Disclaimer: Los personajes les pertenecen a Stephanie Meyer, la trama es mia (:


Cap. 11: La caja.

Si hace un rato pensaba en la posibilidad de estar enamorado de mi mejor amiga, que ella me besara logro para confirmarlo.

Aunque fue un beso corto, un piquito, significo mucho para mí. Bella se separó, me sonrió guiñándome un ojo y se fue a la cama, dejándome con el corazón acelerado, sintiendo cosas que no había sentido nunca, ni siquiera por Tanya, a quien creí querer más que a nadie.

Que equivocado estaba.

Estuve en una especie de trance, hasta que me di cuenta que estaba siendo patético, por lo que fui a mi habitación para hacer algo natural y fingir que el beso no me ha afectado, pero casi se me cae la mandíbula al piso cuando vi su blusa y su jean tirados, cuando la mire a ella estaba semi desnuda, con la ropa interior.

Me puse rojo, e intente que algo no me delatara…Bueno, soy hombre, no lo puedo negar. Observe para otro lado.

Bella se rió, escuché algo, y después me dijo:

— ¿Así estoy mejor? —no quería verla, con miedo a que este desnuda completamente, pero ella replico confirmándome: —Oh vamos, no estoy desnuda.

Tenía puesta una de mis remeras. Una negra que le quedaba grande pero la hacía ver bonita.

—Sí, mejor —murmure aliviado.

—No sabía que eras tan tímido —se burló mientras se acostaba —, supongo que tu duermes desnudo o en calzones ¿no?

—Si —confirme avergonzado —en ropa interior.

—Bueno, a mí no me molesta —repuso, guiñándome otra vez el ojo y poniéndome rojo…otra vez, también.

Ayer cuando se quedó, ella y yo nos acostamos con ropa…ayer, ayer y ayer. Parece tan distante en este momento.

—Buen intento —la felicite. Agarre algo de un cajón y fui hacia al baño para lavarme los dientes…estaba mojado, lo cual significa que Bella lo uso. Negué con la cabeza porque sabía que consecuencias consistía compartir un simple cepillo de dientes, pero lo ignoro solo por hoy. Me cambio allí, poniéndome unos pantalones que estaban tan gastados que me servían como pijama. Respire hondo y salí para ir a la cama.

Bella hizo una mueca, más que nada para evitar reírse al verme, y yo trate de ignorarla, mientras me acostaba a su lado y me tapaba.

—Buenas noches Marie —le dije, mirándola.

Su expresión cambio, me sonrió y asintió.

—Buenas noches.

El cansancio me hizo dormirme rápido.

Calor. Es con lo único que sueño, unas llamas que me rodean y amenazan con quemarme. Me despierto exaltado cuando me doy cuenta que lo que sentía que me quemaba era el sol en la cara y que sentía mucho calor porque Bella está abrazándome.

Me levanto intentando hacer el menor ruido posible, ya que ella está profundamente dormida. Me dirijo a la ventana para correr las cortinas y que el sol no la moleste. Su voz me paraliza.

—Edward —dice.

Me doy vuelta para prepararme para algo doloroso, porque cuando se cambie ella volverá a ser Marie y no Bella, y querrá irse.

Doy un respingo al notar que sigue dormida, claro, ella siempre habló en sueños, recuerdo cuando me contaba avergonzada que su madre se burlaba de ella por eso.

—Edward lo siento.

No tiene sentido que me esté pidiendo perdón, ni dormida ni despierta. Escucho atento:

—Tanya te traiciono —confiesa y se me hiela el corazón.

Esta soñando cosas del pasado, ¡Bella está soñando!

Me acerco y la zarandeo para despertarla. Ella murmura algo ininteligible y después me abre los ojos con esfuerzo.

—Hum, hola Edward, ¿Qué pasa?

— ¿Qué dijiste, que estabas soñando?

Ella me ignora y se sienta en la cama. Bosteza y estira sus huesos y después se queda con la mirada perdida. Sigue soñolienta.

—No sé de qué me hablas, no soñé nada ¿Qué hora es?

— ¡Vamos, debes recordar algo!

—Edward déjame en paz, no recuerdo nada. Iré a darme una ducha así me voy después, con permiso.

Se levanta de la cama, agarra su ropa y cuando se está encerrando en el baño me pregunta por una toalla. Le indico donde encontrarla mientras me rompo por dentro, producto de haberme ilusionado otra vez.

Voy a la cocina a preparar un desayuno. Me pongo a pensar que la he despertado estúpidamente y ahora tendré que hacer el intento de atrasar su partida.

Le preparo un café –con leche, a Bella siempre le gusto así– y hago unas tostadas con mermelada, justo cuando me siento en la silla ella aparece aseada y sonriente.

—Ponle azúcar —le indico cuando se acerca a la taza humeante luego de sentarse frente mío.

—Gracias.

A la mitad del desayuno tocan el timbre. Me levanto a ver quién es y es alguien del correo… ¡Ah! La caja de la que Alice menciono ayer por teléfono. Firmo y me la dejan en la entrada.

Bella asoma la cabeza, curiosa y mira la caja.

— ¿Qué es?

—Nada importante, algo que me he olvidado en la casa de mis padres y mi hermana tuvo la amabilidad de mandar. Vamos, terminemos de desayunar.

— ¡Uf, estoy llena! —Replica tocándose la barriga plana —, estaba rico.

—Me alegro.

—Díselo a tu cara —se burla — ¿Qué te pasa?

Me levanto y me pongo a lavar las tazas y las demás cosas para evitarla.

—Como si no lo supieras.

—Eh, en realidad aprecio todo lo que has hecho por mí. Muchas gracias —me dice poniéndose a mi lado y secando las cosas que voy lavando. Nos miramos y me sonríe dulcemente.

Para no hacer algo patético como llorar, aparto la mirada.

Como para fingir naturalidad voy a tomar la caja y la dejo enfrente del sillón que me siento. Sé que Bella está observándome, así que la miro de reojo, haciéndome el tonto:

— ¿Qué?

—Pues nada, adiós Edward.

Se me hace un nudo en la garganta.

—Adiós —susurro.

Para que no note mi dolor, abro la caja, pero creo que es peor.

Bella.

Siento como sus pies indican que se da vuelta para replicar, seguramente para decir que "ella no es Bella" pero se da cuenta que no la estoy mirando, y pregunta:

— ¿Edward?

Se acerca y vuelve a preguntar.

— ¿Qué ocurre?

La miro gimiendo, porque Alice me mando la caja donde tenía todos los recuerdos que tenia de mi mejor amiga. Había evitado traerla a propósito, porque se suponía que mi viaje a Seattle era para olvidarla…o para no pensar tanto en ella. Agarro una foto y "Marie" se asoma para verla conmigo.

—Edward… ¡soy yo! —dice cuando ve una foto vieja nuestra, abrazados y sonrientes.

La miro y no encuentro más que sorpresa, justo cuando estoy por decir algo, ella se desmaya.


Hola hola gente, lamento tardar en actualizar! Ya saben, esto de no tener internet en casa apesta jaja, y vengo prácticamente una vez al mes a un cyber y a veces se me complica en actualizar.

Gracias a la gente que aun deja reviews, favoritos y alertas.

Me encantaría contestar los reviews pero ando apurada asi actualizo todas mis historias.

Un besote enorme!