Hola!

Ya estoy de vuelta. Sólo una cosa, este capítulo tiene bastante significado, pero primero dejaré que lo leáis y luego os lo cuento, a ver si alguno lo entiende antes de que lo explique ;)

En cuanto a vuestros reviews:

Dai-chan: me alegro de que te guste la nueva Sakura porque así se va a quedar XD ya le ha pegado un puñetazo a Kiba en el capi 13, pero tranquila, en el 16 vuelve a ponerse en acción, y más adelante habrá aún más acción por parte de Saku. Por eso no te preocupes, Sakura repartirá golpes unas cuantas veces jajaja Y gracias por avisarme, el último párrafo pertenecía al capi anterior, no a este, menos mal que me lo dijiste. Así que no, sólo hay un collar y ya lo tiene ^_^ ¡Gracias por el review y por estar ahí constantemente!

Annie: A que sí, a mi me dan las mismas ganas de hacerle lo mismo a mis exs jajajaja que malas somos… Me alegro de que te esté gustando y espero que siga sin decepcionarte, muchas gracias por seguir ahí y por el review!

.-'SaKura HiMeKo'-. : gracias por pasarte por aquí y dejarme un review, espero que te guste la conti ;)

Sol de la maana: ¿la página se come la « ñ » o realmente es "maana"? Bueno, me alegra que te siga gustando el fic y que te haya hecho pasar un buen rato jeje la verdad es que yo también me reí escribiéndolo. Y tranquila, ya habrá lemon SasuSaku a su debido tiempo ¿a qué sí? A mí también me parece que poner aquí un lemon es demasiado forzado, mejor llevar las cosas de forma más natural, ¿no? Espero que la conti te guste tanto como el capi anterior ^_^

Kukusu: Jaja gracias, no sé si me merezco tanto halago, pero gracias n/n Sí, Saku ha cambiado, pero espera y verás, aún no has visto de lo que es capaz esta mujer jaja Gracias por el review, no tengo intención de tardar en actualizar, espero que te divierta este capi tanto como los otros ;)

Espero que os guste ^_^

*ByE*


XV. Parando el tiempo

Habían repasado la mansión de arriba abajo, buscando en los lugares más recónditos y en las sombras más camufladas, pero nada, ni rastro de la pelirrosa. Abatidos y desconcertados se volvieron a reunir a las puertas del comedor.

- ¿Realmente sois los mejores asesinos del país?

Una voz escéptica resonó en toda la estancia, y las miradas se concentraron en un único punto. La joven que buscaban se encontraba a escasos metros de ellos, recargada en el marco de la ventana, mirándoles con el ceño fruncido, los brazos cruzados y con total tranquilidad. A su lado un objeto: una caja de música; y descansando alrededor de su cuello el colgante que tantos problemas le había causado a Sasuke.

Ninguno sabía que decir, estaban completamente tensos, mirándola sorprendidos y desconcertados. Sakura no pudo evitar soltar una risa seca mientras les miraba divertida.

- ¿No me estabais buscando? No pienso irme a ningún sitio por ahora.

Fijó su vista en la ventana mientras esperaba el próximo movimiento. Uno a uno fueron sentándose inseguros sin dejar de mirarla.

- ¿Estás loca?

- Si me pagaran cada vez que me habéis hecho esa pregunta... – murmuró - No, Sai, no estoy loca, sólo quería haceros unas cuantas preguntas, y puesto que teníais tantas ganas de verme he pensado en dejarme caer por aquí.

- ¿Y luego qué? ¿Pretendes irte sin más? Sabes que no te lo permitiremos.

Sakura sonrió levemente antes las palabras de Neji.

- Qué pasará luego lo vemos después, ahora sólo quiero hablar; si no tenéis inconveniente, por supuesto. - Dejó de observar el paisaje y se centró en los demás. – ¿Esta vez sí responderéis a mis preguntas?

Algunos simplemente asintieron, otros no se movieron, pero todos la miraban fijamente, intentado averiguar qué planeaba.

- ¿Quién es mi verdadera familia?

Todos miraron a Naruto, dejando claro que en temas de familia él sería el que intervendría.

- Surei y Nakumi Haruno, ¿te suenan de algo?

- ¿Debería?

- A una estudiante de medicina sí.

La pelirrosa le miró extrañada, es cierto que ese apellido le sonaba desde la primera vez que lo escuchó de boca de Kiba, pero no conseguía recordar de qué.

- ¿Qué pasó con ellos?

- Murieron.

- ¿Simplemente murieron o fueron asesinados?

- Muy perspicaz – intervino Sai.

- ¿Akatsuki? - Naruto asintió - ¿Por qué?

- Por ti, siempre es por ti. – Completó la respuesta con cierto resentimiento que no pasó desapercibido para Sakura.

- Por el virus… - razonó la chica - ¿Por qué tengo este virus? ¿Qué es exactamente lo que hace? ¿Quién me lo inyectó y para qué?

- Te lo inyectaron tus padres biológicos, necesitaban experimentar con humanos y quien mejor que su propia hija – Le respondió Neji, ella le dirigió una furiosa mirada, pero no le interrumpió – el virus lo creó tu madre, pero no llegó a perfeccionarlo, por eso necesitas medicación para soportarlo. Qué hace no lo sabemos con certeza, pero podría haber sido un gran avance en medicina, y como toda investigación de ese tipo, tiene una parte aplicable al mundo militar sumamente rentable. Akatsuki lo quiere para perfeccionarlo, pero tu madre destruyó todo lo referente a su investigación, así que el único modo es a través de tu sangre.

- ¿Cómo entra Taka en todo esto?

- Taka es una organización creada por Minato y Kushina, para evitar que el virus cayera en las manos de Akatsuki – completó Gaara – Kushina y tu madre eran amigas, así que fue fácil que les concedieran tu custodia.

- ¿Por eso les mataron?

La mirada de Naruto se ensombreció, y sus puños se cerraron con fuerza.

- Akatsuki descubrió que tú eras la niña del virus y eliminó a todo aquel que se interpusiera antes de que tus… cuidadores se deshicieran de ti.

La aludida se tensó, la rabia y tristeza se mezclaron en su pecho, pero ya no le quedaban lágrimas que derramar ni tiempo que malgastar.

- ¿Por qué no me secuestraron entonces?

- El virus es inestable, bajo circunstancias extremas podría descontrolarse, y al no saber nada de él, secuestrarte sería una imprudencia, así que prefirieron vigilarte para atraerte llegado el momento.

- Y ahí es donde entráis vosotros. – razonó.

- Exacto.

- ¿Por qué os unisteis a Taka?

Todos desviaron la mirada.

- Las intenciones de Akatsuki son demasiado graves, ponen en peligro todo lo que conocemos.

- ¿Y por qué os unisteis en un principio a Akatsuki?

- Éramos unos niños, era fácil convencernos. – Exclamó Sai, intentando zanjar ese tema y que la conversación cambiara de rumbo.

Se formó un silencio incómodo que nadie se atrevía a cortar.

- Bonita ropa. – Comentó Sasuke, más relajado.

Todos los presentes repasaron la figura de la joven. Llevaba unos pantalones que se amoldaban perfectamente a sus curvas. Una camiseta roja ajustada que se ataba a su cuello, dejaba una atractiva visión de sus hombros y espalda; mostraba un escote considerable pero no excesivo, y una porción de la parte baja de su vientre quedaba expuesto a la vista mientras el pelo se encontraba recogido, dejando que algunos mechones resbalaran suavemente por su rostro. Todos pudieron notar el claro cambio que el cuerpo de la chica había experimentado y Sasuke no pudo evitar que su mente viajara a la noche anterior, de hecho todos tenían en su mente imágenes parecidas. Ella sonrió orgullosa.

- Cortesía de Ino y Karin.

- Oh, eso lo explica todo. Siempre dije que eran una mala influencia.

- Vaya… ¿no me digas que no os gusta el cambio? – preguntó en tono sensual.

Todos volvieron a fijar la mirada en su cuerpo tensándose por lo fácil que le estaba resultando a la chica ponerles nerviosos.

- Exactamente – intentó cambiar de tema Gaara - ¿en qué estabas pensando cuando saltaste por la ventana de las instalaciones de Taka?

La chica bufó molesta.

- No salte, me resbalé. Deberíais hacer que arreglen esos salientes, son muy inestables.

- No están pensados para caminar por ahí, Sakura.

- Pero siempre puede haber emergencias. – Respondió enfurruñada, como si fuera una niña pequeña a la que estaban regañando.

Sus acompañantes no pudieron evitar sonreír, ahí estaba la Sakura que ellos conocían y adoraban. Aunque debían reconocer que la nueva faceta de la chica era el complemento perfecto para su compleja personalidad.

- ¿Y la operación? ¡Podías haber matado a ese hombre!

Sakura le miró indignada.

- Vuestra desconfianza en mis capacidades como doctora son un poquito insultantes ¿lo sabíais?

- Nunca has ejercido la medicina, no en la vida real.

- Pero no pasó nada malo, ¿no? Salve la vida de ese hombre, fue una operación perfecta, ni siquiera la autentica doctora hubiera hecho tan buen trabajo.

- Cuanta humildad…

- Mejor soberbia que falsa modestia... sólo estoy siendo realista.

Sakura sentía que la conversación estaba convirtiéndose en una especie de regañina por sus alocados actos, era como si todo volviera al día antes del secuestro de Naruto. Estaba dejando de ser la inquisidora a ser la atosigada a preguntas y reclamos, sentía que no tenía por qué darles explicaciones, pero no podía dejar de responder.

- ¡Y la casa de Kiba! ¿¡Cómo puedes si quiera pensar en ir a la casa de un desconocido! Y aun sabiendo quién es y qué hace, ¡vuelves a ir!

- ¡No podía dejar allí a Tenten! ¡Seguía viva! – a eso ninguno supo qué responder – y además, iba a unirse a Taka, ¿por qué no hicisteis nada por salvarla? – preguntó con decepción.

- Así son las cosas – contestó Sai – si te pillan estas acabado, nadie ira a ayudarte a menos que seas un miembro especialmente importante.

- ¿Especialmente importante? Son vidas humanas, ¡todas son importantes!

La chica suspiró, necesitaba calmarse y recuperar el control, no podía dejarse llevar por sus pasiones.

- Así son las cosas – susurró Sai, cabizbajo.

Sakura empezó a sentir molestias en su brazo izquierdo, y acto seguido un fuerte pinchazo provocó que su mano derecha fuera a la zona afectada en un acto reflejo. El dolor se intensificaba, era como si alguien estuviera retorciendo su brazo y estuviera a punto de romperlo. Su mano apretó la zona con fuerza, intentando que el dolor desapareciera, pero ni siquiera sentía la mano sobre su piel. Tuvo que cerrar los ojos por el dolor mientras que encogía levemente su cuerpo, si no tuviera el apoyo de la pared, sin duda hubiera caído al suelo por falta de fuerza.

- ¿Desde cuándo? – levantó la mirada ante la voz de Sasuke y vio la cara de preocupación de cinco individuos que la observaban atentamente. - ¿desde cuándo has notado efectos del virus?

- Desde ayer.

Su voz había salido más débil de lo que quería, pero el dolor era inaguantable, ya hacía bastante esfuerzo al contener los gritos que se acumulaban en su garganta. Volvió a bajar la mirada con una mueca de dolor. Y antes de que se diera cuenta tenía frente a ella una pequeña pastilla blanca con forma alargada al alcance de su mano.

- Tómatela – ordenó el moreno.

Sakura miró el medicamento desconfiada sin atreverse a cogerlo.

- ¡Hazlo! – repitió autoritario.

Sin pensárselo más cogió la pastilla, y obligada por el dolor la introdujo en su boca bajo la atenta mirada del resto. Unos minutos después cayó en los brazos de Sasuke, inconsciente.

- Siempre viene bien tener este tipo de somníferos a mano, ¿no, Sasuke? ¿Así que así es como consigues a tus chicas?

- Yo no necesito drogarlas, dobe, puedo conseguir a la que quiera cuando quiera. – le respondió burlón mientras depositaba a la chica en el sofá.

- No a todas. – le corrigió Neji mirando fijamente a la pelirrosa.

- Hmn. Tenemos que hablar con Tsunade, si ya ha empezado a mostrar efectos del virus el antídoto que usábamos ya no sirve, necesitamos algo más fuerte.

- ¿Y mientras tanto? Hasta que podamos ponernos en contacto con Tsunade ¿qué hacemos con ella? ¿La llevamos a Taka? ¿Nos quedamos aquí…?

- Quedarnos aquí tanto tiempo podría ser sospechoso, será mejor que nos la llevemos.

Naruto repasó con su mano la zona que la joven había estado apretando, tenía las marcas de sus propias uñas, y la zona totalmente enrojecida.

- ¿Qué es exactamente lo que le pasaba? ¿Cuáles son los efectos secundarios de este virus? – preguntó el rubio.

- Sólo Tsunade lo sabe. – le contestó Sai. – y si no la localizamos pronto, esos síntomas irán a más.

Escucharon un fuerte ruido proveniente del piso de arriba, y rápidamente todos fueron a la zona encontrándose con una pequeña explosión en una de las habitaciones.

- ¿Pero qué…?

- ¡Sakura! – exclamó Sai.

Con más rapidez aun bajaron de nuevo, pero la chica ya no estaba, sólo había una nota sobre la mesa con la pastilla que Sakura al parecer no se había tomado. Gaara cogió la nota y la leyó en voz alta:

Insisto, vuestra falta de confianza en mis capacidades y conocimientos de medicina son bastante insultantes, ¿de verdad creéis que no sé distinguir ese tipo de medicamentos? Por cierto Sasuke, ¡Has intentado drogarme! Esta te la guardo.

Vuestra querida Sakura.


Repasó el paisaje una vez más, adoraba ese lugar, pocas veces había gente, y ella podía desconectar de todas sus preocupaciones sin que nadie se interpusiera. Era un mirador, y las vistas mostraban toda Konoha: en el centro la abarrotada ciudad, bastante grande, y a su alrededor todo naturaleza, interrumpida por alguna que otra carretera. Se recargó en la barandilla y volvió a suspirar.

- Me gustaría parar el tiempo una última vez.

Una voz la sacó de sus pensamientos, su cuerpo se tensó, pero en cuanto entendió lo que quería decir se relajó.

- Por mí no hay problema.

Segundos después sintió unos brazos rodeando su cintura, y el cuerpo al que pertenecían se convirtió en el apoyo de la joven. Así estuvieron varios minutos, disfrutando del paisaje y de la compañía, hasta que Sakura cortó el silencio.

- ¿Están muy enfadados?

- ¿Tu qué crees? Es la segunda vez que te ríes de nosotros, la segunda que nosotros sepamos, a saber cuántas veces te has burlado sin que nos diéramos cuenta.

La joven rió levemente.

- ¿Por qué estás aquí, Gaara?

- Quería hablar contigo tranquilamente, y dadas las circunstancias supe que estarías aquí. Siempre que estabas confusa venías a este lugar, aunque nunca comprendí porque te relajaba tanto… ¿Cómo estás?

- Bien – respondió extrañada – el virus no ha vuelto a dar guerra.

- No me refiero a eso. Lo de tus padres…

Sakura se deshizo de su agarre y se alejó levemente mirándole a la cara.

- Estoy perfectamente. – Respondió cortante.

- Adorabas a tus padres, no creo que te haya sido fácil saber que no lo eran y que sólo te mantenían para poder vigilarte.

- ¡Cállate!

Una fina lágrima escapó de los ojos de la chica, quien se sorprendió cuando sintió como rodaba por su mejilla. Se dio la vuelta dispuesta a irse, pero los brazos de Gaara de nuevo habían vuelto a aprisionarla, impidiéndoselo.

- Suéltame – suplicó – por favor…

Él no la soltó, ejerciendo un poco de fuerza la condujo hacia un árbol cercano y la obligó a sentarse sobre su regazo. Sakura no pudo o no supo oponer ninguna resistencia, ya no le quedaban fuerzas para eso, así que simplemente se dejó llevar y se acurrucó en su pecho.

- Echaba de menos estas "paradas de tiempo".

Desde que se conocieron, Sakura había pasado por muchos momentos difíciles, y siempre que tenía problemas Gaara le decía que pararan el tiempo, y de ese modo se desahogaba con él, como si realmente el tiempo se detuviera en ese momento. Fue un gran apoyo para ella en muchos momentos, hasta que se fue a Konoha, cuando empezó a salir con Sasuke, notó que el pelirrojo se distanciaba de ella, todos se distanciaron, como si quisieran que se mantuviera al lado de Sasuke las 24 horas de día.

- Aunque no te lo creas, ya no duele tanto.

- Ellos te querían, Sakura.

- A veces estoy convencida de ello, pero otras… no puedo creerlo, ya no. Por favor, no hables de mis padres.

El silencio volvió a reinar unos minutos, hasta que Sakura habló, tenía una duda que no la dejaba tranquila, y no podía seguir callándola.

- De todos vosotros, tú fuiste el más… gentil a la hora de dejarme. Al menos no me engañaste con otra, y si lo hiciste mejor no me lo digas, pero… ¿Alguna vez sentiste algo por mí, alguna vez me quisiste?

Su voz sonaba como un susurro, ni siquiera sabía si quería conocer la respuesta. Gaara tardó unos segundos en contestar.

- ¿La verdad? – Ella sólo asintió, aun sin mirarle – Al principio me pareciste la chica más molesta y extraña que había conocido en mi vida, reconozco que vi mi misión como una pérdida de tiempo, y no me hizo ninguna gracia tener que pasar tanto tiempo contigo. - Sakura se encogió y apretó la camiseta del chico con dolor. – Pero… - suspiró – me temo que acabé perdidamente enamorado de ti.

La chica abrió los ojos sorprendida, no se esperaba esa respuesta, le bastaba con saber que sintió al menos algo de cariño por ella, pero no que de verdad llegara a amarla. Intentó decir algo pero su acompañante se adelantó.

- Ese fue el motivo por el que cambiaste de "guardián", pensaron que era un peligro que yo siguiera contigo, si me enamoraba más de ti, podría traicionarles, como finalmente hice. Ayer nos preguntaste por qué nos unimos a Taka… lo hicimos por ti, Sakura, si cambiaste tanto de guardianes es porque todos y cada uno de nosotros acabó enamorado de ti, nos unimos a Taka porque daba la posibilidad de dejarte con vida, nos unimos a Taka porque somos incapaces de olvidarte.

Sakura no conseguía aclarar sus pensamientos.

- Mientes – murmuró débilmente.

- ¿¡Crees que seguirías viva si no fuera así! – exclamó molesto.

- Mientes – volvió a susurrar.

Gaara se enfureció y levantó la cabeza de la chica con brusquedad, las lágrimas amenazaban con salir, pero la chica las mantenía a raya. Intentó besarla, pero apenas pudo rozar sus labios cuando ella bajó la cabeza, de nuevo refugiándose en su pecho.

- No me hagas esto. No puedes venir después de tanto daño y decirme que te enamoraste de mí. Me traicionasteis, me utilizasteis. Taka, Akatsuki… ¿qué importa el nombre? Vuestro objetivo es mi fin.

Él suspiró, siempre se había caracterizado por saber mantener su autocontrol, no iba a cambiar eso ahora. Apretó el abrazo y la apegó más a su pecho, apoyando sus labios sobre su cabeza y besándola dulcemente.

- Te quiero, Sakura, pero hay muchas cosas en juego. A partir de hoy ninguno de nosotros se dejará llevar por lo que sentimos por ti. Vamos a detener a Akatsuki, aunque eso suponga tu fin – su cuerpo se tensó sin querer soltar a la chica – solo quería hablar contigo para que supieras toda la verdad sobre nosotros. Ya bastante estás sufriendo con todo esto, no quiero que sigas pensando que sólo jugamos contigo. Eres la única persona que nos importa, pero ese virus va más allá de un "nosotros", está en juego demasiadas cosas que no podemos obviar. Perdóname, a partir de hoy no podremos volver a parar el tiempo.

Lentamente fue aflojando el agarre mientras la depositaba en el suelo. Se levantó y empezó a caminar cabizbajo. Sakura se levantó bruscamente y le abrazó por la espalda, sin saber muy bien qué hacer. Él intentó liberarse, pacientemente, por lo que ella se adelantó y se posicionó frente a él, mirándole con aprensión. Acarició levemente su mejilla, bajo la intensa mirada aguamarina, y le besó. Él correspondió gustoso, aprisionándola entre sus brazos una última vez, disfrutando de ese momento de paz.

- Gracias. – Susurró la chica sobre sus labios – por todo.

Él simplemente dibujó una pequeña sonrisa.

- ¿Cuándo volverá esta Sakura?

- Jamás. – Respondió decidida. Esta vez fue él el que empezó a acariciar su mejilla, pensativo. – Después de todo, habéis sido unos excelentes asesinos.

- Eso parece.

Analizó cada uno de sus rasgos intentando guardarlos en su memoria, en un intento por retenerla a su lado un poco más de tiempo, pero finalmente deshizo el abrazo y siguió su camino.

- ¡Gaara! – el aludido se detuvo – cuando dije lo de la camiseta, hablaba en serio… la odio.

El chico simplemente levantó el brazo en señal de despedida y siguió caminando, pero Sakura no necesitó verle la cara para saber que estaba sonriendo. Rozó sus labios con los dedos… aun distinguía como besaba cada uno de ellos, después de tantos años y era incapaz de olvidar sus labios.

Volvió a apoyarse en la barandilla, el sol empezaba a descender, pero ella ya podía irse, ese tiempo con Gaara había sido más que suficiente para relajarla, ahora estaba lista para dejar atrás su antigua vida y continuar con sus planes.


¿Qué os ha parecido?

Como veis, el momento GaaSaku ha sido un poco la otra cara de la moneda en comparación con el SasuSaku del capi anterior. Con Sasuke fue pasión y engaños, con Gaara ha sido sentimientos y sinceridad. Además no es sólo una simple conversación; entre muchas otras cosas, es el fin de la antigua Sakura, recordaos que os dije que Sakura está pasando por una evolución de su personalidad ¿cierto? Pues puede decirse que este es el culmen de ese cambio. La despedida de su antiguo yo.

Pero para dejar atrás su vida necesitaba sacarse todo el dolor que llevaba dentro, eso es lo que ha estado haciendo estos últimos capítulos, y en eso es en lo que le ha ayudado Gaara. A superar sus 5 rupturas y más o menos lo de sus padres, aunque ambos aspectos aun darán mucho juego; pero no podía superarlo si ni siquiera sabía toda la verdad, de ahí que estos capítulos hayan sido fundamentalmente conversaciones.

A partir de ahora se acabó el "descanso" para Sakura y el ir a la desesperada. Ahora las cosas se ponen serias y Sakura será más peligrosa que nunca. (prepárate Dai-chan XD)

El próximo capi se titula Tsuki. Habrá un encuentro de Saku con su maestra, un pequeño y catastrófico encuentro con Neji y se deja anunciada la aparición de un nuevo personaje a la escena.

Nos vemos muy pronto!

No olvidéis que un review en la pantalla, sonrisa en la cara (por una autora feliz)

Espero vuestras opiniones, gracias de antemano por dejarlas ;)

*ByE*