***Cap. 3 "Regreso a la Normalidad"***
Me senté en el respaldo de la silla y coloqué mis pies en el asiento.
Susy comía un emparedado y Karen unas frituras deshidratadas apoyando la cabeza en mi muslo izquierdo.
-Estoy aburrida, me siento presa en una cárcel
-No es para tanto, en una semana nuestros padres nos dejarán salir
-Lo dudo, Eliza, debiste ver la cara de papá cuando nos dijo "están castigados"
-Karen, papá ni siquiera nos miró, su vista no se apartó del libro que sostenía en las manos
-Como sea, fue injusto
-No te preocupes, Karen, veré la forma para lograr que tu padre te levante el castigo
Miré a Mark - ¿Sí? ¿Cómo lograrás que mi padre le levante el castigo a Karen? Según yo, tus padres te han impuesto el mismo castigo
Margaret apoyó la frente sobre la mesa – Siento que me asfixio… y apenas ha pasado un día de castigo… ¡Muero!
-Hablando de muertos y castigados – Dijo Eliza - ¿Cómo vas con tu hermana?
-Ha sido un martirio, un mes y mis padres le buscan el parecer en todo. ¿Candy quieres esto o aquello? ¿Te gustaría? ¿Te sientes cómoda? ¿Quieres conocer tal lugar?
Todo es Candy… Candy por aquí, Candy por allá…
-Creo que intentan que se sienta cómoda – Mencionó Mark acariciando el cabello de mi hermana
-Imagínense mi infierno, un mes en la misma casa con ese monstro sabelotodo, agradezco al cielo que no hable sino sería peor mi condena
-No digas eso ni de broma, Margie – Comenté – No debe ser fácil para ella, ninguno de nosotros habla con señas, no tiene con quien charlar
-Cuando llegamos del colegio se encierra en su habitación, come lo mínimo aunque mamá le ofrezca todo. Le han comprado todo un guardarropa, cabe mencionar que debí convencerla de escoger la mayoría de la ropa, ella no quería nada más que lo poco que trajo de Londres y han acomodado en la mejor habitación de la casa para ella
-Creo que tu padre intenta compensar tanto tiempo de ausencia
-Tal vez, pero no se da cuenta que me lastima
-Debes ser comprensiva
-¿Y quién me comprende a mí?
-Margie tiene razón – Dijo Neil elevando sus manos - ¿Saben por qué los mudos no hablan con las manos hasta arriba?- Mencionó gracioso
Respondimos que "No" por dos razones, porque tal vez no sabíamos la respuesta pero lo más seguro es porque Candy se acercaba a su hermana y se detuvo al escuchar la pregunta de Neil – Porque estarían levantando la voz, son tan educados que no gritan – Rió al igual que las Susy, Eliza y Margie; Mark, Karen y yo permanecimos en silencio
-Eres un estúpido, Neil- Argumentó Karen
A Candy pareció no importarle, le extendió un papel a Margie y le señaló con un lápiz una pregunta, Margie lo tomó, Neil se puso serio provocando que a Mark y a mí se nos saliera la risa como un torrente, nuevamente Candy nos ignoró. Margie pasó su vista por todo el documento y miró a su hermana -¿Alumnos de intercambio? - Candy no expresó nada con el rostro – No te pienso ayudar, ¿Has pensado en el dolor que le causarás a nuestros… a papá? Él espera que me acompañes al campamento de noviembre, los gastos están cubiertos y al viaje en primavera recuerda que está haciendo hasta lo imposible por conseguirte lugar, y además estás en nuestra banda, ¿Sabes cuántos desearían pertenecer a nuestro grupo? ¡Estás loca! ¡Alumnos de intercambio! – Dijo socarrona
Candy levantó el hombro en respuesta fingiendo que no escuchó la penúltima frase de Margie.
-No puedo ayudarte en esto que me pides, ha pasado un mes desde que llegaste, mis padres han hecho todo para que te sientas cómoda- Margie sonaba preocupada –Les romperás el corazón y no quiero ser parte del dolor de papá
Fue la primera vez que miré a Candy expresarse, levantó sus cejas rogando con la mirada y suplicó, inaudiblemente, solamente movió los labios formando las palabras "por favor". Señaló la casilla en dónde se solicitaba el nombre de un familiar directo y sus datos personales para ponerse en contacto, tal parecía que Candy desconocía la dirección electrónica y número móvil de Margie
Margaret achicó la mirada al notar que Candy podía mover los labios y articular las palabras a la perfección para comunicarse–No, no insistas… no lo haré
Candy rodó la mirada, soltó el aire y humedeció sus labios pasando su lengua por ellos.
Los que estábamos de frente a ella así como Margaret vimos el pequeño destello brillante -¿Qué tienes en la lengua?
Negó con la cabeza y apretó los labios
-Te pondré los datos que quieras si me enseñas lo que escondes – Chantajeó Margie
Nuevamente negó con la cabeza e intentó recuperar su formulario de las manos de Margaret
-Te ayudaré a conseguir el permiso de papá. Date cuenta que tienes como fecha límite para entregar este formulario, el día de hoy… -Margie tenía cierto interés en descubrir lo que nos imaginábamos en la lengua de Candy
Candy se mordió el labio inferior, creo que fue por los nervios. Respiró profundo y miró a su hermana, escondió la punta de la lengua detrás de sus perfectos dientes inferiores, abrió los labios un poco más y nos dejó ver tres diamantes enfilados -¿Cómo diablos te pusiste eso?
Se encogió de hombros y señaló con el lápiz el campo a rellenar del formulario.
Margaret hizo un garabato con una sonrisa que conocíamos cada vez que se le ocurría algo -¿Qué más escondes, hermanita? – Miró a Candy y ésta levantó una ceja moviendo la cabeza negativamente. Margaret tiró de su mano tomando la hoja al momento que notó que Candy podría arrebatársela – Aún falta poner un dato… dime otro secreto y pondré la firma de papá
Candy sonrió al notar el chantaje de Margaret, tal vez podría ponerla en una posición poco favorable delante de su padre o usarlo en el momento más oportuno. Candy lo supo así que cedió ante ella proporcionándole esa información valiosa.
A caso ¿Comenzaban a actuar como verdaderas hermanas?
Recogió su cabello hacia su hombro derecho, ladeó su cabeza y dejó ver un tatuaje con un símbolo del infinito con una pequeña mariposa evitando que las líneas se cerraran por completo -¿Cómo rayos te aceptaron con los piercings y el tatuaje? Eso está prohibido en este colegio
Tomó la hoja de las manos de Margie cuando escribió el número telefónico y plasmó la firma de su padre.
-Candy – Le llamó evitando que siguiera su camino, todos centramos nuestra vista en la hermana que se retiraba de nuestra presencia –Papá ¿Sabe de eso? – Candy comprendió que "eso" significaba tatuaje y perforación
Negó con la cabeza. Margaret sonrió maliciosamente
Candy mostró la hoja y señaló la firma, levantó una ceja y esbozó una sonrisa.
Ambas tenían algo con qué chantajear a la otra.
-Vaya! La gatita comienza a sacar las uñas – Mencionó Neil
-¿Cómo diablos la aceptaron en este lugar en el que te revisan todo? –Dijo Karen con curiosidad
-Ni idea, pero sé cómo puedo usar eso en mi favor – Argumentó Margie
-¿Tú sabías de su tatuaje? – Mi hermana preguntó buscando mi mirada
-¿Por qué tendrías que saber de su tatuaje, Terry? –Preguntó Susy un tanto enfadada
-Eh! Karen está loca… -Levanté mis manos en señal de inocencia
-¿No le mencionaste a Susy? – Karen chasqueó la lengua – Recuerden que las relaciones se forjan en el amor y la confianza – ironizó
-Gracias, Karen… me has metido en una situación difícil con mi novia - intenté pasar un brazo por el hombro de Susy y ella se alejó de mí. – Nena, Karen está de broma no le hagas caso
-Es mejor que me cuentes todo… ahora! Terrence Grandchester
-Karen le compró un obsequio de bienvenida, es todo – Dije disgustado por dar explicaciones
-No es todo, Terry abrochó la cadenita en el cuello de Candy – Mencionó Margie – Se puso nervioso – Rió – Deseé tener una cámara para retratar su expresión – Siguió riendo y yo hice lo mismo asestando un pequeño golpe en la cabeza de mi hermana por ponerme en tal situación
-Podrá ser gracioso, pero no debemos permitir que Candy divida a nuestro grupo- Dijo Neil con seriedad
-¿Cómo puedes creer eso? – Espetó Mark - ¿No has mirado que Candy nos ignora? Es lógico que busque a su hermana pero no a nosotros. Únicamente participa en los ensayos y se limita al tiempo señalado
-Mi hermano tiene razón. Terry debes prometer que no dejarás a Susana por Candy
-Opino lo mismo que Mark, Candy no es como nosotros – Dije- Ella está atrapada en su mundo –Evitando lanzar una promesa sin meditarla primero
-Pero no debemos molestarla – Opinó Karen
-¿Por qué no? Casi nadie se ha salvado de nosotros ¿Por qué debía ser la excepción?
-Eli, ella es diferente, y por demás está mencionar que es hermana de Margie, es como si quisiéramos ponernos el pie para tropezar entre nosotros mismos.
-No, Karen, creo que no… Candy no ha tenido su bienvenida
-Creo que Eli tiene razón, debemos planear algo para que se sienta bienvenida en este país, en este colegio y en su familia
-Susy, no hay que generar problemas, princesa, un mes sin salir fue un castigo suficiente ¿Quieres más castigos?
-No dirá nada – Rieron – Así que no sabrán que fuimos nosotros
-¿Qué se les ocurre? –Preguntó ansiosa Margie
- ¿Podría esperar para después de nuestra participación? – Comenté – Ustedes saben que mi sueño es ser músico profesional y esto de la competencia me ha caído como del cielo, dudo que si hacemos algo en estos días mi padre me deje participar
-Cariño, no te preocupes por eso, nuestros padres no nos reprenden con actividades escolares… - Susy miró a Eliza – Sugiero que le bauticemos
-Sí, genial
-Candy practica natación – Dijo con desgano Margie – No será divertido lanzarla a la alberca si sabe lo que debe hacer
-No me refiero con lanzarla – Susy levantó sus cejas imaginándose la escena – Sino mojándola delante de todos
-¿Cuándo?
-Lo más pronto
-¿Delante de todo el colegio? ¿Cómo lo lograremos sin que sepan que fuimos nosotros?
-Ummm! Tienes razón, Terry ¿Qué sugieres?
Sugeriría que la dejáramos en tranquila, pero sé que mis amigos no me escucharán – Que sea en un lugar menos concurrido, total la diversión es para nosotros ¿No?
-El viernes, ¿Les parece? –Dijo Mark contagiado de la emoción de cometer fechorías
-¿Este viernes?
-Ajá. Tenemos ensamble de música, recuerden que el señor Hataway trabajará únicamente con nosotros hasta lograr el acoplamiento total de la melodía…
-Bien! Ya está…
-¿Cómo y dónde?
- En el taller de artes hay suficiente pintura, siempre hay pintura, ya veremos cómo hacemos que Candy termine bañada con la pintura
-Pero que parezca que fue accidental
-Eso es lógico, Margie
-Pero debemos asegurarnos que parezca un accidente – Mencioné, tal vez haciéndoles meditar podrían desistir de la loca idea
-Tú te encargarás que así parezca, Grandchester
-Creo que Neil es más creativo- Dije para zafarme
-Bien! Déjenlo en mis manos
Tramamos todo. No podíamos tener el lujo de cometer errores que nos inculparan.
Teníamos imán con los problemas y parecía no ser relevante en nuestra existencia. ¿Qué más daba un castigo extra?
-Yo traeré un cambio de ropa extra, recuerden que es mi hermana y debo estar en su auxilio
-Genial! Pero encárgate que sea ropa tuya, que parezca como que casualmente pensabas usarla
-Siempre traigo ropa extra en el auto, más cuando voy al club
-Entonces, este viernes.
Reímos y nos dirigimos a nuestras respectivas aulas.
