***Cap. 5, CONFUNDIDO***
No permitió que le llevara a su casa.
Así que solicité un taxi para ella y pagué el importe.
Al siguiente día Mark y Karen nos ayudaron con la escenografía, pero fue el único día que se quedaron con nosotros.
Los demás ni siquiera hicieron el esfuerzo y yo agradecí cada tarde con Candy, a solas.
Era divertido verla sonreír.
Estar con ella me hacía sentir diferente, todo dejaba de existir a nuestro derredor.
Quería que fuera así eternamente, pero nada dura para siempre.
-Dame un segundo, te ayudaré con eso –Aunque Candy mostraba ser independiente para hacer las cosas a mí me agradaba la forma en la que cedía ante mí permitiéndome acercarme –Tú levantas esa parte y yo empujaré… ¿lista?
Asintió
-1-2-3
Recorrimos parte del entarimado que nos estorbaba
¿Cuál fue el momento en el que comencé a confundirme? El momento que tuve con ella más cercano y que me colocó, instantáneamente, lejos de mi novia.
Sostenía en mis manos una pieza de unicel con purpurina y caminé sin prestar atención- Candy, mira -giró sobre sus talones sin imaginarse lo cerca que estábamos… la figura recién decorada quedó prensada entre su cuerpo y el mío.
Ella pasó sus brazos alrededor de mi cuerpo y recargó su cabeza en mi pecho.
Cerré los ojos y la abracé.
¿Es pronto para decirle que comenzaba a enamorarme de ella? O ¿Esto que sentí es el resultado de pasar tiempo con ella?
Deshizo el abrazo pero sin apartarse así que me quedé esperando su reacción.
Ladeó un poco su cabeza de manera que su oído podía escuchar el latir de mi corazón, tomó mi mano y la guió a su pecho para que yo sintiera su palpitar ¿A caso quería que supiera lo que ella sentía?
Esto fue muy confuso.
Soltó su agarre y se apartó de mí… No tuve nada que decir y fingir que esto no había pasado fue más difícil que fingir que la broma fue algo accidental…
-Llamó Susy, hijo, prometí que llamarías en cuanto regresaras del colegio –comentó mamá cuando ingresé a la cocina, aunque contábamos con servicio para todo, mamá amaba pasar tiempo preparándonos alimentos para consentirnos.
-Estoy muerto, seguro querrá que vayamos a algún lugar
-Es probable
-Le llamaré más tarde, ahora quiero darme una ducha y descansar un rato
-Has pasado muchas tardes con Candy haciendo la escenografía… ¿los demás chicos les han apoyado?
-Un poco, pero agradezco que nos dejen solos, pasar tiempo con ella es divertido, nos estamos conociendo mejor. Cuando están los demás ella permanece centrada en sus deberes y los chicos se sientes un poco incómodos, especialmente Susy.
-Debe ser difícil – Mamá extendió una rebanada de pastel y un vaso de leche –Entonces… ¿Saldrás con Susy esta noche?
-No, estoy agotado y ella está un tanto enfadada conmigo, no quiere que ayude a Candy con esto, dice que de cualquier forma es mejor pagar a un profesional para que elabore nuestra parte de la escenografía, el señor Hataway se opuso argumentando que es parte de nuestras evaluaciones.
Partí un pedazo de la rebanada con el tenedor e iba a introducirla en mi boca cuando Karen la tomó con sus dedos y se la comió – Muero de flojera – se desplomó en la silla junto a mí y recargó su cabeza en mi hombro mientras metía nuevamente su mano en mi plato.
-Debiste quedarte y ayudarnos
-Nop, después lo agradecerás
-¿Por qué debería agradecerte que nos dejen con todo el trabajo?
-Ahora no lo entiendes pero después lo harás
-¿Qué debe entender tu hermano, Karen?
-Nada mamá, es un decir –Miró a mamá, sonrió -¿Me das pastel? –Pidió con voz de niña chiquita
Sonreímos – Mamá, necesito un par de jeans, unos para el concierto y otros más para el viaje
-Aún faltan algunos días, veremos cuándo podemos ir
-Faltan tres días, mamita – Dijo Karen apoyándome ya que ella también quería ropa nueva –Y es mejor ir de compras con los amigos que con papá y contigo… no lo tomes a mal pero sus consejos no nos ayudan
-Duele verlos crecer –Mamá hizo un puchero y reímos
-Karen tiene razón, es mejor que nos des el dinero
-Creo que lo mejor sería que papá nos autorice una tarjeta bancaria
-Pero tendrá límite de crédito – Dijo papá integrándose al momento familiar -¿Por qué estás lleno de brillitos? –Me preguntó
-Por la escenografía para el concierto. ¿Vendrás?
-Sí, ¿Cuándo es?
-El próximo sábado, faltan tres días
-Ahí estaré en primera fila
Al siguiente día papá nos extendió unos plásticos antes de hacer nuestro camino al colegio –Te quiero mucho, papá – Karen se colgó en su cuello y besó la mejilla de papá
-Gracias papá, prometo sobregirarla hoy mismo –Sonreí guiñándole un ojo
-Úsenla bien
Sabíamos que papá estaba solicitándonos ser sabios con las tarjetas bancarias pero nosotros quisimos dejarle en claro que nunca iba a ser suficiente lo que nos daban –Oh! Sí, no lo dudes, las usaremos muy bien –Respondí socarrón
Teníamos qué presumir delante de nuestros amigos ya que a ellos les seguían dando mesadas y sus padres facturando, a través de portales de la web, sus gastos.
-¿Cuánto límite tienes?
-Es dorada, así que es lo suficiente
-Tu viejo sí te comprende
-Lo sé, mi padre es el mejor –Dije guardando el plástico dorado en mi billetera
-Es bueno saber que al menos dos de nosotros tienen un padre cool – Mencionó Susana sin mirarme, estaba más que enojada conmigo por no devolverle la llamada el día anterior.
Algo comenzaba a interponerse entre ella y yo.
Karen decía que no era algo sino alguien.
Pero eso era imposible…No me sentía igual cuando Candy estaba lejos de mí, todo regresaba a la normalidad cuando me rodeaba de mis amigos. Aunque sí pasábamos tiempo juntos casi cada tarde, no mencionábamos nada acerca de algún sentimiento que pudiera estar gestándose entre nosotros.
-¿Por qué lo mencionas? –Cuestionó Mark – Mis padres también son cool con mi hermano y conmigo – Thomas, el hermano mayor de Mark cursaba, igual que nosotros, el mismo grado debido a un accidente un par de años atrás que dejó como resultado que él abandonara sus estudios haciendo que Mark le diera alcance.
-En este grupo, hay quienes se están manteniendo al margen de lo que antes éramos – Respondió intentando hacerme sentir mal. Yo no necesitaba responder en mi favor, para ello contaba con mi hermana que disfrutaba hacer sentir mal a Susana cada vez que tenía oportunidad. -Margie nos ha contado que su padre le ha comprado a Candy un tiket de viaje en primera clase compensando que no obtuvo lugar para que viajara junto con nosotros en primavera… ¡Un tiket de primera clase! ¡Destino y fecha a escoger!
-La vida de Candy dejó de ser interesante para nosotros, Susy, hay muchos temas de los que podemos platicar… eso dejó de ser novedad…-Dijo mi hermana
-Es verdad – Mencionó Eliza- Hay que darle la vuelta a la página y seguir con nuestras vidas
-Exacto, ¿no queríamos permanecer unidos? Bueno no demos paso a lo que nos pueda generar conflictos - Guiñé un ojo a mi novia regalándole una sonrisa
Miró en otra dirección –Hermosa – Le dije delante de todos y abandonando mi lugar –Vamos! Sonríeme – Rogué
-No- Dijo seria, poniéndose difícil
-Anda, princesa. Perdóname por no regresarte la llamada ayer… para compensarlo te invito a salir hoy
Entornó mi rostro con sus manos y plantó un beso en mis labios –Eres un tonto – Dijo con cariño
Caminé con ella de la mano hasta llevarla a su siguiente clase –Te amo! – Le besé
-Terry – Me miró con ternura – Es una de esas pocas veces que me dices que me amas sin que te lo pida
-Es porque así lo siento – En verdad ¿Sentía amor por Susana? Dios! Estaba confundido. Ella siempre me atrajo pero más cuando la miraba divertida por las cosas estúpidas que lográbamos realizar
-También te amo – Mencionó sin lograr hacerme sentir lo que Candy produjo en mí
Un beso más y pronto estaba corriendo en dirección a mi salón de clases intentando llegar antes del pase de lista
Al dar la vuelta del pasillo estrellé mi cuerpo con alguien que venía a prisa en dirección contraria a mí.
Le sostuve entre mis brazos por unos cuantos segundos hasta que nuestros cuerpos se equilibraban de nuevo. –Lo siento –dije en un susurro, manteniéndola así con un fuerte abrazo
Era tarde y no valía la pena ingresar a clases, de cualquier manera ya contaba con una inasistencia
Bajé mi rostro para que nuestras miradas se encontraran.
Era una segunda y agradable muestra de afecto por parte de la suerte, no sé si en algún otro momento se repetiría el tener a Candy así, tan cerca de mí, frente a frente.
La sensación de mirarme en sus pupilas se plasmó en mi interior y la imagen en mi memoria.
Parpadeamos lento, mis manos sujetaban su espalda equilibrando su ser o el mío… no importa el de quien, sino que estábamos ahí, sin tiempo, sin planearlo, sin obligar al destino.
No pensé, únicamente actué.
Bajé un poco más el rostro hasta que nuestros labios hicieron contacto.
Fue un casto beso, creo que un niño de prescolar sería más precoz que yo, pero yo preferí la pureza de lo que sentí.
Ella me correspondió acariciando mi mejilla y sonriendo.
Tomó la iniciativa de separarse de mí, tomó sus cosas que se regaron por el suelo debido al golpe y se alejó.
La miré hasta perderla de mi campo visual. Me escabullí al servicio de hombres para no ser molestado. A mis diecisiete años era como cualquier adolescente, un manojo de hormonas activas presionando fuertemente a mis neuronas.
Tenía la extraña sensación de desear más de ella.
Por un momento odié la ropa que ambos llevábamos puesta y la forma casta en que la besé.
Tal vez debí besarla hasta sentir esos tres diamantes especiales con la punta de mi lengua.
Me imaginaba a Candy completamente desnuda frente a mí, igualmente desnudo.
Tocando su piel tersa y descubriendo sus tatuajes… haciéndola mía.
Estaba completamente seguro que tenerla no se asemejaba a la sensación exploratoria de mi cuerpo en la soledad de mis deseos.
Mojé mi cara bajo el flujo del agua fría al culminar pensando en ella, en nosotros.
No pude concentrarme más.
Las demás clases pasaron sin dejar algo nuevo en mi cerebro.
-¿Qué pasa Terry?
-Nada, estoy un poco cansado –Mentí
-¿Te quedarás esta tarde para ayudar a Candy?
-No, saldré con mi novia. Falta poco creo que sería bueno que se encargaran de ello
-Entonces me haré cargo de llevar a Karen a casa, nos vemos luego.
Me despedí como acostumbrábamos, golpeando el dorso de nuestras manos, cerrando el puño y ahora le agregamos el contacto de nuestro dedo índice…
Llegué a ducharme porque no podía ceder nuevamente al deseo frenético de hacerle el amor a Candy, en mi mente, por esa razón no quise pasar tiempo a solas con ella. No quería lastimar sus sentimientos por un momento de confusión de mi parte
Con el cuerpo un poco más frío me recosté en la cama ocupando mi tiempo en revisar algunas cosas en la web.
Había un mensaje de papá en mi buzón y mi atención se centró en mirar la información que papá envió. "Solicitud a la Facultad Británica" Me levanté y prendí el computador para saber un poco más del colegio en el que estudió papá.
Hablaba de la amplia gama de resultados al estudiar en esa institución
Había una galería de fotos, un tanto diferente a la de otras páginas virtuales de universidades en las que había sondeado un poco la posibilidad de estudiar.
"Egresados con Mención Honorífica: Cum Laude, Magna Cum Laude" … miré algunas personas con los mejores promedios y me detuve a fisgonear con el apartado "Nuestros mejores Aspirantes" Creí que eso era un segmento para engreídos, una pequeña muestra de la arrogancia Inglesa.
Miré hasta detenerme en el nombre de Candice White Andry… Tenía un promedio de excelencia, la fotografía era la misma que tenía Margie en su móvil y debajo de la imagen de Candy había algunos links para acceder a sus redes sociales.
Mi curiosidad era tan grande que no dudé en mirar.
No había gran cosa interesante… salvo por el nombre de Annie Brighter en el mismo portal cibernético, "mi mejor amiga" como la describió Candy. A diferencia de Candy Annie tenía muchísimas fotos.
En la gran mayoría estaba con Candy y otros chicos.
Había una foto en una puesta de sol, Candy abrazaba con las piernas la cintura del chico y él sostenía su espalda, sus frentes estaban juntas y el cabello de ella estaba sujeto en un alto moño. Se le miraba feliz… en ese traje de playa de dos piezas que dejaba ver su cuerpo perfecto.
Otras más estaban bailando como disfrutando de alguna fiesta.
La ropa de Candy era diminuta como si viviera en un lugar cálido
Los ojos, sus bellos ojos, maquillados con color negro, su cabello siempre recogido, las uñas pintadas de negro y los labios rojos. Las manos llenas de aros dorados, plateados y algunos más de hilo y piel; zapatos deportivos con largos y bellos vestidos de noche; o jeans con zapatos de fino tacón; su moda es un poco extraña, y muy similar a la de Annie quien tenía el cabello negro azulado, corto con un flequillo que daba forma a sus cejas y un poco más abajo de sus orejas.
En casi todas las fotos estaba con Candy, siempre risueñas.
El aspecto de Candy no tenía mucho que ver con su actual forma de vestir.
Seguí mirando intentando saciar la curiosidad por saber más y más de ella.
Pero me di cuenta que es una persona polifacética; así como daba la impresión Dark¸ en otras fotos se veía intelectual, con un par de gafas ocultando sus ojos…
Sonreí en algunas fotos etiquetadas, unas me gustaban más que otras pero mi favorita era una en la que Candy estaba disfrazada de un tierno ángel, tal vez fue en alguna fiesta de Hallowen ya que Annie estaba vestida de diablilla, Candy tenía un top hasta las costillas, descubrí un nuevo piercing en su ombligo; una piedra esmeralda que sostenía una fina cadena dorada alrededor de su cintura. Una falda blanca hasta medio muslo de la se podía notar la pequeña franja de piel que quedaba descubierta entre las botas blancas más arriba de las rodillas, brazos descubiertos y un par de alas… con colmillos y trinche; Annie tenía la aureola del ángel sobre la cabeza y una expresión angelical… sin duda eran muy creativas…
También me di cuenta que Annie siempre guiaba a Candy a responder a sus retos lanzados públicamente y luego ponía la leyenda "Desafío cumplido" sobre la foto que daba evidencia que Candy cedía fácilmente a los caprichos de Annie; Candy no se quedaba atrás… aunque no publicaba mucho en su portal.
Siguiendo un poco las publicaciones de Annie me di cuenta que el chico que sostenía a Candy en aquella foto sensual es el novio de Annie… Archie Cornwell
-¿Por qué Candy tuvo qué llegar en este tiempo a nuestras vidas?
-¿Con quién hablas?
-Jesús! Karen… ¿No te han dicho que debes llamar a la puerta antes de entrar?
-Sí, como no respondiste, ingresé para saber si te encuentras bien
-Sí lo estoy - Respondí con fastidio… perdón… estaba mirando la solicitud que papá envió para la universidad
-¿También la recibiste?
-Sí, ya sabes de su ilusión para ingresar en ese lugar especial para él
-Yo no me quiero ir a otro país… las cosas con Mark están avanzando y…
-Lo sé, lo mismo me pasa, pienso en Susy y en mí… ¿tienes tiempo para que te enseñe lo que descubrí?
-A ver – Pulsé hasta el inicio del portal y seleccioné la opción "Nuestros mejores Aspirantes" -Juzga por ti misma
Karen acercó otra silla para mirar mejor -¿Es Candy? – Nos miramos
Abrió una página web alterna a la que estábamos curioseando e ingresó el nombre de Candice White Andry y pulsó la opción del buscador en "imágenes". Apareció parte de su historia de la niñez pero sin más que decir que lo que sabíamos y un extra "No se sabe quién pudo haber asesinado a la joven pareja, dejando huérfana a la pequeña Candice White Andry" La explicación que a petición de la madre el apellido del verdadero padre de Candy permanecería junto al nombre de su hija hasta que ella tuviera la edad de decidir si quería o no cambiarlo.
-Mira esto – Señalé con mi dedo índice y pulsé para seleccionar la imagen que llamó nuestra atención. Era la publicidad de un concierto musical en uno de los mejores teatros. Anthonie Brower, un reconocido, por su juventud, talento y versatilidad, pianista abría fechas con un total de palcos llenos a la brevedad, compartiría el escenario con "una diosa" violinista… ambos con acompañamiento de orquesta –La fecha es del año pasado… Candy es una profesional – Dije con sorpresa
-¡Vaya! Creo que Candy no necesita nada de los White… ¿Por qué estará aquí con ellos?
-Ella es un misterio… Annie no tiene nada de esto en su perfil social, nada que hable de Candy como músico…
-¿Quién es Annie?-Me miró con extrañeza
-La mejor amiga de Candy
-y ¿Tú cómo lo sabes?- Preguntó volviéndome a la realidad
-Debo apurarme, mi novia espera para ir al cine
Muchas gracias por leer, gracias por sus comentarios y gracias por seguirme.
Bonito día y feliz día de la madre (aquí en Méx. lo celebramos el 10 de mayo)
