Hola!

Este capítulo no es ni de lejos mi favorito, si soy sincera, me aburre un poco (como veis hago una publicidad excelente de mis fics... ¬_¬), pero es necesario, se va a dar mucha información vital para continuar con el fic (es que tampoco quiero que se haga eterna esta historia), y veréis por fin los primeros frutos del cambio de Sakura. A partir del siguiente ya empezará a haber más acción.

En cuanto a vuestros reviews:

Yuuki 1801: jajaja pero no te preocupes, lo primero es lo primero, ni se te ocurra disculparte por eso, al contrario. Al menos, al acabar has podido leer más capis ;) Me alegra que te hayan gustado los momentos románticos, aunque sí, Gaara empezó bien pero acabó fastidiándola ¬_¬ Las rupturas ya irán saliendo, Sasuke incluido, y… bueno, ya lo verás jujuju Sí… la pobre Sakura lo está pasando realmente mal, pero ahora va a empezar a mirar adelante y a no detenerse u_u jajaja En cuanto al lemon… sí, por supuesto que habrá lemon SasuSaku, por qué clase de escritora me tomas jajajajaja habrá, pero a su debido tiempo, aún quedan unos cuantos capitulillos para eso, pero haber habrá ;) Muchas gracias por el review!

: Jajaja sí, el pobre Kiba fue su primera víctima, y en este capi aparece una segunda, y ya en el siguiente más aún jajaja te vas a cansar de ver a Saku golpear a la gente, te lo aseguro ;) Sip, Naruto era de Akatsuki, pero ahora parece que se nos ha pasado a Taka… en cuanto al virus… ¬_¬ ¿me lees la mente? Te me has adelantado, jaja en este capi ya se empieza a aclarar un poquito que pasa con el dichoso virus. Sí, a mí también me gustó como me quedó esa escena, es romántica pero sin ser demasiado empalagosa jajaja y era una escena imprescindible para que Sakura pudiera continuar con su camino. Pero bueno, ya irás viendo como se resuelve todo. Muchas gracias por el review!

Jama23: wow, me alegra que te guste todo, una se siente satisfecha con su trabajo, con lectores así da gusto ;) y descuida, Sakura va a seguir con ese carácter hasta que acabe el fic jajaja y sí, las demás rupturas también irán saliendo, poco a poco, Sasuke incluido, que no piense que se va a librar tan fácilmente ¬_¬ Como ves no he tardado mucho en publicar, ya verás como todo se irá resolviendo poco a poco. Ay! Me estás haciendo enrojecer jiji muchísimas gracias, me ilusiona mucho que pienses todo eso, pondré todo mi empeño para no empeorar, intentaré no decepcionarte ^_^ Jajaja no sé de donde me saqué el lema, pero ya le he cogido cariño, gracias por el apoyo ;) y muchísimas gracias por el review!

Annie: Jajaja las cosas siempre pueden empeorar, ya lo verás, pero tranquila, Sakurita acabará dando la vuelta al karma… al final… jajajaja Bueno, con Gaara tal vez no se repita ese momento, pero aún nos quedan otros pretendientes jajajaja y en cuanto a Kakashi, también verás su participación como apoyo fundamental para Saku. Pues mira, te me has adelantado, Ino va a aparecer ya mismo, e Hinata… jujuju bueno, para ella tengo algo preparado; digamos que voy a sacarla de su papel habitual de chica dulce, frágil e inocente, en mis fics lo siento mucho, pero siempre habrá una cosa clara: mujeres al poder! Muajajaja XD

lola: Wow, ¿en serio? Gracias! Espero que siga siendo así y no os decepcione… jajajajaja quizá parezca surrealista, pero te aseguro que yo he conocido casos similares, aunque bueno, Saku sólo tiene 21, tampoco es tan "madura" la pobre, no le eches más años que se nos enfada XD pero además Saku tiene un pequeño problema de autoestima, no en vano ha tenido 5 novios que han jugado con ella (eso es lo q ella cree) y que cuando se cansaron la dejaron a un lado, es lógico que la pobre tenga una clara desconfianza hacia el género masculino :/ de ahí su inquebrantable virginidad jiji espero que te guste la conti, gracias por el review!

MaryMoonlight: Sí, bueno, en este capi aún no aparecen influencias de ese libro, pero a partir del… creo que 17 sí, que es cuando meto lo del ajedrez jaja ¿es tu favorito? También es uno de mis favoritos! ¿Has leído "El Fuego"? Es la continuación de "El Ocho", te lo recomiendo.

Sol de la mañana: jajajajaja ya me imaginaba yo que era "mañana", pues nada, aunque no salga la ñ pondré "mañana" ;) Por cierto, ¿tus orígenes Saskecianos? ¿Estás segura de que leer mi fic no te hace ningún daño…? o_Ó jajaja aquí tienes tu ración de hoy, no te me atragantes ¿eh? Jiji Gracias por el review!

Espero que os guste ^_^

*ByE*


XVI. Tsuki

- Si vas a rendirte tan fácilmente creo que te has equivocado de maestro. No esperes de mi un trato gentil y dulce, si no puedes seguir mi ritmo estamos perdiendo el tiempo.

Una chica de pelo rosado suspiró frustrada, pero con determinación cogió de nuevo el bisturí y analizó minuciosamente el trozo de carne animal que tenía enfrente, dispuesta a completar sus prácticas sin error. Estaría allí todo el día y la noche si era preciso, pero no volvería a casa hasta haberlo conseguido.

La mujer que la acompañaba la miraba entre curiosa y admirada. Daba igual cuanto intentara desanimarla o cuán difícil se lo pusiera, ella jamás se rendía, aceptaba las críticas con paciencia y resignación y seguía intentándolo.

Su mirada se tornó orgullosa cuando la chica levantó el bisturí triunfante, con una enorme sonrisa en el rostro, lo había conseguido. Llevaba un par de años dándole clases de medicina y química, entre otras cosas, y la chica había superado con diferencia el nivel del resto de sus compañeros. Sin duda llegaría lejos.

- Muy bien, mañana seguiremos con un nuevo ejercicio.

Empezó a andar hacia la salida mirando a su joven alumna de reojo, sus facciones pasaron de mostrar frustración a dibujar una suave y comprensiva sonrisa. Hacía tiempo que había asumido que eso es lo que recibiría de Tsunade, pero también sabía que estaba satisfecha con sus esfuerzos y logros, de lo contrario, se hubiera negado a seguir instruyéndola. Era la única persona, aparte de Shizune, la mano derecha de la doctora Senju, que recibía clases de tan insigne maestra, si todo seguía así, sería doctora en la mitad de tiempo, y sería buena, muy buena.

Tsunade por su parte sonrió, esa niña la entendía a la perfección, conocía los límites de su relación y los asimilaba con naturalidad. Era la alumna más prometedora que había tenido nunca, ni siquiera Shizune había tenido tanto potencial. Antes de salir por la puerta se detuvo, y la pelirrosa la observó, curiosa.

- Si sigues así me superarás muy pronto, Sakura.

Acto seguido desapareció por la puerta, dejando a su alumna sorprendida y orgullosa de sí misma. Ese había sido un gran día.

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.

La voz de un hombre la sacó de sus pensamientos, no había ido hasta allí para recordar viejos tiempos, cierto que le debía mucho a esa mujer, pero al parecer ya no podrían volver a mantener una relación profesor-alumno normal.

Ignorando al hombre que seguía insistiendo en algo a lo que no puso atención, se encaminó hacia el interior de la facultad de medicina, al parecer Tsunade hoy tenía que dar una conferencia, y qué clase de alumna sería si se la perdiera estando allí mismo...

Recorrió los pasillos y no le costó encontrar la sala donde se realizaba la conferencia. Estaba llena, personas de distintas edades habían acudido a ver a la aclamada doctora. Sonrió, poco tiempo atrás, ella estaría igual de entusiasmada que el resto. Se sentó en uno de los últimos asientos y esperó pacientemente a que empezara.

No tuvo que esperar mucho cuando una mujer rubia y alta entró en la estancia y caminó con decisión hacia el lugar que tenía reservado. A su alrededor se dibujaba un aura de dignidad y autoridad, casi de amenaza que le daba una apariencia de auténtico semidiós, de ser alguien sobrenatural. Quizá lo fuera.

La conferencia empezó. Sakura pudo seguirla sin problemas, incluso encontró algunos fallos en los cálculos de su mentora; sin embargo fue una gran explicación sobre el deterioro y posibles daños que sufren los tejidos musculares. El tema le venía perfecto para sus planes.

La voz de Tsunade cesó, y las aclamaciones y aplausos surgieron inmediatamente. Cuando todos se calmaron llegó el turno de las preguntas. Sakura escuchó pacientemente. Algunas preguntas eran interesantes, otras denotaban falta de estudio por parte del que preguntaba o quizá ganas de llamar la atención de la conferenciante. Finalmente se cansó y se levantó, atrayendo la mirada del que dirigía la conferencia.

- ¿Sí, joven? ¿Quiere preguntar algo?

- Si – la mirada de Tsunade se elevó, alarmada, hacia su dirección, y la pelirrosa sonrió – Tiene relación con problemas musculares. Verá, conozco un caso bastante extraño, y me gustaría que me diera su opinión. – La mujer asintió sin apartar su mirada, ligeramente sorprendida – Este paciente sufre de fuertes dolores en diferentes zonas musculares, es joven y no padece ninguna enfermedad, o al menos no hemos conseguido detectársela. Pero el dolor parece insufrible, tanto que el paciente ha llegado a preferir que le amputáramos esas zonas para no sentir tal dolor, y además parece que cada día que pasa esa sensación es más intensa, se expande por otras zonas y empieza a mostrarse exteriormente. ¿Qué opina usted?

La doctora analizó a la asistente, y pudo ver que la parte superior de su brazo izquierdo estaba vendado, y no necesitó más para saber qué quería su mejor alumna con esa pregunta.

- Ciertamente es un caso curioso, y creo recordar que ya había llegado a mis oídos tal situación, pero me temo que es un tema demasiado importante y que nos llevaría bastante tiempo como para debatirlo aquí, ¿le parece si lo hablamos fuera?

- Será un honor, doctora Tsunade.

La conferencia se dio por finalizada mientras que Sakura salía lentamente bajo los murmullos de la gente que la miraba con curiosidad, incrédulos a que esa chica tan joven fuera una doctora tan importante como para llevar un caso que había interesado a la mismísima Tsunade.

Recorrieron varios pasillos, y llegaron a un despacho que la universidad le había facilitado a Tsunade para las semanas que iba a estar allí dando conferencias. Tsunade rodeó el escritorio y miró a Sakura que cerraba la puerta tras de sí.

- ¿A qué debo tan inesperada visita?

- ¡Oh! ¿No me diga que aun no ha sido informada? – preguntó inocentemente.

- Deja la actuación, Sakura, la faceta de niña inocente ya no te queda bien.

- Como quiera, Tsunade. El virus. Como ya habrá deducido estoy mostrando síntomas, y el medicamento habitual ya no me sirve.

- Sigue sorprendiéndome tu facilidad de aprender cosas aun en condiciones desesperadas.

- Créame, no tiene ni idea de lo que es la desesperación.

Tsunade analizó a su alumna unos segundos y dirigió su mirada hacia la ventana.

- Tsunade, el antídoto; no he venido para…

- Te pareces tanto a tu madre. – se adelantó la rubia. Sakura no dijo nada, su garganta se secó en cuanto comprendió el significado de esas palabras. – Físicamente eres su vivo retrato, pero también has heredado su personalidad.

- ¿Cómo sabe…?

No conseguía completar la pregunta, su cuerpo había empezado a temblar sin su consentimiento. Tsunade la observó, compasiva, y se acercó a su bolso, del que sacó una fotografía con los bordes algo dañados. La lanzó sobre la mesa y volvió a la ventana.

Sakura se acercó a la mesa sin saber muy bien por qué, y cogió, temblorosa, la fotografía. Aparecían tres mujeres jóvenes, vestidas con una bata blanca y sonriendo. En el centro destacaba Tsunade, la mayor de las tres; a la izquierda pudo reconocer a Kushina, tan hermosa y sonriente como la guardaba en su memoria; y a la derecha había una mujer también hermosa, con el pelo rosa, mostrando algunos destellos cobrizos bajo la luz del sol, y ojos verdes. Pelo y ojos mostraban un color más oscuro que el suyo, pero el parecido entre ella y esa mujer era innegable.

- ¿Ella es… mi… ella…?

- Nakumi Haruno – respondió con cierta nostalgia – Sí, Sakura Haruno; ella es tu madre.

Las manos de la joven apretaron inconscientemente la fotografía con fuerzas, mientras que sus dedos acariciaban la figura de esa mujer, y sintió que su mirada se nublaba.

- Era una excelente científica, si hubiera vivido más tiempo… hubiera logrado auténticos milagros.

- ¿Qué relación tenía con Kushina y contigo?

- Antes de Shizune y tú misma, ellas fueron mis alumnas, aunque creo que me enseñaron ellas a mí más de lo que yo pude enseñarles a ellas. – Rió suavemente - Las dos eran buenas amigas, y se apoyaban mutuamente en todo. Tu madre creó un compuesto capaz de potenciar las capacidades humanas… por supuesto sin ánimo de lucro, pero en cuanto su creación se fue conociendo, muchos gobiernos y organizaciones quisieron meter las manos, así que Nakumi destruyó todo, dejando como único recuerdo de su descubrimiento a su pequeña hija de apenas tres años, tú. Por desgracia no supo como completar el compuesto, por lo que todos los animales en los que experimentamos acababan muertos con grandes dolores.

- ¿Me inyectó algo que podía matarme? Qué suerte tengo con las madres.

- ¡No te permito que hables así de Nakumi o de Kushina! – Exclamó furiosa – ¡Ellas te adoraban! ¡Las dos! – Sakura la miró, confundida, y Tsunade suspiró – Nakumi sabía que no seríamos capaces de completar el virus, pero estaba segura de que entre Kushina y yo lograríamos desarrollar un antídoto que te permitiera controlarlo.

- ¿Para qué? Si no puede completarse, ¿Por qué no destruirlo completamente?

- Porque estaba plenamente convencida de que tú lograrías terminar lo que ella no pudo. - La pelirrosa abrió los ojos incrédula ante lo que oía. - ¿Por qué crees que acepté enseñarte?

- No puede ser… ¿¡Y Akatsuki y Taka! ¿¡Acaso no has trabajado y trabajas para ellos!

- ¡Controla tu lengua, niña! ¿¡Con quién te crees que estás hablando! – Sakura retrocedió un paso ante la furia de su voz - Yo jamás he trabajado para ellos, los he utilizado para seguir con la investigación que una vez empezaron Kushina y Nakumi, pero nunca he seguido sus órdenes.

- Pero compartes sus ideas ¿verdad? – La rubia retrocedió ligeramente, sin contestar – ¿Acaso no estabas de acuerdo con Kushina? Si el virus cae en malas manos, mejor que sea destruido, ¿no es así?

- ¿No estás tú de acuerdo?

- ¿Cómo pretendéis que complete el virus si no tengo la menor idea de lo que hace o como se crea? – contestó, omitiendo la pregunta - Yo no soy Nakumi Haruno.

- Pero llevas su sangre, y tanto sus conocimientos como los de Kushina están en algún lugar de tu memoria. Sólo tienes que encontrarlos.

- Kushina nunca me dijo nada.

- ¿Estás segura?

Por un momento pasaron varias imágenes de su infancia con su madre, y recordó el colgante y la caja de música.

- Parece que ya entiendes a qué me refiero. Sin embargo, no puedo dejar que te vayas. Sea lo que sea lo que tengas en mente lo harás bajo la supervisión de tus queridos amigos.

- ¿Y cómo piensa obligarme?

Tsunade sonrió.

- Realmente me subestimas, pequeña.

- ¿No se referirá al arma que lleva en el bolso? – la sonrisa de la rubia se borró – porque me temo que está descargada. Y la que estaba en el cajón cerrado con llave está ahora mismo en el bolsillo de mi abrigo. ¡Ah! Y el localizador que debía pulsar para situaciones como esta… está ahogándose en el vaso de agua que tiene sobre la mesa. Así que le repetiré la pregunta: ¿cómo piensa obligarme?

Sakura sonrió triunfante, mientras que Tsunade la miraba con la cara desencajada.

- Parece que usted también me subestima… maestra.

Se dejó caer en la silla, abatida, mientras que Sakura la observaba fríamente.

- Como ya te he dicho antes, he venido a por el antídoto. - Empezó a quitarse la venda de su brazo, y mostro su piel enrojecida e hinchada. - Es como si mis músculos se hubieran desgarrado. – Murmuró la joven.

- Eso es exactamente lo que ha pasado.

- ¿Qué?

- Te he dicho que ese compuesto mejora las capacidades físicas: fuerza, velocidad, agilidad, reflejos… incluso órganos más concretos son mejorados: pulmones, vista, oído… como puedes comprender, el tesoro que todo gobierno quisiera para sus soldados.

- Tesoro… ¿de ahí el nombre?

- Por favor… - dijo molesta – Tu madre no pondría a su obra maestra un nombre tan simple. Así lo han llamado esas bestias de Akatsuki y Taka que lo único que entienden es de violencia y fuerza bruta. La "T" viene de "Tsuki".

- ¿Luna?

- Así es, porque sus efectos se muestran por la noche. ¿Cuándo has sentido esos dolores?

- Por la noche… - murmuró Sakura.

- Exacto, cuando la luz solar calienta tu piel, ralentiza los efectos del virus, por eso cuando no te toca el sol, el virus campa libremente por tu organismo, para bien… o para mal, como es el caso.

- ¿Y qué tiene eso que ver con mis músculos?

- Al no controlarlo, el virus, actúa a su antojo, sin límites ni medidas. Lo de tu brazo es fruto de esa "mejora". Actuó por sí sólo, a una velocidad y con una fuerza que tu organismo no tolera, y se dañó, si esto va a más, todos tus músculos se irán desgarrando por usar una fuerza excesiva, y la misma suerte correrán tus huesos y demás órganos, hasta que tu cuerpo no pueda con la presión y tu corazón, literalmente hablando, explote. – La pelirrosa sintió un escalofrío recorrer todo su cuerpo, como si acabara de recibir un diagnóstico irrevocable - Lo que tu madre buscaba era una forma de lograr que el cuerpo humano soportara esas mejoras, y que el portador pudiera controlarlas y usarlas para su beneficio, no que el virus le controlara a él hasta su destrucción.

- Y ahora que ha empezado a descontrolarse, ¿cómo lo controlo?

- Como tú comprenderás no es algo que suela llevar en el bolso a diario – respondió de forma irónica. – Pero… puedo darte la fórmula para crearlo.

Pausadamente empezó a escribir lo necesario para que su alumna supiera crearlo, y le extendió el papel.

- ¿Debo fiarme así sin más?

- Haz lo que quieras, querida, es tu vida la que está en juego, no la mía.

Con un seco "gracias" cogió el papel y se dirigió a la puerta. Girándose en el último momento.

- En cuanto a su pregunta sobre si estoy de acuerdo con las ideas de Taka… sólo le diré que no tengo intención de morir por los fallos de los demás. No soy Nakumi, sino Sakura; y si hago esto, lo haré a mi manera, así que le aconsejo que no volvamos a vernos, porque como vuelva a interponerse en mi camino no seré tan cordial.

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.

Miró por quinta vez la rueda. ¿Cómo podía haberse pinchado? Revisó por novena vez el coche de arriba abajo: no había rueda de repuesto. Con suma frustración dio una patada al neumático afectado y se apoyó en el coche. Probablemente Tsunade habría visto la escena desde su despacho, y si su intuición no le fallaba, pronto aparecería alguien no deseado para "ayudarla".

Entró en una cafetería y pidió un café para llevar, necesitaba pensar y últimamente el café era su mejor potenciador de neuronas. ¿Qué debía hacer? ¿Llamar a Kakashi? No, si les ven juntos sería más difícil que pudiera ayudarla. Y aparate de él no podía contar con nadie más. Pagó el humeante café y se dispuso a salir, pero pudo ver a través del cristal alguien acercarse a su coche, alguien a quien ya conocía: Neji.

Se dio la vuelta inmediatamente, y se metió en el baño, dejó el café sobre el mármol y empezó a pasearse nerviosa por el pequeño habitáculo. La cafetería era pequeña, por lo que fue fácil escuchar el tintineo de las campanas que anunciaban a un nuevo cliente, y segundos después, en su cabeza resonó la voz grave de Neji pidiendo un café. Pasados unos segundos abrió ligeramente la puerta, lo justo para poder ver el exterior.

Sentado en una mesa cercana a la salida se encontraba él, sin dejar de observar su coche, ¡genial! Y no parecía tener ninguna prisa por marcharse. La voz de una mujer que la observaba la sacó de sus pensamientos.

- Disculpe señorita, pero vamos a cerrar la cafetería.

- ¡Pero si apenas son las 2!

- Es que esta tarde se casa mi hermana, así que cerramos ahora, siento las molestias.

- ¡Pero… pero…!

La fría mirada de Neji se había dirigido hacia las voces, y la mirada de ambos coincidió. El Hyuga se quedó estático, con la taza a punto de rozar sus labios, mientras que Sakura seguía aferrada al picaporte de la puerta del servicio, la voz de la dueña de la cafetería ya había desaparecido, todo a su alrededor había desaparecido.

Neji se levantó, y empezó a acercarse pausadamente hacia ella.

- Márchese.

La frialdad de la voz de la joven hizo que la mujer se alejara sin rechistar, ligeramente asustada. Sakura se irguió completamente y cruzó los brazos, esperando que Neji llegara hasta ella, mirándole con total indiferencia.

- Neji.

- Sakura.

- ¿Qué te trae por aquí?

- Tsunade ha pensado que quizá necesitabas ayuda con el coche.

- Que considerada, pero no será necesario.

- Lástima que no seas tú la que elige.

Cogió su mano y la llevó hacia la salida. Ella no se resistió, no quería causarle problemas a los dueños del establecimiento, pero una vez fuera retorció la muñeca de Neji, sujetando su brazo por la espalda. Él no supo reaccionar, la escena era completamente irreal e inesperada.

- Te diré lo mismo que le he dicho a Tsunade – habló, fríamente – No os metáis en mi camino, porque no tendré piedad. Escúchame Neji Hyuga, y díselo a los demás: Sakura Uzumaki está muerta, así que no cometías el error de pensar que me conocéis. No me importa lo que me pase o como termine todo esto, el virus no caerá en manos de Akatsuki ni de ninguna otra organización, de eso me aseguraré yo, pero no voy a detenerme hasta saber toda la verdad y haber acabado con todos los que hayan hecho de mi vida este infierno. Por lo que alguna vez sentí por vosotros os excluyo de ese grupo, pero si insistís, no me echaré atrás, ni me temblará el pulso a la hora de eliminaros del juego. ¿Está claro?

No le dio tiempo a responder, con un golpe secó le dejó inconsciente en medio de la calle, llevándose el coche que Neji había traído.

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.

- ¿Y ahora qué hacemos?

- Yo necesito un laboratorio en el que hacer este compuesto. ¿Puedes ayudarme?

- Claro, puedo meterte en varios laboratorios, ¿pero qué hacemos con Kiba?

- Aun puede sernos útil, sólo necesito encontrar el modo de que cambie de bando.

- Eso es arriesgado, y supone confiar en alguien más que en ti misma, ¿crees que puedes hacerlo? – preguntó, irónico.

- No necesito confiar en él, Kakashi, pero odia a Akatsuki tanto como yo, y como asesino ya tiene experiencia, tal vez podría pedirle que me entrene.

- Me ofendes, Sakurita, ¿quieres decir que yo no te entreno correctamente?

- Lo haces estupendamente, sensei – dijo burlona – pero él puede enseñarme como ser una asesina, o al menos como parecerlo.

- Bueno… ya tienes una base fuerte. Aun no me creo que a tus veintiún añitos tengas un historial de delitos tan numeroso. Y ni siquiera sabíamos que eras tú…

- Últimamente sorprendo a todo el mundo. Por cierto, necesito ir a la cárcel femenina.

- ¿Disculpa? – preguntó elevando una ceja.

- Me gustaría hablar con una de vuestras prisioneras.

Sakura sonrió, y Kakashi la miró entre desconfiado y temeroso, cuanto más conocía a esa chica, más le asombraba.

- ¿Una de nuestras prisioneras?

- Ino Yamanaka.


¿Qué os ha parecido?

En este capi hay "votación de popularidad". Veréis, tengo en mente dos cosas para dos personajes, y si esos personajes os agradan, esas "cosas" no os van a gustar. Así que entre estos tres, quiero que me digáis dándoles puntuación del 1 al 3 quien es el que os gusta más y quien el que menos. Son: Sasori, Neji y Sai. El que más os guste dadle un 1, al que menos un 3. Esto es importante, el que más votos reciba se salvará; de los otros dos, el que menos votos reciba sufrirá, por decirlo así.

Por cierto, en el próximo capi: Reclutamiento, veremos a Ino, y vagamente a Sasori y a Itachi.

Espero que os haya gustado este capi y agradezco de antemano vuestros reviews. ¡Os quiero!

No olvidéis: review en la pantalla, sonrisa en la cara (por una autora feliz)

*ByE*