***Capítulo 2 "En Problemas"****
-Karen, por favor, es hora de irnos, llegaremos tarde si no te das prisa – Mi hermana siempre demoraba en salir, papá se negaba a comprarnos otro auto, decía que mientras estuviéramos en el mismo colegio podíamos ocupar el mismo, cuando teníamos algo diferente en nuestras agendas mamá le prestaba el suyo a Karen y papá enviaba un chofer de su empresa para el servicio de mamá.
-Dame dos minutos, esto es importante
-Te veré abajo – Me retiré de la puerta de su habitación
Tomó un envoltorio y corrió tras de mí – Es para Candy, es un regalito de bienvenida
-No recordaba que hoy conoceremos a la hermana de Margaret
- Ayer hablé con Margaret tiene sentimientos encontrados
-Debe ser difícil, no me imagino que de un día para otro tu vida cambie por completo, yo sigo esperando el día que papá me diga "Terry, tenemos algo importante que decirte… toma asiento por favor… tu madre y yo queremos que sepas que Karen… a Karen la encontramos en la basura" –Reí
Recibí un golpe en mi brazo como respuesta –Eres un enfadoso –Miró por la ventanilla del auto
-Es broma, sabes que eres mi hermana favorita
-Idiota, soy tu única hermana
-Eso no se sabe, ya vez a William con la jugada que le resultó a Margie –Dije burlón
-Terry, no debes hacer bromas con eso, nuestros padres te podrán escuchar
Reímos.
-¿Qué le has comprado?
-Algo que ya verás después, pero no te preocupes, como sé que tú no le compraste nada, la tarjeta dice "con Cariño de Terry y Karen Grandchester"
-Es lindo de tu parte pero me meterás en problemas con Susy
-¿Por qué tienes sentimientos por Susy?
-¿Por qué no te agrada?
-Me caía bien, pero a veces creo que ella piensa que tengo un amor enfermizo por ti, como que te veo como mujer y no como hermana, eso es más enfermo…
-No, todo lo contrario, cree que antes que ella y yo saliéramos tú y ella eran muy unidas y no sabe por qué te has alejado o le resistes
-Solo sé que no quiero que te haga daño, no quiero ser tu paño de lágrimas
La miré antes de aparcar –Insisto, eres la mejor hermana del mundo y eres mi hermana
-Hermanito – Dijo con cariño
Karen se convirtió en mi cómplice desde que éramos pequeños, mamá llegó a mencionar que tal parecía que tenía dos hijos varones y no una mujercita.
-Te veré más tarde
-Mira quienes vienen ahí – Dijo y tomó de mi mano – Este es un buen momento, Susy no está a la vista.
Caminamos en dirección de Margie; Karen iba muy sonriente –Tú debes ser Candy; queremos que te sientas "Bienvenida" –Estiró el estuche mientras yo saludaba a Margie para que no se creyera ignorada –Ábrelo, mi hermano y yo lo escogimos pensando en ti –Si fuera otro caso sabría perfectamente que Karen podría pasarse de graciosa, pero no en un caso como el de Candy – Él es Terry y yo soy Karen – Candy asintió con la cabeza y fue inexpresivamente fría tal como mamá describía a los ingleses cuando hablaba de la familia de papá
Sus ojos parpadearon un par de veces y como buena americana Karen metió su mano sacando una hermosa cadena con un dije con la letra "C" en un corazón –¿Te gustó?
Candy asintió.
Con una gran sonrisa, Karen lo puso en mis manos y me dio un empujoncito para acercarme a Candy, no tenía explicación el nerviosismo que sentí al estar tan cerca -¿Me permites? – Pregunté.
Se retiró el cabello, que por cierto lo llevaba suelto y lacio. Mis dedos estaban torpes batallando para engarzar el broche en el eslabón – Bienvenida, Candy – Acerté y me retiré diciendo que tenía que ir a clases
Metí mis manos en los bolsillos e hice prontamente mi camino.
Karen tenía razón, Candy era bonita, más que Margaret. Tal vez me sentí extrañamente atraído por ella pero era una prueba de mi fidelidad hacia Susana, así que debía tener cuidado con la recién llegada
-¿Qué te pareció la hermana de Margie? –Preguntó Mark después de contarle el detalle de mi hermana en relación a la bienvenida
-nada que ver con la foto que nos enseñó, bueno, no es expresiva, pero es bonita
-Ya sé, es bonita pero no tanto como Karen
-No intentes quedar bien conmigo, así que dilo
-Es increíblemente bonita, tiene un cuerpo atractivo y bien definido
-Sé que Susy querrá que le haga sentir amada delante de Candy, lo presiento
-Debemos actuar con normalidad y no como que andamos de cacería
-Tienes razón.
Mi mente estuvo ocupada en los deberes, en los conceptos nuevos, en el ensamble musical de esta tarde, entre otras cosas.
Después de varias clases nos reunimos en la cafetería solicitando nuestros respectivos alimentos. Margie encabezaba la fila de nuestros amigos seguida de su hermana. Observamos que ella solicitó la selección de Candy antes que la suya, le entregó su bandeja y Candy abandonó la fila quedando a la vista de muchos que al igual que nosotros admirábamos lo linda que estaba – Ven conmigo – Le indicó secamente Margie y Candy le siguió caminando detrás de ella.
Integré una silla más porque nuestra mesa constaba exactamente con nuestras sillas y ahora debíamos hacer un lugar extra.
-Ho-la, Can-dy- Dijo Neil fuerte y pausado
-No seas idiota, Neil, está muda, no sorda – Dijo Margie con fastidio
Candy levantó la mirada, nos miró a cada uno y la mayoría no pudo sostenerle la mirada, bastaron unos pocos segundos para que tomara su decisión. Se levantó, tomó su bandeja de alimentos, se dirigió hacia el contenedor de basura y arrojó todo sin probar alguno y con la misma abandonó la cafetería.
Me levanté instintivamente de mi lugar y caminé para darle alcance – Terry, no te atrevas a dar un paso más – Susy me llamó.
Viré hacia mi grupo de amigos y Margaret tenía el rostro enterrado en sus dos manos.
-Eres un imbécil, Neil – Le reprendió Mark
-Ella no es de este grupo, lo siento Margie, pero tu hermana no cabe entre nosotros
-Lo sé, y no se los reprocho
Era su primer día de clases y Margie había solicitado un horario igual al de ella para su hermana, debió ser difícil para ambas
No mencionamos nada durante el almuerzo, raro pero comimos casi en silencio
-Tomen sus lugares – Indicó el señor Hataway –Vocalizaremos primero
Hicimos tres filas, así como nos recomendó desde el inicio del curso, el orientador irrumpió la clase –Robert, venga conmigo por favor
-Anel hazte cargo del ejercicio de vocalización, vuelvo en seguida
Mientras nos entonábamos con la escala musical Robert salió seguido por nuestras miradas y regresó con Candy e indicó que tomáramos nuestros lugares – Bien, tenemos una compañera en esta clase, ella es Candy White – No mencionó que era hermana de Margie y Margie bajó la mirada cosa contraria con Candy – Tal vez esté únicamente por este día, les ruego que sean amables con ella… Ahora, el grupo de Mark, por favor, tomen sus instrumentos y demuestren sus progresiones
Como impulsados por un resorte nos pusimos sobre nuestros pies y tomamos nuestros lugares.
Neil no había llegado y Mark me indicó que le apoyara con la batería así que le cedí el sintetizador a Eliza pero antes de comenzar tomé un pandero y caminé hacia Candy –Toma, al señor Hataway no le agrada que estemos en su clase sin un instrumento – Creí conveniente no mencionar la parte "Instrumento o Voz", aunque debo reconocer que mi intención primaria era brindar un poco de diversión a los presentes procurando que Candy hiciera el ridículo.
Contestó moviendo la cabeza negativamente –Por favor –Le rogué – No me dejes en mal – Metí mi mano en mi bolsillo derecho de la camisa y saqué un papelito doblado, era la letra de la canción que el señor Hataway nos había asignado –Es la canción "Fiesta Pagana" tal vez la hayas escuchado – Solamente le hablaba a ella, los demás no tenían por qué saber lo que le estaba mencionando
Me miró y achicó sus ojos, ladeó un poco la cabeza y aceptó el instrumento. – No nos hace falta ningún integrante pero siempre hay espacio para uno más – Le sonreí y al mirar a mis amigos ellos hicieron lo mismo
Mark apretaba las cuerdas de la guitarra y las chicas tomaban su lugar, comenzamos a avanzar cuando detuvo nuestro andar, miré en su dirección y me extendió el instrumento. Neil ingresaba a paso veloz a tomar su lugar en la batería – Ven, no te preocupes, podrás intentarlo con algún otro instrumento - Habíamos sustituido la introducción melódica con una escala en el sintetizador- ¿Tocas el violín? - Habló moviendo sus manos y se dio cuenta que no le entendía, así que batió una mano indicando "más o menos" - Perfecto – Sonreí. Bueno faltaba saber qué tan avanzado era su nivel para esta canción pero al menos me estaba dando a entender que lo intentaría.
Le ayudé a subir a la plataforma, saqué el violín del estuche y lo deposité es sus manos.
Todos estábamos expectantes.
No había indicación del tiempo por parte de Neil, así que ella tomó la iniciativa.
Conocía la introducción a la perfección. Tiempo, tono y ritmo.
Conocía toda la canción.
Robert sonrió y todos aplaudieron cuando culminamos nuestro ensamble.
Antes de bajar y tomar nuestros lugares, Hataway nos dio algunas indicaciones y sugerencias –Bienvenida, Candy, sin dudar, este es su lugar
Candy era así, en tan sólo un día de conocerla, no tenía otra expresión más que sus ojos, unos hermosos ojos verdes esmeralda bordeados con enormes pestañas, excesivamente maquilladas que las hacían notar más grandes y abundantes, el delineado negro y la sombra rosa con café le matizaba haciendo su mirada suave y llena de ternura. Aunque llevaba los labios pintados de rojo no sonreía, no expresaba nada con sus labios, tenía un cuerpo definido, y la cadena con el dije que Karen le regaló permaneció, al menos por hoy, sobre su pecho desnudo debido al escote de su blusa de tirantes.
-Susy, cariño, no lo hice con otra intensión sino la de divertirnos por in momento, no quise ser amable con ella – intentaba que comprendiera mi proceder, aunque el resultado fue contrario a mi intensión
-No te creo – Susy amenazaba con llorar
-Te lo prometo, cariño.
-Sigo sin comprender… prefiero que Neil sea amable con ella, que Markus sea amable con ella, cualquiera menos tú
-Cariño, por favor... ¿Qué puedo hacer para que entiendas que no fue mi intensión ser amable?
Noté que miraba detrás de mí –Bésame y dime que me amas
-Te amo, Susy, lo sabes. Eres mi chica. No dudes que te amo, mi vida. –La besé tal como me lo pidió, apasionado y amoroso al mismo tiempo.
Al separarnos vi que Susy sonrió y un papelito flotó a la altura de mis ojos. Era Candy entregándome la hoja con la canción en la cual yo había hecho algunas anotaciones.
Miré a Susy comprendiendo el porqué de su petición – Gracias, no era necesario que me la devolvieras, puedes quedártela -Dije secamente
Volvió a doblarla, la metió en la bolsa trasera de su ajustado vaquero y se fue. –No tenías por qué hacerlo – le reclamé a Susy
Sí tenía y debía hacerlo; un día y siento que la odio… que no se atreva a poner sus ojos en ti porque no me importará arrancárselos
-Nos veremos más tarde
-Cariño, ¿Por qué te enojas?
Dejé sola a Susana.
Sé que no quería hacerle caso a Karen de tratar bien a Candy. No deseaba problemas con mi novia aunque disfrutaba muchos de nuestras peleas y la sensación del intento de la reconciliación.
No fuimos los mejores con Candy y ella procuraba no frecuentar los mismos lugares que nosotros; no se relacionaba con nadie, siempre sola metida en algún libro o en su móvil.
Tal vez no podía hablar con voz audible pero sí mensajeaba mucho.
La había observado en algunas ocasiones y le encantaba pasar tiempo bajo la sombra de un frondoso árbol. Los primeros días se sentaba recargando la espalda en el grueso tronco pero conforme pasó el tiempo noté que disfrutaba subiéndose a las ramas. Primero colgaba las manos e impulsaba su cuerpo hacia arriba. Centraba su vista en su móvil y leía o escribía, sin embargo nunca le vi sonreír.
Nosotros regresamos a lo cotidiano de nuestras reuniones, poco a poco Margaret volvió a ser la misma –No puedo olvidar su rostro – Moríamos de la risa ante el recuerdo de nuestra última travesura – "Avisaré a la central para que vengan por ustedes" – Repetía Margie imitando al anciano velador de la feria del condado
-Debemos hacer algo o moriré de aburrimiento
-Bien, qué se les ocurre
-Pronto será el baile de recaudación de fondos, llenemos la alberca con agua y alcohol, cuando sea el baile abriremos la duela deportiva y todos caerán… literal, se ahogarán de ebrios
-¿Cuánto alcohol necesitaremos?
-¿Cómo piensan introducir tantos litros de alcohol y en qué momento lo vaciaremos?
-Hay que hacer algo esta noche, recuerden el partido de Futbol, hay que embriagar a la mascota, nos divertiremos
-mejor embriaguémonos nosotros y salga lo que tenga que salir, lo espontáneo es lo mejor
-Perfecto. Entonces nos veremos a las 8:00 para el partido
Por nuestra edad, en ningún lugar nos venderían alcohol pero nuestros padres tenían lo suficiente en sus bares familiares, así que nada nos costó conseguir una botella por cada uno de nosotros. El alcohol era algo muy atractivo para muchos, así que nos metimos en tal problema porque el equipo de futbol se embriagó así como las animadoras, aunque ellos no nos mencionaron el castigo no fue suficiente con suspender el partido de esa noche, sino que les suspendieron de clases por una semana. –Grandchester – Miré al rector. Nos había citado uno por uno intentando conseguir la verdad de nuestros propios labios –Uno de los chicos mencionó que ustedes les proveyeron el alcohol
-¿Podría saber quién fue? –Pregunté cínicamente pero conservando la tranquilidad de mi supuesta inocencia –Si no presenta las pruebas le demandaré por difamación
-Señor Grandchester, le advierto que si desea graduar no se meta en más problemas, usted y sus amigos son el tipo de personas capaces de realizar este tipo de bromas.
-Me he portado bien, no estoy en problemas, se lo puedo asegurar
-No puedo estar seguro de eso. Le estaré vigilando de cerca… ahora, retírese de mi vista…– Me retiré victorioso de la rectoría.
Era idiota nuestro plan pero en el momento fue gracioso mirar cómo las porristas no podían mantenerse en equilibrio y caían una sobre otra. Así como los futbolistas corrían en todas direcciones… fue gracioso
-Es tu turno, amigo – Palmeé el hombro de Neil, -no ha podido conmigo, no lo arruines
-Lo prometo, no lo haré – Movió la cabeza de un lado a otro y sacudió el cuerpo como para eliminar la tensión – Ufff! Aquí voy
-¿Qué te dijo? – Preguntó preocupada Karen
-Que alguien mencionó que nosotros les habíamos dado el alcohol, le dije que demandaría por difamación, me dejó libre
-Bien, eres mi héroe Grandchester – Dijo Mark
Ahí estábamos sentados en la recepción como respuesta a la cita que el rector nos indicó, risueños, vendiéndonos nuestra propia inocencia
Sin importar cuánto lo negamos, el rector, aunque sin pruebas, no creyó en nuestra inocencia. Convocó a nuestros padres y cada quien recibimos el castigo injusto de esta falta
-Le prometí a mi novia que pasaría por ella
-Llámale y explícale que tu padre te ha castigado, que no tienes permiso de ir a ningún lado, por un mes
-Papá, debes estar de broma ¿verdad?
-No
-Debes comprender que ya no soy un pequeño al que puedas castigar
-Entonces no te comportes como tal – resolvió papá sin apartar su vista del libro que leía a través de sus gafas
-Terry tienen razón, papá, el rector no puede inculparnos de algo que no cometimos
-Karen, es un castigo por un mes o no irán de campamento en noviembre ni al viaje en primavera
-Mamá, no puedes estar hablando en serio
-Es muy serio, Karen. Así que háganos saber su decisión en este momento: Les cambiamos el castigo de un mes por sus dos viajes
Karen y yo intercambiamos miradas – No es justo lo que están haciendo, se arrepentirán cuando se den cuenta que nos castigaron sin razón… - Dije con tono de se arrepentirán de su injusticia cuando se den cuenta que somos inocentes
-Nos quedaremos en casa y no saldremos más que para ir al colegio
-Así será, hija… no lo duden
Nuestros padres se habían puesto de acuerdo en mantenernos encerrados durante un mes. Los Leagan, Marlow, Stevenson, White… todos estaban conspirados en contra nuestra – Lo sé, cariño… te veré mañana… sí te amo… -Mencionó Susy cuando le llamé explicándole la situación que enfrentábamos en casa.
Gracias por sus comentarios y gracias por leer
