-Después de todo solo es tu amigo… -susurraba una voz serena-
-no, no es así, no somos ni siquiera eso –respondía-
Me resultaba ilógico estar como un completo idiota las veinticuatro horas del día por alguien que apenas y conocía, no era para nada común en mí, resultaba incoherente de mi parte pensar mucho en algo o alguien, normalmente no lo hacía y creía que jamás lo aria pero tal parecía que Shadow planeaba otra cosa.
Sus betas carmín me hacían suspirar del mismo modo que su elegante caminar y su extraño modo de ser; en pocas ocasiones me había deleitado con su sonrisa pero las pocas veces que lo había hecho eran para mí lo más maravilloso que pude encontrar al entrar allí.
Una semana era el tiempo trascurrido entre el día en el cual me encontraba con el erizo de piel oscura…una semana en la cual habían ocurrido sucesos extraños y un tanto reveladores, por ello me refiero a lo dicho por Scourge ¿a qué se refería ese erizo?
Mientras pensaba en ello una recuerdo se plantó sobre mi cabeza: hoy era la dichosa fiesta que se encontraban organizando Shadow y sus colegas, seguro que a mis amigos no les gustaría eso.
Un suspiro escapaba de mis labios, necesitaba decirlo, quería ir a aquella fiesta y no porque todos irían, sentía que alguien importante estaría allí, esa era la razón, era obvio que me refería a Shadow, a su mirada carmín, su piel tenuemente bronceada, su sonrisa que solo me había permitido ver un par de veces…solo por él.
Junto a mí se encontraban mis amigos muy sonrientes porque habíamos quedado para ir a tomar alguna malteada y de paso ir al cine, la plaza e ir a jugar video juegos a casa de mi amigo Silver. Caminábamos fuera del colegio, mis acompañantes sonreían conmigo tras cada paso dado, fue entonces cuando sin razón alguna giré mi cabeza hacia la derecha encontrándome con el erizo oscuro recostado sobre el barandal del colegio, apenas se percató de mí, se acercó a nosotros a paso lento. Verle caminar hacia mi hacia que me dejara de mover, acto que extrañó un poco a mis amigos pero todo valió la pena.
-Sonic –llamó viéndome a la cara – ¿A dónde te diriges tío? –Se unió al grupo colocándose a mi lado-
-nos dirigíamos a casa –respondí señalando a mis compañeros con el pulgar-
-¿no habíamos quedado para el trabajo? –Cuestiono dándoles una mirada fría a mis amigos-
-pensé que estarías con tus amigos…ya sabes, en la fiesta –dije viéndole mientras mi corazón temblaba-
-ha, eso, es curioso porque iré pero hasta más tarde, primero quería ir contigo como habíamos quedado porque…bueno te dije que iríamos –metió sus manos dentro de los bolsillos de su pantalón-
¿Era verdad lo que decía? ¿Se perdería más de la mitad de su fiesta por mí? ¡Dios! No podía serlo, me encontraba de nuevo haciendo conclusiones que solo me beneficiaban a mí pero quizá eso no era verdad ¿o sí?
Inevitablemente sonreí, quería que fuera conmigo pero luego pensé en mis amigos ¿Qué les diría a ellos?
-entonces ¿vas? –Pregunté atento a sus acciones-
-vale, hombre si ya habíamos quedado –sacó las manos de sus bolsillos en una acción rápida para después extenderlas-
-ha, verdad –sonreí torpemente –chicos –dije viendo a mis amigos – ¿os parece si adelanto el trabajo con Shadow y vosotros hacéis algo sin mí? –pregunte viéndoles-
Intercambiaron miradas, estaba claro que no deseaban eso pero si no había más remedio tendrían que aceptar. Tardaron un poco en responder, deduje que no era de su agrado, mas, aun así aceptaron.
-está bien, pasaremos por ti en un par de horas –respondió mi rojo amigo con desgano –espero que estés listo-
-nos vemos Sonic –sonrió Amy-
-hasta luego –dijo mi hermano el zorro y Silver-
-de verdad lo lamento chicos –traté de excusar con una sonrisa como la que se da a alguien cuando has hecho algo mal-
-no hay problema –respondió el plateado-
Aquellas palabras fueron las ultimas en ser pronunciadas por ellos ya que más tarde nos dejaron a solas, caminando hasta mi casa, habíamos perdido el bus escolar. Noté como una pequeña sonrisa realizaba presencia sobre el semblante de Shadow al ver como mis amigos se alejaban resignados, cosa que me disgustó un poco.
-¿tu madre estará en tu casa verdad? –inició preguntando-
-claro que si ¿Por qué lo dices? –pregunté viéndole-
-tus amigos dijeron que pasarían por ti en un par de horas, creo que en una hora podemos adelantar el proyecto y la otra descansamos yendo a tomar algo o dando una vuelta por allí ¿Qué dices? –me vio a los ojos, su mirada carmesí se plantaba sobre la mía-
Necesitaba un buen bofetón o que alguien me sacara de aquella ilusión, al parecer era verdad lo que mis oídos escuchaban y por dios que era una de las miles de cosas que había imaginado que podrían llegar a pasar. Sin dudarlo, respondí.
-claro, me parece perfecto –dije al instante-
-genial. Quería saber si estaría tu madre para que le pidas permiso y no se preocupe si no estás –dijo atento-
Yo le veía como un completo idiota mientras sonreía del mismo modo. Mi mirada delineaba el contorno de su rostro que se iluminaba por la luz solar, me parecía estar frente a la perfección he inevitablemente suspiré.
-ya le había comentado que no estaría en casa por unas horas y dijo que estaba bien pero ahora iremos allá así que está bien –sonreí viéndole-
-grandioso, podemos entonces fugarnos –comentó sonriendo-
Aquella era una de las pocas ocasiones en las cuales me permitía apreciar su sonrisa y por dios que no desperdiciaría la ocasión echando a perder el momento con un de mis ya conocidos comentarios infantiles, tenía que comportarme bien ante él.
-al parecer podemos –crucé mis brazos tras mi espalda, sonriendo cual niño en navidad-
-¿de verdad quieres o me estas bromeando? –preguntó sin dejar de reír-
-si tú quieres yo quiero –respondí ruborizado-
-me resultas muy gracioso Sonic –dije viéndome con atención –eres diferente a las personas que conozco y estoy seguro que de igual modo te comportaras diferente –suspiró retirando la mirada-
Nada de eso parecía ser verdad, mi rostro se iluminada escuchando eso, suspiros erran arrancados de mi ser con solo ese par de palabras y yo sentía reducirme a nada dejándome moldear a su gusto, me sentía incapaz de reusarme a lo que me pidiera y estaba seguro que aria lo que el deseara en esos momento. Mi actitud era con él era algo extraño en mí, jamás me hubiese comportado de esa forma pero por algún extraño motivo que yo desconocía me rendía ante ello.
-¿te resulto diferente? –pregunté con afán de seguirle escuchando-
-pero claro, ningún tío me ha hecho preguntas por todo y actúas muy confiado con todos –respondió sinceramente –con todos menos conmigo, es como si tuvieras miedo ¿Por qué? –preguntó rascándose el mentón con el pulgar-
Era verdad eso: el primer día que le conocí me comporté con él al igual que con todos pero mientras el tiempo corría yo me arrinconaba en el pánico que deseaba abrazarme al estar junto a Shadow.
-no, no es así –dije intentando escudarme-
-venga tío que si, al principio no pero más tarde si y de hecho, al parecer ahora mismo lo estás haciendo –dijo burlonamente-
Era verdad, me encontraba de nuevo acorralado entre la ansiedad, los nervios, miedo y pánico. Rasqué mi oreja con el meñique para después sonreírle impulsándome por la confianza que me acompañaba en todo momento pero que por alguna razón se marchaba con la llegada de Shadow.
Mi sonrisa se agrandaba por lo apenado que me encontraba en esos momentos pero ante sus ojos parecía una de confianza, o eso creía yo.
-alguien como tu merece ser tratado diferente –dije tratando de sonar confiado-
-¿así? ¿Cómo? Alejándote diez kilómetros ¿verdad? –prepuso bromeándome-
-"de hecho no" –pensaba sonriente –la verdad, la verdad –dije sonriéndole al igual que el a mí –solo cinco, con eso basta –le sonreí viéndole con el rabillo del ojo-
-oh Sonic –realizó ademanes con la mano en son de juego –eso si dolió azulito
Me había llamado "azulito" y bromeaba conmigo, ya era oficial, éramos amigos y eso era justo yo quería. Sonreí viéndole divertido.
Faltaba poco para llegar a mi hogar, fue en ese momento en que Shadow se volvió más silencioso comenzando a cesar nuestras bromas y con ellas las risas; me extrañaba un poco que se silenciara al ver que llegábamos a mi casa pero no realicé ningún comentario.
Le obsequié una sonrisa, en lugar de entrar a mi hogar como él lo esperaba, le guie al patio trasero, cosa que le resulto extraña, más, no realizo protesta alguna y continuó siguiéndome. Al llegar a ese sitio nos encontramos con mi madre colocando algunas plantas en el jardín, si algo amaba mi madre, era la jardinería. Me acerqué a ella: portaba un pantalón color café claro y una blusa azul celeste, sin olvidar sus guantes de jardinería y su ya típico sombrero.
-hola cielo –dijo sonriente, dejando su trabajo de lado-
-hola madre –sonreí viéndola-
-buenas tardes señora –saludó cordialmente el erizo azabache-
-oh, has traído a Shadow. Qué bien, os prepararía un bocadillo pero estoy llena de polvo –golpeó ambas manos, mostrando que era verdad. Una nubecilla de polvo se revelaba tras la acción-
-no hay problema madre, Shadow y yo queríamos ir por una malteada así que despreocúpate –al escuchar eso, mi madre regresó a su acción-
-muy bien cariño solo no llegues tarde y por lo que más quieras, No comas chocolate de más –dijo suplicante mientras me veía-
-no hay de qué preocuparse, además, solo es una malteada –afirme seguro de lo que decía-
-bien –respondió –pero por si acaso. Shadow ¿arias el favor de cuidar que Sonic no coma mucha azúcar? –preguntó viéndole-
-le prometo que no lo ara –asintió sonriéndole-
-gracias. Bien, podéis iros-
Durante el recorrido de regreso a la calle, el moreno erizo de mirada carmesí no paraba de verme con cierto grado de duda, lo reflejaba su mirada, sin mencionar el cómo me veía como si tratara de examinarme con la mirada, fue en ese momento que me animé a preguntar.
-¿pasa algo? –dije viéndole-
-¿Por qué tu madre dice que no comas mucha azúcar? –soltó inmediatamente-
-…según ella, me descontrolo un poco después de una dosis indebida de azúcar –dije rascándome la nuca bastante apenado-
-¿es una broma? –Preguntó socarronamente –te entendería si fuera alcohol pero ¿azúcar? ¡Hombre! ¡No has vivido! –dijo burlonamente-
Me ruborizaba tras lo que él me decía, quería demostrarle a Shadow que yo ya no era un niño y que podía hacer cosas para personas mayores pero en realidad no era así, yo seguía siendo un niñato desorbitado que no sabía muchas cosas de la vida y que aun creía vagamente en los cuentos de hadas.
-he, no es eso –solté rápidamente en un intento de defenderme –eso cree ella porque me cuida mucho pero no es verdad –dije con rapidez-
-Sonic, no es malo si te ocurren cosas con el azúcar –dijo viéndome sereno-
-¿a no? –pregunte con ilusiones de que comprendiera-
-así es, solo te ves ante la sociedad como todo un niñato pero está bien –mencionó con sorna-
De inmediato una mueca de disgusto me invadió el rostro ¡¿Cómo se atrevía a decirme eso?! Después de que yo le había idealizado como un amigo que seguro después se convertiría en uno cercano y él me decía eso, estaba a punto de estallar, fue entonces que el detuvo su caminata y continuó.
-pero ¿sabes? No es tan malo, eres un niño en medio de una sociedad "adulta" por así decirlo. Toda la población esta degenerada y sería bueno que todos fueran un poco como tú, un niño, pero no es así y eso es lo que te hace especial –finalmente, una sonrisa se vio sobre su rostro-
El ceño fruncido que se plantaba sobre mi semblante se vio desvanecido al mismo tiempo que se sustituía por un rostro sonrojado y una mirada de ilusión que resplandecía sobre mis orbes verdosos.
-¿de verdad crees eso? –dije ruborizado-
-claro que sí, tu rostro se ilumina con aires infantiles –respondió susurrando, viéndome fijamente a la cara-
Yo me acercaba a él con lentitud, impulsado por un instinto autónomo que no preguntaba antes de actuar; mientras un movimiento casi imperceptible era realizado por ambos, noté como una flecha de neón regresaba a la realidad al oscuro, provocando que este se alejara con velocidad.
-sigamos –propuso volviendo a su actitud seria-
Sin poder emitir protesta alguna, asentí siguiéndole muy de cerca. Reacomodé un poco mis púas, echando hacia atrás algunas que se encontraban alborotadas por el viento que soplaba sin cuidado por ese rumbo. Suspiré pesadamente, pensando en lo que iba a hacer.
Caminábamos por la plaza buscando un lugar en donde poder comer algún helado o probar una malteada, después, encontramos una heladería en donde encontrábamos variedades de dulces, helados, malteadas y caramelos macizos, un sueño para todo niño amante del azúcar.
Me senté junto a Shadow en una mesa cuadrada que tenía asientos en ambos lados de esta, se observaba que era para bastantes personas pero en ese momento solo éramos él y yo. Él se encontraba frente a mí, con la mirada fija en la mesa mientras yo intentaba hacer platica de donde no podía.
-Shadow ¿Qué vas a ordenar? –pregunté inquieto-
-en realidad no tengo ganas de nada, solo estoy aquí por ti –respondió levantando la vista-
-yo… -dije sin saber cómo continuar, realmente o tampoco deseaba nada –tampoco es como si yo quisiera, me refiero a que no tengo antojo de nada –respondí viéndole-
-entonces ¿Por qué vinimos aquí? –cuestiono viéndome-
-yo lo hacía por ti, pensé que quería algo y… -fui interrumpido por el-
-no pienses, pregunta –dijo serio –si no vas a pedir nada será mejor que nos vayamos
No me había permitido decir más, en su lugar salió del establecimiento dejándome atrás por poco ya que después le seguí cabizbajo. Me sentía mal por el modo en que me había hablado, me resultaban un poco hirientes sus palabras y no solo eso, el modo en que lo decía.
Quería preguntar a donde nos dirigíamos pero algo me lo impedía, sentía miedo por su respuesta y no deseaba disgustarlo, era lo menos que quería en esos momento, que él se molestara por algo que no tenía importancia pero que ante sus oídos era molesto. Como si hubiera leído mi mente, pregunto deteniéndose en seco.
-¿A dónde se supone que vamos ahora? –Preguntó con seriedad-
Me encogí de hombros cabizbajo, realizando una mueca cual niño regañado.
-¿Qué te pasa? –pregunto serio notándome callado-
-no es nada –respondí después de unos momentos-
No dijo nada, en su lugar se acercó a mí mientras me veía detenidamente, después de eso me obligó a levantar la mirada tomándome del mentón para que le viera, una vez así, me sonrió cálidamente.
-no eres tú, mi carácter es así –susurro viéndome-
¿Él lo sabía? La respuesta era un definitivo si, se encontraba enterado que lo que me lastimaba era su implacable carácter que se encontraba repleto de seriedad y en ocasiones le volvía callado y malhumorado. Le sonreí de nuevo, devolviéndole una cálida sonrisa.
Por lo menos sabía que él no lo había hecho para hacerme sentir mal, era simplemente su manera de ser y no podía reprocharle por ello. Le sonreí, me soltó y seguimos caminando por la plaza mientras él me contaba algunas cosas.
De verdad no sabía que a él simplemente le gustaba el estar solo pero le gustaba pasar tiempo con personas que le querían por lo que eran, ellos eran sus amigos, Scourge, Mephiles, Espio, Mighty y aunque me costara aceptarlo, también Rouge, no sabía porque me daban ganas de decirle a esa chica que se alejara de él cuando les veía juntos.
Nos encontrábamos sentado en una banca de la plaza, admirando el paisaje y ciertamente mis amigos se habían demorado mucho en llegar así que optamos por irnos. Durante nuestro recorrido pasamos frente a la casa de la murciélago de curvas pronunciadas, al instante nos advirtieron y ella salió tras nosotros con una sonrisa agrandada.
-Shadow, cielo ¿porque no habías venido? –se acercó hasta él y le tomó del brazo arrastrándolo hasta la fiesta que a juzgar por el ruido era muy buena-
Me quedé para allí, estático hasta que él se acercó hasta mí mientras le sonreía a Rouge diciéndole:
-el viene conmigo –sonrió tomándome del brazo-
Antes de entrar a la casa de la murciélago pude ver como mis amigos pasaban justo frente a nosotros, ellos me veían fijamente con mirada de reproche y negación, sin dejarme explicar nada, Shadow me sonrió acercándome hacia el mientras ambos entrabamos a la fiesta guiados por Rouge.
Me encontraba tragando saliva en esos momentos ¿Qué dirían mis amigos mañana? Me preocupaba todo lo que ellos pudieran decir y lo peor ¿si se molestaban? ¿Qué pasaría? No podía soportarlo más me dolería que se molestaran conmigo, no quería que eso pasara.
El azabache se acercó a mí, en medio de los gritos, bebidas alcohólicas, la música y todo el desorden que se llevaba a cabo, yo solo podía distinguir su mirada y su sonrisa, su bella sonrisa y su precioso caminar mientras se me acercaba; antes que llegara hasta mí, uno de sus compinches le tomo por los hombros, rodeándole con alegría, era Scourge, a él se unió Mephiles y más tarde Espio.
-oh miren el pollito –Grito alegremente, señalándome con fervor-
-¿lo has traído? –Pregunto con picardía el erizo de betas plomo –mira que pillo tío
-ya calmaos ahora –pidió apenado el moreno-
Todos se me acercaron revolviéndome las púas, haciéndome bromas por el seudónimo que me había dado e insinuándole cosas a Shadow, mismas que no yo no lograba entender muy bien.
-Shadow por que no bailamos –preguntó guiñándole un ojo el camaleón-
-si Shadow, venga, sabes que quieres –dijo el erizo verde –eso sí, nada de reggaetón –murmuro burlón-
-vale –dijo Shadow con sorna –me habéis convencido-
Todo se dirigieron a la pista, la música del momento era rápida y alocada, no por ello dejaba de haber parejas que aprovechaban el ritmo para apegarse y frotarse con rapidez a los cuerpos de sus parejas.
-¿quieres bailar Sonic? –Preguntó haciéndome ademanes con la cabeza-
No me negaría, sería la acción más estúpida que podía realizar y no lo aria, me acerque a el sonriéndole con la piel rojiza por el ardiente rubor que trepaba por mis mejillas y me coloqué a su lado.
-claro –dije sonriéndole-
Nos encontrábamos en la pista, él se me aceraba bailando incansablemente. Su cuerpo se menaba con tal armonía y me deleitaba con cada movimiento que hacía, la música acelerada y los movimientos que se desplazaban acorde a los sonidos eran un espectáculo digno de admirar. Trataba de no perder el ritmo de la canción pero no me era muy sencillo por lo distraído que me encontraba, mis caderas se movían con torpeza y al parecer eso le divertía a Shadow porque carcajeaba lentamente levantando el rostro al techo para después tomarme del brazo, envolverme con el mismo y hacerme girar sobre la pista.
Sus amigos risoteaban al ver las acciones que realizaba y como respondía yo pero ante todo ello Shadow no se inmutaba, todo lo contrario, sonreía y con más ímpetu me invitaba a bailar a su lado; no me negaría, la música era un excelente estimulante y me acerqué de nuevo a él apegándome a su cuerpo mientras me meneaba con movimientos de cintura y cadera, de igual modo él se me acercaba rozando su pecho con el mío.
-¿te diviertes azulito? –pregunto sonriéndome-
-como nunca –grité extasiado por la música y el ambiente-
Las horas pasaban, no sabía cuánto llevaba bailando junto a Shadow, la luna abrazaba el firmamento al igual que yo al cuerpo exhausto del oscuro, ambos nos encontrábamos cansados por tanto bailar y la fiesta estaba legando a su punto más sexy en donde todos comenzaban a besarse apasionadamente he irse a lugares mas privados como la cocina, el patio, las esquinas de la fiesta, el… ¡¿el baño?! Este lugar sí que estaba tomando un curso extraño; claro, no podía quejarme, el ambiente era exquisito para mí y el moreno erizo que aturdía mis sentidos con su baile.
-muy bien, muy bien o me regresó –sonrió –espero os haya gustado, ya sabes, si te gustó comenta y si no te gusto…también comenta, es bueno saber si algo le falta a mi fic ;)
-hole…hole soy yo de nuevo…Nery :D ya sabemos, tomatazo, comentario bueno o preguntas aquí abajo está el formato para dejar reviews
