a ver si lo alcanzaba (lógicamente era inútil), cuando llegue a la ventana me recargue en ella e intente buscarlo pero una brisa hizo que reflexionara del frío que había, así que cerré la venta y fui al baño.

Me mire al espejo y se notaba claramente como se habían enrojecido mis mejillas por el beso que me dio Jasper en el sueño, me agache a ponerme agua a la cara y sentí la frescura de esta, haciendo que se bajara la intensidad de calor de mis mejillas.

Me desvestí, abrí la llave de la regadera y entre sin más preámbulos en lo que me puse a reflexionar sobre el sueño…

¿Por qué soñé con Jasper? ¿Y esa Ángela? No es la que conozco, y le decía Siz… ¿Será que tengo premoniciones? Y si no… ¿Me estaré enamorando de Jasper?

Me coloque shampoo intentando responder mis propias preguntas pero mis hipótesis y teorías no concordaban para nada, termine de bañarme y salí a cambiarme, dentro del baño.

Cuando terminé bajé a la sala, simplemente no dejaba de pensar en ello, mordía el labio inferior cada que pensaba en una posibilidad, pero me desconcentre al percibir el aroma que inundaba la sala. Corrí a la cocina y descubrí a Charlie cocinando, le sonreí y le besé la mejilla.

-Buenos días, papá –Le sonreí y me senté en la mesa

-Buenos días, Bella –Me dio unos huevos revueltos y un jugo de naranja...

Tomé mis cubiertos y empecé a desayunar, estaba delicioso por muy sencillo que fuera, se sentó enfrente de mí y me miró desayunar, yo le sonreía de vez en cuando.

-Bella… hoy iré a cenar con Billy, así que no me esperes…

Le mire y asentí con un suspiro y terminando dejé los platos en el fregadero, le di un beso a Charlie y subí a cepillarme los dientes, baje de nuevo y una vez fuera de la casa me fui rumbo a mi coche.

Mire la carretera esperando absurdamente a ver su Volvo, pero al darme cuenta de que no llegaría suspiré y me dispuse a meterme dentro de la camioneta; cuando oí claramente que tocaban el claxon, volteé y me di cuenta de que se trataba de la persona con quien había soñado.

Me baje y fui corriendo a ver que quería, para mi sorpresa me sonrió.

-¿Qué hay Bella?

-Hola Jas… - Sentí como un ligero rubor inundaba mis mejillas.

-Edward estaba muy molesto esta mañana, me dijo que no iba a pasar por ti, entonces se me ocurrió que te podría llevar yo ¿qué dices?

¡Genial!, seguro sigo soñando… - Claro no tengo inconveniente

Fui corriendo por mi mochila, intentando no morir mientras iba por ella, cuando la agarré también tomé mi iPod y fui rumbo al coche de Jasper tomando el asiento del copiloto.

Jasper al parecer contenía la risa, le mire y sonreí tímidamente mientras me ponía el cinturón de seguridad, arrancamos y él me miraba de vez en cuando…

-Se que no es de mi incumbencia pero…

Le mire, intentando no volver a sonreír, mantener mis latidos en raya y no pensar en nada que alterara el ambiente y Jasper lo notara.

-¿Si?

-Nada, mejor no me meto en donde no me llaman

Sonreí un poco y mire la carretera, esperando a llegar a la escuela lo más pronto posible y alejarme de Jasper. Suspire y mire por la ventana.

Cuando por fin vi el letrero sonreí aliviada, se estacionó a lado del Volvo, le mire y sonreí.

-Muchas gracias, Jas.

Me sonrió y se bajo, al siguiente segundo me abrió la puerta y me tendió su mano, la tome y salí del coche.

-No hay porque, siempre se ayuda a una dama.

Me ruboricé un poco, él cerró la puerta y me miró dulcemente; sólo le sonreí y camine hacia la escuela, para mi sorpresa caminaba a mi lado. Yo necesitaba distraerme, cuando recordé que traía mi iPod, me puse los auriculares.

-¿Puedo?- me preguntó señalando el aparato.

-¡Claro!

Se lo entregue, mientras escuchaba Womanizer – Britney Spears. Lo único que hice fue darme un zape en la frente, me miró y sólo sonrió.

-Vaya, eres universal…-miraba mi iPod sonriente.

-¿Disculpa?

-Te gusta de todo, es lo que quiero decir…

-¡Ah! Si, algo así.

-¿Te gusta el Rock? ¿La música japonesa y coreana?

-¿Qué tiene de malo?

-Es algo raro es todo, ¿Sabes hablar Japonés o Coreano?

-No, pero suena bien y las letras no están del todo mal

Seguimos platicando de música y los diferentes tipos de estilos, lenguas y cantantes que nos gustaban, no parábamos de hablar hasta que tocó la primera campana.

-¿Puedo acompañarte a tu primera clase?-Me sonrió de manera angelical y no pude decir no.

-No veo por qué no.

Me acompaño a clase de español, pero por pura casualidad la profesora en ese instante nos vio a los dos juntos y sonrió de una manera que no se le veía frecuentemente.

-¡Jasper! Iba a mandar por ti, veras hoy iniciamos con los poemas y desearía que nos recitaras uno cortito…-Le dijo la profesora anhelante

Él sólo asintió y paso con nosotras al salón, cuando entramos todas las chicas susurraban al ver a Jasper. La profesora indicó que era hora de empezar la clase y todos nosotros tomamos nuestros respectivos asientos.

-Bueno jóvenes, empezaremos esta semana con poesía, como sabrán Jasper Cullen es un declamador excelente y nos recitará un pequeño poema, bueno no hablo mas y les dejo a Jasper.

Jasper se paro en medio y tomo una bocanada de aire, así fue como inicio su poema:

Mi táctica es
mirarte
aprender como sos
quererte como sos

mi táctica es
hablarte
y escucharte
construir con palabras
un puente indestructible

mi táctica es
quedarme en tu recuerdo
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
pero quedarme en vos

mi táctica es
ser franco
y saber que sos franca
y que no nos vendamos
simulacros
para que entre los dos
no haya telón
ni abismos

mi estrategia es
en cambio
más profunda y más
simple

mi estrategia es
que un día cualquiera
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
por fin me necesites

Cuando terminó de decir el poema (que lo había dicho divinamente) TODAS las chicas (con mi excepción) se levantaron y aplaudieron eufóricamente, sonreí a Jasper y con esto se disculpó y se marchó sin más a su clase correspondiente.

-Bien, eso es solo un pedacito de lo que pueden alcanzar ustedes, claro toma su tiempo, como todo en la vida, pero se puede lograr. Bien ahora recitaran sus poemas por números alternados, pero si alguien gusta pasar solo hágalo.

Todo el salón se quedo callado, la profesora fue llamando los números de lista y para mi fortuna yo no pasé al frente. Terminó la hora y yo aliviada salí del aula.

Miraba el suelo cuando una mano fría me subió el mentón e hizo que le mirara el rostro, se trataba de Jasper. Le sonreí a medias y este me sonrió plácidamente.

-¿Te gustó el poema?

-Me encantó.

Pero en ese instante sentí una fría respiración por mi cuello y volteé súbitamente para ver quién era…