NOTA: Nuevo Capitulo...

Siento un aire pesado, ya que he visto mis miniresumenes y la historia empieza a tornarse oscura, ya que este sera el desencadenante de un cambio radical en mis fics, igual de la forma en que Oda maneja su historia (claro sin descuidar el humor caracteristico y por supuesto el LuNa y ZoRo)

Para escuchar el pasado de Laferte, agreguen un soundtrack caracteristico de One Piece:

One Piece New World BGM- 07 A Dark Past

Busquenlo asi en youtube y espero no haya lagrimas...

Sin más que decir, les dejo leer... :'(

Capitulo 21: Mika

Mientras continuaba la batalla entre Laferte e Icardi, en el fondo del castillo, una chica de pelo naranja derrotaba soldados Slaven para encontrar a su amiga….

-¡Robin!- grito Nami, hasta que en una celda, una chica se despertaba mientras sus manos estaban encadenadas…

-¡Estoy aquí Nami!-grito Robin, por lo que la navegante escuchando eso, llego a la celda para llevarse una sorpresa al ver a su amiga lastimada…

Usando sus habilidades para abrir cerraduras, Nami fácilmente accedió al lugar donde estaba encarcelada su amiga y la libero con llave que le había dado Laferte para las esposas de kairoseki…

-¿Estas bien Robin?- pregunto Nami preocupada, por lo que esbozando una sonrisa, la arqueóloga asentía y solo se apoyaba en su amiga…

-¿Cómo accediste a este lugar?- pregunto Robin, por lo que Nami viendo que no hubiera guardias en el pasillo seguía caminando hacia las escaleras con su nakama…

-Después te contare, Laferte me entrego la llave de tus esposas y ahora está peleando con un Slaven- finalizo Nami, haciendo que Robin sonriera al ver que Laferte era distinto a como al principio lo habían conocido…

..

Regresando a la realidad, tanto la pelinaranja como la pelinegra solo podían ver la técnica de Alanis desvanecerse y dejar un enorme boquete salpicado de pura sangre…

Acercándose, Robin solo pudo ver como un espadachín, ya cayendo en la inconsciencia, se arrastraba buscando algo…

-Mi katana, ¿Dónde está mi katana?- buscaba desesperado Laferte mientras Nami y Robin notaban que el espadachín había perdido su vista y uno de sus brazos estaba completamente roto…

-Laferte- hablo Nami con los ojos humedecidos mientras Robin solo veía como a lo lejos Alanis se retiraba al ver que esa batalla había terminado…

-No perderé tu último suspiro Mika, lo prometí-hablo Laferte, mientras Robin recordando, suponía que el espadachín se refería a la chica que había amado…

Llegando por fin a la katana, tanto Robin, como Nami, se sorprendieron al ver que la katana de Laferte, empezaba a despedazarse…

-¡Perdóname por ensuciar tu alma pura, Mika!- hablo Laferte cayendo de frente, bañado en lagrimas y alzando la katana que seguía desintegrándose poco a poco…

-Robin-san, Nami-san, ¿Están allí?- pregunto Laferte, mientras la chicas miraban al espadachín y Robin, con su habilidad limpiaba las lagrimas de Laferte….

-Que patético debo verme al llorar por alguien muerto- hablo Laferte escupiendo sangre, siendo interrumpido por Nami que lloraba al recordar todas las veces que Luffy siempre acababa en ese estado…

-¡Lo hiciste por tus nakamas, ahora déjanos el resto a nosotros!- culmino Nami, por lo que Laferte, con lagrimas corriendo en sus ojos, por fin esbozaba una sonrisa…

-Antes de morir, ¿podrían escuchar la historia del vínculo que hice con un ángel?-

(FLASHBACK)

Un joven de pelo negro buscaba katanas luego de haber derrotado a rivales y seguir en su búsqueda del Shichibukai Dracule Milhawk…

-¿Te gustan las katanas?- hablo una chica mientras Laferte volteaba y veía a la chica que poseía una empuñadura blanca con un pequeño listón rojo atado en la misma…

El espadachín haciendo caso omiso, se intentaba alejar ignorando a la chica, pero varios sujetos se acercaban dispuestos a retar a una persona…

-Mika-chan, deberías regresar a tu estúpido dojo para ser una buena esposa y dejar que verdaderos hombres tengamos esa katana- finalizo un hombre con un peinado mohicano y que vestía ropa de entrenamiento…

-Kardo no sé porque mi padre te acepto en nuestro dojo, pero no eres digno de tener a Grazzia Di Santis en tus asquerosas manos- finalizo la chica, por lo que Kardo, sumamente molesto intento golpear a la chica, siendo detenido por una piedra que cortaba el pómulo derecho del sujeto, el cual volteaba hacia el causante, Laferte…

-¿Quién diablos eres tú?- pregunto Kardo, por lo que alzando la vista, Laferte se mostro alertando a los demás individuos que acompañaban al sujeto del mohicano…

-¡Es un pirata, aniki, su nombre es Laferte Valiato!- hablo uno de los colegas de Kardo, por lo que Laferte suspirando, sin que lo notaran los sujetos, aceleraba usando Soru y golpeándolos, los derroto en un instante…

-Oye chica- hablo Laferte, pero alzando la vista, el espadachín solo pudo notar como la peliverde corría protegiendo su katana, alejándose cada vez más del pueblo…

Laferte, sin más se retiraba, cuando pudo divisar un pequeño pañuelo tirado en el piso, en el cual claramente se leía el nombre… "Mika"

Con una katana nueva, Laferte dormía en los alrededores del pueblo, junto a un árbol, cuando usando su kenbushoku Haki, el espadachín notaba que alguien intentaba atacarlo…

-¡Regrésame mi pañuelo, pirata!- grito Mika mientras Laferte suspiraba y se retiraba de nueva cuenta ignorando a la chica, pero el espadachín no podía moverse debido a que sus pies estaban congelados…

-¿Qué diablos es esto?- hablo Laferte, por lo que la chica de pelo verde, preparando un nuevo ataque, revelaba el arte que manejaba…

-Uso el arte de la espada que congela, ¡devuélveme mi pañuelo!- grito Mika corriendo para atacar a Laferte, pero sin que lo notara, un espadachín estaba liberada y estaba en otra parte de esa pradera…

Envainando su vieja katana en su empuñadura, Mika solo pudo sentir, como el listón que amarraba su pelo verde aqua se rompía, mostrando su pelo largo…

-"Es bueno"- pensó Mika, mientras notaba que el espadachín volteaba y sin más, le aventaba el pañuelo que quería la chica…

-Ten, como no sabía dónde buscarte, por eso no te lo podía devolver- hablo Laferte yéndose, pero Mika notando su pañuelo, veía que este seguía intacto sin signos de uso sobre el…

Ignorando ese hecho, Mika solo dio la vuelta ya que dentro de su mente sabia que ese espadachín era un pirata y por ende no debía confiar en el…

.

-¡Hahaha, eres bueno chico!- hablo el maestro de un dojo al ver como Laferte derrotaba a todos sus alumnos con suma facilidad…

-¿Deseas aprender el Kenjutsu no tōketsu?- pregunto el maestro mientras Laferte asentía, pero una chica llegando de las compras de comida, miraba sorprendida al chico pelinegro…

-¡Me niego a que un pirata aprenda nuestro arte, padre!-hablo Mika soltando las bolsas de víveres, por lo que el maestro del dojo, se acercaba y recogía los víveres tirados…

-Recuerda que no importa que un espadachín sea un pirata, mientras su corazón sea puro, nuestro arte lo aceptara, si no fuera así, cualquiera con corazón impuro aprendería este arte sagrado- culmino el maestro, sorprendiendo a Mika, que miraba fijamente a Laferte, incomodándolo…

-Bueno, no importa, un sujeto como tú, no es digno de aprender este arte- finalizo Mika sosteniendo las bolsas de víveres mientras pasaba ignorando a Laferte…

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Semanas posteriores, Laferte aprendía lo esencial del Kenjutsu no tōketsu, mientras Mika lo miraba con desprecio hasta que finalmente, el espadachín aprendió como congelar con uno de sus cortes…

-"¿Lo aprendió?"- pensó Mika, mientras su padre y maestro notaba la noche empezar a caer…

-Te dije que Laferte-kun es un buen espadachín, a veces los piratas desean ser libres, no necesariamente se hacen piratas para causar daños, Mika- hablo el maestro, por lo que suspirando se retiraba al ver que Laferte seguía entrenando…

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Meses posteriores, Mika y Laferte intentaban llevarse bien, pero ya era rutinario verlos entrenar y convivir aunque no se llevaran bien…

Mientras Mika hacia calentamientos, sin que lo notara Laferte, Mika miraba fijamente su katana, como si no recordase como hacer un movimiento básico…

-"¿Qué me está pasando, porque no recuerdo este ataque tan básico?"- pensó Mika, hasta que Laferte viendo que la chica hacía rato que no se movía, sin más se acerco, dispuesto a burlarse…

-¿Qué pasa Mika?, ¿Ya te cansaste?, hahahaha- hablo Laferte, pero Mika regresando a la realidad, sin más volteo haciendo un puchero y alejándose del pelinegro…

-Lo que haga no te debe importar, idiota- finalizo la chica yéndose muy preocupada al ver que había olvidado un detalle de su entrenamiento…

Esa noche, Laferte terminaba de limpiar el pasillo del dojo, pero al pasar junto a la sala principal, pudo escuchar como Mika y su padre platicaban…

-Mañana iras al doctor, no quiero que te pase algo como a tu madre, Mika- hablo el padre de la chica, mientras la peliverde asentía y se retiraba preocupada…

-"¿Qué tienes Mika?"- pensó Laferte y viendo que había acabado, el espadachín se retiro preocupado por la chica…

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En un día libre de Laferte, el espadachín caminaba por la ciudad, hasta que escucho un ruido en un callejón…

-¡Aléjense de mi!- hablo Mika, mientras varios sujetos sonreían cínicamente molestando a la chica….

-¡Danos esa katana y nadie saldrá lastimado chica!- finalizo un sujeto mientras Mika protegiendo la katana, empezaba a olvidar como usar su arte…

-¿Eh?- susurro Mika mientras sentía como uno de los sujetos depositaba una cachetada en la mejilla de la chica…

-¡Mika!- grito Laferte, mientras se acercaba y derrotaba a cada uno de esos sujetos, los cuales caían inconscientes…

Llegando con Mika, a Laferte se le hacía raro que la chica no se defendiera, ya que él sabía de la fuerza de la peliverde, pero sin que lo notara, el espadachín noto como Mika lo abrazaba y lágrimas empezaban a correr por sus ojos de color rojizo…

-¡Laferte-kun estoy empezando a olvidar cosas, tengo mucho miedo!-hablo Mika bañada en lagrimas, por lo que Laferte, recordando la plática que había escuchado, sin más respondió al abrazo de su amiga…

-¡No permitiré que olvides tus recuerdos, Mika, te lo prometo!- hablo Laferte, mientras la tarde empezaba a brillar y una chica lloraba junto a un espadachín de pelo negro…

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Días pasaban y tanto Laferte como Mika se hacían más unidos, hasta que un día, vagando por la ciudad, Laferte noto como la chica tomaba su brazo, ruborizándolo al instante…

-¿Qué-e haces-s Mika?- hablo Laferte ruborizado, por lo que Mika apoyada en el espadachín, esbozaba una sonrisa…

-¿Te gusta mi compañía, Laferte-kun?- pregunto la chica, por lo que el espadachín, ruborizado y volteando su vista, respondía tratando de no ver a la peliverde…

-Pues no lo sé, solo sé que tampoco me desagrada- hablo Laferte, mientras la chica se detenía mirando al chico de pelo negro…

-¿Ocurre algo Mika?- pregunto Laferte siendo interrumpido por los labios de una chica que besaban los suyos, tiernamente…

-Gracias por cuidarme- finalizo Mika, terminando el beso y dejando a Laferte sorprendido por el cambio de actitud de la chica…

Esa noche ocurría una explosión de fuegos artificiales en la ciudad y por primera vez Laferte consideraba que podía sonreír sinceramente…

..

Meses pasaron, hasta que ocurrió lo inevitable: La enfermedad de Mika avanzaba, preocupando a Laferte y por ende al padre de la chica…

-¿Qué pasara con Mika, sensei?- pregunto Laferte con miedo una noche en la que platicaba con su maestro, al que le debía mucho al haber aceptado su relación con la peliverde…

-Igual que su madre, Mika perderá noción de la realidad y después su cuerpo empezara perder sus funciones, dando como resultado su muerte en siete días- hablo el maestro conteniendo las lagrimas, por lo que Laferte volteando, noto como de lejos, junto al pequeño lago del dojo, Mika permanecía en una silla de ruedas con su mirada apagada…

Esa noche, Laferte arropaba a Mika para dormir, hasta que sintió como la chica acariciaba la mejilla del espadachín con ternura…

-Nunca olvidare cuando te conocí Laferte-kun- hablo la chica mientras Valiato contenía las lagrimas al ver que unos días, perdería a la chica que amaba…

-Tam-tam-po-po-co te-te ol-ol-vi-da-da-re, Mika-hablo Laferte tartamudeando mientras contenía las lagrimas que luchaban por salir de los ojos del espadachín…

-Te amo Laferte- hablo Mika con una sonrisa cálida, mientras con esfuerzo se levantaba y rodeando el cuello del espadachín, la chica depositaba un beso en los labios del espadachín…

..

Siete días después, junto a una tumba con el nombre de "Mika", en una inmensa lluvia, un hombre con un paraguas, se acercaba junto a un espadachín que seguía mirando la tumba de la chica…

-Tú eres el único que puede tener esto, Laferte-kun- hablo el maestro del dojo, por lo que volteando Laferte, pudo ver que lo que le entregaba su maestro, era la katana de Mika, "Grazzia Di Santis"….

-Conoce el mundo, Laferte-kun, cuando tengas tu respuesta, regresa aquí y dile a Mika- finalizo el maestro, mientras Laferte mirándolo fijamente, asentía y firmaba una promesa con la chica que había amado….

-¿La lluvia no se ha detenido, verdad sensei?- pregunto Laferte alzando su rostro, mientras la lluvia ocultaba las lagrimas del espadachín…

(FIN DE FLASHBACK)

Terminando su relato, tanto Nami como Robin tenían pequeñas lágrimas en sus ojos, mientras la katana de Laferte finalmente se desintegraba…

-Por fin te veré Mika- finalizo el espadachín cayendo en la inconsciencia, pero un hombre con un traje, terminando de fumar su cigarrillo, alzo al espadachín, sorprendiendo a Nami y Robin que sabían de quien se trataba…

-¿Sanji-kun?- hablo Nami, al ver que su nakama miraba con ojos de determinación la salida del palacio y de paso miraba al espadachín de la tripulación de Sara…

-Déjanos el resto a nosotros Laferte, eres un gran tipo- finalizo Sanji, mientras sabía que su capitán no permitiría tal injusticia…

-Nuestro capitán le pateara el trasero a ese estúpido de Blaine- finalizo Sanji, mientras Robin esbozaba una sonrisa aun apoyada en Nami y la pelinaranja confiaba en las palabras de su nakama cocinero…

"Se revela un pasado similar al de Zoro, en el cual un espadachín de gran voluntad sabia que perder no era una opción, ya que la promesa de encontrar su propósito en el mundo estaba en juego….

FIN DEL CAPITULO 21


Pobre Laferte... :'(

Mientras las ideas se siguen puliendo, tomare un pequeño receso de una semana o dos, ya que en estos momentos inicia otra etapa en mi trabajo y necesito estar al cien por ciento, por lo que solo pido sean pacientes, creanme que vienen grandes cosas en este fic...

Un abrazo de Bepo y nos estamos leyendo...

Su amigo FalknerZero, Eduardo...