Nota de la Autora: Antes de entrar a clases :) espero que disfruten el capítulo. ¡Suerte a los que ya están en el colegio!
Visita Inesperada
Toni conducía con prudente velocidad, mientras que yo intentaba no sonrojarme demás, por primera vez en la toda velada estábamos solos.
-¿Tienes novio, Bella?-preguntó de la manera más tranquila y casual para "romper el hielo"
-No, solía tener uno…. Pero las cosas no salieron bien –miré el tablero del coche.
-¡Oh! Perdón, seguro lo traje a tus pensamientos – sonaba arrepentido de haber preguntado.
-La verdad es que no me lastima- era la verdad, Edward y yo ya no teníamos nada en común, al menos por parte mía.- ¿Tú Toni?
-No-sonrío viendo a la carretera.- Yo también solía tener una, pero bueno… eeh... mejor cambiemos de tema
Asentí con una sonrisa nerviosa, escapándoseme una risa ligera.
-¿Harás algo el fin de semana?
Pensé en mis deberes escolares, y además de terminar un par de tareas que me llevarían como dos horas, no tenía nada que hacer.
-Hummm, por el momento no
-¡Perfecto!, ¿te gustaría ir al cine conmigo?
-claro, me encantaría ir contigo al cine- sonreí
A medida que seguíamos charlando pude vislumbrar, que a unos quinientos metros estaba el letrero de Forks. Se iba acercando el momento de decir adiós.
-Veamos… ¿Cuál es tu color favorito?
-Pues… me encanta el verde, el verde bonito –torcí un poco la boca, ya que estaba segura que no me había explicado del todo bien.
-¿Verde bonito?- río- perdón, pero ¿cuál es ese?
Me quedé pensando cómo explicar ese verde que tanto me gustaba, coloqué mi mano en mi mentón pensando bien lo que diría.
-¿Alguna vez has visto los arboles cuando están a plena luz del día?, no sé si has notado que cuando los rayos del sol tocan las delicadas hojas, puedes llegar a ver dos diferentes tipos de verde, uno es el que siempre está expuesto a la intemperie y el otro, el que puedes ver por detrás, ese verde que tienen todos los árboles, es un verde claro, un verde "bonito"- Al parecer lo describí de una manera especial, porque Toni no dejaba de sonreír, o quizá sólo lo había descrito de una manera un poco infantil - ¿Cuál es el tuyo?
-humm… los colores de Gryffindor, quiero decir: rojo escarlata y el dorado…. Sobretodo el escarlata
Escarlata…Scarlet…NI CON TONI puede haber una conversación que no involucre su presencia.
-¿Dije algo, acaso, que te molestará Bella? –Se volteó a verme unos segundos
Al parecer debí haber hecho una mueca de desaprobación o de disgusto, que en unos segundos cambié, por no ser grosera con Toni.
-No, lo siento…- le di mi mejor sonrisa de relaciones públicas que tenía, miré un momento el camino- la siguiente a la derecha, por favor.
Siguió mis instrucciones, al pie de la letra hasta llegar a casa.
Se estacionó en el Porche, y me ayudó a bajar del coche. Busqué en la bolsa las llaves de la casa, y cuando las tenía en la mano, había hecho algún movimiento torpe, haciendo que se resbalarán de mis manos, cayéndose al suelo, haciendo mucho ruido al caer.
Toni presuroso, las tomó en un segundo y al siguiente me las estaba entregando con una sonrisa dulce.
Las tomé con cuidado, y le sonreí de vuelta. Abrí la puerta y encendí las luces de la sala-comedor.
-Entra- le invité, mirándole a los ojos.
-Me encantaría Bella, pero debo regresar- se lamentó con los ojos pronunciar aquellas palabras.
Suspiré y miré un momento el suelo deseando que se quedara un momento más conmigo.
-Bueno, supongo que nos veremos pronto – sonreí a medias, seguía viendo el suelo.
-Más pronto de lo que crees…- le miré enseguida el rostro- Fue un gusto haberla conocido señorita- se inclinó, tomó mi mano y la besó; me miró unos segundos, guiñándome el ojo y se fue de nuevo al coche.
Le vi partir y en cuanto no vi las luces de su auto cerré la puerta. Enseguida me quité los molestos tacones, que aunque me hacían ver diez centímetros más alta, ya estaba agotada de haberlos usado toda la tarde y una buena parte de la noche.
Suspiré con tristeza volviendo a mis míseros 1.63 centímetros, había disfrutado ser más alta, aunque el precio por ello fuera alto.
Me di cuenta que la hermosa chica del espejo, que vi en la tarde en el "santuario" de Michel se iba a ir, y volvería la chica "desalineada" de siempre; la chica del cabello desordenado, sin maquillaje y con un aspecto enfermo; por el contrario de la glamorosa chica que había conquistado a Toni, con una sola sonrisa, de la alta muchacha que (sin necesidad de pararse de puntas) alcanzaba perfectamente a Jacob, y sobre todo, con la que se atreverían a comparar con Scarlet.
Subí las escaleras algo acongojada y con gran pesar por el peso que sentía en las piernas, por haber usado los tacones; fui directamente al baño y contemplé mi reflejo en el espejo, un largo momento.
En el reflejo solo veía a una chica de cabello castaño con liso perfecto, su rostro de color melocotón tierno y rosado perfectamente maquillado, con tonos que realzaban aquellos hipnotizantes ojos chocolatosos, sin olvidar aquel bello vestido azul marino que realzaba no solo su rostro, si no también aquella figura esbelta y bien cuidada.
Me entristecía verla por última vez, pero tenía que despedirme de esa muchacha y volver a ser yo misma.
Quité con gran cuidado los pasadores y ligas que sujetaban mi cabello para hacer aquel moño; procuraba hacerlo con gran delicadeza para no jalarme el cabello.
En medio de mi trabajo con mi cabello, recordé que le había prometido a Toni, descargar la aplicación del teléfono, así que antes de seguir desembelleciéndome, tomé la pequeña bolsa que estaba colgada en el gancho de la puerta, busqué mi celular y descargué la famosa aplicación.
Dejé que se descargará en lo que yo seguía despeinándome, y justó cuando terminé de quitar el último pasador y pasar mi mano por mi cabeza, sonó el teléfono con un chiflido.
Lo tomé prontamente, resulta que ya estaba descargada la aplicación. Era un poco extraño, no entendía muy bien lo que hacía, busqué mis contactos y todos tenían Whatsapp.
Me dio vergüenza enterarme que era la única inadaptada con la tecnología… ¡Oh Dios mío! ¡Incluso Charlie tiene Whats!... Hay Bella
Seguí viendo mis contactos, hasta llegar a la J, ya que el de Edward lo había borrado una semana después de nuestra ruptura.
Observé la imagen de Jasper abrazando a Scarlet.
Me enojé, y seguí recorriendo hasta la "T".
En la foto de Toni, él estaba en traje y sonriendo a la cámara de forma casual, al parecer le habían tomado la foto, sin que él se diera cuenta.
Vi que en ese mismo instante me había mandado un mensaje:
"¿Todo bien?"
Quedé en shock momentáneo, sin saber que hacer o que escribir. Tecleé más rápido de lo que usualmente escribo un mensaje.
"¡Hola!, sí todo perfecto… ¿Qué tal el regreso?"
Mordí mi labio inferior, estaba muy emocionada con el mensaje de Toni, que me apresuré a desvestirme y a poner la ducha, en lo que esperaba el siguiente mensaje.
Una vez adentro intenté tranquilizarme, fue como aquella primera vez que dormí con Edward; lavé mi cabello lo más rápido, no me entretuve mucho con el jabón o con el acondicionador.
En unos diez minutos estaba afuera con una toalla en la cabeza envolviendo mi cabello y la otra rodeando mi cuerpo, tomé el celular fugazmente, tenía dos mensajes, y antes de contestarlos tomé la crema, y mi ropa para poder ir a mi alcoba.
Dejé la ropa en el cesto de la ropa sucia, a un lado del umbral de la puerta. Me senté en mi cama y leí los mensajes.
"Todo fue muy tranquilo y bastante rápido, Charlie no tardará en ir a casa contigo."
"¿Te la pasaste bien en la cena?"
Unté un poco de crema en mis piernas, sobretodo en mis pies, proseguí con mi rostro y brazos, sin olvidar mis manos y una vez segura que podía tomar el celular sin mancharlo escribí mi respuesta.
"Todo fue increíble, los Black me agradan mucho, son como una extensión de mi familia, Rebecca y Rachel son como mis primas, cuando éramos niñas jugábamos todo el tiempo y hoy que me contaron un poco de sus vidas y que las dos tienen pensado consolidar una familia es algo…"- en ese momento titubeé un poco en que debería de escribir-
"Es un poco atemorizante."
Terminando de escribir fui al cajón por un camisón y unos calzones. Me quité la toalla de la cabeza y tomando de nuevo el celular me fui al baño con todo y toallas para cercar mi cabello antes de dormir.
Y en medio del secado, llegó otro mensaje, apagué la secadora unos segundos para leer el mensaje y contestar.
"¿Atemorizante?, ¿Por qué?"
"Porque crecí con ellas y no son mucho mayores que yo, y saber que Rebecca va a ser mamá y que Rachel está por casarse es para mí un poco…. No sé… como sorprendente, por así decirlo."
Intenté controlarme un poco y seguir con el secado de mi cabello en vez de esperar el siguiente mensaje. Una vez que acabe, bajé a tender las toallas mojadas afuera de la casa.
Sin apartarme del celular ni un solo momento, nunca había estado tan al pendiente de aquel aparato en mi vida hasta ese momento.
Y llegó otro mensaje con un chiflidito como aviso, leí el mensaje en unos segundos en lo que me dirigía al cuarto, en toda la tarde con la tensión de mis preparativos para quedar presentable para la cena, el haber conocido a Toni y todo lo que había ocurrido desde entonces, no me había percatado de mí la muñeca que me había lastimado Scarlet.
Busqué en los cajones medicinales una pomada que me había regalado mamá cuando fue a México, era realmente mágica, ya que en cuanto me la coloqué sobre la muñeca desaparecieron o al menos habían disminuido los dolores, me coloque la venda y en un par de minutos ya no me dolía tanto la muñeca.
Apagué todas las luces, cerré la puerta y me acosté en la cama, acurrucándome entre las sabanas y cobertores. Ya estaba muy a gusto cuando sonó por segunda vez el celular, había olvidado escribirle de vuelta.
"Ya veo, hahaha si quizá lo sea pero creo que también es muy padre, de alguna forma, ya que, como me dijiste les tienes estima. No sé, yo por ejemplo estoy muy feliz por Tay y Becky, seré tío y es muy satisfactorio ver a mi hermano ser feliz."
"¡¿Bella?!"
"Supongo que sí, lamento si respondo tarde pero es que tuve que hacer un par de cosas… (etc.)"
Seguimos charlando por mensajes un largo tiempo, y no sé en qué punto quedé completamente dormida, esperando un mensaje suyo.
Al despertar y eran las seis de la mañana, me sobresalté y vi los últimos mensajes de Toni.
"No nunca leí ese libro, ¿Es tan bueno como dicen?"
"¿Bella?"
"Ups, perdona ya es tarde, es la una de la mañana y seguro ya estas dormida, si lees esto, espero no haberte quitado mucho tiempo de sueño, espero verte pronto, dulces sueños"
Tallé mis ojos y le escribí un mensaje.
"Perdón Toni, me quedé completamente dormida"
Me levanté con gran pesar de la cama y cargué el celular, salí hacia al baño mientras daba un gran bostezo, me bañe y salí a mi habitación en calidad de zombi.
Me volví a poner crema y pomada en la muñeca junto con la venda y la ropa de ese día, eran unos jeans gastados y mis converse negros con una playera de mangas largas del mismo color.
Me hice una trenza francesa y baje a desayunar aun en calidad de zombi, tome un cereal con leche y partí para el colegio.
Fui a la cafetería por algo que me despertará un poco y de ahí a la clase de Anatomía, en un principio moría de sueño pero conforme se hacía cada vez más tarde y fluían las clases con más calma me fui despertando, incluso en el recre lancé una que otra bola de nieve a Jessica y Mike.
Todo el día fue muy tranquilo ya que ese día Scarlet, aunque me mostraba su "superioridad" no le presté gran atención y cuando se acercaba Jasper, ella se le encimaba. Mientras que yo intentaba ignorarlos por completo.
Era un día bastante frío y más nublado de lo normal; estaba mirando la ventana cuando tocó la campana y presurosa tomé mis cosas y dejé otras cuantas en mi casillero.
Salí acompañada de Jessica, hacia el estacionamiento cuando se estacionó una motocicleta frente a nosotras.
El chico se quitó el casco y me miró con esa angelical sonrisa, esa sonrisa que podía quitarle el aliento a cualquier ser viviente.
-Lo siento, pero no pude esperar hasta el fin de semana- me dijo Toni aun sonriendo.
Me quedé pasmada al igual que Jessica, se volteo a verme y con una sonrisa coqueta le dijo a Toni.
-Espera un momento… - me tomó del brazo- es que me acabo de acordar que tenemos que ir por un libro que dejamos en el casillero.
Con esa patética escusa entramos al edificio, y me acorraló.
-¡¿Quién es?!... ¡Es guapísimo!
-Es Toni, el hermano del esposo de la hermana de un amigo – le dije aún muy sorprendida.
-Bien, pues… tienes que ir con él, es un bombón – buscó en su mochila y sacó un lipstick- toma… para que te veas un poco más coqueta, es mi favorito.
Me coloqué un poco y le agradecí a Jessica, y cuando volví a salir habían muchas chicas preguntándose quién era aquel muchacho tan apuesto, si era nuevo, si era estudiante o si venia por alguien.
Bajé a encontrarme con él, y le sonreí, notando que muchos estaban muy intrigados y algunos otros no tanto.
Podía sentir las miradas de todos, Toni se acercó a mí y me besó la mejilla.
-Lo siento, siento haber venido de sorpresa pero es que simplemente no podía esperar hasta el viernes para verte y ayer te quedaste dormida y la verdad es que disfruto mucho tu compañía… ¿Qué dices si vamos a comer?...Yo invito.
Titubeé un poco pero pude distinguir a lo lejos que Scarlet, abrazada por la cintura de Jasper nos observaban con gran cautela. ¡Esto era la cereza del pastel!
Sonreí a Toni y acepté su invitación. Se veía realmente feliz, me dio un casco y nos subimos a su motocicleta.
-Sujétate y no te sueltes – me ordenó y yo simplemente lo abracé fuertemente.
Sonreí y cerré los ojos y lo último que vi, fue a Jasper y a Scarlet, con una gran interrogante en el rostro, sabía de antemano que nos habían escuchado y lo último que vieron fue mi sonrisa mientras me subía a la motocicleta de un extraño.
Lo último que sentí fue el avanzar veloz de la motocicleta y el viento en mi rostro.
