Disclaimer: Los personajes les pertenecen a Stephanie Meyer, la trama es mía :D
Cap.5: Malas noticias.
— ¿Cómo te llamas? —pregunte. Ya que ella no sabía que se llamaba Bella me pareció un buen modo de comenzar.
Ella puso los ojos en blanco.
—Me olvide de presentarme, perdón. Soy Marie.
¡Marie! Pensé. Claro, Marie en realidad era su segundo nombre: Isabella Marie Swan ¿Por qué rayos no lo recuerda?
— ¿Quién te puso así? —la cara de Bella se avinagro.
—No lo sé…quien me adopto, creo.
— ¿Adopto? —aquí va. A ver si puedo entender todo este lio.
—Sí, soy huérfana. Es decir, por lo que averiguaron, mi madre murió a dar luz y mi padre nunca apareció —se encogió de hombros, restándole importancia.
No. No es así. Tú tienes a Renee y Charlie.
— ¿Quién averiguo? —me pareció más correcto seguir por ahí. Sino ella habría dicho "por lo que averigüe".
—El hombre que me adopto.
—Cuéntame sobre él.
¿Alguien la había arrastrado hasta un orfanato? ¿Alguien le había dado un golpe en la cabeza para que olvidara todo? No, ahí hay algo raro. No se llamaría casualmente Marie si hubiese sido así.
—Bueno, en realidad no es algo legal —farfullo, creo que se sonrojo, pero bajo la cabeza—. Quiero decir, no recuerdo gran parte de mi vida. Recuerdo que desperté un día en el orfanato. Un hombre que trabajaba allí como voluntario, Cayo, me dijo que me encontraron en la calle tratando de escapar, pues, al parecer como todos los que van a adoptar buscan bebés o niños pequeños me harte y hui.
— ¿Cuantos años tenias cuando eso paso?
—Diecisiete.
Claro, eso tiene lógica, esa era la edad que tenía cuando desapareció. Es algo que realmente tiene lógica. Es Bella sin dudarlo. No es coincidencia que no recuerde su infancia, su vida. A mí.
—El dijo que me di un fuerte golpe en la cabeza y que por eso se me han olvidado las cosas —continuo. Yo hice un gesto de dolor ¿Qué le habían hecho? —, me mando a quedarme recostada por la cabeza y como me sentía perdida, le hice caso. Él venía a verme seguido, cuando noto mi tristeza me pregunto qué me ocurría y dije que me sentía sola. Como si extrañara a alguien…era una sensación extraña.
Oh, pase dos años de mi vida —casi tres— extrañándola, conocía ese sentimiento perfectamente.
—En susurros me conto de alguien que me aceptaría a pesar de mi edad…Me ayudo a escapar e ir a buscar a este hombre que me acogió.
Alce la cabeza interesado. Sin duda esos dos eran cómplices.
— ¿Dónde queda aquel orfanato? ¿Aquí en Seattle?
Ella asintió con la cabeza.
— ¿Qué, quieres adoptar? —se me burlo.
—No, esto…es que conozco alguien que realmente lo desean, ya sabes no pueden tener hijos propios —mentí rápidamente.
—Dame un papel y te escribo la dirección. A veces voy allí a saludar a Cayo, ya sabes, él fue bueno conmigo.
Bueno, repetí con acritud. ¡No fue bueno! Se abuso de una joven inocente como ella. La engaño.
Me levante antes de que continuara con su relato. Averiguaría todo acerca de este tipo Cayo. Quizá no era su nombre real, quizá sí. Investigaría por mi amiga, en plan de venganza. Mientras le pasaba una hoja de cuaderno y una lapicera, me pregunte si tendría que involucrar a la policía en esto.
Sé que en Forks, luego de la desaparición de mi amiga y pasara un buen tiempo, realizaron un cartel de búsqueda con una foto. Sé que se le informo a varias partes de , a varias centrales de policías. Estoy seguro que acá deben de haber buscado, pero no a fondo, como hicimos Charlie y yo en Forks, pero claro, esto es una ciudad, cosa que lo complica más. Quizá aquellos carteles los sacaron los que secuestraron a Bella, para que ella no los viera.
Justo cuando me prometía no informarle a nadie, ósea ni a mi familia y a la suya para esperanzarla, ella me tendió la hoja, dejo la lapicera a un lado y me miro con interés.
— ¿En qué piensas? Estabas muy concentrado.
—Nada, asimilando lo tuyo.
—O recordando a esa tal Bella, ¿no?
Sonreí con tristeza.
— ¿Por qué no me cuentas sobre ella? Para entenderte —propuso.
—Todavía no has terminado de contarme tu historia. Se está haciendo tarde, aparte.
—Como quieras. Esto, ¿por dónde iba? —se pregunto a sí misma, antes de que pudiera guiarla se acordó: — ¡Ah ya se! Bueno, Cayo me ayudo a escaparme, me dio el nombre y la dirección de este sujeto y le encontré…su nombre es Aro. Me recibió con los brazos abiertos, fue muy amable. Me mantuvo e hice amigas que él acogía. Más tarde, me entere que algunas trabajaban para él, de forma voluntaria, claro, allí comencé a trabajar también.
Se detuvo y busco algo, luego vi como sacaba un cigarrillo y un encendedor.
—Eh, ni se te ocurra —le dije antes de que lo prendiera —.Fumar es malo para la salud.
—Bah —se quejo haciendo un mohín pero no lo prendió —.Dime que nunca lo has probado.
—Claro que no.
Frunció el cejo.
— ¿Y las drogas?
— ¡Tampoco! ¿Es que tu si?
Su silencio me lo confirmo: ella si se drogaba.
Hola paso rapidito para actualizar, lamento no comentar los reviews, pero se lo agradezco! :DDD
Que anden bien y espero seguir leyéndolas.
