Gracias al castigo que nos impusieron, el tema de la tirolesa quedó a un lado.

Tal vez pasaron cosas que no estaban planeadas, y lo que habíamos planeado no pasó.

Tengo conmigo a la mujer que amo y que me ama.

Regresé diferente a como me fui.

Siento que envejecí más de un par de años en relación a mi forma de ver la vida y de comportarme ante la misma.

Recuerdo bien que le respondí al señor Andrews que amo a Candy, a la persona que conocí aquí en América… ¿Pero no sé quién es ella en Londres?

Mi vida ha sido como la de cualquier chico de mi edad, y descubrirme delante de Candy no ha sido difícil aunque no puedo comprender en su totalidad quién es ella; ¿Por qué los demás insisten en protegerla? ¿Por qué ella niega las cosas o a las personas?

-Bienvenidos! – Dijo papá caminando hacia nosotros.

Nos despedimos para dirigirnos casa quien a nuestros hogares. Prometí a Candy llamarle más tarde y la presenté a mi padre como mi novia.

Papá la abrazó lleno de emoción y alegría.

Susy ya no saludó a papá como de costumbre, solamente nos dijo adiós con un movimiento de su mano.

Mark pidió permiso a papá para visitar a Karen y cortejarla… papá sabía que entre ellos también pasaba algo llamado amor.

-¿Cómo les fue en el campamento? –Preguntó sin apartar la vista de la cinta asfáltica.

-Aprendí muchas cosas, papá… pero no logro comprender qué deseo hacer con mi vida… Me atrae el arte pero no para dedicarme a él, sino como un hobby

-¿Y tú hijo?

-Sé que tengo una meta en la vida, papá, lo demás es secundario

-¿Puedo saber cuál es tu meta?

-Sí… quiero ser como tú, un buen esposo, un buen padre, un buen amigo, un buen empresario… Papá, gracias por el ejemplo de vida que siempre me has dado – palmeó mi hombro.

Podía notar que desde que Candy se integró a mi vida, caminaba en la línea de la nostalgia… no sabía si comenzaba a madurar y con ello a valorar todo a mi alrededor, pero de pronto sentía temor… no sabía por qué, pero me sentía inseguro, melancólico… como un presagio. Quería integrarme a su grupo de amigos incondicionales, aquellos a quienes les sonreía al leer sus mensajes o los que alegraban su día al escuchar sus voces…

Mamá nos recibió con un cálido abrazo y muchas preguntas.

En la comodidad de mi habitación saqué mi móvil, había un mensaje de Candy, algo extenso, que dejaba saber muchas cosas y muchos "perdóname" –¿Qué pasa princesa? – Pensé en voz alta… Leí tres veces su mensaje y no comprendía el porqué de sus disculpas…

-Candy, ¿Quieres decirme algo? –Escribí tan pronto mis ojos dejaron atrás las líneas de su mensaje

-No te dije la verdad acerca de Albert- Mi corazón latió fuerte, Él dejó ver sus intenciones hacia ella y me prometió estar cerca de ella en caso que yo cometiera un error -Le conozco desde hace mucho tiempo; es hermano de Anthonie, ellos comparten el apellido Brower por parte de su madre…

- Anthonie y tú… ammm… ¿Fueron algo más que amigos?

-Te lo diré cuando nos veamos, no por aquí ¿Vale?

-Sí… -Cambié de tema porque no quería saber de su pasado, solamente quería disfrutarla en el presente; sé que su pasado duele a todos los que forman parte de él y jamás quiero estar ahí - ¿Vendrás con nosotros al concierto de Entrega de Premios?

-Te veré ahí…

-¿Por qué? Creí que vendrías conmigo

-Tengo que estar, casi, cinco horas antes de que inicie ¿Quieres venir conmigo?

-Contigo, hasta el fin del mundo

-Puedo ofrecerte el concierto y Londres, bueno, aunque éste último pareciera el fin del mundo

Sonreí porque sabía que me estaba integrando cada vez más en su vida, en sus planes – Juntos por toda la vida ¿Cierto?

Aunque tardó en responder, escribió- Juntos por y para siempre, te amo, Terry.

El lunes mi perspectiva de ir a clases cambió rotundamente.

Ella le dio sentido a mejorar mis notas, me dediqué a prestar atención a las enseñanzas de los profesores, en llegar puntual y salir al término de la misma; la cafetería también fue diferente, la visitaba una vez por día y nos quedábamos el tiempo necesario para no llegar tarde a nuestra siguiente hora.

-¿Desde siempre te ha gustado la música?

Asintió.

-¿Estudiaste violín desde el principio?

Escribió – No, mi papá tocaba la armónica, de él aprendí el amor por la música. Mamá decía que ese no era un instrumento para una niña, por ella aprendí a tocar el violín… de cualquier manera, siempre tenía jaqueca al terminar de tocar la armónica.

-Debe ser increíble… por mi parte, ninguno de mis padres son músicos pero nos han apoyado en esto, puedo decir que Karen se interesó por mí.

-Karen es linda

-Lo sé, es la mejor hermana del mundo – Solté arrepintiéndome de haberlo mencionado pensando en mi hermana y no en Margie que se seguramente no era la mejor hermana para Candy.

-Algunas veces sigo tocando la armónica, me da paz en mis pensamientos y tiene el poder de que me sienta cerca de mi padre, no importa cuánto pueda doler después, llena mis vacíos

La abracé y permanecimos así por mucho tiempo.

El día de la entrega de premios, mis amigos y yo estábamos emocionados… teníamos pases VIP.

Terry, nos veremos a las 3:00 para ir al "Music Best Award" –Comentó Mark el viernes al concluir las clases con el Señor Hataway

-No podré ir con ustedes

-¿Cómo que no podrás?

-Karen, iré con Candy

-Cierto, olvidé que ella ocupa todo tu tiempo

-Y pensamientos… y todo mi corazón –Respondí enamorado al pensar en mi bella novia sin pensar en las provocaciones de Karen o de sus comentarios mordaces. Aunque cuando Candy iba a casa, Karen era linda con ella sin importar que le costara comunicarse con mi chica.

-Creí que podíamos repartirnos en tu auto y en el mío, pero está bien; creo que Neil puede llevar el suyo

-Candy y yo les veremos allá…

-Sé que esto ha sido muy generoso de parte de Candy, pero … amigo ¿Crees que pueda conseguirnos uno extra para Thom?

-No sé, le puedo preguntar ahora…- Tomé mi móvil y le envié un mensaje a mi novia haciendo la pregunta sin comprometerla en nada. Me dijo que podía darle mi tíket para asegurar su ingreso que por mi asistencia ella se encargaría. Así que seguí sus indicaciones –Toma, ella se encargará de conseguirme otro pase.

-Wow, gracias, mi hermano se pondrá feliz

-Bien, nos vemos mañana…

Candy tenía algunos asuntos que debía atender así que no pude verla por la tarde en nuestro lugar de costumbre.

Normalmente los sábados era mis días favoritos, en los cuales podía levantarme más tarde, pero este día era la excepción; el reloj indicaba las 8:00 a.m. y yo me encontraba listo para ir por mi chica.

Desayunamos juntos en un I hop, nuestro día comenzó mágicamente.

Me vestí cómodamente, tal y como es la moda de un chico de mi edad; pero ella iba enfundada en unos leggins color vino con los lados de una tela con oyitos que dejaba ver su piel blanca; unas botas negras y una blusa entallada de gruesos tirantes; le ofrecí mi chamarra y se negó, dijo que le gustaba el frío especial de noviembre.

Nos dirigimos hacia el Auditorio en donde sería la entrega de premios y colocó una cintilla en el retrovisor de mi auto que tenía la leyenda Staff, nos permitieron el ingreso cuando el guardia terminó de leer el papel que Candy le entregó en un sobre, nos indicaron el lugar que se nos había asignado.

Al bajar del auto apresuré mis pasos para abrirle la puerta, de su bolso de mano sacó dos lienzos negros y me dio uno. Eran camisetas que decían Staff en la espalada, impresas en letras blancas y en una de las mangas decía Grandchester; en la manga de ella decía Andry.

Había muchos chicos y personas mayores acomodando cables, probando luces, sonido, bailarines ensayando, colocando cortinas…

Una persona, tal vez unos años mayor que mi padre daba indicaciones, Candy me tomó de la mano y apresuramos nuestros pasos hacia él

-Hermosa! –Dijo con voz paternal y ambos se fundieron en un fuerte abrazo. Sin explicación me encontraba sonriente ante la escena

Ella tenía la sonrisa más hermosa y expresiva, sus ojos brillaban. Mencionó algo usando sus manos, su acompañante me miró, extendió la mano y dijo- Soy Steven Conrwell, Candy mencionó que son novios

-Es un gusto – Estreché formalmente su mano – Terrence Grandchester – Dije sonriente y admirado por la experiencia que Candy me ofrecía… esto se asemejaba, en parte, a mis sueños profesionales. Su mundo no era tan ajeno al mío… y aunque tenía las posibilidades, sin Candy no tendría las mismas oportunidades de introducirme en este medio.

-¡Candy!- Los tres viramos en dirección de dónde provenía la emotiva voz.

Patricia O´Brien corrió en dirección de Candy con los brazos extendidos y su acompañante apresuró sus pasos sin echar a correr.

Hasta que Patricia soltó a Candy, el chico tuvo oportunidad de estrecharla entre sus brazos –Este es un abrazo lleno de mi cariño, te hemos echado de menos – Dijo soltándola y se dirigió a mí – Tú debes ser Terry, el novio de Candy – Estrechó mi mano – Mi nombre es Stuart, pero me puedes llamar como la mayoría de mis amigos, Stear…

-Sí, Terry Grandchester, un gusto en conocerte Stear…

-Bien, ven conmigo… Candy y Paty pondrán los accesorios en los compartimentos de los artistas, tú ¿podrías ayudarme en colocar el cableado?

-Con gusto – Me acomedí y di un beso a mi novia despidiéndonos por un instante – Si me explicas qué es lo que debo hacer, lo haré gustoso.

-Ese que viene en nuestra dirección es mi hermano Archie, - señaló a quien yo había visto en las fotos de Candy con Annie- Él está encargado de sonorizar los instrumentos y micrófonos en conjunto con Paul, él es ingeniero de audio y trabaja para mi padre

-¿Ustedes se dedican a esto?

-Sí, mi padre tiene una agencia que brinda este servicio y es algo que nos apasiona hacer

-Hola Archie- Saludó a su hermano –Él es Terry el novio de Candy

-Hola, un gusto… - Nos dio un momento la espalda para contestar el blue tooth que tenía en el oído y responder que se encargaría de las conexiones

Quería preguntarles muchas cosas acerca de Candy y su relación con ellos.

Le apreciaban, eso se podía mirar a kilómetros de distancia y a ella se le iluminaban sus ojos al mirarlos.

El participar como parte del equipo previo a un concierto es algo cansado pero satisfactorio.

Gran parte del día estuve lejos de Candy y le extrañé en todo tiempo, nos vimos un momento para comer, fue algo que también añadí a mi "caja" de experiencia, la cual guardo en mi mente. A pesar de seguir con su dieta, aceptó que compartiera de mis alimentos, fue una sensación que abriera su boca y aceptara lo que gustosamente le ofrecía y que ambos usáramos el mismo cubierto de plástico.

Por toda la actividad estuvimos separados.

Hice lo posible de acercarme a la zona VIP para encontrarme con mis amigos y a ellos les dio gusto verme ahí – Creímos que no te veríamos – Mark chocó su mano con la mía

-¿En verdad eres parte del Staff? Wow! Es increíble, hermanito

-Sí, estoy emocionado, Candy debe andar por allá – Señalé una parte que por la oscuridad del auditorio era poco visible – Esto es grandioso

-Si tienes oportunidad deberías conseguirnos un par de autógrafos .- Dijo Neil – Pero deben decir "para el Septeto de Nueva York" he!

-Claro que sí! Veré la forma de solicitarlo

-Te ves bien! – Dijo Susy con inseguridad en su voz

Le sonreí –Gracias, también te ves bien – me respondió con una sonrisa

-Terry, esto es lo que nos espera… es obvio que en menores dimensiones, pero es lo que todos deseamos al pasar a la final

-Lo sé… ¿Sabes? He conocido tantas personas en estas horas que cada área es fascinante… los ingenieros de audio, logística, mantenimiento, tramoyistas… todo, todo este medio es genial. Estoy tan agradecido con mi novia que me regale momentos como este.

-Candy es buena, eh! – Comentó Mark…

Quería quedarme por más tiempo con ellos pero no fue posible debido a mis responsabilidades.

El papá de los hermanos Cornwell consiguió que mis amigos y yo nos tomáramos fotos con algunas bandas… fue de manera exclusiva, nadie más que los integrantes de los diferentes grupos y mis amigos y yo.

Al concluir el evento, nos quedamos por más horas para recoger el tendido de cables y equipo.

Candy llegó de improviso y me abrazó por la espalda rodeando mi cintura con sus brazos. Le abracé fuerte agradeciéndole la forma de sorprenderme con su amor.

Ante las últimas gratitudes Patty se acercó a nosotros - ¡Terry! Nosotros nos encargaremos en la final de la Guerra de Bandas, así que échenle ganas

-¿En verdad?

-Sí – Respondió Archie – Candy nos pidió el apoyo para el colegio en el cual estudian, dijo que se trata de un evento especial, así que Robert Hataway nos puso en contacto con los organizadores y mi padre accedió a brindarles el servicio

-Eres un amor, princesa – Agradecí a Candy y recordé la tarde en la que yo le había sacado de nuestro grupo musical. No di paso a las penas ni culpas ya que eso había quedado en el pasado.

Candy mencionó algo con las manos y ellos sonrieron –Así que vendrás a Londres para navidad

-Sí, mi novia y yo viajaremos

-Te encantará la noche de sortilegios

-¿Noche de sortilegios? ¿Es algún evento como este?

Stear abrazó a Patty y sonrió –Mejor que estos, existe la oportunidad de tocar en vivo… y el ambiente es… genial… deseamos que te guste

-¿Ustedes lo organizan?

-No, mi padre – Respondió Archie- es de aquí y nosotros estudiamos en la universidad San Pablo, a donde estudiarán mi novia Annie y Candy

Patty comentó, retomando el tema – Candy fue quien nos integró a Noche de sortilegios el año pasado… muero porque llegue la fecha – Miró a Candy quien se mantenía entre mis brazos –Estoy segura que a Anthonie le dará gusto verte

Silencio incómodo… ¿Cómo diablos podía argumentar algo al respecto?

-Estoy seguro que así será, a él siempre le da gusto vernos – Mencionó Stear

-¿Él también participa?

-Es para las altas esferas de la joven sociedad de Londres?

Candy negó con la cabeza mientras sonreía, deshizo nuestro abrazo y nos despedimos de sus amigos.

Diciembre estaba muy cerca y la curiosidad por ese mundo londinense de Candy, cada vez era más grande.

Aparqué frente a la casa de William Andry a las cinco de la mañana y le pregunté a Candy directamente por Anthonie, quería estar seguro que ir con ella a Londres no significaría celos, reclamos y tal vez una ruptura --Te enamoraste de Anthonie?

-Me enamoré de ti. – Respondió con un texto

-Gracias, hermosa

-Anthonie fue una atracción, no supo valorar la oportunidad que el destino nos daba para tener un bonito recuerdo de ambos… ahora, disfrutamos de una linda amistad de forma madura, no mencionamos el pasado ni nada, en relación a Albert, es otra historia, prometimos hablar aquí en mi estadía en américa, pero yo no sabía que me enamoraría de ti… me sentía confundida…

-¿Aún estás confundida?

-Quería estabilidad en mi vida… creí que Albert representaba eso… ya sabes… ahora que cumpla dieciocho años mi vida debe ser diferente, por ello estoy haciendo todo lo que no podré hacer después… esto no es únicamente en el aspecto sentimental sino en el profesional, familiar…Busqué a mi padre porque quería conocerlo. Muchos años de mi vida sentí odiarlo, odiaba todo lo relacionado a él incluyéndome muchas veces… Lo busqué porque mi abuela me rogó darme una oportunidad, pero me arrepiento de haberle hecho caso, lo único bueno de todo esto eres tú

-Lamento saber que no te llevas bien con William y perdóname porque no fui lo mejor en un principio

-Muchas veces he querido regresar a Londres y abortar este tema de la relación padre-hija… todo esto es difícil para mí… No quiero lastimarte, Terry

-Amor …No te estás despidiendo ¿O sí?

-No…

-Entonces no pienses que me lastimarás…

Se aferró a mí y creí que debía ser sincero – Te metiste en mi ser, Candy… cuando creí que mi corazón estaba ocupado por Susy, no me di cuenta el momento en el que esto pasó, simplemente comencé a amarte y a extrañarte cuando no estuviste más tiempo conmigo… Ahora no te dejaré ir… quiero estar contigo, siempre

Nos despedimos con un tierno beso y regresé a mi auto en cuanto ella estuvo en la seguridad del interior de su casa.

El cansancio por el desvelo y el trabajo se reflejaron en que dormí hasta pasado medio día.

Por la tarde nos unimos en una barbacoa en casa del padre de Stear, no fue necesario esperar hasta Londres para saber que Anthonie estaba en América…

Noté inseguridad en Candy, por primera vez la vi titubear ante algo.

Se aferró a mi brazo y no se soltó ni cuando él le envolvió en un fuerte abrazo.

Extendí mi mano para sostener la suya, lo miré fijamente y él sonrió – Terrence Grandchester


Mil disculpas... no podía ingresar hasta renovar la contraseña... gracias por su paciencia