Después de desechar esa hoja de papel me volví molesto hacia donde los autores de la satírica nota, que ante sus ojos no era más que una broma pesada. Solté un resoplo de enfado y cerré los parpados en un intento –poco o nada efectivo –de bajarle color a mis mejillas, que se teñían cada vez más de un rojo muy presente en cuanto a color.
Cruzándome de brazos inhale aire para recuperar la tranquilidad perdida mientras que en mi pupitre reacomodaba las piernas sobre la silla, dándole nula importancia a que alguien me viese, después de todo cada uno hacía lo que quería en ciertas clases… una vez que todo se vio despejado para mí –mis pensamientos y el fuerte tono de mis mejillas –pude continuar con mis acciones, pudiendo concluir con el trabajo que nuestro profesor nos indicaba.
Algunas horas después la salida de clases por fin llegaba; guardaba mis útiles escolares con mucho cuidado, pensando siempre en lo que debía decirle a mi amigo para no lastimar sus sentimientos. De la nada y como un rayo, sentí el tacto helado de una mano que se posaba sobre mi hombro derecho, dejándome como recompensa un gélido escalofrío que recorría mi cuerpo entero. Antes de darme la vuelta una escalofriante voz llenó mis oídos, murmurando.
-Queremos tener una palabra contigo, Sonic –Con voz profunda, severa y nada cálida, escuché como, a modo de murmullo, me comunicaba el de ojos salvajes-
Cuando por fin me di el valor suficiente para poder volverme hacia el propietario de la fúnebre voz, me di cuenta de que sus ojos opacos se posaban sobre mí cuan armas sobre un infractor de la ley; sin dar crédito al resto de sus colegas que comenzaban a rodearme, dejé una temerosa sonrisa sobre mi rostro a manera de afirmación.
-no creas que no nos agradas –Cruzado de brazos a mi lado derecho se encontraba el camaleón, privándose de la visión al cerrar desinteresadamente los ojos-
-es solo que creemos conveniente el tener una charla contigo –Su espesa voz resonaba a mi lado izquierdo, el erizo de ojos azules se sostenía de mi pupitre, viéndome con una penetrante mirada de seriedad-
Estar rodeado por ellos no me era lo suficientemente cómodo para no estar nervioso, por lo que de inmediato mis piernas comenzaron a temblar, pidiendo a gritos que saliese de ese embrollo, que era como yo veía la situación en la que estaba.
-por supuesto –Sonriendo nerviosamente asentí lo más rápido que me fue posible –solo hay que buscar a Shads –Titubeante, dije frotando mis manos con cierto grado de miedo-
-no, sin él –Con la voz más siniestra jamás escuchada por mí, respondió poniendo su helada mirada verde sobre mis esmeraldas-
Pasé saliva de inmediato; mis sentidos de pánico se alteraron aún más cuando uno de ellos rodeó mis hombros mientras me conducía hacia la salida del instituto, el resto nos seguía cuan custodios, uno a cada lado de nosotros.
-¿A dónde vamos? –Tratando de no parecer un llorica, dije, imitando una voz calmada-
-a un lugar más tranquilo, donde nadie pueda interrumpir nuestra charla –Con un tono siniestro susurró el de ojos miel-
La piel se me erizaba, sentí que debía salir corriendo de allí cuanto antes pero justo cuando estaba por darme media vuelta y marcharme, me topé con el armadillo frente a mí, quien además estaba cruzado de brazos, como si se hubiese mantenido esperándonos hacia tiempo.
-hasta que llegas ¿Ya le dijiste de que hablaremos? –Increpó serio, refiriéndose al erizo verdoso-
-para eso estás tú ¿no? –Tomando mí brazo me obligó a acercarme un poco más a ellos-
-primero que nada hay que poner algunas cosas en claro. Para eso debemos hacerte algunas preguntas –Suspiró cerrando momentáneamente los ojos-
Le vi extrañado por un par de instantes, el ambiente tenso en que me encontraba se disipaba dejando ver las cosas diáfanamente. Me relajé mucho más cuando todos mis "custodios" se retiraron para hacerle compañía al armadillo frente a mí.
-no queremos ver sufrir a nadie aquí –Cruzándose de brazos con aires de tedio, susurró el de pelaje verde –entiende que ver feliz a Shadow es lo único que queremos –Se encogió ligeramente de hombros-
-Es claro, de alguna manera, tú le has hecho feliz estas semanas y eso nos alegra mucho, en verdad – Sonrió levemente el armadillo-
Presentí que después de ello escucharía algo que no sería muy de mi agrado puesto que entendí su sonrisa como un "perdón por lo que vas a escuchar pero es cierto".
-el punto es que si llegáramos a verle triste porque al pollito le diesen ganas de probar suerte con su amigo y lastimara a nuestro Shadow te verías envuelto en grandes problemas –Retomando un tono macabro, murmuró el de pelaje oscuro, fijando su gélida mirada sobre mí-
Todos soltaron un suspiro pesado, interceptándome con la mirada. Me dieron ganas de carcajearme en ese instante: estaban seguros de que yo cometería una estupidez de ese grado y eso me causaba gracia ya que yo podía jurar de que jamás estaría dispuesto a destrozar el corazón de la persona a la que amaba tanto. Desgraciadamente no estaba en posición de burlarme de ellos, cosa que me desanimaba ya que era el momento perfecto para hacerlo. Con una sonrisa ladeada les miré a todos.
-es claro que jamás haría algo como eso –Sonreí confiado –No seamos tontos, yo no soy un completo imbécil que lo arriesga todo por solo probar –Encogiendo mis hombros cerré los ojos momentáneamente-
-de eso no estamos seguros –Murmuró el de mirada verdosa –esto solo queda como advertencia, no, ni eso. Dejémoslo como una observación –Centró su mirada en la mía mientras hablaba con voz fúnebre-
-vale –Sonreí respondiendo titubeantemente-
Segundos después dejaron que me marchara de allí, dejándome como tarea reflexionar sobre lo que estaba a poco de hacer. Caminaba con la cabeza inundada en mis pensamientos, tras cada paso que daba por los pasillos del colegio un pensamiento más se acumulaba en mi cerebro, acosando mi mente. Estaba tan ensimismado que no me di cuenta por donde caminaba, impactando con alguien, ambos seguíamos de pie puesto que la velocidad de mis pasos era casi nula pero aun así debía disculparme.
-lo lamento, no he visto por donde iba –Excusé levantando la mirada-
Palidecí, frente a mí, la última persona a la que deseaba toparme, justo ahí, justo en ese instante en el cual no quería verle: mi amigo Knuckles me veía con su típica mirada amable, lo cual me dificultaba las cosas para poder negarle lo que me pedía.
-Sonic…yo, lamento lo de hace rato –Bajó la mirada momentáneamente-
-olvídalo, está bien no es problema. –Sonreí levemente –y Knuckles, acerca de lo que me dices… -Suspiré abatido-
Bajé la mirada pensando, titubeaba con mi respuesta aunque ya la tuviese en mente; se acercó a mi bastante intranquilo, podría decir que se veía ansioso, fue cuando supe que tenía que hacer algo.
-eres lindo y eres uno de mis mejores amigos. Sería estúpido de mi parte arriesgar nuestra amistad –Sonreí suavemente –me gustas pero como uno de mis amigos –Mi sonrisa se desvaneció lentamente –espero que lo tomes a bien y que nada cambie entre nosotros –Dije casi a manera de súplica-
Bajó la cabeza en son de tristeza, pude notar un brillo de resignación en su mirada, resignación y sobre todo esa sensación espantosa que conlleva la decepción de no tener a su lado a la persona querida. Un pesar terrible acosaba mi mente: verle sufrir hacía que yo también sufriera, yo creía que esto en parte era mi culpa; suspiré abatido, acercando lentamente mi mano hacia su hombro para tratar a toda costa de animarle.
-sabes que eres uno de mis mejores amigos –Sonreí lentamente –te aprecio mucho por ello…
Pasó saliva realizando una mueca de tristeza, curveando los labios ligeramente hacia abajo mientras sus ojos se vestían de nostalgia; levantó la mirada, encontrándose con la mía y lentamente alejó mi mano de su hombro.
-me hubiese gustado que me dieras la oportunidad de hacerte feliz de otra manera –Susurró conteniendo las inmensas ganas de alejarse-
-Knuckles, es que…no puedo –Bajé la cabeza –No es que tenga algo que ver contigo, cualquiera desearía tenerte de pareja pero es… -Sin saber cómo continuar dije, levantando momentáneamente la mirada –de verdad lo lamento –Mordí mi labio inferior bajando nuevamente la mirada-
Escuché un suspiro de su parte, tomó mi mano entre la suya y dejando para mí una linda sonrisa dijo:
-no es culpa tuya, en los sentimientos no se manda –Suspiró pesadamente –solo quiero que sepas que no puedo verte solo como un amigo, te trataré como a uno pero… -Su sonrisa de desvaneció lentamente –me habría gustado ser algo más
Sonreí con suavidad, sin saber que decir a lo que yo escuchaba; deseaba que fuese una tonta broma, desgraciadamente no era así y tenía que soportar sentirme mal conmigo mismo por no poder darle una respuesta afirmativa.
-será mejor que me marche ya –Dijo caminando lentamente de espaldas –nos vemos –Sonrió nostálgicamente-
Me sentí mal por él, sé que no merece algo como eso, él merece ser feliz pero por desgracia yo no puedo darle un "sí" ya que mi corazón le pertenece a una persona, a mi Shadow. Caminé en dirección a la salida, topándome al frente a mí azabache de rojizas vetas; parecía estar pensando puesto que su mirada se veía perdida, me acerqué y toqué su hombro.
-¿pasa algo? –Cuestioné buscando su mirada con la mía-
-Sonic –Sonrió dejando de lado su ensimismamiento –no es nada, hace unos momentos recibí una llamada de mis padres –Dijo tomando una posición recta-
-¿así? –Reacomodé la mochila sobre mis hombros –eso es bueno ¿cierto? –Amplié una sonrisa suave, cerrando momentáneamente los ojos-
Escuché como suspiraba, cosa que me obligó a borrar de mi rostro la alegría: su respiración era de abatimiento, de inmediato me preocupé, pensando negativamente.
-De alguna forma –Sostuvo una mirada que se entrelazaba con la mía –detesto que solo me llamen cuando están cerca mis exámenes, lo hacen solo para advertirme que debo elevar mi promedio
Maldición, era verdad, los exámenes bimestrales estaban cerca –yo no me preocupaba puesto que no me era difícil aplicarme en las materias –tenía que ayudarle, era mi novio y no me gustaría que sus padres se molestasen con él por tener malas calificaciones, después de todo ¿Qué tan mal podía estar su boleta? Y con mi ayuda seguro mejoraría. Le tomé la mano, viéndole tranquilamente.
-voy a ayudarte –Sonreí –tus padres se llevarán una buena impresión porque mejoraremos tus calificaciones o mi nombre no es Sonic –De manera optimista besé su mejilla, sonriendo al mismo tiempo que mencionaba aquello-
-¿Qué haría yo sin ti? –Sonrió viéndome apaciblemente –gracias por tu ayuda
-es lo menos que puedo hacer –Asentí viéndole dulcemente –es claro que mis lecciones serán severas –Cerré momentáneamente los ojos, plasmando sobre mi semblante una enorme sonrisa-
Girando la cabeza a ambos lados y después de confirmar que nadie nos observaba besó mis labios tiernamente, acariciando mi mejilla con el pulgar de su mano libre. Me gustaba mucho estar a su lado, era como si nada me hiciera falta, sentía mi corazón saltando de emoción cada vez que me miraba con sus penetrantes ojos, incluso me estremecía.
-comencemos ahora –Propuse sonriente –hacemos la tarea y luego te ayudo a estudiar para el examen ¿Qué opinas? –En la mirada poseía un ligero ápice de picardía que no pude evitar hacer evidente-
-me encantaría –Sonrió ampliamente –pero esta vez recuerda llamar a tus padres antes, no quisiera que se molestaran por que llegues tarde –Besó mi mejilla-
-vale, vale, te preocupas más que yo –Afirmé sonriendo socarronamente-
-francamente sí –Pasó su mano suavemente por mis púas –tengo que hacerlo si no podría ocurrirte algo –Soltó una risilla por lo bajo-
Amaba su sonrisa, era tan elegante que me tentaba a besarle desenfrenadamente. Nos pusimos en marcha, yo tomándole la mano y besando su mejilla como respuesta a lo que me decía. Avanzamos hasta topar con la motocicleta de mi querido novio, como siempre me cedía el casco, en ocasiones me preocupaba que él no llevase protección en la cabeza, aún más viendo como conducía…
Pasamos tranquilamente a su casa, en donde con más comodidad caminaba por ella, siguiendo a mi lindo novio que me llevaba hasta una habitación donde tenía un escritorio de caoba, bastante elegante, podría decirse que era la "biblioteca" ya que poseía libreros rebosantes de obras literarias de famosos escritores, me acerqué a él, dejando mis libros a un lado.
-qué lugar más chulo –Sonreí observando a mi alrededor –debe serte muy fácil estudiar aquí –Afirmé con la mirada sobre algunos libros-
-¿estudiar? –Enarcó una ceja –Sonic voy a confesarte que esta es la primera vez que intento estudiar o hacer algo con mi vida académica –Suspiró apenado-
Me acerqué a él con la mirada más comprensiva que haya tenido y besé su mejilla para después tomar un libro entre mis manos.
-siempre hay una primera vez para todo –Afirmé sonriendo –garantizo resultados fascinantes –abrí la palma de la mano que tenía libre en señal de afirmación-
-no lo dudo ni un poco, profesor –Sonrió con gracia, cerrando levemente los ojos-
-muy bien comencemos –Abrí el libro en la página de la tarea –las ecuaciones son algo muy sencillo una vez que las entiendes –Comencé a revisar el problema matemático con la mirada-
-eso es fácil para ti, has estado en las clases –De manera relajada se estiró sobre un asiento, cruzando los brazos tras su cabeza-
Intenté explicarle de manera sencilla, esperando a que fuese comprendido todo lo que decía pero entonces noté como recostaba relajadamente su cabeza sobre su silla, sonriendo levemente, fue algo que no me gustó ¡Tenia que aprender! No podíamos darnos el lujo de fallar.
Me puse de pie tirando ligeramente de su oreja, obligándole a sentarse bien y a ponerme atención cuando estaba hablando –sé que no es una manera muy sutil de enseñar problemas matemáticos a tu novio pero me desespera ser ignorado cuando estoy hablando de algo importante –puse el libro frente a él y continué, sintiendo su mirada absorta.
-pon atención –Pedí seriamente –si queremos que apruebes con notas altas debes prestar atención a lo que explico –Advertí serenándome-
-tranquilo –Parpadeó un par de veces –eres peor que un profesor, al menos ellos no tiran de mis orejas –Frotó su negra orejita, viéndome fijamente-
-yo lo advertí. Como te decía, debes comenzar con… -Después de una larga explicación le cedí los problemas matemáticos-
De vez en cuando llegaba a preguntar alguna cosa que no comprendía, la cual con gusto yo llegaba a responder, pacientemente le saqué de dudas y al momento de darle una hojeada descubrí que estaban resueltos perfectamente bien –solo le faltaba instrucción pero era inteligente, no le gustaba aprender en la escuela, era lo que sucedía –tomé su cuaderno y sonreí al ver los resultados de dos horas de trabajo. Suspiré sonriendo y entregué su cuadernillo, guardando a su vez el mío.
-eso ha sido genial, aprendes rápido –Afirmé sonriente-
-gracias –Sonrió de igual manera –debo decir que tengo un profesor estricto –Dijo tocándose la oreja-
-tenía que hacerlo –me acerqué lentamente a su orejita lastimada-
Besé su oreja, pasando mis labios dulcemente por encima de esta, noté como mi erizo abría lentamente los labios, dejando escapar un suspiro que llegaba a confundirse con un débil gemido, seguí acariciando lentamente su oreja con mis labios, entreabriéndolos un poco; ni yo me creía lo que estaba haciendo pero al parecer eso le gusta a mi azabache.
Despacio me alejé de él, dejando un corto beso en sus labios, me alejé lentamente cruzando las piernas una vez que me vi de nuevo en mi asiento; él me veía sorprendido, abriendo ampliamente los ojos mientras me seguía con la mirada, como si custodiara mis movimientos.
-bien eso ha sido todo por hoy –Sonreí cerrando momentáneamente los ojos –mañana te enseñaré nuevas cosas –Dije con aires de picardía-
Me veía con los ojos bien abiertos, analizándome como si se tratase de algo extraño; terminó sonriendo levemente al momento que se me acercaba un poco más.
-quiero seguir estudiando…–Ofreció viéndome a los ojos-
-podría ser…deja que lo piense –Golpee levemente mi mentón con el dedo índice, inmediatamente después carcajee un poco -
Me abrazó por la cintura, besando dulcemente mi mejilla, de igual forma le abracé por el cuello, recostando mi cabeza en su hombro mientras suspiraba suavemente. Escaso tiempo más tarde nos retiramos a la sala de juegos, a ver una película en su inmenso televisor. Sentado junto a mí se encontraba él, yo prestaba muy poca atención al programa, me dedicaba a observarle, siempre sonriendo cuan niña enamorada.
-Shads –Llamé con la mirada baja, pensativo -¿Tus padres vendrán? –Pregunté curioso-
Realizó una pausa, viéndome para después responder, con la mirada confusa.
-no lo sé, eso creo, solo vienen cuando me meto en problemas –Dijo por lo bajo, desviando la mirada-
Entonces supe que ese era el motivo por el cual su comportamiento era así, me sentí mal; abracé a mi erizo, besando su mejilla y continué hablando.
-es porque les preocupas –Justifiqué en medio de un susurró-
-sería mejor que se quedasen conmigo –Dijo de inmediato –como sea –Respondió con voz monótona. Volteó a verme –y bueno dime ¿Cómo vas las cosas con tu familia? –Sonrió delicadamente-
Me estaba cambiando el tema, yo quería seguir escuchando acerca de sus padres, sin más opción decidí responder a su pregunta.
-Todo va bien, papá se pregunta quién eres –Sonreí con ápice de burla-
-vaya –Mencionó tomándome la mano –eso me preocupa, tu padre se ve muy serio –Se rascó la oreja izquierda –si decide que no soy una buena influencia me echará a patadas de tu hogar –Bromeó sonriente-
-puede ser –Sonreí para molestarle un poco-
Ambos reímos en voz alta, tomándonos de la mano mientras carcajeábamos por lo que decíamos. Pronto la tarde comenzó a caer y en ese instante mi querido Shadow me recordó con mucha paciencia que debía llamar a mi madre avisando que me quedaría con él un rato más así que saqué mi móvil de mi bolsillo, comenzando a teclear el número telefónico de mi casa, a donde mi llamaba fue atendida casi de inmediato.
-¿Sí? –Cuestionaba una linda voz femenina al otro lado de la línea-
-Soy Sonic. Mamá llamo para decirte que estoy en casa de Shadow –Pasé mi mano libre sobre mi nuca-
-Hola hijo, vaya ya pareciera que no vives aquí –Burló riendo por lo bajo –está bien, solo no te metas en problemas y no llegues tarde. Seria lindo que trajeras a Shadow, hace mucho que no viene –Ofreció con voz suave-
-no lo sé, no creo que quiera –Un fuerte rubor acosó mis mejillas–
-¿pierdes algo con preguntar? –Cuestionó insistentemente-
-no –Respondí con resignación, cerrando los ojos –tu ganas
Pude escuchar algo parecido a un "wiii" por parte de mi madre; voltee a donde se encontraba mi novio, quien me veía con expresión de duda puesto que se había mantenido escuchando atentamente mi voz.
-¿Qué te ha dicho? ¿Quiere que te vayas? –Prepuso con voz entristecida-
Bajé la mirada apenado, no era como si fuese cosa del otro mundo pero me apenaba demasiado hacer mención de esas simples palabras, aún más si era mi madre la que lo pedía. Claro, invita al chico guapo que es tu novio en secreto y que le agrada mucho a tu madre ¿difícil? Por supuesto que sí ¿Cómo iba a ocultar algo como eso a mi madre? Suspiré aun con la bocina encendida.
-pregunta si quieres ir a casa un rato –pasé mi mano sobre mi nuca, con el rostro fijo sobre el piso-
-encantado –Sonrió ampliamente-
Coloqué de nuevo el celular en mi oído y respondí a mi madre.
-vamos para allá –Dije más tranquilo-
-genial, no tardes mucho cielo –Sin más cortó la llamaba-
Sonreí con nerviosismo al mismo tiempo que me acercaba a mí novio, quien con una sonrisa pícara me abrazó por la cintura, besando mis labios suavemente; sus labios entreabiertos me invitaban a deleitar mi paladar con la miel que emanaba de ellos, fue así como terminamos en medio de un apasionado beso, él acariciaba mis púas suavemente, abrazándome con cariño.
-te quiero mi azul –Susurró divertidamente a mi oído –mejor démonos prisa –Propuso con una sonrisa-
-y yo a ti mi lindo azabache –Bajé la mirada ruborizado-
Sentí caricias suaves en mi mejilla, seguido de una risilla acallada por parte del erizo frente a mí, ese acto me apenó, causándome un fuerte sonrojo sobre el rostro, dejando incluso mis orejas teñidas de rojo.
-eres tan lindo –Dijo sonriendo con un suave rubor sobre las mejillas –sigue diciendo cosas lindas –Besó mi mejilla-
-para –Pedí apenado –haces que me ruborice –Afirmé sonriendo ligeramente-
Frotó las púas de mi cabeza, sonriendo dulcemente. Me abrazó por la cintura, apegándome a su pecho, en donde pude sentir como su corazón palpitaba fuertemente, el igual que el mío… Después de ello salimos de su casa, aún era temprano, seguramente papá todavía no regresaba de su trabajo así que por hoy estaba salvado. Antes de tomar camino mi erizo besó mi frente colocándome el casco, partimos en su motocicleta a mi casa y justo antes de entrar besó una vez más mis labios, dejando sobre estos un corto beso, sonreí tomando su mano y después le solté para tocar el timbre, mi madre abrió la puerta rápidamente, viéndonos con una sonrisa sobre el rostro.
-muy bien ya estamos aquí –Sonreí viendo a mi novio-
-buenas tardes –Realizó una reverencia-
Su lindo acto causó una sonrisa enorme en el rostro de mi madre y francamente también en el mío, amaba la elegancia con que lo hacía, me sentía tan torpe viéndole fijamente, incluso dudé no babear pues mi mirada atenta delineaba lentamente su silueta, era una pose perfecta.
-ya se te extrañaba Shadow –Afirmó mi madre –dime ¿Cómo has estado? –Preguntó con dulzura-
-bastante bien, un poco preocupado por los exámenes bimestrales. Disculpe si me robo a Sonic después de clases pero me ha estado ayudando a estudiar –Sonrió pícaramente para mí –lamento si le he causado imprevistos –Fijó su mirada en mi madre-
-no te preocupes Shadow, por mi está bien, siempre y cuando me de aviso de ello. Además, si es para estudiar mucho mejor –Alargó una sonrisa amable –pasa a sentarte Shadow –Ofreció con amabilidad-
-se lo agradezco-
Pronto todos nos encontrábamos sentados en el sofá de la sala, yo junto a Shadow y mi madre en uno individual, allí continuamos con nuestra conversación mucho más tranquilamente.
-¿Cómo se ha portado Sonic? –Preguntó mi madre viéndome con burla-
-¿Cómo decirlo? Sonic es casi perfecto, en mucho sentidos –Me vio con el rabillo del ojo, notando mi rubor –es muy dedicado con el estudio y muy respetuoso e inteligente –Afirmó viendo a mi madre-
-ese comentario es halagador –Dijo sonriente – ¿no es cierto Sonic?
-sí que lo es –desvié la mirada apenado –pero exagera, yo solo trato de hacerlo bien –Sonreí ruborizándome-
Bajé la mirada avergonzado, sentía por completo mi rostro arder en el calor de la sangre que se acumulaba con inmensa velocidad sobre mis pómulos.
-es muy modesto –Concertaron viéndose-
Fijé la mirada en mi lindo novio, al parecer mi rostro avergonzado le complacía, desvié la mirada esperando a que no dijesen nada más…
Tuve un día ajetreado, aún tenía planes con mis amigos para el día de mañana, solo esperaba a que nada estuviese fuera de lugar entre Knuckles y yo, de ahí en más podría apostar a que todo estaba perfecto…
Hola, mejor dicho, adiós mis queridos Sonadow-fans nwn espero vuestro comentario que tanto me anima n.n o alguna observación/ sugerencia. Todo es bienvenido, su escritora Nayi, nos vemos :3
Eso fue todo por hoy, espero que les gustara y nos vemos en el siguiente capítulo, esperamos tu comentario, paz x3
