Un fortuito aliado
Salí corriendo, estaba oscureciendo y con la caída del sol, se baja la temperatura. Antes de salir había tomado con aprehensión una bufanda y una chamarra, aún después de dos años de vivir en Forks, no me acostumbraba al frío. Vi con claridad el vapor que emanaba de mi boca al correr al excéntrico coche de Alice, me frené en seco para abrir torpemente la puerta delantera, me senté en el lugar del copiloto y cerré de un portón. Una vez que cerré, las imágenes a mí alrededor se veían difusas, intenté ponerme el cinturón y de manera atropellada arrojé mi maleta a los pies, en lo que Alice me hablaba, luchaba por ponerme el cinturón.
-Esto es lo que pasó: Rosalie llegó a la casa esperando encontrar a Edward por allí, al parecer Edward se las ingenió para zafarse de ella porque llevaba días sin ir de caza y el lugar donde se quedaron no hay muchas especies para cazar, el chiste es que tuvo que ausentarse unos días y fue cuando Edward que aún tenía nieve escondida pudo recuperar fuerzas para regresar a América, vino a buscarte… ¡JODER, BELLA, DEJA EL CINTURÓN QUE ME PONES NERVIOSA! –dijo Alice con un gruñido
Dejé de moverme y me disculpé, como una niña que la encuentran tomando una galleta del tarro antes de comer; Meneo la cabeza y suspiró.
-Lo siento, estos problemas familiares siempre sacan lo peor de mí, el chiste es que Rosalie vino de muy mal humor y despotricaba porque no encontraba a Edward ni a ti.
Fue lo último que dijo, ya que, habíamos llegado a la casa de los Cullen. Lo primero que vimos fue a Rosalie estorbando el paso para que estacionáramos el coche, me vio con ojos de odio y se acercó a mi puerta, cuando de pronto y sin previo aviso, la arrancó con la mano en la manija, me sacó con el otro brazo de la playera y me aventó al pavimento, caí de sentón y me salieron unas lágrimas del dolor.
-¿Por qué lloras, mocosa? ¡A QUÉ HAS VENIDO! ¡NO ERES BIENVENIDA AQUÍ! –se acercó a mi alejando la puerta, para poder inclinarse a mi altura- Ya viste lo que has ocasionado, puta.
-¡ROSALIE! ES SUFICIENTE –dijo una voz masculina que en la vida había escuchado, mientras que Alice me cargaba, se acercó una silueta masculina desde el corazón del bosque a las tímidas luces que emanaban de la cochera.
Alice me llevó a la casa y lo único que pude ver fue la fabulosa cabellera de Rosalie, bloqueándome la vista para ver quién era aquel muchacho de voz grave.
Entramos y me bajó para que pudiera caminar, frente a mí se encontraba Carlisle, me examino de pies a cabeza.
-Escuchamos lo que sucedió, ¿Te encuentras bien, Bella? ¿Te duele algo?- me veía preocupado.
-Me siento bien, sólo me duele un poco el trasero –dije apenada.
Sin más preámbulos me tomó de la cintura y me hizo acompañarlo al sótano, donde se encontraban: Emmet, Esme y Alice, que se nos había adelantado. Esme me veía con preocupación y a la vez con tranquilidad, Emmet sólo tenía ojos para Alice y estaba tranquilo de que no le había pasado nada, pero Alice estaba en un estado de shock, probablemente estaba teniendo una visión, ya que de otro modo Emmet no estaría tan relajado.
Me incorporé a su medio círculo, con un poco de molestia por el sentón de hace un momento. Carlisle le murmuró algo a su esposa y quien rompió el silencio fue Alice.
-Estamos en problemas, pero por otro lado, hemos ganado un valioso aliado, una vez que calme a Rosalie vendrá a hablar contigo…-miro a sus familiares- sugiero que nos retiremos, debemos contener a Scarlet y a Jasper, querrán venir a interrumpir la conversación- dijo con seriedad
-Pero creí que Scarlet se llevaba de maravilla con la familia, ¿porqué vendría a interrumpir?- pregunté tímidamente
-Con nosotros siempre ha sido muy diplomática, el problema será Jasper- dijo Esme con ausencia
-Será mejor que hagamos lo que nos ha dicho Alice- sugirió Emmet
Y en una caravana se fueron, mientras me frotaba los brazos para generar calor, mire con atención como subían, lo último que pude ver fue una sonrisa de Emmet y un guiño mientas cerraba con cuidado la puerta, me senté en un rincón y mire al suelo, ya casi no me dolía el sentón que me ocasionó Rosalie, pero estaba más que segura que tendría que revisar en caso de que hubiera algún hematoma.
En mi preocupación por todo lo que estaba sucediendo, alguien había entrado sin que lo notará, porque en algún punto me di cuenta que ya no veía el piso lo que estaba observando tan fijamente, sino un par de mocasines beige, muy bien cuidados, que se movían incesantemente de arriba abajo. Subí la mirada con cuidado, mientras estudiaba con detenimiento al dueño de los mocasines. Llevaba unos pantalones grises y un cinturón negro, la playera blanca con una bufanda de color hueso y un saco de color café camello; su rostro era hermoso, con una quijada prominente, labios finos, nariz respingada y ojos color esmeralda, del mismo tono que los de Scarlet, cabello largo de un lado y corto del otro –estaba de tal forma que podían verse sus tres piercings, meticulosamente distribuidos- su cabello era cobrizo y algo alborotado.
-Y bien…- su voz era grave, seductora- ¿Es usted la que ha causado tanto alboroto?-dijo socarronamente mientras caminaba de un lado a otro.
-¿Di..disculpa?-dije temerosa siguiéndolo con la mirada
-¿Eres o no eres Isabella Swan?-dijo cansino acercándose a mi
-Sí, yo soy Isabella Swan
-Señorita Swan, espero que sepa que ha ocasionado un grave problema. Para empezar llega a Forks y empieza a estudiar a la familia Cullen, -iba de un lado a otro con voz autoritaria- descubre su más grande secreto y empieza a salir con el muchacho de mayor tiempo en la familia, salen poco más de un año y empieza a fantasear con otro miembro de la misma familia, termina en unas pésimas condiciones su relación, desquebraja la integridad del clan en Forks (una de las mejores familias-clan que se tienen en los registros de los Vulturi por más de un siglo) y hace que uno de los miembros más prestigiosos en los Vulturi venga acá a hacer de todo esto una mala comedia; mi hermana señorita Swan, es requerida con urgencia en Italia.
Se paro frente a mí, con seriedad y con ojos cansados, como si necesitará una buena siesta, cruzo los brazos.
-Por si fuera poco, señorita Swan, mi padre me ha mandado a América a ver cómo es que se puede solucionar todo este embrollo – colocó las yemas de sus dedos en la sien, moviéndolos de forma circular- Dios… Detestó que Scarlet me haga sacarla de estos problemas.-dijo para sí.
Me quedé incrédula, desde ese momento en el que mencionó la palabra "hermana", eso no podía ser posible; cerro los ojos y suspiró, como si le hiciera falta la respiración, sacudió la cabeza y me miro con ese intenso esmeralda.
-¿No dirá nada en su defensa?-me dio media sonrisa para infundirme confianza
-¿Tú eres Dimitri?
Soltó una carcajada amarga, miro el suelo negando la cabeza, haciendo que su cabello largo cubriera parte de su rostro; terminó de reir y me miro con cansancio.
-Sí, soy Dimitri Vulturi
-Y…
-Le aseguro, señorita Swan –me interrumpió haciendo una señal con la mano- que no es mi intención quedarme más de lo debido. Scarlet, por lo que tengo entendido, se ha peleado con usted ¿Cierto?
-Por favor, háblame de tú, y sí, así fue.
-Bien, Bella, para mantenerte alejada de los planes de mi hermana mande a Toni, a buscarte y para mi grata sorpresa ustedes ya se habían conocido en la reunión de compromiso y el anunció del bebé –le miraba atónita, se percato de ello y en seguida me calmó- tranquila, no es que Toni te haya usado, sólo aprovecho la ocasión, de hacerme el favor que me debe y estar cerca de ti.
-¿Quién es Toni en realidad?-pregunté confundida
-Su familia es mucho más vieja de lo que crees. Los Hawke son una antigua familia, de las más viejas en reino unido, que ha mantenido la cultura de la hechicería generación tras generación; a diferencia de los libros de Rowling, la educación de la magia y la hechicería es algo que sólo es transmitido en el seno familiar.
"Esta venerable familia ha sido nuestra aliada durante tiempos inmemorables, ayudándose mutuamente con enemigos que tienen en común. Los vulturi cubrimos los extraños sucesos que puedan ocurrir en Dublin, o en alguna otra parte de Irlanda y ellos nos pagan los favores de la manera en la que nosotros les indicamos.
"Los Hawke son tan independientes que podrían no necesitar nuestros servicios, pero siempre ha sido mejor tenernos de aliados; La primera vez que se mudaron a America fue cuando los juicios de Salem tuvieron lugar, la única falta que hemos cometido contra ellos fue el haber eliminado a ciertos familiares que eran potencialmente amenazadores a causa de sus sentimientos y que por esa causa pudieran dejar expuesto sin más los secretos más oscuros de la humanidad. Una vez que nos ganamos su confianza y entendieron porque tuvimos que tomar esas medidas de precaución si su consentimiento, nos pidieron que cuidáramos al resto de su descendencia en América mientras los que aún vivían en Reino Unido atendían exigencias que se les demandaban.
"La única familia que queda en Estados Unidos es la de Sarah Hawke, la última bruja poderosa de la familia, al menos en esta parte del mundo; dejándolo todo por haberse enamorado de un joven común.- resopló con disgusto-Este muchacho también descubrió el gran secreto de Sarah e intentó mantenerse al margen, pero ella tenía tantos deberes con la familia que a Jack le empezó a disgustar el hecho de que jamás podrían ser una familia normal. Jack Miller fue el causante de que Sarah cediera todos sus poderes a los futuros sucesores, dejándola con muy poca o casi nada de magia en su interior.
"Al año de casados Jack y Sarah concibieron a su primer hijo, Taylor. Este bebé parecía ser alguien prometedor, ya que, al ceder Sarah su poder a la siguiente generación era más que obvio que sería el sucesor el que cargaría con todas las responsabilidades de la familia, pero una vez más Jack no lo permitiría; él quería alejar a su hijo de todo aquello que atormentaba (o al menos así lo veía a él) a su amada esposa, por lo que obligó a Sarah tomar los poderes de su hijo y depositarlos en su hermano pequeño. Esto realmente fue una estupidez, si me pides mi opinión, porque en un accidente ella quedó embarazada y todo intento de que se detuviera la línea sucesoria fracaso.
"Sarah defendió con todo su ser la vida de su hijo regresando a Irlanda, donde Jack no pudiera encontrarla, llevándose a Taylor con ella. La magia que Toni contenía era demasiada para el cuerpo de Sarah, por lo que la debilitó mucho y fue un milagro que no muriera después del parto de su hijo, sin embargo, tampoco duró mucho tiempo viva, aún con la magia sanadora de sus parientes no había algo que se pudiera hacer, ya que, el haber entregado sus poderes a la siguiente generación causaba ese tipo de efectos secundarios, el que no pudiera aceptar cualquier magia o tenerla de vuelta era un gran inconveniente.
"Por lo que la mayor parte de sus infancias vivieron ellos en Irlanda hasta la muerte de su madre, cuando Taylor tenía 13 y Toni 8, fue un gran desastre porque Jack se había enterado mucho antes del nacimiento del niño, por descuido de él Sarah escapó a tiempo con los niños, fue a Irlanda y la estuvo buscando a ella y a su hijo con la esperanza de que Toni hubiera muerto en el parto, pero como no sabía en que parte de Reino Unido vivía la familia Hawke se dedicó tres años a buscar a su familia y cuando encontró a Sarah enferma culpó a Toni y en el momento que se enteró de su muerte juró vengarla y matar a Toni, por lo que me pidieron que me hiciera cargo del asunto.
"Los llevé con la prima de Sarah, Stephanie, para que se hiciera cargo de ellos, todo estaba resuelto. Teníamos que ser sigilosos y aunque Toni fue entrenado por las mentes más brillantes de su familia, aún no desarrollaba por completo sus poderes, por lo que no debíamos levantar sospechas.
"Al llegar a América los entregué directamente a Washington, con su guapa tía Stephanie, quien era de la familia Hawke la más sabia y habilidosa, sin embargo no poseía la cantidad de magia que albergaba Toni. Por lo que encontró en él un gran potencial.
"Yo regresé a Irlanda y me hice cargo de Jack. Toni continúo sus estudios de hechicería y se desenvolvió como un mago prodigioso al igual que un destacable alumno; pero probablemente de eso algo él te haya contado. En resumen, Toni Eriol Hawke, es uno de los brujos más grandes de todo Reino Unido y un poderoso aliado que esta a tus servicios, porque yo también te ayudaré a vencer a mi hermana, te diré todos sus secretos y seguirás mis estrategias para que esto se resuelva lo más pronto posible.
Me quedé mirando sus ojos verdes, mojé mis labios y entonces supe que apenas empezaría la charla por la que él había venido.
