Pasaba una semana desde la fiesta en que había participado junto a Shadow. El día de entrega del proyecto por fin ocurría. Entregaríamos el trabajo ese mismo día.
En la clase del profesor todo transcurría de un modo notoriamente rápido, en realidad nos causaba gracia el cómo, al exponer sus proyectos, nuestros amigos titubeaban y cometían errores de principiantes, otros, como Amy, sufrían pánico escénico y resultaba gracioso hasta que te decían que tú eras el siguiente.
-Y…lo que sucedió después es que –titubeaba a más no poder mi ahora tímido amigo de piel albina-
No sabía la razón pero al parecer al erizo a su lado no le causaba ninguna gracia los comentarios sarcásticos del resto de la clase por lo que les dedicó una mirada helada a todos los socarrones y arrebató la palabra al plateado; decía las cosas con una prudencia admirable, claro, en ocasiones titubeaba pero lo hacía mejor que el erizo de mirada dorada, quien era mi amigo.
Todos le veíamos anonadados, no esperábamos eso de él y menos que lo hiciera de un modo más acercado a lo correcto. Por parte de Shadow solo había una sonrisa alargada.
Llegando a la conclusión de la exposición realizada por ellos el profesor habló con una voz imponente, para mi sorpresa nos indicaba que era turno de que Shadow y yo pasáramos frente a la clase a hacer posiblemente el ridículo.
No me esperaba que él me complementara los diálogos que se me dificultaban, me encontraba absorto tras cada vez que el erizo me ayudaba a continuar, nos complementábamos mutuamente, ayudábamos al otro a seguir adelante con la exposición, nos manteníamos a flote frente a todos, sin titubear éramos el ejemplo del grupo.
Al finalizar todo el trabajo el profesor sonrió, se puso de pie frente a la pizarra y comenzó a decir con voz imponente.
-vaya, no me lo esperaba pero al parecer el que yo formara vuestras parejas ayudó mucho con el desempeño, me sorprende que hayáis trabajado, debería poneros así más seguido –sonrió cruzándose de brazos –me sorprende que los jóvenes, Mephiles, Shadow, Espio, Scourge y Mighty colaboraran, cada uno a su modo pero lo habéis hecho. Al parecer trabajar con el nuevo te ha ayudado Shadow –vio al erizo –y que decir del resto, espero y os reunáis más seguido.
Concluido su sermón se sentó de nuevo, esperando a la entrega de proyectos para calificar. De mi parte solo había una sonrisa de satisfacción, la semana que pasaba me había servido para entenderme de un mejor modo con el erizo de piel oscura. Así mismo él me entendía mejor y se acercaba más a mí. En ese momento nos reunimos para felicitarnos mutuamente.
-¡joder! –Decía alegre –un nueve, no recuerdo la última vez que vi uno de estos en mis trabajos –sonrió de lado-
-bueno, puede mejorar más –le dije seguro-
-tampoco quiero ser el estudiante ejemplar, para mi está bien esto –dio en respuesta
Notaba una mirada sobre nosotros, mejor dicho, sobre mí, busque librarme de esa incomoda sensación aventurándome en busca del dueño de esa mirada, la respuesta me descolocaba, se trataba de uno de mis amigos, mismo que al parecer no toleraba estar cerca de Shadow, la mirada purpura que nos veía me calaba pero al parecer al erizo a mi lado no le molestaba en lo más mínimo.
Sonrió notablemente, su rostro mostraba orgullo, mismo que por alguna razón no se asociaba con la calificación obtenida. Se sentó en su pupitre, encontrándome a su lado nuestra charla continuaba, no por eso la mirada del equidna dejaba de incomodarme.
-Sonic, estaba pensando en que –me miraba cruzando sus brazos detrás de su cabeza –ya terminó la semana en que debíamos trabajar juntos y puede que ya no tenga obligación de por qué quedar contigo pero… -hizo una breve pausa inclinándose hacia atrás –el profesor dijo que hacer mi trabajo contigo me ayuda así que creí que podíamos hacer alguna tarea juntos –se encogió de hombros desviando la mirada-
Estaba sorprendido, no me esperaba que el me pidiera algo como eso pero sería muy tonto rechazar la oportunidad que se me ponía delante, además, ¿Cuándo a acá Shadow se preocupa por su tarea? Eso me daba esperanzas de que le gustara mi compañía. Sonaba bobo cuando analizaba mis palabras pero mi cabeza se bloqueaba al estar con él.
-por mi esta excelente Shadow. –Di una sonrisa amplia – ¿Cuándo será? –Ansioso por la respuesta acerqué mi silla a su pupitre-
-hoy nos dejaran ¿verdad? –Sonrió de lado –y si no nos dejan podemos ir a pasarla a la plaza –me vio con el rabillo del ojo –el pretexto puede ser cualquiera
¿Pretexto? Eso quería decir que solo buscaba una excusa para estar conmigo ¿cierto?…no lo creía, estaba a punto de colapsar cuando la voz del profesor que se despedía llamó mi atención. Mi rostro se sentía ligeramente caliente en el área de los pómulos, podría jurar que tenía un sonrojo tenue sobre mi rostro y la cosa empeoraba en mis mejillas.
-claro –titubeantemente respondí –por mí no hay problema en que quedemos
Una sonrisa se plasmaba sobre su semblante. Me gustaba verle sonreír, era bastante serio pero cuando sonreía me deleitaba con ello.
Las siguientes horas estuve esperando a que las clases terminaran. Cuando por fin era el momento de salir a receso se me acercaron mis amigos, mejor dicho, Knuckles, quien de inmediato me tomó del brazo para guiarme a donde supuse que se encontraba el resto de mis colegas; antes de que nos alejáramos por completo del aula de clases escuché una voz detrás de nosotros.
-¿A dónde? –la voz del erizo de mirada rubí penetraba mis oídos –
Un suave gruñido era emitido por el rojo, no toleraba la voz del erizo que por alguna razón siempre llegaba en el momento que estaba con él. Nos giramos, por mí no había ningún problema pero mi acompañante lo hacía solo por cortesía, podía verlo en el modo en como apretaba la mandíbula suavemente.
-¿quieres venir, Sonic? –Sonrió dejando ver sus blancos colmillos –no estas ocupado ¿verdad? –Dio una mirada retadora al equidna-
-de hecho si –no me permitió responder el de mirada violeta –antes ha quedado con migo
Me mordí el labio inferior, ambos se encontraban decidiendo lo que yo aria y lo que ocurriría en ese momento. No me sentía capaz para decirle que no a Shadow, amaba su compañía, pero tampoco le diría a mi amigo que me quedaría con el erizo: me sentía en el medio de dos fuegos y yo era la rama que los avivaba, no era más que el causante de todo; no habría mayor problema si se tratara solo de dos amigos que tratan amistosamente de elegir que hacer pero ellos se veían con odio ferviente que calentaba el aire con el solo roce de sus miradas.
Mi única opción era decirle que no a ambos, no podía darles un "si" ¿Cómo lo aria? Pero…me faltaba una persona, alguien que me sacara de ese embrollo y se convirtiera en mi salvación para no tener que presenciar esa guerra de miradas entre el de mirada violeta y el erizo de pelaje oscuro.
-creo que –titubeaba, mi voz no era más que un murmullo-
-no te preocupes Sonic, Knuckles entenderá, además, vosotros siempre estáis juntos. No le veo nada de malo en que le dejes plantado por una vez –me sonrió de lado-
Amaba ese tipo de sonrisa que tenía, era insinuante. Tragué saliva y giré mi cabeza hacia el equidna; solo me vio soltando mi agarre, me dio una suave sonrisa y se alejó del lugar, no sin antes susurrarme algo al oído, unas palabras que dejaban en claro que le había disgustado, no del todo pero se podía apreciar cierto grado de descontento.
-después te quiero solo para nosotros –dijo a mi oído para salir del lugar-
Di un pesado suspiro, por fin el aire se podía respirar de nuevo sin temor a que se quemaran los pulmones por el fuego que emanaba de la mirada de ambos. Le sonreí al erizo, realmente dudaba que tuviera algo que decirme, lo tomé como una excusa para que pasáramos juntos un rato pero no dije nada, solo le seguí.
-dudo mucho que te fueras a divertir –dijo secamente metiendo las manos en sus bolsillos-
-¿disculpa? –ladee la cabeza descolocado-
-el equidna, es tu amigo pero de verdad, a veces es un cabezota –su mirada estaba fija hacia adelante-
-no es nada de otro mundo –le vi unos momentos –todos lo hacemos más de alguna vez –fije la mirada hacia el frente-
No me gustaba el que dijera cosas negativas de uno de mis amigos. Estaba claro que no se agradaban mutuamente y eso me ponía sobre la cuerda floja, era estar con uno o con el otro, no había vuelta atrás. Me interesaba el estar cerca del erizo porque sentía que debía estarlo pero también deseaba pasar tiempo con mis colegas, no podía dejarles así como sin nada.
-como digas –rodó los ojos con fastidio –yo solo pensaba que te divertirías más conmigo –se encogió de hombros-
-lo hago, me la paso muy bien estando a tu lado –bajé la mirada pensativo –me gusta estar con mis amigos…tu eres uno ¿no es así? –aun con la cabeza baja le veía-
-sí, si lo soy –sonrió de lado –muy bien colega, hay que tomar el almuerzo-
Le seguía hasta la mesa en donde él solía quedarse junto a sus amigos, realmente yo no tenía mucho que decirle, no conocía casi nada sobre él y a juzgar por cómo me veía, el tampoco. Se notaba bastante serio, no sabía la razón de ello hasta que más tarde decidió hablar. Sus manos estaban tras su cabeza, tenía una expresión de disgusto sobre el rostro.
-¿Qué ibas a hacer? –desvió la mirada evadiendo la mía-
-¿disculpa? –no entendía a donde quería llegar. Le veía atento, cual niño pequeño-
-con el equidna, te veía ocupado ¿Qué ibas a hacer? –de nuevo esa pregunta. Su mirada era un total caos, podía vérsele sombría-
-con Knuckles, no, nada, iríamos con los chicos –sonreí reacomodándome sobre mi asiento-
-¿solo eso? –espetó con su mirada fija sobre mí-
-¿Por qué lo preguntas? –me ponía nervoso la mirada tan insólita con que me veía-
Dio un suspiro. Ambos no reacomodamos; yo no sabía qué hacer para romper la tensión que se encontraba desarrollándose en ese momento por lo que me limitaba a tomar bocado de una comida que no deseaba comer y beber un jugo que no deseaba tomar. Tardó unos momentos en dar respuesta hasta que aclaró su garganta para responder con voz clara y firme.
-creí que había interrumpido algo importante –tomó su cubierto entre sus manos-
-solo me iba con ellos. Supongo que está bien, solo nos reuníamos a pasarla –sonreí un tanto preocupado por el modo en que lo decía-
Podía verse que le incomodaba el que pasara tanto tiempo con mi rojo amigo, era algo que no me quedaba muy en claro por qué pasar tiempo con mis colegas era algo que no podía evitarse, me gustaba pasar un día con ellos y no le veía nada de malo; en esos momentos mi cabeza no daba a entender razones por las cuales podía encontrarse así.
Para un simple adolecente como yo, esas situaciones eran incomodas, no le veía la razón por ningún lado, aunque buscara el motivo "por debajo de las rocas" no le encontraba.
No respondió, de nuevo dio un alargado suspiro y me vio fijamente. Nuestras miradas hacían una extraña combinación, la suya era una de seriedad, firmeza y dominio mientras que la mía era una de cohibición, timidez y, en esos momentos, fragilidad.
-Sonic… -podía verse que intentaba decir algo pero al momento acallaba su voz-
Mi mirada atenta intentaba resolver la madeja de enredos que tenía su mirada. Podía verse que estaba a poco de decir algo pero gracias a que algo estaba en contra de que mis oídos se enteraran de ello, el timbre sonó cortando nuestra charla. La mandíbula del erizo se cerraba apretando ligeramente sus dientes, también le disgustaba el que nos dejaran a la mitad.
Ninguno decía palabra alguna, el ambiente incomodo podía sentir mientras caminábamos de retorno al aula de clases, era como si el aire intentara asfixiarnos a ambos. Podía verse que él también se encontraba incómodo con la situación en la que estábamos.
-te veo a la salida –fue lo último que dijo antes de entrar al aula-
Asentí y tomé lugar en mi pupitre. La clase iniciaba, todo el tema parecía algo aburrido. Nos encontrábamos viendo el tema "la sexualidad" o algo así, nos daban el tema de por qué era importante el usar protección o directamente abstenerse de tener relaciones sexuales dentro de la adolescencia. Poco me importaba lo que sea que se estuviera tratando; mis manos se posaban sobre mis mejillas.
Murmullos se escuchaban detrás de mí, una que otra risilla y ruidos que hacían mis compañeros con sus cuadernos y lápices, deduje de inmediato que se trataba de unos críos inmaduros que le tomaban el lado pervertido a lo que el profesor nos decía, intenté ignorarles hasta que una pelota de papel cayó a un lado de mi pupitre, al parecer había impactado en la cabeza del erizo a mi lado derecho.
Este se dio media vuelta iracundamente. Por un reflejo voltee mi cabeza hacia atrás notando como sus colegas hacían señas a este intentando comunicarle algo mientras daban risillas que intentaban silenciar cubriendo sus bocas. El erizo se sonrojaba mientras emitía un gruñido silenciado, tomó la "pelota de papel" entre sus manos más que listo para arrojarla a estos. La suerte no acompañaba mucho al veteado, en ese momento el profesor le vio con la mano en posición y lista para darles a sus colegas con el papel y aclaró su garganta llamando la atención de todos.
-joven ¿le causa gracia algo de lo que he dicho? ¿Oh es que poco le importa? –Cerró su libro al momento-
Shadow bajó la mano ocultando la hoja, de nuevo se giró sobre si para estar de frente al profesor.
-¿Qué planeaba hacer? A usted y a sus amigos os gusta causar alborotos ¿no? Espero que el proyecto bimestral sea de excelencia, de otro modo no aprobarais y a este paso vuestra calificación más alta con suerte será apenas aprobatoria –dio media vuelta colocándose frente a la pizarra –por lo menos espero que toméis con seriedad el tema y que respetéis mi clase –su voz severa dejaba todo a entendimiento, le disgustaban las bromas –por el momento os aviso, una más y os daré "vacaciones"
Por parte de los amigos del erizo seguían sus risillas acalladas mientras que el resignado dueño de los rubís se daba media vuelta gruñendo iracundamente. De mi parte solo había una mirada que le dediqué al erizo, unos segundos después me arrojaron una hoja similar a la que Shadow tenía guardada, dicho objeto impactó en mi cabeza, al voltear los colegas el oscuro reían cubriéndose la boca.
-¡Joder! –golpeó con su puño el pupitre al momento de dedicarles una mirada de coraje a sus amigos. Se puso de pie. Su mirada era de absoluto enfado–
-¡ya está! ¿Por qué ha gritado? –Decía molesto el profesor-
-¡¿es que no lo nota?! –Con ambas manos señalo a sus amigos-
-solo sé que si no tengo una buena explicación os suspenderé a todos –espetaba con voz seria-
El erizo dio un gruñido, bajó el rostro con impotencia y tomó de nuevo su lugar.
-No lo are de nuevo –abrió su cuaderno tomando unos apuntes vanos-
Lo dicho les extrañaba a todos, según el resto, lo normal era que este se encogiera de hombros o hiciera algún comentario sarcástico de lo que el profesor decía, ganándose así problemas que poco, o nada, le importaban. En ese momento aceptaba que se había equivocado y bajaba el rostro esperando a que se apiadara de él.
-preste atención –dijo finalmente el profesor para después seguir con la clase-
La clase continuaba con normalidad, nos diría como y cuando entregaríamos su proyecto pero antes de poder decirlo el timbre sonó anunciando el final de esa clase. Ignorando el sonido del timbrar el profesor continuaba explicando algunos detalles importantes.
-bien alumnos, no quiero que tomemos tiempo de la clase que viene así que para ahorrarnos el proceso para el día de mañana hoy formaremos parejas para la entrega del proyecto.
Esas sencillas palabras bastaban para que mis manos sudaran al mismo tiempo que temblaban con nerviosismo, lo primero que me llegaba a la mente era a Shadow trabajando a mi lado como lo habíamos hecho anteriormente pero me era difícil poder pedírselo al erizo, me apenaría que su respuesta fuera una de negación así que prefería quedarme con la intriga de si su respuesta era positiva o no.
-bueno. Las parejas en este caso serán conformadas por una de las jovencitas y un caballero. Necesariamente debe ser así. Para esto intentaré que sea lo más justo posible, será por "afinidad" así que las primeras en elegir serán las damas
La primera en elegir seria la gata morada, quien se sentaba al final de los pupitres. Ella eligió a mi amigo de dos colas, el siguiente era un caballero así que era el turno de que Mighty escogiera a una de las chicas, las analizaba a todas hasta pronunciar el nombre de la murciélago, eso era un alivio para mí, tanto que di un suspiro. La siguiente en elegir fue Mina, al momento dijo "Espio" y sin más demora Knuckles eligió a Amy, la única que quedaba disponible era Sally, quedándose con Scourge mientras que ambos veteados, Silver y yo nos mirábamos mutuamente, buscando una respuesta en los ojos del resto.
-ya que no hay más jovencitas vuestra pareja quedara conformada por dos caballeros –su voz serena era demasiado, reflejaba tranquilidad sin saber lo que nos implicaba –podéis quedaros con quien mejor os llevéis, pero –ese pero le daba un vuelco a mi corazón –viendo el comportamiento que han tenido en clases no quiero al joven Shadow con su amigo así que será el joven Sonic o Silver –finalmente habló-
No era verdad, mi corazón aceleraba su ritmo, mis mejillas se calentaban pintándose de una y mil tonalidades de rojo, no soportaría un momento más con esa tensión. Mi respirar era asfixiante y pesado, sentía que mis pulmones inhalaban aire insuficiente para mantener activo mi organismo, me costaba trabajo mantener mi respirar de modo adecuado; por lo que veía a mi amigo plateado le ocurría algo similar. Cuando creía que las cosas no podían empeorarse para mi cuerpo, la voz del erizo de betas carmesí me corrigió bruscamente.
-me quedo con Sonic –dijo con serenidad-
-muy bien, entonces el joven Mephiles ara pareja con Silver. Alumnos nos vemos mañana, que paséis buen día.
Dicho esto se retiró del lugar dejándonos a todos en espera del siguiente profesor.
No lo creía, mi corazón daba vuelcos cada vez que el erizo me veía, era demasiado para mí, una y otra vez mi rostro se coloreaba de mil tonos de rojo, sentía que si las cosas seguían de ese modo me quedaría sin aliento y caería sobre el piso desplomándome al momento que me despedía por completo de la razón.
Al finalizar las clases el primero en salir fue el erizo de pelaje oscuro, podía apreciarse molestia en su mirada rojiza. Los siguientes en salir fueron sus colegas y el resto de la clase, me encontraba solo en el aula guardando mis cosas ya que mis amigos me esperarían en la parada de autobús como se los había pedido.
Podía percibir la voz molesta del erizo que reclamaba algunas cosas a sus amigos, sabía que espiar conversaciones ajenas no era de muy buena educación pero tratándose de él seguro quería escucharlo. Afiné mi oído alcanzando a escuchar parte de la conversación.
-¡¿Qué coño pasa por vuestras cabezas?! –gritaba de modo iracundo. Se reconocía la voz de Shadow-
-solo queríamos ayudar –la voz socarrona de Mephiles resonaba en el pasillo-
-¡¿ayudar?! ¡¿Cómo carajo ayuda que me arrojéis pelotas de papel en la cabeza?! ¡Joder! –Gritaba de nuevo-
-venga, amargado, que no es para tanto –se quejaba el camaleón-
-déjale Espio, está preocupado por la impresión que pueda tener de él ¿a qué es eso? –un silbido salió de los labios del erizo verde-
-¡cierra tu jodida boca! ¡Ábrela de nuevo! ¡Ábrela bien para que te la chape! –Dio un gruñido de molestia-
-qué lindo el Romeito –risoteaba el erizo de mirada salvaje –no es para tanto tío, no dirá nada joder
Después de eso la culpa de espiarles me carcomía lentamente, no por eso sentía arrepentimiento por haberles escuchado, la información que se podía obtener de ese modo era invaluable y la precisaba en esos momentos. Salí del aula con mi mochila en brazos encontrándome con una escena que hasta entonces dudaba que sucedería: el erizo de betas carmín acorralaba a sus colegas contra las paredes del aula, se veía bastante molesto. Al verme salir les dejó de lado, no sin antes decirle una última cosa.
-no creáis que lo olvide. Luego nos arreglamos gilipollas –les dio una mirada fría y salió del lugar posicionándose a mi costado-
Estos solo reían enfureciendo tenuemente al erizo. Caminábamos a la par, no era broma cuando me decía que nos veíamos a la salida; por una parte me agradaba que nos viéramos pero me ponía nervioso el estar cerca de él, no me imaginada un modo de verle sin que mis mejillas ardieran tiñéndose de rojo o que mis voz temblara haciéndome decir alguna idiotez.
Regresamos a casa juntos, él se sentaba frente a mí mientras que a mi lado iba Silver. No me esperaba lo que sucedería mañana. Aunque una parte mía deseara que de un modo extraño pasara más tiempo con el erizo, otra tenía miedo de lo que pudiera pasar.
-Eso fue todo, por hoy ha sido todo, espero que os gustara, si te gusta comenta, si no…también je, je. Doy las gracias: Ángela y Paola, Tías, la inspiración me dio un fuerte golpe al escucharos…mejor dicho, leer lo que me habéis pedido. Un fuerte abrazo por ayudar a que esto se realizara.
-gracias también a quienes dejan un comentario positivo o diciendo alguna cosa, también ustedes ayudan a que la inspiración le fluya a la escritora, gracias-
-mil gracias a todos y que pasen linda tarde-
