Nota de la autora: Lamento el retraso pero ando castigada por tanto los capítulos se tardaran en subir hasta que me levanten el castigo (lo hago cuando puedo :/). Los quiero :)
Disclaimer: La saga de crepúsculo no me pertenece ni Teresa estos pertenecen a sus respectivos creadores. Esta es la última vez que lo repito :)
Memorias
Al mirarlos a ambos en el umbral, me apresure y tome el abrigo de papá colocándolo en el perchero, él mientras tanto sacó su pistola y la guardo en un cajón. Miraba a Jasper y le sonreía cordialmente, extendí mi mano por si me quería entregar su abrigo, pero en vez de ello, me besó la mano y él mismo colocó su abrigo en el perchero.
Para mi suerte, Charlie no lo vio haciendo aquel gesto, miro la mesa que solo tenía dos platos y la pizza en medio.
-Bella trae otro plato para nuestro invitado…
Mire a Jasper y él me miró a mí sonriendo y luego se dirigió a mi padre diciendo:
-Lo siento señor, pero ya he tomado la cena
Reí un poco por lo de "haber tomado la cena" Jasper hizo esfuerzos para no reír también, Charlie nos miro y sonrió.
-Vamos aunque sea solo una pieza
Sabia que Charlie insistiría así que fui por un plato extra para Jasper, cuando volví ellos estaban sentados ya, al parecer charlaban a gusto hasta que llegue yo; Jazz se paró inmediatamente y tomo su plato acompañándome a sentarme en la mesa con ellos.
Tome asiento y agarre un pedazo de pizza, mirándolos a ambos con disimulación, cada quien (al mismo momento que yo) tomo un pedazo y no pude evitar mirar a Jasper comiendo su trozo, no me di cuenta cuando me había terminado la mía y comía otra, pero sabía que Charlie estaba con nosotros así que intente actuar lo más normal posible. Era una comida silenciosa, me sentía algo tensa así que decidí "romper el hielo".
-¿Cómo te fue hoy?- miraba a mi padre mientras mordía mi rebanada
-Bastante bien – sonreía – ¿y a ustedes?- nos miro al mismo tiempo, casi me ahogaba de la pregunta "inesperada", Jazz notó mi preocupación y hablo por mí.
-Bastante bien, aunque en clase de historia tuve que corregir al profesor en varios aspectos, Bella y yo compartimos clases juntos debo decirle que tiene un pequeño genio en cuestión de habla española.
Me guiñó un ojo y le sonreí, agradeciéndole con la mirada haberme salvado. Charlie parecía complacido de haber escuchado que era un genio, seguimos charlando, pero me di cuenta como mi padre le enviaba claramente indirectas a Jazz como por ejemplo: "Bella no suele tener tantos pretendientes, sobretodo tropezando enfrente de ellos" "Espero que superé pronto a Edward" "¿Cuánto tiempo llevan?, por supuesto me refiero al tiempo de conocerse" o cosas por el estilo; terminamos de cenar, recogí los platos y fui a la cocina a dejarlos en el fregadero, dispuesta a lavarlos.
-Déjalos – Salte un poco por escucharlo, mire que Charlie se aproximaba y se disponía a lavarlos- tienes un asunto pendiente, los dejare solos
Me fui agradeciéndole y besando su mejilla mientras volvía a la sala, note como Jazz estaba esperándome en la sala un poco aburrido, pero en cuanto me vio no tardo nada en estar a mi lado, para mi pequeña sorpresa me tomó la mano y me guío al patio trasero. La noche estrellada se posaba bajo nosotros, le mire algo sonrojada por nuestras manos aún juntas, me quedé observando nuestras manos hasta que Jazz se alejó de mí.
Camino hacia el bosque, respiró profundo para volver a dirigirme la palabra, sus manos recorrían su cabello y pude notar que también su rostro.
-¿Por qué aquel beso?- se volvió a mí, yendo directo al grano
-Era mi manera de agradecerte – me ruborizaba cada vez más, en verdad no sabia que me había impulsado para darle aquel beso, sobaba un poco mi brazo intentando rehuir su mirada.
-¿Sólo eso? –me miraba con un poco de esperanza
-Eso creo- mordí un poco mi labio inferior
Mire el suelo y él miraba al cielo, tomo una bocanada de aire y me levantó la mirada.
-¿Ya escuchaste la canción?
-No-mentí, mirando sus ojos dorados
-Te daré una pista, la tienes en tu iPod
Se separó de mí, yo mientras tanto me seguía sobando el brazo en lo que caminaba hacia el bosque y sin mirarle, me decidí a preguntarle algo que me tenía muy curiosa.
-Jasper…
-¿Sí?- sentía su mirada sobre mi espalda y me daba una extraña sensación de que sonreía
-Quisiera preguntarte – Volteé un poco mi cabeza para sólo un poco- si no te es molestia…
-Pregunta lo que desees- escuchaba su voz más cerca de mi
-Bien, pues me gustaría saber… ¿Qué sucedió en aquella despedida?- me volteé lentamente para verle.
Me sorprendí que estuviera justo detrás de mí pero él no me miraba a los ojos como lo hacía yo; miraba el vacio sin comprender, levantó la vista con ceño fruncido y me preguntó.
-¿Para qué quieres saber?
-Pues, verás… En la tarde te note muy tenso cada vez que sacábamos algo sobre ello. Me entró curiosidad… además - baje la cabeza y mi tono de voz – me… me siento responsable… de alguna manera… por lo de Edward.
Era la verdad, ya que no había dejado de pensar en él y su nieve en la semana anterior, estaba preocupada de ser la causa de algún mal. Jasper notó mí cambió de humor, una mezcla entre: miedo, preocupación, remordimiento y culpa de alguna manera.
Me tomó los brazos e hizo que levantara mi rostro hacia el suyo, jamás le había visto de aquella manera y mucho menos tan cerca como ahora. En sus ojos veía claramente un amor, una tristeza profunda y una protección que jamás había tenido con Edward. Me encontraba totalmente cautivada por aquella mirada.
-Lo único que quiero es verte feliz, no quiero que te preocupes por Edward, él está bien, nosotros estamos bien…no quiero que te sientas culpable por nada…
Suspiró y me soltó, cerro sus ojos, volviendo a serenarse. Me miro más calmado y tomándome de la mano nos sentamos en un tronco cercano.
-Bien, comenzaré cuando todo para Edward empezó a desmoronarse. La mañana que tuvieron aquella discusión, no sé si lo fue o no, entró a la casa como torbellino azotando la puerta con una fuerza impactante.
"Él subió directamente a mi alcoba, yo estaba en el balcón que da la vista hacia un lago. No lo puedes ver con ojos humanos está muy lejos pero es muy bello verlo, en los crepúsculos se tiñe de colores asombrosos, en fin, me tomó por sorpresa, de hecho me agarro por el cuello de la camisa.
"Le pregunté que cual era su problema de irrumpir en mi habitación, no me contestó, se veía furia en sus ojos y caían un par de lagrimas de sus ojos, no pude saber si eran de dolor o de rabia.
"Lo único que me dijo fue: "¡Quédatela! Si así quieres… ¡me la has quitado... la razón de mi vida!" me soltó y salió llorando hacia el bosque. La verdad intuí que había sucedido algo grave.
"Se me ocurrió pasar por ti y averiguar qué había sucedido pero sólo notaba como empeorabas. Después que te vi en la carretera no soporte dejarte tan descuidada, por eso me ofrecía llevarte… un error, al igual que la canción.
Le miraba atentamente mientras que él me platicaba los hechos algo cabizbajo, con dolor y algo sereno a la vez.
"Aquel mismo día después de haberte dejado, me fui a mi casa y al entrar a mi cuarto puse el CD de aquel grupo, repitiendo una y otra vez la misma canción. Sin embargo cuando llegó Edward pude sentir una fuerte depresión, bajé a ver que le sucedía pero él simplemente no quería verme.
"Bajó al sótano que Carlisle había convertido en nevera; dentro hay refrigeradores con botes llenos de nuestra nieve ®, hay de diferentes colores como: rojo escarlata, purpura o inclusive rojo sangre si aún está fresca, cada uno contiene 2 litros cuando mucho, además Carlisle sacó la sangre de especies exóticas como: ballenas , tigres , leones, delfines, changos, pingüinos, etc.
"Las más raras son propiedad de Carlisle y Esme, para nosotros es completamente restringido, además cada quien tiene su propio refrigerador con la sangre que más nos guste. Al principio tomaba las de color purpura y se encerraba en su habitación, todos lo escuchábamos sollozar, escuchando música que te gustaba y a la que le recordabas, veía telenovelas en todos los idiomas pero las mexicanas eran su droga; las repetía continuamente sobre todo su favorita: Teresa y cuando la veía se llevaba dos botes rojo escarlata e inclusive tres de cada color.
"Rose lo veía muy mal, intentó entrar una vez a ver como estaba pero nos advirtió que su condición era deplorable, ella se ofreció a animarle, pero continuamente decía que todo era culpa tuya, en primera por haber existido, en segunda por haber venido a Forks y no haberte quedado con tu madre, y en tercera por haber enamorado tanto a Edward y después haberle roto su viejo corazón.
"Le dije que ella no podía saber que esto ocurriría y me respondió "A ti no te interesa tu hermano, prefieres defenderla a ella de algo que ella ocasionó. ¡Qué tu ocasionaste! ¡Si no te hubieses aparecido en sus sueños, esto jamás habría ocurrido!" Después se fue a la habitación de Edward y regresó con los botes vacios. Yo me quede estupefacto de lo que me había dicho, más bien, gritado.
"Así transcurrieron los días y noches de aquella tormentosa semana. Pero el límite fue cuando Carlisle entró a decirle que no tenía por qué estar así cuando descubrió que él se había acabado las reservas familiares; nunca nadie lo vio tan furioso como aquella noche, Rose salió a defender a Edward con garras, dientes y una excelente cabellera.
"Carlisle no encontraba motivos razonables con Rose así que ella en una rabieta nos dijo "Si la prefieren a ella por mi está bien, nadie apoya a Edward más que yo; nos marchamos a China, Inglaterra o Australia, da igual. ¡Cualquier lugar de este podrido mundo es mejor que estar con ustedes! ¡No volveremos! ¡Nos largamos!" El problema era que Edward no terminaba de ver Teresa (por décima vez), razón por la cual Rose no podía tener su salida dramática, así que se llevó a Edward en brazos mientras él abrazaba su televisión sin soltar el DVD de la temporada completa.
Terminando de su relato le miraba estupefacta, no podía creer cuantas cosas habían pasado en esa semana y yo que me la pasaba deprimida por que él no me dirigía ni una sola mirada.
-Necesito ir con Carlisle y disculparme por los inconvenientes que le causé, soy la culpable por lo de las reservas, por que se hayan ido Rosalie y Edward, porque te haya dicho ella cosas tan horribles - bajé la mirada sintiéndome muy mal por todo aquello.
Tomó mi mentón, obligándome a mirarlo, mientras me acercaba cada vez más a su rostro, sonrió y me susurró.
-No tienes la culpa de nada, las cosas suceden por algo.
-Pero debo ir… - Le miraba suplicante – déjame ir… por favor –susurré.
Se paró y me extendió su mano, la tome y al pararme corrimos a paso humano para llegar a la sala con Charlie, Jasper alteró mi humor al instante porque de alguna manera me sentía aterrada.
Charlie me miro y enseguida se paró para ponerse enfrente de mí, me tomó por los hombros y me dijo desesperado:
-¡¿Bella? ¡¿Qué tienes?
-No es nada señor – le dijo Jasper calmándolo poco a poco –esta impactada, Edward está muy mal, chocó en un accidente automovilístico – mintió
Seguía con una sensación de terror, me erizaba la piel y miraba con ojos como plato a mi padre, sólo asentí y con voz temblorosa le pregunté:
-¿Puedo ir a verlo? Quiero saber que tan mal está – le mire algo suplicante
-Pero, no estás en condiciones de…
-¡Papá es Edward de quien hablamos, aunque no sea más mi novio me sigue importando!- le dije lo suficientemente convincente, inclusive noté un cambio en Jasper.
-De acuerdo
-Gracias – le besé la mejilla con algo de sequedad.
Jasper me rodeo por la cintura, miró a mi padre con seriedad y dándole una sonrisa de cierta confianza.
-No se preocupe, Bella ya es una chica madura, responsable y se puede cuidar sola.
Charlie sólo asintió dando media sonrisa, mientras Jazz y yo nos dirigíamos a su asombroso coche. Me abrió la puerta, aún no se iba aquella sensación y justo cuando me acomode cerró la puerta, me coloqué el cinturón de seguridad y solo miraba por la ventana, me despedí de mi padre con la mano en lo que Jasper subía.
Observe como le gritó algo a Jazz pero no supe que fue; se metió de inmediato al coche tomando su lugar de piloto, él manejo con prudencia hasta alejarse lo suficiente de la vista de Charlie, se esfumó la sensación de terror y pude volver a relajar mis músculos, mire a Jazz algo curiosa.
-¿Por qué me…
-Era necesario, tú padre no te dejaría ir a estas horas de la noche; además fue lo único que se me ocurrió decirle para que te dejara ir…
-¿Era necesario meterme tan fea sensación?
- Lo siento, pero sí; necesitaba que fuese convincente y Edward nos ha dicho que no eres muy buena actuando.
Me sonrojé como tomate, era cierto, le mire un segundo y luego a la carretera, no tardamos gran cosa en llegar a su casa; estacionó su coche en el porche y me ayudó a bajar de su divino Audi.
Entramos por la cochera, sentí el crujir de la madera bajo mis pies al entrar a la casa de los Cullen. Jasper me tomó la mano y me guió a la sala, me senté donde solíamos estar Edward y yo, me abracé sintiendo un poco de frío.
-Ahora traigo a los demás –me dijo Jasper rompiendo el silencio.
Asentí y le mire subir por las escaleras hasta que desapareció de mi vista; miraba la sala con un aire distinto. Sonreía ligeramente distraída mirando que la sala no tenia cambios, sin embargo, la sentía distinta.
Oí como se carraspeaba la garganta de alguien y me paré, volviéndome para mirar la escalera…
