Disclaimer: Los personajes les pertenecen a Stephanie Meyer, la trama es mía :D


Cap.4: La propuesta.

Al comienzo, la pregunta que mi amiga me hizo retumbo en mi cabeza, con ecos: ¿Quién es Bella?, ¿Quién es Bella?, ¿Quién es Bella? Una y otra vez.

Luego lo asimile, y sonreí.

—Ya caí, es una broma, ¿no?

Ella acentuó su ceño.

—Claro que no, pero si quieres decirme así, adelante. Pero te diré, la hora la cobro…

— ¡Ya basta! —la interrumpí casi gritando, otra vez rojo —.No te traje aquí para que te acuestes conmigo —tuve que aclararle para mi vergüenza.

—Pues no lo entiendo, ¿para qué quisiste que venga contigo? ¿Hay algo que no te gusta, que quieres que cambie…—me miro de arriba abajo —o eres gay y esto de traerme es una tapadera?

No me lo podía creer ¡Bella hablaba en serio! ¿Pero qué rayos, le han lavado el cerebro?

—No soy gay, Bella, y lo sabes bien —aclare —.Vamos, soy tu mejor amigo, ¡soy Edward!

—Lo siento querido —dijo mientras se movía y se desparramaba en el sillón —, pero no te he visto en mi vida.

Se me cayó el alma a los pies.

Fui hacia donde estaba, y me arrodille para estar más bajo y verla fijamente. Sí, estoy seguro, es ella ¿pero entonces porque no me reconoce?

—Oye, lo siento ¿sí? —se disculpo, seguramente se sintió mal al ver mi expresión triste, o así me sentía. Nunca me imagine nada así.

—No tienes porque sentir nada —sacudí la cabeza, mientras me enderezaba —.Simplemente no lo entiendo.

¿Qué ocurre? Pensé. ¿Qué le han hecho? Quien lo habría dicho…hace años que esperaba este reencuentro y resulta que le hicieron algo para que me olvidara, algo para cambiarla, para prostituirse.

De pronto se me prendió el foco. La única que podría informarme de lo sucedido era ella.

—Bueno, supongo que tendré que irme —repuso con ademan de levantarse.

— ¡No, por favor! Tengo algo para proponerte.

Ella me miro interesada, y de vuelta con su sonrisa coqueta. Costaba acostumbrarme, en toda mi vida nunca la había visto de esa forma.

—De acuerdo, te escucho.

—El caso es que, yo te escuchare a ti…claro, si aceptas. Te pagare, como si…esto…me ofrecieras tus…servicios —me sentí completamente estúpido mencionarlo en voz alta, e incomodo.

—Oh —abrió los ojos, interesada con la oferta — ¿Qué quieres que te cuente?

—De ti, quiero saber tu vida.

Ella frunció el ceño y su boca formo una línea recta, contrariada.

—No es algo lindo —repuso.

Me encogí de hombros, tratando de quitarle importancia.

—Me da curiosidad. Debe ser porque me recuerdas a ella.

— ¿La tal Bella?

Asentí mientras por dentro suspiraba. Si, tú, pensé.

—Hum…—lo pensó y después resoplo —, de acuerdo.

— ¿Quieres comer algo? ¿Algo para beber?

—Por favor.

Creo que en realidad acepto para atrasar el momento. Aun así cuando fui para la cocina y le servía un vaso de agua me cercioraba de que ella este ahí y no se escapara a la primera oportunidad, pero ella miraba con curiosidad el lugar.

— ¿Qué prefieres? —pregunte desde mi sitio, con el refrigerador abierto viendo que posible comida podría prepararle.

—Eres un chico con recursos, eh —se burlo mientras venia a la cocina y se apoyaba sobre la encimera con los brazos cruzados y una sonrisita.

Me sonroje.

— ¿Me dirás o te seguirás burlando?

—Sorpréndeme.

¿Qué rayos se suponía eso? Odiaba ese tipo de cosas, además Bella también. No le gustaban las sorpresas…

En fin, decidí hacer pastas. Ella se quedo conmigo, observando mi trabajo.

— ¿Hace mucho vives aquí?

—No —respondí —, menos de un mes.

— ¿Y qué hacías por aquella calle? No tienes pinta de necesitar a una chica, seguro muchas mueren por ti en la universidad.

De pronto sentí mucho calor…quizá es el agua que estaba hirviendo la pasta. Trate de concentrarme.

—Fue un error, tome un camino diferente porque estaba distraído. Y no tienes razón, nadie se me tira —excepto Jessica quizás.

Ella se rio. Su risa fue dulce como la que conocía de Bella.

—Ya, seguro. Estas muy bueno, estoy segura que tienes muchas chicas detrás de ti pero que tú no te des cuenta es otra cosa.

Oh vaya. Definitivamente me estaba avergonzando.

— ¿Cómo sabes que voy a la universidad? —le cuestione para distraerme. Mientras tanto en un sartén preparaba una salsa.

—Pues he husmeado que tienes un montón de papeles, se me daba que era por eso ¿Qué estudias?

—Medicina, como mi padre.

—Bien, buena carrera —aprobó mirando para otro lado.

Le dedique una pequeña sonrisa, aunque no creo que haya llegado a mis ojos por más que no me hubiese visto. De ser mi amiga de siempre, ella lo habría sabido. Ella era la que me animaba a hacer como mi padre, me aseguraba que algún día sería tan bueno o mejor que él.

No se hablo más por el momento. Yo termine de cocinar y la guié a la mesa pequeña, indicándole que se sentara mientras le dejaba el vaso con agua, otro vaso vacio para mí y buscaba una jarra. Luego le serví en un plato unos suculentos ravioles con una salsa que me había enseñado Esme de la abuela.

—Tiene buena pinta —me halago con una sonrisa.

Para que no vea mi sonrojo fui a servirme. Hay que ver cuántas veces me ha hecho sonrojar desde que la encontré.

Me senté enfrente suyo para observarla mejor. No es que pensara que era un sueño ni nada, eso ya lo sabía. Si me la hubiese imaginado estoy seguro que no hubiese sido así.

Al comienzo, comimos en silencio. Hasta que atisbe una expresión en ella, una expresión de extrañeza.

— ¿Qué pasa?

—Esto es raro —confirmo con una risita, nada propio de ella —, nunca me había sentado con un chico a comer, que cocinara y bueno, todo este rollo de tu buen trato.

Si, si lo has hecho, me dije con tristeza ¿Cuántas veces fue a comer a casa conmigo? ¿Cuántas veces mis hermanos también nos habían acompañado?

Tampoco quise averiguar "todo este rollo de tu buen trato" me costó tragar cuando le entendí y casi me dio nauseas ¿Cuantos se habrán aprovechado de mi mejor amiga?

—Eh, no te ofendas —dijo rápidamente malinterpretando mi cara —, es lindo —se encogió de hombros.

—Esto es respeto —señale —, tendrías que imponértelo en la vida para que los demás te traten así.

—No vine para clases de morales —me echo una mirada envenenada—. Sé que no apruebas lo que hago, pero es mi trabajo.

Trabajo, resople para mí. Pero no replique nada, sino ella no me contaría lo que quería saber.

—Bien, esto nos lleva a ti.

Aparte el plato de comida, sin poder haberlo terminado, se me había quitado el hambre. Al contrario, Bella término todo y suspiro, alzando una ceja y poniendo cara de póquer.

— ¿Qué es lo que quieres saber?


Hola!

Bueno, seguimos avanzando, en el próximo capitulo Bella contara algunas cosillas…

Gracias por los fieles reviews (: y los favoritos y alertas.

patymdn Bueno, no pasa mucho pero aunque sea Bella no sale corriendo xd

maleja twihard Juju, eso ya se va a saber, en el prox. Bella va a contar algunas cosas…

marianella cullen Hola! Jajaj, ¿Cuándo actualizo? No tengo un dia fijo, trato de hacerlo cad dias como mucho. Cuando puedo en realidad jaja.

tayloves Ups, si es Bella xDD Igual Edward no se va a quedar de brazos cruzados jaja

En fin, nos leemos pronto, adiooos :D

Reviews?