Nota de la Autora: Lamento (una vez más) el retraso; mi vida, últimamente ha sido una montaña rusa, pero aquí está un capitulo mas :)
Comienza la guerra
Su mirada era penetrante, seria y calculadora.
- ¡Suficiente daño le has hecho a Edward y no permitiré que se lo hagas a Jasper!- sus ojos sólo mostraban odio
Fruncí el ceño y le mire con ojos de pistola.
- ¡Tu no te metas donde no te llamen! Creo que Jasper y yo sabemos en qué nos metemos ¡y si Edward está como esta es porque él quiso!- cada vez subía mas mi tono de voz- si no sabes cómo fue nuestra relación o el porqué cortamos...
-¡Corrección! ¡Lo cortaste!- me seguía mirando con un odio y rencor profundo.
-¡Y a ti que más te da!- le grité por primera vez- Tú no sabes nada y llegas a meterte en mi vida y en mis asuntos; podrás ser admirada por los demás pero ¡para mí no eres más que una niña mimada e ignorante!
Vi en su rostro un impacto leve pero enseguida recupero su postura
- ¿Y tú crees que Jasper, pudiendo tener cualquier chica (o vampiro), que desee, se va a fijar en una niña torpe, simple y desaliñada como tú?, si eso piensas debes estar operada del cerebro- se veía una sonrisa de victoria en su rostro
Quería borrarle esa estúpida sonrisa, alce mi brazo para darle una fuerte cachetada pero no la había ni tocado, cuando me detuvo con una sola mano. Los ojos de pistola y una sonrisa engreída se podían ver en su rostro.
-Deberías intentar algo más efectivo, ¿no lo crees? - apretó mi muñeca a lo que a ella le parecía una suave caricia, pero pude escuchar claramente un crack- Ya deberías saber que no eres rival para mí- me soltó la mano y bajo su brazo, empezó a dar unos pasos para alejarse de mi- por cierto...-se detuvo cuando paso a mi lado- creo que deberías ir a revisarte la muñeca, al parecer eres más frágil de lo que creí; pero ¿Qué podía esperar de alguien como tú?- la mire por el rabillo del ojo- creo que te subestimé
Me volteé para contestarle algo pero ya no había nadie, como si lo pasado fuera producto de mi imaginación.
Rechinaban mis dientes y al intentar cerrar mis puños, la mano derecha no reaccionaba a mis deseos y fue entonces cuando empezaron a correr las lágrimas por dos razones. La principal era coraje y la segunda era dolor.
No sentía la muñeca, intenté varias veces cerrarla pero me dolía cada vez mas.
-Maldita Scarlet, no veo cual es su problema
La maldecía camino a casa, deseé hacerle varias cosas. Unas imágenes mentales bastante improbables, pasaban por mi mente.
La primera era atarla en un poste con leños a su alrededor bañados en gasolina y yo placentera tirarle 10 fósforos prendidos.
Sonreí con malicia, pero desperté de mis dulces sueños al escuchar mi nombre.
-¡Bella!
Me gire y justo a mi lado estaba Jacob Black.
- ¡Jake! - me abalancé sobre él, lo cual fue una mala idea ya que hice un movimiento con la muñeca y empecé a llorar del dolor.
Me recibió entre sus brazos y me miró con una sonrisa.
-Si tanto me extrañas, ¿por qué no me visitas? - me limpió las lagrimas que resbalan por mis mejillas.
Sonreí y le pegue con el brazo sano.
- ¿Porque no me visitas tú?
Reímos y miró la mano con la que recientemente le había golpeado, frunció el ceño y me miro.
- ¿Qué te pasó?- me preguntó aún contemplando mi muñeca.
-No es nada - oculté lo más rápido que pude la muñeca pero no pude evitar una mueca de dolor al hacerlo.
Negó con la cabeza y con cuidado la tomo entre sus manos, la examinó, Suspiro, y en menos de lo que medí cuenta ya estaba a su lado en la camioneta.
No dijo nada y condujo con prudencia hasta llegar al hospital. Lo único que hice al ver mi segunda casa (ya que con frecuencia la visitaba), fue resignarme.
Una vez dentro Jake fue a hablar con la recepcionista, le acompañé para ver lo que le decía.
- Buenas Tardes - dijo Jake con algo de impaciencia
- Buenas tardes joven, ¿En qué puedo ayudarle?- miró a Jacob fascinada sin darse cuenta de mi presencia
- Verá, mi amiga - me señaló mirándome de reojo - se ha lastimado gravemente la muñeca, me sería tan amable de ver algún doctor para que la revisé.
Mordí mi labio esperanzada a que no fuera Carlisle, mientras que la otra preguntaba a su recién llegada compañera, y esta al verme sonrió.
-Hola Bella - me saludó amablemente.
- Hola - respondí sin saber muy bien quién era, aunque su rostro se me hacia familiar.
- Si buscas a Carlisle, llegas tarde, acaba de irse hace como 15 minutos. Pero en su lugar está el Doctor Adam - Me sonrió cosa que yo hice de vuelta.
- Gracias. Creo que aceptaré ver al Doctor Adam
-Ok, y dime, ¿Qué te paso ahora?- Tanto como ella como Jake se veían intrigados en saber que me había pasado, pero se me hacia ridículo decir que una vampira y yo habíamos discutido, y está me había amenazado y de paso me había fracturado la mano. Por tanto tuve que decir una mentirita.
- Volvía de la escuela a pie y no me fijé en una raíz de un árbol y tropecé pero para no caer puse las manos, al parecer puse la derecha mal y todo mi peso se fue a mi muñeca.
Al parecer logré convencer a la enfermera pero Jake no se había tragado mi mentira, era algo razonable tratándose de mi torpeza y la mentira podría resultar efectiva pero había algo que Jake había visto que no se creería la mentirá tan fácil.
Conforme con la explicación, la enfermera me llevó a un cuarto mientras buscaba al Doctor, Jake y yo nos quedamos esperando un buen rato.
Parecía querer decir algo pero supuse que quería decírmelo en privado.
En cuanto llegó el doctor se presentó y después de mi breve explicación de lo que había pasado me examinó y sentenció que me había lastimado realmente feo la muñeca, casi me la había fracturado pero que estando inmóvil un par de meses estaría como nueva.
Le agradecimos sus atenciones conmigo y me ofrecí a pagarle su servicio pero Jake se me había adelantado.
Regresábamos a casa pero no me escape de la plática con Jake.
-Así que... Una raíz ¿Huh?- fijaba su vista en la carretera- Bueno tengo que admitir que posee una figura realmente extraña, la forma de una mano, es bastante curioso... - me miro de reojo.
-Humm pues -mordí mi labio inferior.
-Bella, ¿Qué fue lo que realmente pasó?- me miró un instante.- ¿Acaso fue un chupa-sangre? Creí que te llevabas bien con ellos.
-Jake, esto no tiene que ver con los Cullen- me detuve a reflexionar mi respuesta- bueno, más o menos.
-Explícate.
- Es una larga historia...- le mire de reojo.
- Tenemos tiempo - Se había estacionado cerca de mi casa. Le miré y suspiré resignada
- ¿Recuerdas que corte con Edward? - sólo asintió- Bien, pues todo esto resulto ser un drama. Edward no supo tomarlo con tranquilidad, y bueno la verdad es que aun me siento mal por los inconvenientes que causó; Carlisle recientemente inventó una nieve y bueno...
-Dijiste ¿nieve?-preguntó extrañado
-Ajá, es sangre congelada.-Hizo una mueca de asco- Si lo sé; bueno, según me dijo Jasper, era lo único que comía y bueno tuvo una temporada de tendencias masoquistas, ósea, me refiero a que todo lo que hacía lo encausaba a sentirse peor, sin hacer algo que le hiciera feliz.
"Veía películas de todo tipo, y escuchaba mi música favorita…
-¿A tus DIVOS?-me preguntó con una sonrisa burlona
-Sí, supongo que se deprimía más al escucharlos.
-¡¿Y quién no?- Le lancé una mirada asesina, acompañada de una sonrisa juguetona.
-Bueno, el caso es que Rosalie no veía apoyo por parte de la familia y se marchó con él indignada; Bueno yo de hecho fui ayer por la noche a disculparme por haber causado tantas molestias y pesares, aceptaron mis disculpas e incluso me invitaron a dormir.
"Y está mañana llegó una muchacha a la residencia de los Cullen, es bastante guapa, pero es tan sólo una chiquilla engreída.
-¿Por qué dices eso?
-Porque en todo el día no ha dejado de demostrarme su "superioridad", ella fue la causa de que tenga mal la muñeca.
-¿Cómo se llama?-se le veía irritado aunque yo ya estaba más calmada también me enojaba lo sucedido en la tarde.
-Scarlet; me pidió hablar conmigo, pero no fue una charla, sino más bien una amenaza y lo quiso dejar claro con lo que me hizo- Jake parecía indignado.
- Es una…bitch... (Perra)- sentenció
Sólo asentí, miré hacia la casa y suspiré. Jake arrancó de nuevo y nos estacionamos, bajamos del coche y entramos a casa, para ello Charlie y Billy nos esperaban con la comida preparada; les contamos todo lo sucedido en la tarde, con la versión de la torpeza, supuestamente cometida. Una vez acabado los Black regresaron a la Push, le agradecí a Jake sus atenciones y prometí verlo al día siguiente.
Subí a mi habitación realmente exhausta y para mi sorpresa había alguien esperando por mí...
