Hola!
Je… je… je… esto… un simple "lo siento" no vale, ¿verdad?
No es por justificarme, pero al menos os daré una explicación como mínimo. Si alguno se pasó por mi blogg sabréis qué me ha pasado, si no lo habéis hecho no me extraña porque sólo lo actualizo una vez cada 5 años aproximadamente T_T En fin, veréis, todo empezó… cuando fanfiction se negó a abrir mi cuenta; por más que lo intentaba, no había forma de acceder a ella. Así que, para ser justa, no quise actualizar tampoco en la otra página. La cuestión es que al final, de tanto intentarlo, acabé olvidándome de los fics, hasta que Jama23, amiga que jamás permitirá que abandone mis fics ;), me mandó un mensaje y entonces recordé que soy una persona horrible que os tiene esperando un miserable capítulo… como veis no tengo escusa, podéis odiarme y maldecirme todo lo que queráis T_T En mi defensa sólo puede decir que hay muchos autores repartidos por el mundo que tardan el triple que yo y que no se sienten ni la mitad de arrepentidos, ¿suaviza eso mi castigo? ¿Eh? ¿Eh? ¿Eh? ¿Eh?
Bueno, dejando de lado mi lamentable comportamiento… os traigo un nuevo capi. Espero que la espera haya merecido la pena, sino… sois libres de lanzar esos tomates que estáis estrujando en vuestras manos mientras mantenéis el ceño fruncido… snif, snif.
Si seguís aquí sólo quiero volver a disculparme y a agradeceros vuestra santa paciencia. Es un honor encontrarme con los reviews de las mismas personas capítulo a capítulo, no os merecéis que yo sea una escritora tan desastrosa… de verdad que intento remediarlo.
Bueno ya me callo, disfruta del capi que es lo que importa.
PD para los que leéis mi otro fic: Sí, lo sé, es exactamente lo mismo que he puesto en el otro fic, pero son tiempos muy malos y hay que economizar, así que… XD
Os dejo con el capi, más cosas en las notas finales ;)
¡Reviews!
Annie Yue: jaja ok, me lo imaginaba, pero no estaba segura de que fueras la misma. La última vez me perdonaste el castigo, ¿esta vez tendré la misma suerte? ¿eh? ¿eh? Jiji En cuanto al especial de navidad… está escrito y todo eso, pero no sé si a estas alturas ya prácticamente primaverales, es muy acorde… ¿Tú qué opinas? ¿Busco otro One Shot que dedicarte? ¿O sigues prefiriendo el especial navidad? Tu eliges ;)
Jajajaja ¡oye, muy buena idea! Definitivamente los tacones serán un arma en algún capi jaja es buenísimo. En cuanto a lo de la pieza, vas bien encaminada, pero no te digo más jeje y no, no tienen nombre, ya que Sakura no se ha planteado seriamente eso de que sean una "organización" o grupo, ni siquiera tiene conciencia de ser la líder, pero tiempo al tiempo.
En la casa de la playa… va a conseguir una información valiosísima, pero a ver si te esperas lo que va encontrar.
Jaja no, si aquí Kitty tampoco, pero como siempre estoy rodeada de niños (aun no sé cómo me las apaño para que eso ocurra con tanta frecuencia…) al final me resulta casi más familiar Kitty o "kitina" que Cristina XD
PD: Vaya, hay algunas diferencias respecto al sistema educativo de acá, pero a grandes rasgos no es tan diferente.
Muchísimas gracias por el review, espero que te guste la conti ;)
Susuki-Kamikawa: ¿En serio? ¡Gracias! ^/^ Y si ya lo habías leído en te alegrará saber que el capítulo siguiente al que acabo de publicar ya será nuevo, tanto aquí en la otra página.
Perdona todo el tiempo que he tardado en actualizar T_T, espero que el capi merezca la pena :/ Muchas gracias por el review. Espero que te guste la conti.
Dai-chan: como sabes tu cumple al final se pasó sin dedicación T_T ¡y eso no puede ser! Así que te doy varias opciones, tú me dirás qué prefieres como regalo hiper-retrasado: ¿te dedico un One Shot (tu decidirías la pareja) o me las ingenio para crear un capi en este fic en el que haya ItaSaku o SasoSaku?
¿¡Verdad que sí! Estoy totalmente de acuerdo, a mí tampoco me convence nada el encuentro SasuSaku, le falta algo, pero en fin, le tantas vueltas que al final me cansé y lo dejé como estaba. Veré que puedo hacer en los que vengan jeje Y no te disculpes, al contrario, me alegra muchísimo que me digáis también lo que no os gusta, es la única forma de que le fic salga bien ^_^
¡Genial! Estás averiguando cositas, desde luego, pero a ver si te imaginabas lo que va a encontrar Saku en la playa jujuju Y ya verás que hacemos con Shikamaru.
Hmmmm, interesante… la mayoría me ha dicho que la reina es Sakura, tú no, así que… siento curiosidad, ¿por qué crees que no es esa ficha?
Jajaja buena idea, creo que voy a contratar a los chicos de Naruto para los secuestros, hecho el trabajo los encerramos… buena idea, amiga, muy buena idea juju (creo que ambas deberíamos volver al hospital XD) Y sí, mis respuestas siempre se hacen eternas, no sé cómo me las apaño, pero no te preocupes, aun no han llegado al folio, sólo a medio ;)
Jama23: Jajaja hombre, es que hasta el bad boy de Sasuke puede permitirse sus momentos de debilidad cuando está desesperado ¿no? Por un lado le están obligando amatar a la chica que ama, o se traga su orgullo unos minutitos o la pierde definitivamente. Eso hace que hasta los chicos malos se derrumben de vez en cuando ;)
Uff, pues aún falta lo mejor, en este capítulo se insinúa un poquito, pero dentro de un capi o dos, si aún no lo adivinas, verás la sorpresa, a ver qué te parece. Y Sasori… uff, él es complicado también, nadie sabe tampoco en qué piensa o cómo es, pero quizá te sorprenda más adelante jijiji. Y sí! Esos episodios que mencionó Tenten son los mismos que mencionó Kakashi, y ya saldrán, ya saldrán.
Jajaja ya verás que hay en la casa de la playa, a ver qué te parece y si te da alguna idea de qué está pasando, ya me dirás ;) En cuanto a Shikamaru… en realidad él no la ha tocado, los "secuestradores" y torturadores eran Shino y Kiba, pero Shino que Kiba, pero Shikamaru es… complicado jeje es algo indiferente, él no tortura pero le da exactamente igual lo que ocurra con sus "víctimas". En el próximo capítulo se sabrá algo más de él.
Jajajaja ok, lo tendré en cuanta, les diré a los que mande que tienen permiso para picar algo antes de secuestrarte, es que no les suelo dejar comer en horas de trabajo ¿sabes? Pero bueno, esta vez haré una excepción XD
¿Rindiéndote? ¡Eso si que no! Dime qué quieres que aparezca en los próximos capis para levantarte el ánimo y eso encontrarás, ¿de acuerdo? Que no me entere yo que estás deprimida más de dos días, te dejo tres como margen, pero al cuarto te quiero ver sonriendo al mundo aunque él no te devuelva la sonrisa, ¿trato hecho? ;) Perdona la tardanza en este fic también T_T Espero que el capi merezca la pena.
Sol de la mañana: jajaja esa es la idea, que te comas la cabeza pensando y pensando jiji Muchas gracias por el review, espero que te guste la conti ^_^
camii-chan: wow, pues muchas gracias, me halaga mucho que sea tan interesante como para leerte los 19 de una, eso tiene mérito, en serio, mil gracias n_n Espero que te guste la conti, aunque haya tardado tanto en llegar T-T
PD: jujuju esa es mi especialidad XD
Lizeth: No mujer, duerme que si no me sentiré culpable ;) en serio muchas gracias por el review, espero que me perdones por la tardanza y por supuesto que te guste la conti jeje ¡Cuídate!
yose: ¡Gracias! Creo que este capi también te sorprenderá ;) Muchísimas gracias por tu apoyo yose! Mmmm, hay algunas diferencias en los años que dura cada cosa, pero en general, el sistema educativo es muy parecido al de acá ^_^
Muchas gracias por el review, espero que tu también estés bien. Cuídate mucho, ¡Besos!
danny: ¿en serio? Menos mal, porque si te soy sincera a mí ese momento SasuSaku no me convence… no sé, sigo diciendo que es como si le faltara algo. Pero en fin, si a vosotros os gusta, por mi estupendo ^_^
Y sí, ahora Ino está en la cárcel pero… salvarla va a costar un poquito jeje lo verás en este mismo capi, espero que te guste a pesar de la tardanza. En este fic y en el otro, nunca me cansaré de disculparme… T-T
En fin, espero que te guste este capítulo n_n ¡Cuídate!
meli-haruno-chan: Dios mío, ¡también aquí! ¡Bienvenido! Es un placer que te guste este fic también a pesar de lo mucho que he estado tardando estos últimos capis T-T Espero que al menos las historias merezcan la pena :/
Interesante tu teoría de las fichas, pero ya veremos jeje puede que aún pueda haber sorpresas… Jajaja es una buena idea, pero quizá Saku no se una a Taka y sean sus exs los que decidan disolverla para ayudar a Saku, ¿no? Ainss, hay tantas posibilidades… ya veremos, ya veremos jiji
Jajajaja muy bueno, y totalmente de acuerdo, ¡larga vida a las locas y muerte a las Karin! Jaja me ha gustado XD ¡Cuídate! Y disfruta del capi ^_^ Bss
Anoniima: ¡Muchas gracias! Me halaga muchísima que pienses todo eso. Ese es mi objetivo, pero no estaba muy segura de que lo estuviera consiguiendo, así que gracias, intentaré seguir así y me esforzaré para que mis fics no empeoren ^-^
Gracias por la información, cambian algunas cosas como la duración de cada uno, pero a grandes rasgos son muy parecidos ambos sistemas de enseñanza.
nadesco: ¿sabes? Vas a conseguir que tenga pesadillas con el notebook T-T jaja pero lo peor es que me lo merecería… Siento mucho haber tardado tanto, espero que al menos, el capi merezca la pena :/ Gracias por el review. ¡Cuídate!
Ya sí que sí, el siguiente capítulo. Espero que os guste.
*ByE*
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.
XX. Las sombras bajo el fuego
Apreté con impotencia el acelerador, debía llegar antes de que fuera demasiado tarde. Las palabras de Kakashi todavía resonaban en mi cabeza.
- ¡Sakura! Tenemos problemas – la pelirrosa centró su atención en el alarmado policía.
- ¿Qué ocurre?
- Es tu amiga, la rubia.
- ¿Ino?
- ¡Esa! Akatsuki la ha encontrado y están montando una autentica batalla campal. Por ahora se está defendiendo bien, pero dudo que logre aguantar mucho más.
La chica frunció el ceño y cogió varias armas, guardándolas cuidadosamente entre su ropa.
- ¿No pretenderás ir tú sola?
- Si vamos varios seremos fácilmente localizables, y es posible que Ino desconfíe. Cuando se ve envuelta en situaciones de estrés desconfía de todos y hace locuras; créeme, la conozco.
- Sakura… esto no me gusta nada, deja que te acompañe al menos yo.
- No hay tiempo, Kakashi, volveré en seguida. Pídele a Kurenai que prepare una habitación más, por favor.
Sus palabras sonaron algo lejanas mientras corría hacia la salida.
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.
¡Lo sabía! Debía haber ido a buscarla en cuanto me enteré de que salió de la cárcel. Por favor Ino, aguanta un poco más.
Rápidamente el paisaje fue cambiando, y los edificios urbanos fueron sustituidos por grandes naves industriales con frondosos bosques de fondo. Siguiendo la dirección facilitada por Kakashi no quedaba mucho, pero debía llegar andando o sería un blanco fácil para Akatsuki.
Paré el coche en el aparcamiento de uno de los almacenes y salí corriendo hacia el indicado. Aunque no tuviera un mapa hubiera sido fácil encontrarla, pues un estallido retumbó por toda la zona, surgiendo una llamarada. Casi me parecía una señal luminosa indicándome el camino. ¡Maldita sea! ¡Ino!
Incrementé la velocidad, y el espectáculo no era el que me esperaba. La explosión no había sido obra de Akatsuki, sino de Ino. Al parecer no exageraban cuando decían que era una "rubia explosiva". Varios hombres corrían despavoridos, revolcándose por el suelo intentando apagar sus cuerpos en llamas.
Les analicé uno a uno, pero no conocía a nadie, tal vez pensaron que era una misión sencilla y mandaron a simples peones. No, no creo que llegaran ni siquiera a categoría de peones. Gran error. Enviar a unos peones contra... ¿Contra qué? ¿Qué era Ino? ¿Una reina? ¿Un alfil? ¿Un caballo? No… una torre, Ino era una torre. Para ellos no pasaba de ser un peón, tenían tantas piezas que personas con las capacidades de Ino permanecían en la categoría de peón; pero para mí era una esbelta torre.
Por lo que había averiguado, era especialista en todo tipo de explosivos y compuestos químicos. Era defensiva, perfecta para crear trampas y emboscadas. Algo deficiente en el ataque directo, cuerpo a cuerpo; pero dejándola con un montón de sustancias inestables, arrasaba con todo lo que se le pusiera por delante. No hay duda, era una torre, ella sería mi torre.
Con cautela me escabullí entre las sobras y logré colarme por la puerta desvencijada que empezaba a ser consumida por las llamas, fue un milagro no quemarme. Una vez dentro me vi entre penumbras, podía escuchar algunos disparos lejanos y gritos masculinos embravecidos.
Cuando el fuego empezó a invadir el interior del edificio, vi que el lugar era grande, al fondo distinguí a unos siete hombres armados disparando a un conjunto de sacos que contenían un tipo de polvo blanco. Supongo que ahí detrás estaba Ino.
Escuché ruidos tras la puerta, probablemente vendrían refuerzos. Con sigilo me escondí entre otros sacos más cercanos a mí, y esperé. Efectivamente entraron otros tres hombres. Un cuarto refuerzo entró algo rezagado, cojeando por la quemadura de una pierna. ¿Debería tener piedad? No. Con agilidad le noqueé y le desarmé, quizá si les eliminaba uno a uno desde atrás…
Una segunda explosión retumbó en mis oídos, mi cuerpo fue lanzado hacia la pared, y hasta mí llegaron un brazo y lo que supuse era un fémur. Al mirar al frente vi que los diez hombres que debería haber, se habían reducido a cuatro. No está mal… Pero este no era un lugar en el que conseguir material para explosivos, Ino no aguantaría así mucho más, y fuera aun esperaban más hombres.
Los Akatsuki estaban muy cabreados, y volvieron a disparar con rabia. En situaciones como esta lo mejor era que te mataran, si te capturaban viva sería peor. Me deslicé entre los sacos hasta acercarme a ellos. Los tenía a los cuatro a una distancia más que suficiente como para acertar un disparo, pero descubrirían mi posición antes de lograr abatir a los cuatro, e Ino no parecía tener armas de fuego, y si las tenía ya no le quedaba munición. ¿Qué debo hacer?
Los disparos cesaron, y vi con horror como un quinto participante que no había visto, sacaba a Ino de su escondite. Había atado sus manos, la cogía por el pelo y la arrastraba sin la menor compasión, con una profunda y siniestra sonrisa en su cara. Al ver la escena, sus compañeros empezaron a soltar rudas risitas que gritaban peligro lo vieras por donde lo vieras.
¿¡Qué…! ¿¡Qué debía hacer ahora! Si hubiera venido antes… El hombre que la mantiene sujeta acercó un cuchillo a su rostro.
- Quizá deberíamos desfigurar la bonita cara de esta zorrita para que aprenda la lección.
- No, córtale las piernas para que no pueda escapar y llevémosla al jefe, él sabrá que castigo es más adecuado para esta traidora.
- No, no… - intervino un tercero, con sádico humor - mejor sácale los ojos. El destrozo es menor, y aunque esté ciega, su cuerpo aun puede servir para muchas cosas. – secundó con voz agria y divertida.
- ¡Inténtalo engendro! ¡Pedazo de cabrón, intenta ponerme una mano encima! – gritó histérica la rubia.
Sí, sin duda esa era Ino. Impulsiva, irascible, indomable… nunca se rinde, nunca. Definitivamente ella sería mi torre.
El hombre que aun la sujetaba con fuerza, dio un tirón de su pelo levantando su rostro contraído por el dolor, pero aún así les miraba desafiante.
- Parece que la zorra no aprende.
Le dio un puñetazo con todas sus fuerzas en el estómago, e Ino se retorció de dolor. Él volvió a levantarla.
- ¿Ya lo vas pillando? Ahora nosotros mandamos.
La respuesta fue clara: un escupitajo resbalaba por la mejilla sudorosa del Akatsuki. La furia podía leerse en sus pupilas, pero no podía esperar a ver su respuesta.
- Creo que lo de los ojos es buena idea – siseó con desprecio.
Un sonido seco intervino en la escena, y me pareció aún más fuerte que el de la explosión, incluso me obligó a cerrar los ojos. Cuando los abrí vi con satisfacción mi obra, un agujero rojizo atravesaba la frente del hombre. Los otros cuatro miraron desconcertados hacia la zona del disparo apuntando con las suyas. Logré hacer un segundo disparo, y acerté. No me daba tiempo a un tercero antes de que me localizaran, así que velozmente recorrí la escasa distancia que nos separa mientras los otros dos restantes intentaban reponerse de la impresión para responder.
Idiotas… no, definitivamente no llegaban ni a peones. Si esos hubieran sido Sasuke, Gaara, Sasori o alguno de estos no hubiera tenido la más mínima posibilidad. Pero estos idiotas al parecer creían que el simple hecho de pertenecer a Akatsuki les convertía en brillantes asesinos. Imbéciles.
Con un golpe certero uno de ellos cayó al suelo, por ahora estaría entretenido. El segundo intentó golpearme, pero le doblé la muñeca provocando que se pusiera de rodillas para evitar que se la fracturara, acto que aproveché para darle un rodillazo en la cara. Cayó inconsciente. Con la pistola golpeé la nuca del que se sostenía el estómago, aún dolido por mi puñetazo, y también perdió el conocimiento.
Suspiré y miré a Ino que me observaba incrédula y con los ojos llorosos. Lo sé, yo tampoco me creía lo que acababa de hacer. Desaté sus manos y le ayudé a ponerse de pie.
- Podrías haber venido un poquito antes ¿no crees?
- ¿Pero qué dices? He venido en el momento idóneo para hacer la entrada triunfal ¿no crees? Sakura en su aparición de salvadora. Me debes la vida – le recordé con tono inocente.
Frunció el ceño y quise reírme con ganas.
- Esto no hubiera pasado si me hubieras dicho dónde encontrarte. – murmuró.
- Así que has decidido trabajar para mí.
- Colaborar – protestó, resaltando la palabra – he decidido colaborar "contigo", con-tigo – remarcó cada sílaba - , no para ti.
- Aja, lo que tú digas.
- Por cierto, ¿cómo me has encontrado?
- Yo tengo ojos en todas partes querida, pero aun así, tus señales de humo eran más que suficientes. Aunque creo que te pasaste con el fuego, me decepciona que no domines el arte de las señales de humo.
- Oh, disculpa, pero en realidad no quería hacer señales de humo, es que se me habían acabado las bengalas y un explosivo era lo que más a mano tenía.
Nos miramos con complicidad. Lo reconozco… la había echado de menos.
- Será mejor que te prepares, esto aún no ha acabado; fuera todavía quedan unos nueve. – le recordé.
Ella asintió con la cabeza. Cogió las armas de dos de los caídos y nos preparamos para el siguiente asalto. Salimos preparadas y dispuestas para lo peor, pero el espectáculo era increíble. No quedaba nadie en pie, todos estaban muertos o inconscientes, desperdigados por el suelo, alguien se había tomado la molestia de acabar con ellos por nosotras. Nos miramos perplejas, sin saber muy bien cómo reaccionar, pero no podíamos perder el tiempo. Cogí su mano y la obligué a correr detrás de mí hacia el coche aparcado en otro almacén.
Cuando llegamos ambas nos metimos inmediatamente en el vehículo, sin pronunciar palabra, estábamos tan conmocionadas, tan sorprendidas, que decidimos que lo mejor sería callar, como si nuestras palabras pudieran ocasionar que todos esos asesinos volvieran a levantarse.
Dentro del coche y alejadas de la inesperada escena, nos sentimos algo más relajadas, e Ino se permitió el lujo de romper el silencio.
- ¿Quién es el enamorado?
La miré con una ceja elevada, en su rostro no parecía haber burla, sino autentica curiosidad. Seguí la dirección que me insinuaba su mano y vi una elegante rosa roja depositada en el asiento trasero.
Ante mi silencio, Ino desistió, encogió los hombros y se abrochó el cinturón, empezando a juguetear con su pelo. Yo seguía con la mirada fija en la rosa. Esa flor no estaba ahí cuando me fui. Levante instintivamente la vista hacia el cristal al percibir movimiento, y puedo jurar que vi a Itachi Uchiha entre las sombras de este almacén, saludándome con un movimiento de su mano y con una traviesa sonrisa en sus labios. Me giré abruptamente y apreté el volante para intentar calmarme. Ino me miró curiosa, pero milagrosamente no preguntó nada. Yo arranqué, notando pequeños escalofríos que recorrían mi cuerpo, y salí de allí lo más tranquila que mis nervios me permitieron.
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.
Suspiré. Últimamente me pasaba los días suspirando, eran una especie de terapia de relajación para mí. Sentí la brisa remover mi cabello y acariciar mis mejillas mientras me invadía un olor salado, y mis oídos se distraían con el sonido continuo de las pequeñas olas enredándose con la arena de la playa. Sonará ridículo, pero tuve la sensación de que incluso el mar me invitaba a entrar en aquella casa, o lo que quedaba de ella.
Hace tres años nos informaron a Naruto y a mí sobre un incendio, la casa que teníamos en la playa se había incendiado y había quedado muy dañada. Ni él ni yo mostramos especial interés en restaurarla, apenas nos preocupamos por ella. El fuego se había declarado desde el interior, por lo que nadie lo provocó. Seguramente fue el abandono de la casa lo que inició el incendio.
Quien me iba a decir a mí tres años atrás que estaría frente a las ruinas que una vez estuvieron llenas de vida. A pesar del color negruzco de las paredes, de las ventanas rotas y del mal estado del tejado, la casa se había mantenido firme y orgullosa, ni el fuerte viento, ni las agresivas tormentas habían conseguido derribarla.
Sonreí con nostalgia, incluso con el lamentable aspecto que presentaba, me traía recuerdos bastante alegres… Desvié la mirada para alejar esos pensamientos, no estaba aquí para esto.
Con decisión me dispuse a entrar por el hueco de la puerta que estaba destruida, el único impedimento para entrar eran cuatro grandes tablones de madera clavados en la abertura, pero fáciles de eludir por un cuerpo pequeño como el mío.
Entré. El panorama era desalentador. Había algunos muros medio derruidos, el resto totalmente negros; algunos muebles seguían en pie, de otros sólo quedaban pequeñas astillas o partes sueltas esparcidas por el suelo, acompañando a un sinfín de pequeños vidrios y cristales rotos, junto a una considerable capa de polvo, hojas secas, suciedad... Dios sabrá lo que hay aquí debajo, no, ni Dios querrá saberlo.
Analicé las estancias del primer piso. Sin duda el fuego había sido feroz, debió producirse en algún verano especialmente caluroso, porque semejantes daños no pueden provocarse tan rápidamente en circunstancias normales. En el primer piso no había nada que me pudiera ayudar, si Kushina había dejado algún tipo de mensaje, lo más probable es que sucumbiera bajo las llamas. Pero no tenía prisa, así que subí hacia el segundo piso.
Las escaleras eran de mármol, por lo que eran bastante estables, pero una vez arriba… La buhardilla había desaparecido, pues toda esa parte se había precipitado contra el suelo del segundo piso. Podía ver barras metálicas calcinadas, algunos botones por el suelo, y multitud de astillas y piezas de madera. Entrar a algunas de las habitaciones era imposible, solo quedaban accesibles la habitación de mis padres, parte de la mía y la biblioteca que Kushina atesoraba con autentica devoción.
Empecé por la mía, y una pequeña sonrisa surcó mis labios, en el suelo aun quedaban algunos restos de papel con dibujos míos. Ahora me parecen realmente horribles, mi capacidad creativa no era especialmente buena por aquel entonces, realmente tampoco lo es ahora, pero al menos ya no hago a las personas con el triple de cabeza que cuerpo… Levanté la vista; en la pared había colgados dos dibujos, uno en el que aparecíamos los cuatro miembros de la familia, sólo identificables por el color de pelo y el tamaño; y otro en la que aparecía yo con mi pequeña hermana recién nacida, aunque para ser honestos parece que entre mis brazos en lugar de un niño hay un cerdo rosado…
Desvié la mirada y el rumbo de mis pasos, pues la otra mitad de la habitación está enterrada entre escombros. Reviso la habitación de mis padres, pero nada, nada que me sirva. Finalmente la biblioteca. Lo que una vez fueron filas de estanterías repletas de libros de todas las formas, temas y colores posibles, ahora eran una cuantas montañitas negras e irregulares, sin duda el fuego se había cebado en esta parte, el innumerable número de libros debió ser un excelente combustible.
¿Por qué Kushina quiso que viniera aquí? ¿Qué había guardado para mí? Ya no importaba, fuera lo que fuera ya no existía. No tenía nada más que hacer aquí, pero algo en mi interior se resistía a abandonar la casa, era como si mi cuerpo no aceptara el haber venido hasta aquí para nada. De pronto un sonido hueco detiene mis pasos, es como si algo se hubiera roto bajo mi peso, pero no era cristal, ni madera, ni metal…
Me agacho y deslizo las cenizas con curiosidad. Entre mis manos sostengo unas pequeñas astillas de un blanco amarillento, y de tacto algo áspero. Sigo removiendo escombros por esa zona, pero no encuentro nada parecido. Qué extraño…
Levanto los restos cercanos de una de las estanterías que aún conserva su forma y bajo ella veo reflejos blanquecinos entre el polvo negro y gris del suelo. Les quito las cenizas con cuidado y mi cuerpo cae hacia atrás de la impresión, es… es imposible… ¡son huesos humanos!
Con ansiedad desentierro todos los huesos que encuentro, al parecer esa persona fue aplastada por la estantería, y después calcinada por el incendio. ¿Pero quién era? ¿Qué hacía en esta casa si estaba abandonada? Y tenía una duda más que había empezado a carcomerme, ¿realmente el incendio había sido casual?
Sólo faltaban un 10% de los huesos de esa persona, pero estaba claro, era un ser humano, seguramente un hombre adulto a juzgar por el grosor y longitud de los huesos. Dejo que mi cuerpo descanse sentado sobre el suelo mientras mi mente intenta desbloquearse. ¿Qué había pasado aquí? Los dibujos llegan a mi mente… es imposible que dos dibujos hechos en papel sobrevivieran a un incendio de forma casual, alguien debió haberlos cogido y cuando el incendio fue extinguido los debió volver a poner, ¿o quizá mi imaginación está empezando a volar demasiado?
Suspiro entrecortadamente y miro mis manos sorprendida, estoy temblando, siento como mi cuerpo se estremece entre pequeños latigazos. ¿Qué debo hacer? ¿Qué debo pensar? Sin saber muy bien por qué rebusco entre los escombros, si mi teoría es cierta debe haber… debe haber… lo hay; tres trozos de plásticos me demuestran que en esta habitación hubo tres bidones de plástico, probablemente con material inflamable. El incendio fue provocado, ¿pero por quién? Siento como mi corazón se retuerce, ¿el virus? No, mi nueva teoría, una teoría que me asusta más que cualquier otra cosa.
Me levanto torpemente y vuelvo a lo que una vez fue mi habitación, cojo mi teléfono y espero ansiosa recibir una respuesta. El pitido se corta y escucho la voz pausada de Kakashi.
- ¿Y ahora a qué loco demente pretendes meter aquí dentro?
- Kakashi – mierda, no puedo controlar el nerviosismo de mi voz, y por supuesto él lo nota.
- ¿Qué ocurre? ¿Dónde estás? – la preocupación en su voz es evidente.
- Nada. – Intento tranquilizarme. – Cuando vuelva quiero que me enseñes las fotos que hicisteis del asesinato de mis padres, todas las que tengas de aquella noche, ¿entendido? – siento la ansiedad correr por todo mi cuerpo y reflejarse en mis palabras.
- Sakura… ¿pero qué demonios…?
- Es una orden. – Le interrumpo tajante. – Dijiste que me ayudarías en todo lo que te pidiera sin cuestionar, pues no me cuestiones.
Corto la llamada antes de que él pueda replicar o yo me derrumbe y le cuente todo. Mi cuerpo vuelve a caer al suelo, mis rodillas se cortan por algunos cristales del suelo, pero no me importa, ni siquiera lo siento. Llevo las manos a mi cabeza y en el suelo aparecen pequeños puntitos de escombros mojados, estoy llorando. No importa, nada importa, sólo espero… sólo espero equivocarme, o… o quizá espero llevar razón. Me duele la cabeza, me duele todo el cuerpo, tengo que irme de aquí. Me levanto con dificultad y salgo de allí todo lo deprisa que puedo.
Mientras piso el acelerador miro por el retrovisor los restos de una casa que sin duda va a darme más de una pesadilla.
Paro el coche en el aparcamiento de un bar de carretera, e intento relajarme, no he parado de temblar ni un solo momento. Por primera vez siento que algo palpita en mi bolsillo, saco el teléfono y veo 27 llamadas perdidas, todas de Kakashi y de Ino. A Kakashi le he dado sus instrucciones bien claras, pero quizá una dosis de intercambio de insultos con Ino logre tranquilizarme.
No tengo tiempo de devolver la llamada cuando el aparato vuelve a vibrar, es ella. Aprieto la tecla verde y escucho la estridente voz de Ino gritar alarmada infinidad de palabras que no logro entender. Dejo que se desahogue, y hasta que el tono de su voz no es más lento no me atrevo a acercar el teléfono a mi oído. Sigo esperando pacientemente, y cuando coge aire para respirar, la interrumpo.
- Cállate.
Dicho esto había dos opciones: que me gritara aun más fuerte por hacerla callar, o que parara. Esta vez funcionó.
- ¿Qué te pasa?
¡Maldita sea! Tan evidente era mi estado casi catatónico.
- Nada, ¿se puede saber a qué vienen tantas llamadas?
Parece que ese tema era lo suficientemente importante como para que Ino se olvidara de mi voz.
- ¿¡Qué qué pasa! ¡Qué eres una maldita traidora! ¡Eso pasa!
- Creo que me he perdido…
- ¡Shikamaru! ¿Te suena de algo?
- Sí, ¿qué pasa con él?
- Kiba me ha dicho que planes meterle en el equipo. Espero que eso no sea cierto.
- Aún no lo he decidido, pero es posible que lo haga.
- Pero… pero… ¡Tú no puedes hacerme esto! ¡No puedes, Sakura, no puedes!
El histerismo de su voz empezaba a dañar mi oído y me estaba produciendo dolor de cabeza. ¿A qué venía esto? A menos que… pues claro.
- ¿Saliste con él? – El silencio fue suficiente respuesta - ¡Saliste con él! – Exclamé sorprendida.
Lo poco que conocía de Shikamaru me decía que la relación de Ino (explosiva, atrevida, hiperactiva, irritante, etc. etc. etc.) no cuadraba con Shikamaru, el calmado, aburrido y tranquilo Shikamaru, amante del ajedrez. Imposible, era imposible.
- ¿Ino?
- Dos años. – Murmuró – Estuve con él dos años. ¡Así que no puedes hacerme esto!
- ¿Cuándo rompisteis?
- Hace un año más o menos ¿por qué?
- Pues es tiempo más que suficiente para superarlo ¿no crees?
- Pero… pero…
Me estaba resultando bastante divertida la conversación, y comprobé con satisfacción como mi cuerpo ya no temblaba.
- Además, ¿no trabajas con él en Akatsuki?
- Akatsuki es muy grande, cielo. No teníamos por qué coincidir – ese dato me dejó bastante claro que Ino había estado el último año huyendo de él. Ya me la imaginaba escondiéndose por los pasillos y mirando detrás de las puertas antes de entrar en una habitación. – Sin embargo, si trabaja para ti… ¡Por Dios, Sakura! ¡Será imposible no verle! No me hagas esto – suplicó – soy tu mejor amiga. Vale, puede que haya colaborado con los que intentan matarte, pero en temas de chicos siempre he estado ahí para ti ¿no? Y en ese tema me has necesitado con mucha frecuencia.
La suave risita que mi garganta producía cesó abruptamente, e Ino aguantó la respiración, ambas sabíamos que esas últimas frases eran un golpe bajo. Ella se arrepentía de sacar el tema y yo me sentí agotada, ya no podía más.
- Yo… - Ahora ella era la que estaba nerviosa. – Sólo… sólo piénsatelo. Adiós. - Susurró, y el pitido que indicaba el fin de la llamada fue lo único que me acompañó. ¿Ahora qué debía hacer?
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.
¿Os lo esperabais o no? Jeje
No sé si lo dije en los primeros capis, pero esta historia estaba pensada para que la hicieran los lectores, en cada capi yo hacía preguntas y dependiendo de la respuesta ocurría una cosa u otra. Por ejemplo, cuando Sakura está debatiéndose entre hablar con sus exs que están en la casa o irse, la opción ganadora fue hablar con ellos. O la pareja, por ejemplo, en un principio el fic no tenía pareja, a lo largo de los capis la gente iba votando y al final gano el SasuSaku.
Como bien como ya sabéis tengo otra cuenta en . Allí empecé a publicar esta historia, pero cuando se borraron todas las cuentas y fics tuve que volver a empezar a publicarla. Por eso en los capis anteriores no os he hecho preguntas, porque ya estaban escritos. Pero a partir de aquí, veréis que os iré haciendo preguntas, os daré dos o tres opciones, y la opción más votada es lo que ocurrirá en el siguiente capi. ¿Más o menos me he explicado? Pues bien:
Primera cuestión: ¿Sabéis cuál es la teoría de Sakura? ¿Qué creéis vosotros que significan esos huesos y el incendio?
Segunda cuestión: Votación de popularidad. Dentro de poco aparecerá Hinata, y aún no he decidido en qué bando la pondré: de "mala" o de "buena". ¿Dónde preferís que esté? ¿Cuánto os gusta este personaje? A ver, sé cómo y dónde va a aparecer Hinata, y no será en su papal habitual de chica debilucha y tartamudeando cada segundo que abre la boca. Pero la cuestión es, ¿en qué lado acabará? ¿Será un angelito, o un demonio?
Eso es todo por ahora, el próximo capítulo será: el jugador errante ¿Ya os imagináis quién aparecerá en escena?
Nunca olvidéis que: "review en la pantalla, sonrisa en la cara" (por una autora feliz).
*ByE*
