Disclaimer: Los personajes les pertenecen a Stephanie Meyer, la trama es mía :D


Cap.6: Plan en marcha.

No quise escuchar más.

Le dije que prefería que durmiera en vez de seguir hablando, le ofrecí mi cama mientras le decía que yo me recostaría en el sillón.

—Pero ¿Qué dices? Duerme conmigo, la cama es grande.

La observe como si estuviese loca.

—Oh vamos, no voy a violarte —dijo por mi cara —.Ven, no me molesta.

Ella logro dormirse en pocos minutos, ojala yo pudiera. Mi cabeza era un torbellino. Le mire mientras muchas cosas daban vueltas en mi cabeza:

Primer hecho: La secuestraron de Forks y la trajeron aquí. Era obvio que nunca la íbamos a encontrar.

Segundo hecho: Le han dado un golpe en la cabeza y algo más, pero ¿Qué?

Tercer hecho: sin confirmar, pero casi seguro, esos dos —Aro y Cayo— deben ser cómplices ¿habría alguien más? Ellos deben de haber sido los que la secuestraron y trajeron aquí, e inventaron todas esas mentiras que Bella cree que es su vida.

Cuarto hecho: no sé cómo hacer para que me recuerde.

—No te preocupes, yo te ayudare —susurre acariciándole los cabellos.

Luego me dormí.

No quise abrir los ojos. No quise enfrentar esta asquerosa realidad que se me presento ¿Por qué ha de ser todo tan complicado? Con un suspiro me desperté.

Bella no estaba conmigo. Me levante algo desorientado.

— ¿Marie? —sabía que no me respondería si le llamaba por su nombre verdadero.

Nadie contesto.

Me asome por el baño, pero la puerta estaba abierta, eche un vistazo en la cocina y algo me llamo la atención.

Era el papel donde había escrito la dirección del orfanato, mucho más abajo, volvió a escribir:

Gracias por escucharme. Y perdón por recordarte a esa chica llamada Bella. Me pareció lo mejor irme y no cobrar nada, era muy…no se qué palabra usar. Ojala te vaya bien. Fue un gusto conocerte.

Marie.

Se fue…se ha ido.

Sentí que me costaba respirar y como el corazón se detenía y luego reanudaba su latir aunque muy dolorosamente.

No, no, no pensé para tranquilizarme, ya sabes donde puedes encontrarla.

Tenía que aprovechar que era sábado y no tenía clases.

De no haberlo pensado bien, ya la estaría buscando nuevamente para disfrutar de su compañía, porque por más mentiras que rodee su nueva vida, seguía siendo mi mejor amiga. Anoche note algunas cosas que no habían cambiando…o no tanto. En fin, dije que sería una estupidez, ella pensaría que estoy desesperado —es así, pero no quería demostrárselo— por lo que decidí ir a ese orfanato.

Quizá me meta en un lio muy grande. También estuve sopesando la idea de que me borren del mapa si insisto mucho en sonsacarle información a estos tipos. No iba a involucrar absolutamente a nadie en esto. Es algo que tengo que hacer yo, por algo me la cruce nuevamente, quizá era algo del destino, que se yo…

El único percance que tome por si algo malo ocurría era escribir una nota que, si me pasaba algo, confiaría que mi familia vendría aquí y la encontraría. Contándole todo el tema de Bella y que es lo que estoy haciendo.

Conduje un buen rato. El orfanato quedaba lejos, pero no me resulto difícil encontrarlo. Era un lugar grande.

Me baje del Volvo y encamine hacia la puerta.

—Hola muchacho —me recibió una mujer regordeta.

—Eh, hola.

—Pasa querido —me hizo entrar al lugar y me guio hacia unas escaleras que daban a una puerta que rezaba: oficina —.Llámame señora Cope, ¿en qué puedo ayudarte? —ofreció luego de señalarme que me sentara en una silla frente a su escritorio.

—Bueno mire, he conocido una familia que adopto a alguien aquí…me hice muy amigo de esa chica…y ella me ha contado la historia de cuando estuvo aquí, pero no lo recuerda bien porque se dio un golpe en la cabeza.

— ¿Cuál era su nombre? —pregunto extrañada.

—Marie —respondí, sabiendo que no usarían su nombre real. Le di vueltas al asunto y supuse que antes de hacerle perder la memoria para que lo olvide, le preguntaron datos, como su segundo nombre, edad, etc.

— ¿Marie? ¿Hace cuanto estuvo acá?

—Un poco menos de tres años.

— ¿Una niña?

—No, una joven de diecisiete años.

—No, entonces definitivamente ella no fue y nunca estuvo anotada en la lista. Mira dulzura, me sé cada nombre de chico y chica que viven aquí y la edad que tienen. La niña más grande es una jovencita de dieciséis años llamada Bree.

—Oh —murmure. Entonces mis suposiciones están cada vez más cerca de ser ciertas.

—Pero no entiendo, ¿Qué es exactamente lo que quieres saber si eres amigo de esa joven?

—Quiero ayudarla a recordar su pasado.

Eso conmovió a la mujer y me dio unas palmaditas en una de mis manos.

—Eso es muy lindo, me gustaría ayudarte, pero estoy segura que ella no estuvo instalada aquí.

—Ella me hablo de un tipo que le ayudo —murmure sin rendirme—.Su nombre es Cayo.

—Oh —dijo y vi una chispa de reconocimiento en sus ojos, asintió con la cabeza mientras hablaba —Si, Cayo.

— ¿Qué me puede contar de él? ¿Trabaja aquí?

—Viene a ayudar voluntariamente diferentes días en la semana. No quiere trabajar fijo aunque se lo ofrecí varias veces, dice que no lo necesita y que le gusta ayudar…Las niñas son su especialidad, las jóvenes le siguen mucho, es un buen hombre.

Mentiroso, pensé con furia. Maldito mentiroso. Ya las pagara.

Asentí lentamente, como si procesara la información e intente dedicarle una sonrisa convincente.

—Ósea que es imposible contactar con él.

—No, cariño. Cayo está muy interesado en esta jovencita llamada Bree. Y a ella le gusta su compañía, día por medio viene a verla. Estoy segura que se pasara por aquí en un rato.

Otra chica de la que se quería aprovechar. Y esta pobre señora ni cuenta se da. Lamentable.

—Oh, fabuloso, ¿le molesta si me quedo y le espero?

—No, claro que no ¿Sabes cómo es?

—Hum no —me avergoncé.

—Es un hombre alto, pálido, de cabello rubio y ojos negros —me describió como pudo.

—Muchísimas gracias señora Cope.

—De nada, cariño.

Espere como dos horas. Estaba aburrido. Me volví al confort del Volvo con la seguridad que la señora Cope no me echaría a patadas si volvía. La verdad que la mujer era muy amable y tratable.

Me estaba por dormir justo cuando le vi, ya que coincidía con las descripciones que me dijo la señora. Alto, rubio. Antes de que pudiera entrar al edificio, me baje rápidamente del auto y lo embestí contra la pared del edificio, tomándolo totalmente desprevenido.

— ¡Que rayos te pasa! —grito furioso, tratando de zafarse.

—Antes de que te lleve tirando de los pelos a la policía, te recomendaría que te quedaras tranquilo y vayamos a hablar con calma en algún lado ahora —ordene con voz contenida. La amenaza flotaba en el aire.

Y él se dio cuenta, obviamente. Dejo el forcejeo al segundo y me miro con ojos fríos. Eran tan negros como el carbón. Estaba furioso y asustado.

—De acuerdo —accedió sabiendo que no tenía escapatoria.

Por miedo a que saliera corriendo le agarre del antebrazo mientras él caminaba hacia una plaza que estaba a dos cuadras del orfanato. Escogió sentarse en un banco.

— ¿Y bien? ¿Qué mierda quieres saber?

—Háblame de tu interesante trabajo.

Torno una sonrisa torcida, burlona.

— ¿Qué —quiso saber —esto forma parte de un plan de venganza? La chica que quieres vengar ya no es la misma seguramente —y se rio de forma cruel a sabiendas de que yo tenía una idea más o menos a lo que se dedicaba.

Lo tome por el cuello de la camisa, sin importarme que alguien en la plaza se asustara de la situación, lo otro me importaba un comino. Este estúpido se burla y no pienso tolerarlo. No después de todo lo que pasamos Bella, su familia, mi familia y yo.

—Tranquilo —murmuro, haciendo un gesto como si estuviese deteniendo el transito—, si continuas así no podre contarte nada.

Me tenía en sus manos y lo sabía. Pero tampoco dejare que se aproveche.

—Comienza —le obligue.


Hola, como están?

Gracias por los rr, favoritos y alertas (:

patymdn Si, le hubiese convenido hablar con los demás, pero me temo que este Edward es un poco orgulloso y tonto xD

marianella cullen Jajaja si

Esmeralda C Si fue dura, aunque ella lo cree hasta cierto punto.

maleja twihard En el próximo capitulo Cayo va a desembuchar algunas cosas más sobre lo que le hicieron a Bella gadhgkah

Nos leemos! Eso espero, reviews?