Nota de la autora: Perdón por haber retrasado tanto este capítulo pero sufrí un bloqueo mental, de todas maneras espero que disfruten este nuevo capítulo y lamento los inconvenientes que pude haber causado.
Disclaimer: La saga de Crepúsculo no me pertenece, ni tampoco ninguno de los personajes a parte de algunos personajes de mi creación. La canción es la traducción de una mencionada en el capítulo anterior y es anónima.
Confusa
Cuando abrí la puerta esperé ver a Charlie parado en el umbral, pero mi corazón se paralizó al ver que no se trataba de mi padre, si no de Edward. Lo único que pude hacer fue quedarme parada mirándolo, mientras él me regalaba media sonrisa y me tomaba entre sus brazos. Me besó la frente y esperó a que reaccionara.
-¿Bella? – me dijo intentando sacarme de mi trance.
Le miré e intenté sonreír de nuevo, hasta que por fin me pude mover, y lo único que hice fue pedirle que pasara. Fui a la cocina a revisar el espagueti, él me seguía muy de cerca; fue entonces, cuando (por primera vez) me sentí acechada por Edward Cullen.
Tanteé la pasta y esperé a que estuviera "Al Dente" mientras controlaba mi respiración y los latidos de mi corazón (o al menos lo intentaba) para que no notara nada anormal, creo que era la primera vez que teníamos una pelea fuerte.
Me sonreía al verme cocinar, yo intentaba concentrarme en la comida, cuando me tomó de la cintura, quedé paralizada. Me tomo del mentón y besó mis labios con delicadeza, me alejé al momento que nuestros labios se tocaron, él me miró extrañado y suspiró.
-Ya veo… Ya no me quieres-
-Edward no es eso…-
-Entonces… ¿qué es? – parecía algo molesto.
-Es que simplemente no te entiendo… estabas furioso en la mañana por qué soñé con Jasper y ahora… - me interrumpió.
-Lo siento Bella es que me encelé, pensé que ya no me querías – me tomó las manos y miró mis ojos- pero sé que no es así, a menos que…-
No le miré en lo absoluto, me quedé absorta escuchando su explicación.
-Te confesaré… – me dijo Edward – qué me sentí muy mal cuando te vi llorando y toda empapada en clase de Biología.-
Le miré de reojo, mientras apagaba el fuego, y deje reposar el espagueti. Lo único que hice fue suspirar, mirando el suelo sin decirle nada, hasta que él me forzó a mirarlo.
-Yo se que fue estúpido de mi parte, pero debes entender que no te quisiera perder, si te perdiera iría con los Vulturi o comería nieve hasta hartarme de ella-
Era realmente romántico todo lo que decía… esperen… dijo ¡¿nieve?
-¿Dijiste nieve? – hice un gesto al repetirlo.
-¡Sí! Carlisle la acaba de inventar… es sangre congelada, a veces tiene coágulos que la hacen más rica- decía con una mueca que jamás había visto antes.
Intenté no vomitar con aquella explicación, me aparté de la cocina un momento para no seguir pensando en la nieve.
-Bella… -me tomó la mano e hizo que diera un pequeño giro, sonreí al girar como bailarina.
Me volví a la realidad cuando le vi cerca de mí, me separé y mirando el suelo le dije algo sombría.
-Edward necesito un tiempo, la verdad no es porque no te ame es que simplemente no sé si quiero seguir con alguien tan celoso como tú.-
Parecía entenderme un poco y cuando le miré, él miraba hacia otro lado.
-¿Quieres terminar? – me dijo fríamente, yendo al punto directamente.
-¡Si!- le dije indiferente.
-Dime una cosa más – dejo sin mirarme aún.
-¿Qué? – Yo lo miraba sin vacilar.
-¿Acaso esta relación fue algo para ti?-
-¿Te soy franca? – Le dije mirándolo con el ceño fruncido.
-Creo que al menos merezco eso-
-Pues, al principio lo eras todo para mí pero ahora no sé si te sigo amando… -
No me dijo nada y lo único que hizo fue irse de la casa, dejándome helada ante su expresión fría e indiferente; supongo que era normal después de haber pasado por un momento tan incómodo.
Me fui a la cocina a terminar de preparar la pasta y comer un poco, terminando de comer intente terminarme la ensalada que me había servido pero simplemente no pude; por un lado estaba el hecho de que Edward y yo cortáramos, y por el otro no dejaba de pensar en la nieve que inventó Carlisle.
No tenía tarea, puesto a que los ejercicios de matemáticas los terminé con anticipación, por lo tanto salí al patio a contemplar el bosque. Empecé a recordar la pelea que tuve con Edward y el porqué cortamos.
Me vinieron a la mente varias situaciones en las cuales habíamos reñido; la primera fue cuando a la semana que empecé a ser su novia, Mike me preguntó si podía ir a su casa para terminar una tarea; lógicamente Edward le leyó la mente.
-No quiero que vayas – me dijo.
-¿Por qué? – le pregunté molesta.
-Simplemente Mike no me gusta para ti-
-¿Quién dijo que iba a hacer algo indebido? ¡Mike es mi amigo Edward!..¡Simplemente no puedes decirme con quien puedo o no estar!-
-Lo siento, tienes razón, no debo interferir en los asuntos que no me corresponden – me dijo algo molesto, pero en el fondo sabía que tenía razón
Un día de Febrero recibí varias cartas de amor y rosas en mi casillero, me encantó el detalle, pero Edward obviamente se dio cuenta y me pregunto todo el día de quien eran las cartas y las flores, yo siempre le respondía que no sabía. Pero fue un día realmente fastidioso para mí.
Otra ocasión fue en una fiesta que organizó Jessica por Halloween, a Edward no lo invitaron como era lógico, y por no hacer menos a Jessica asistí a regañadientes, sabiendo de antemano que me harían bailar. En esa semana llegó un primo de ella, era bastante guapo, él me preguntó en esa semana que si asistiría a la fiesta de su prima.
-Dime Bella, – me dijo Alex- ¿te gustaría ir conmigo a la fiesta de Jess?-
-No veo por qué no – respondí.
Edward en esa semana no le pareció para nada que fuera con aquel chico, y cada vez que estábamos juntos y Alexander andaba cerca, de la nada Edward me besaba. Pero lo que ya no pudo evitar fue la noche de la fiesta, no fue gran cosa; pero todas las chicas que asistieron me miraban con ojos de pistola, ya que me conseguí al chico con quien todas querían ir.
Al día siguiente de la fiesta (en la que, para mi suerte, Alex muy amablemente me dijo que si quería bailar le dijera, lo que resultó en que yo no bailara en toda la fiesta) Edward no dejo de preguntarme que había hecho, fue otro día un tanto molesto. En ese instante que me di cuenta de que Edward me era muy molesto por tanto celo.
Miraba al bosque sin saber qué es lo que buscaba, hasta que deslumbre un destello dorado. El sol se estaba ocultando, así era como daba la bienvenida a la noche. Me metí a la casa y después de darme una ducha rápida me metí a mi habitación. Ya nadie me esperaba así que tome el iPod y escuchaba mi música, pero hubo un momento en que me quedé profundamente dormida.
Soñaba en que estaba caminando por el bosque, tomaba la mano de alguien, pero nunca lograba ver su rostro, caminábamos y charlábamos sin parar, mientras se escuchaba de fondo la canción que Jasper me dedicó.
Fue cuando súbitamente me desperté, la habitación estaba a oscuras y yo estaba tapada por una sábana (evidentemente Charlie había llego desde hace tiempo), me la quite y miré mi iPod que tenía en la mano (nunca me había quitado los auriculares). Seguía escuchando la canción, prendí mi iPod; la imagen que tenía era de Edward y de mi, abrazados y él me estaba dando un beso en la frente mientras yo sonreía con los ojos cerrados, eran las 12:00 a.m. Lo desbloquee y añadí mi contraseña: Edward (pronto tendría que cambiarla) Mire el nombre de la canción que estaba tocando… ¡lo había conseguido!
Corrí a la computadora y busqué el significado de la canción.
Yeah aquí vamos una vez más
Sabes quien vuelve, vamos
Esta canción es para ti
De verdad te odio pero no puedo evitar quererte
Asi que ¿qué puedo hacer? Ahora escucha.
Duele cuando te miro,
me quedo sin aliento cuando te miro,
coge mis manos.
Esa persona no te quiere, entonces ¿por qué?
Por qué no lo dices,
Nena déjame amarte, amarte, amarte.
Extiendo mi hechizo, este hechizo.
Puede ser tan perfecto.
No puedo ser yo aunque vaya contra todos los deseos de
este mundo.
No lo haré si no es contigo
Nena déjame amarte, amarte, amarte.
He estado esperando pacientemente, lo siento pero he estado caminando hacia delante.
Por tu amor, que una vez me rechazaste de forma cruel.
Olvídale, ahora bórrale de tu vida.
Él nunca estará contigo.
Así que nena, ¿por qué no vienes a mí?
Haré que tú me ayudes.
Duele cuando te miro,
me quedo sin aliento cuando te miro,
coge mis manos.
Esa persona no te quiere, entonces ¿por qué?
Por qué no lo dices,
Nena déjame amarte, amarte, amarte.
Extiendo mi hechizo, este hechizo.
Puede ser tan perfecto.
No puedo ser yo aunque vaya contra todos los deseos de
este mundo.
No lo haré si no es contigo
Nena déjame amarte, amarte, amarte.
Al principio deseé que fueras feliz,
Incluso quise que te quedases a su lado.
Para mí, saber que eras feliz, con eso era suficiente.
Pero he visto tus lágrimas, te he visto llorar, he podido
ver tu tristeza.
Y no puedo aguantar esto más tiempo. Estoy cansado y
finalmente he perdido la paciencia.
No puedo dejarlo estar,
voy a hacer que vengas conmigo, es nuestro destino.
Duele cuando te miro,
me quedo sin aliento cuando te miro,
coge mis manos.
Esa persona no te quiere, entonces ¿por qué?
Por qué no lo dices,
Nena déjame amarte, amarte, amarte.
Extiendo mi hechizo, este hechizo.
Puede ser tan perfecto.
No puedo ser yo aunque vaya contra todos los deseos de
este mundo.
No lo haré si no es contigo
Nena déjame amarte, amarte, amarte.
Tú aun no me conoces, ¿y por qué tiene que ser con él?
No puedo soportar ver como tu amor está totalmente roto.
Hay que borrar el amor roto de ti y curar las cicatrices
de tu corazón.
Ahora hay que deshacerse de todo eso, por favor, yo te
salvaré de todo ese dolor.
Cuando tus lágrimas caen en silencio y sin sentido
mi corazón se queda totalmente destrozado.
Yo puedo...
Confía en mí, lo juro sobre los cielos,
porque este será nuestro último amor.
(...)
Duele cuando te miro,
me quedo sin aliento cuando te miro,
coge mis manos.
Esa persona no te quiere, entonces ¿por qué?
Por qué no lo dices,
Nena déjame amarte, amarte, amarte.
Extiendo mi hechizo, este hechizo.
Puede ser tan perfecto.
No puedo ser yo aunque vaya contra todos los deseos de
este mundo.
No lo haré si no es contigo
Nena déjame amarte, amarte, amarte.
Terminando de leer la canción en verdad me sentía muy confundida, mientras mis ojos derramaban lágrimas silenciosas…
