Cap. 7 ***Noche de celebración***

Hataway tomó la hoja en sus manos y luego pasó de mano en mano por cada uno de mis amigos, tal y como al principio al saber de ella, como cuando Margie nos dio la noticia

-Retírense y vayan a prepararse

Candy fue la primera en abandonar la oficina pasando por en medio de nosotros.

Con la cara en alto y la mirada limpia.

Salimos entre murmullos y ayudamos a dejar todo listo para el día de mañana

Hataway alcanzó a Candy solicitándole permanecer un momento, él había asumido la responsabilidad de evaluar a Candy y no podía poner un resultado desfavorable.

Nos costó un poco regresar a lo inicial, con Candy había partes en la canción que se escuchaban más que bien… ¡Es lógico! Ahora sé por qué.

La miré desde mi lugar.

Hataway hizo un par de llamadas con ella a un lado. Dio algunas indicaciones acerca del juego de luces y pidió que iniciáramos de nuevo.

Con ella frente a mi vista no podía concentrarme.

La vi pararse de frente a Hataway y asentir a todo lo que él le decía, cubrió sus ojos con las palmas de las manos y negó.

Hataway retiró sus manos, obligó a mirarlo y ella sonrió negando nuevamente con la cabeza.

Después de un rato ella acomodó sus manos libres del móvil y pulsó en la pantalla.

Se centró en ello mientras nosotros ensayábamos como parte del ensamble general.

Zafó el alámbrico de sus manos libres, le extendió su móvil a Hataway quien se alejó para charlar con la persona al otro lado de la línea.

Regresó y entregó el móvil en las manos de Candy y ella abandonó el lugar.

Todos mis amigos se retiraron después de las indicaciones finales –Mark, ¿podrías llevar a Karen a casa?

-Claro que sí ¿Todo bien?

-Solo necesito tiempo para despejar mis pensamientos

Palmeó mi hombro –Me encargaré también de Susy

-Creo que vino en su auto… de cualquier forma, gracias.

Miré las siluetas de la escenografía, destacando entre las demás piezas de la decoración y las imágenes de Candy agolpaban mis recuerdos. Su sonrisa, su forma de hablar conmigo, su confianza, aquél abrazo… la guerra de pintura entre ella y yo, la broma pesada en su contra, su cabeza ladeada cuando no comprendía algo, su tatuaje, su piercing, aquí comencé a sentirme atraído por ella, me sentí confundido, creí amarla, llegué a desearla y ahora la había apartado de mí… ¡Soy un maldito jodido!

Metí las manos en mis bolsillos… pensativo hasta llegar a mi auto.

¿Qué pasa hijo? Has estado muy callado y casi no has probado alimento

-No es nada, mamá… quizá los nervios por mañana

-Lo harán bien

Karen mi miró. –Nunca me imaginé que fueras capaz de hacer algo así – Dijo con decepción y enojo

-Cállate, Karen

-¿Qué pasa, Terry? ¿Por qué le hablas así a tu hermana?

-Lo siento, papá… tuve un mal día

-Terry le pidió al señor Hataway que sacara a Candy de nuestra banda

-Maldita sea! Karen, ella es profesional y nosotros tal vez amateurs ¿Comprendes? Ella nos ponía en una gran ventaja que pudo resultar en una descalificación.

-Esa niña lo ha pasado muy mal ¡Eh! Debemos invitarla un día aquí

-Papá, no…

-¿Por qué no Terry? Así como tú, Karen y tus amigos son muy unidos, así éramos Will, Gray, George, Luisa y yo… Fue en nuestro viaje de graduación que Will y yo nos enamoramos de estas bellezas americanas y nos establecimos en este país gracias a la ayuda de nuestros padres. Will se las ha visto muy difícil con Candy, agradece el apoyo incondicional de Rose, pero no logra la aceptación total de que tiene una hija fuera de su matrimonio. Margie no ayuda en mucho y Candy tampoco pone de su parte en integrarse. Gray, la madre de Candy, era muy alegre, jovial, segura de sí misma, en pocas palabras era inmensamente feliz, con muchos planes, proyectos, era la mejor de la clase… a pesar de tener una madre como Elroy quien era dura y sólo de verla daba miedo – Reímos al ver a papá fingir un escalofrío – Su padre era la mejor persona, sociable, visionario... aprendí muchas cosas de él… Gray sufrió mucho cuando Will rompió su compromiso con ella para casarse con Rose, era de esperarse. Recuerdo que regresamos con el corazón cargado de emociones y decisiones… bueno tu madre y yo nos casamos en cuanto culminamos los estudios universitarios, a diferencia de Rose y Will, él estudió el hasta el doctorado casándose dos años después, aún era novio de Gray Andry, rompió su compromiso dos meses antes de casarse con Rose, Gray le pidió a Will una sola noche como despedida y le prometió nunca saber más de ella, y lo cumplió. Mi amigo sufrió cuando le notificaron la muerte de Gray, se sorprendió al saber que tenía una pequeña hija casi de la misma edad de su adorada Margaret, se realizaron los estudios de paternidad y resultaron positivos. Elroy aceptó una custodia que Will no estuvo dispuesto a pelear y que el destino le insiste en otorgar. Gray se quedó con la finísima reliquia de la familia White, esa que estaba destinada para la siguiente señora White, son tres diamantes carísimos–Karen y yo intercambiamos miradas, era el piercing que Candy tenía en la lengua. Era especial porque era de su madre y de su padre… de un compromiso que nunca llegó a legitimarse pero que sí llegó a consumarse

-¿Por qué me dices eso, papá?

-Porque esperaba más de ustedes dos en relación con Candy

-No es tan fácil, Margaret es nuestra amiga y tienes razón al mencionar que las cosas con Candy y ella no son las mejores

-Lamento que Candy no haya caído en gracia con ustedes –Sonó decepcionado

-Candy estudiará en la universidad a la que deseas que vaya- dije sin pensar en mis palabras

-Terry, no tienes que ir si no quieres, lo único que tu madre y yo deseamos para ustedes es la oportunidad de conocer un poco más de mi historia, de nuestra familia al otro lado del continente, sé respetar las decisiones, hijo… pero quiero que sí ingresen a la universidad ya sea aquí, en otro estado, en otro país… en donde ustedes quieran, solamente quiero sentirme orgullosos de ustedes.

-Creí que estabas orgulloso de nosotros

-Lo estamos, hijo. Lo que tu padre quiere decirles es que deseamos que puedan realizar los sueños que tengan, que busquen alcanzar a realizar sus metas…

Sin terminar mis alimentos me excusé para ir a mi habitación. Cerré mis ojos y la vi en el interior de mis párpados.

Risueña, platicando conmigo.

-¡Fue lo mejor! – Me repetí incontable veces para convencerme de mi estupidez… podría ser lo mejor pero no fue la mejor manera

Dormí pensando en ella.

A la mañana siguiente amanecí de mejor humor, con la adrenalina de la emoción por el concurso, no se trataba únicamente de tocar y cantar, sino de estar dentro de los cinco mejores para calificar en la siguiente etapa

Inspirado, tomé una guitarra y comencé a escribir una canción.

"…Porque el amor es el lenguaje universal de los sentimientos" expresaba la parte coral

Expresaba las veces en las que las palabras sobran para decir que amamos, de los momentos mágicos que expresan el amor, de las situaciones únicas en las que el amor nos une… de las veces en las que darías lo que fuera necesario para escuchar "te amo"

.."Si tan sólo me dijeras te amo, sin que yo te lo pida

y aunque no lo hicieras, todos tus hechos lo confirmarían,

porque el amor es el lenguaje universal de los sentimientos"…

"de mis sentimientos"

Arpegié la guitarra al concluir

Karen estaba de pie recargando su peso en el marco de la puerta.

Aplaudió ovacionando mi pasión al cantar.

Ingresó y cerró la puerta –Búscala, Terry, sé que le amas

-No, no puedo… al menos hoy no… este día se lo había prometido en su totalidad a Susy, antes de conocer a Candy… planeamos salir juntos, llegar juntos al concierto, ir a celebrar juntos.

-No cometas el mismo error que William con la madre de Candy…

-Basta con ese tema

-Vas a sufrir, hermanito, si no aceptas tus sentimientos

-Tú estás bien que yo esté bien con Susy ¿No? – Emocionalmente me sentía fatal, abracé a mi hermana y lloré, ella estuvo ahí conmigo en silencio, consolándome… ¿Quién sino Karen para ser mi paño de lágrimas?

Candy dolía.

A todos a nuestro derredor nos dolía su presencia. Su presencia impuesta por el destino.

Pasé por Susana tal y como había sido nuestra promesa –Bebé! Lo recordaste – Se arrojó en mis brazos

-Nunca olvidaría una promesa – La abracé y sonreí –Ve por tus cosas porque no regresaremos sino hasta después del concierto

-De celebrar que pasamos a la siguiente etapa… Muero por ir al restaurant Griego "Hades", ¿crees que sea muy difícil?

-Cierto quedamos de ir a celebrar… ir al "Hades" requiere reservación, princesa…

Esa tarde fue de mi novia y mía, sin la presencia fantasmal de Candice White Andry.

-Cierra los ojos

-¿Sorpresa?

-Sí – Amé su expresión cuando los abrió y miró el fino estuche en la palma de su mano

-Terry, ¿Estás seguro?

-No es lo que estás pensando, aún nos falta la universidad

Sonreímos.

Abrió la cajita y se colocó los zarcillos –No me la quitaré nunca, es como nuestro primer sello de compromiso...

Me puse los vaqueros, la camisa doblando las mangas hasta más o menos la mitad del brazo, sin fajar y coloqué la corbata con el nudo suelto.

Los reflectores sobre nosotros y apagados en el público.

Sabía que mis padres estaban ahí, en medio de la multitud.

Estábamos nerviosos pero sonrientes…

En el escenario estábamos los que debíamos estar, los amigos inseparables, cómplices, hermanos… los que siempre hemos sido y los que siempre hemos estado juntos…

Cerré mis ojos dejándome guiar por la música, por mis sentimientos, le extrañaba aunque lo negara, ella estaba ahí… todo era ella… estaba metida bajo mi piel, adentrándose lentamente, desollando mis sentimientos, introduciéndose en mi torrente sanguíneo que invadía mi ser en cada palpitar, tan dulce como su nombre, tan doloroso como su pasado, tan ansiado como mi deseo por ella.

Fuimos el tercer grupo en pasar a la siguiente categoría.

Hicimos lo mejor: entregarnos en alma y pasión por nuestro sueño.

Estábamos radiantes con el resultado.

Nuestras familias se acercaron para felicitarnos… esperaba mirarla, verle una vez más…

-Felicidades! –Will nos envolvió en un abrazo

-Papá ¿ y Candy? ¿No pudo venir?

-Margie, Candy anda por ahí como parte del Staff –Nuestros ojos le buscaban por todos lados hasta que ella caminó hacia nosotros y con una sonrisa nos felicitó…

Su actitud era madura en relación a mí comportamiento contra ella.

Abrazó a Margie y le entregó un sobre- son reservaciones para festejar en el mejor restaurant de esta ciudad Era complicado conseguir reservaciones en el prestigiado restaurant griego y más en la planta alta en donde las mesas estaban colocadas en los balcones –Candy… no debiste

Sonrió y afirmó

Fue en ese momento feliz cuando papá cometió tal vez una grave indiscreción -¡Candy! Deseaba tanto conocerte

Ella le miró sin perder la sonrisa y expresando "Perdón ¿Le conozco?

Papá no permitió la presentación por ninguno de sus hijos menos de su amigo William –Soy Richard Grandchester, fui un inseparable amigo de Gray, es decir, de tu madre

Candy abrió los ojos, sacó su móvil y escribió algo que solamente papá leyó

-Claro que sí… si gustas en este momento – Dijo papá con una sonrisa

Escribió algo de nueva cuenta y mostró la pantalla a papá

-Oh! Claro… pero consideraré eso una cita ¡Eh!

Candy asintió y se despidió de nosotros.

Margie nos había enseñado la reservación para ir a celebrar y nuestros padres nos dejaron solos con la condición "No lleguen tarde a casa"

-¿Por qué hizo eso? – Preguntó Karen

-Qué importa por qué… hay que celebrar- Dijo Eliza muy contenta

-Quizá lo hizo porque sabía que somos buenos y tenía fe en que pasaríamos a la siguiente etapa

Tenía sentimientos encontrados. Me sentía feliz por haber calificado junto con mis amigos. Me sentía triste al saber que Candy no se uniría a nuestra celebración y me sentía pésimo, un completo idiota al hacerla a un lado de esa manera.

Mi tristeza era mía, quería disfrutarla de esa manera. Tal vez Karen podía percibir que algo pasaba en mí, pero ni siquiera yo sabía lo que me estaba pasando.

Mi mente grita que no es posible que yo esté enamorado de Candy pero mi corazón dice que existe una posibilidad.

Nos repartimos en los autos e ingresamos emocionados al "Hades"

Susana estaba encantada con el servicio que nos brindaron.

-Por este lado, por favor – Caminamos sonrientes detrás del host asignado –Esta es su mesa – No lo podíamos creer, nuestras reservaciones correspondían a un apartado en el cual muchos hacían y cerraban grandes contratos… ahí estábamos, un septeto de adolescentes disfrutando de las mieles del éxito.

Tomamos nuestros lugares entre risas y bullicio, reflejando nuestra edad -¡Por Candy que nos ha regalado esta celebración! – Dijo Mark levantando su copa con vino, que era lo más que nos podían ofrecer, un vino con un porciento menor de alcohol.

-¡Por Candy! – respondieron todos menos yo… ella no estaba aquí

-Nos costó un poco recordar los ensayos pasados

-Sí… lo bueno es que me seguiste con el requinto en la guitarra, me ayudó mucho

-Gracias, Eli por ayudarme con la canción, pude apoyarme con tu voz porque sentía que los nervios no me dejarían cantar

-No es nada, amiga, en realidad yo fui quien me apoyé en ti

-Por nosotros! – Dije brindando nuevamente

-¿Podríamos vernos el lunes después de clases para definir el tema de la canción con la que participaremos?

-¿Es inédita?

-Sí, hay que pensar en un buen tema para hacer la letra –Karen mi miró. Le sonreí. Amo a mi hermana y la forma en la que logra comprender mis sentimientos y las veces que calla para no hacerme sentir mal.

-¿Escucharon lo que dijo Hataway?

-¿Qué parte?

-En la que mencionó que la canción de la próxima etapa, la que gane primer lugar, será entonada por un grupo famoso ¿Me pregunto cómo podrá ser eso posible?

-Creo que mencionó algo así como entregar la letra y demos…

-Mencionó que la tercera y cuarta etapa del concurso, después del campamento y regresando de vacaciones navideñas concursaríamos con una canción a la que debíamos cambiar el ritmo

-Esa es para la cuarta etapa

-Entonces ¿Cuál es la tercera?

-¿Segunda y tercera son inéditas?

-Sí, la cuarta es remasterizada

-¿Y la última?

-La que te toque, dijo que la canción se daría momentos antes de iniciar el concurso

-Tenemos que llegar hasta el final, quedar entre los mejores

-Todo por ti, Terrence, por apoyar tu sueño

-Gracias, son los mejores

-Lo sabemos…

-Terry compuso una canción- Dijo Karen sosteniéndome su mirada similar a la mía en color

-Esa no cuenta Mencioné

-¿Por qué no? Terry

-Porque no es buena

-¿De qué trata?

-De amor, Neil

-Debe ser buena, el amor vende

Ahí estábamos planeando nuestra participación, emocionados con un tema que nos unía que no era precisamente una broma pesada para alguien o ponernos de acuerdo para fastidiarle la vida a algún profesor, o hacer algo igual de inmaduro… no, todo lo contrario, poniéndonos de acuerdo para ensayar, para hacer una composición musical, arreglos… -Perdón que los interrumpa – El gerente del Hades captó nuestra atención al ingresar a nuestro apartado -¿Les han atendido bien?

-De maravilla – Contestó emocionada Susana –Esto es mágico, todo es mágico, la hermosa vista de la ciudad, la comida, el servicio… todo es excelente. Dele nuestra felicitación al chef por la exquisitez de los alimentos

El gerente hizo una reverencia cortés –Le haré llegar sus felicitaciones así como el dueño de este lugar les envía sus felicitaciones por su excelente participación en el concurso "Guerra de Bandas" –Dio tres palmadas y retiraron nuestras copas y desfilaron a nuestro derredor algunos camareros con unas charolas cubiertas y depositaron una para cada quien.

Nuestros rostros reflejaban incertidumbre y nuestras sonrisas la alegría que estábamos viviendo en el momento.

-No toquen nada – Llamó nuestra atención Karen. Miró al gerente y preguntó - ¿Quién es el dueño?

Una joven de nuestra edad irrumpió, engarzada del brazo de un señor tal vez de la edad de mi padre, quien sostenía una copa de champagne, el líquido amarillo y burbujeante le hacía ver elegante en ese hermoso vestido ceñido a su cuerpo –Mi nombre es Patricia O'Brien y les doy la más cordial de las bienvenidas al Hades, él es mi padre Charles O´Brien, dueño de este lugar

Sonreí socarrón… esto podía ser un juego del destino o no…tal vez la broma era demasiado costosa –¿Por qué tanta amabilidad? –Pregunté

-Porque ustedes son amigos de Candy, y los amigos de Candy son mis amigos… -Sonrió mirándome a los ojos

-No somos amigos de Candy- Mencionó Neil sin saber por qué lo hizo todos viramos en su dirección

-Lo sé – Respondió levantando una ceja sin borrar su sonrisa de los labios –Pero ella no, Candy les considera lo mejor que les pudo pasar en este lugar. Pero ¡Vamos! Disfruten

-¿En dónde está Candy, ahora? –pregunté

-En este momento… podría estar en cualquier lugar -El señor a su lado, Charles O'Brien, permaneció sonriente hasta que el momento en que se disculpó para atender al gerente del Hades -Pero bueno, les reitero ¡Felicitaciones! por su excelente participación.

Nos miramos unos a otros por un momento en silencio -¡Qué diablos fue eso! –Mark rompió el silencio

No lo sé, pero creo que ahora seré el amigo de Candy para que me consiga una cita con esta chica

-Eres un … arg! Neil… ¿Cómo se te ocurrió decir que no somos amigos de Candy?

-Porque es la verdad… no lo somos…

-No sé, pero esto arruinó mi noche perfecta

-Aún nos falta ver lo que está dentro de esto –Karen señaló la bandeja cubierta que estaba frente a cada uno de nosotros

-¿Será una bomba? –Dije para romper la tensión y eché a reír –Vamos, Candy no es tan mala como pensamos – Ella es la mejor persona con la que he tenido contacto, pensé…

-A la cuenta de tres –Dijo Margie con una enorme sonrisa -¿Qué más? ¿No?

-Venga! A la de tres

-1-2-3 –Coreamos y ninguno levantó la tapa y reímos fuerte… Estábamos de regreso

-Ya! Vamos, todos al mismo tiempo

-Ok…

Volvimos a contar y esta vez sí lo destapamos.

-¡Son tikets V.I.P. para el concierto de… !-Las chicas gritaron y nosotros nos tapamos los oídos –¡Los premios a la mejor música!

-Son V.I.P.!

¿Por qué Candy tenía tal acceso a este mundo extravagante? Tenía nuestra misma edad y era trascendente más que nosotros, más que muchos en este país de oportunidades…

Tales cosas no la dejaban a mi alcance, ella estaba por encima de todos nosotros, pienso que su matriculación en nuestro colegio no era relevante, prácticamente ella tenía su lugar asegurado en la mejor universidad de Londres, no tenía por qué presentar el examen de admisión… y aunque no estudiara ella tenía su futuro resuelto…

Nuestros mundos están separados más que por un continente.

GRACIAS POR LEER Y GRACIAS POR SUS COMENTARIOS =)