Lucy estaba realmente eufórica cuando llegó a su casa. Por una parte, había conseguido quedar con su de vuelta mejor amigo. Volvía a estar con ese hombre que sabía repararla cual muñeca de porcelana. Además, ya tenía nuevas cosas que cotillear con las chicas de la oficina y mañana a la tarde su amigo pelirrosa la recogiera para ir juntos a cenar una hamburguesa como en los viejos tiempo. Además había cotilleado con Levy y la estaba animando a que se declarara en casa del greñudo y con un gato como testigo. ¿había algo mejor?


Don't Stop Believin'

Cosas de Lluvia


Odiaba los días de lluvia, porque le recordaban a momentos realmente tristes. Peor, le recordaba a una Juvia triste. Pero daba igual, también podía ser romántico. ¿quien no quería uno de esos besos bajo la lluvia, bailar y jugar bajo ella o simplemente compartir juntos un paraguas? Con esos pensamientos en mente, Levy se levantó y fue directa a la cocina a preparar el desayuno para dos. Era lunes y merecía usar unas tazas que ponía "I Hate Mondays". Café, galletas, bizcocho y fruta. Sabía que tenía un largo día en la biblioteca, pero no le molestaba. Supuestamente llegaban unos nuevos libros que tenía que leer y dejar un comentario en la web de la biblioteca. Suplicaba que no fueran otros abortos de libro patético.

- Buenos días- saludó a su compañera de piso con una sonrisa. ¿como no tener una sonrisa después de quedar con Gajeel Redfox para ir a su casa? Solo esperaba que todo saliera bien

- Buenos días, Levella…- la llamó como "Bella" de "La Bella y la Bestia". Todavía seguía siendo la misma broma. No hacía falta decir quien era el bestia- dime que estarás en casa antes de las doce

- ¡No seas cruel, Lucyenta!- aquello venía por los límites de hora que le ponía su padre en la secundaria- Solo te digo que no se si pasará algo…Ni se te ocurra perder el móvil o el zapato...

- Yo digo que si...vístete cual putona y ya veras como ligas

- ¡Nunca!

Terminaron de desayunar y fue a por el autobús que la llevará directamente al campus. Amaba su trabajo como bibliotecaria y también aquel edificio antiguo que alberga tantos libros perfectos. Siempre iba ya vestida como bibliotecaria por no pisar aquella sala de cambios (o "vestuario del terror") tan horrenda. Pasó la mañana leyendo aquellos horribles libros nuevos, hasta que llego la pausa de una hora para la comida. Luego, solo tendría que quedarse hasta las cuatro y podría dar paso a su compañera, irse a casa, arreglarse e ir a la cita con Redfox.

- Levy, perdona que venga así, pero tenemos un problema...es Juvia

Aquello la sorprendió en grandes palabras a McGarden. Era Erza Scarlet. Tenía su pelo liso suelto, una camisa blanca que se pegaba a su bien formado cuerpo y una falda azul, haciéndola parecer una colegiala más. Ella le dijo que tenía una hora para escucharla por la hora de la comida y que no podía quedar a la tarde por culpa de una quedada. Ella entendió y fueron a un restaurante de comida rápida para que la peli azul no tuviera la hora justa. Scarlett se veía preocupada a pesar de tener ese semblante serio muy típico de ella.

- El mismo día en que nos despedimos del café, Juvia y yo andamos un trozo juntas hasta la estación de autobuses. Me sorprendió escucharla hablar poco de que tal le fue la vida y la iba a abrazar cuando ella se apartó. pensé que debía hablar con Lyon, pero no tenía su número (obviamente). Ayer volvía de un pequeño entrenamiento cuando me encontré con él. ¡Esta super cambiado! Y empezamos a hablar un poco por encima de que había sido de nuestras vidas. Y entonces descubrí lo más fuerte de todo. Según él, le puso a Juvia a una dieta normal de natación con lo justo, pero es ella quien radicalizó su misma dieta. Le echa la culpa directamente a Gray

Y Levy quedó sorprendida. No sabía que decir. No imaginaba a Gray como culpable de la preocupante dieta extrema de Juvia.

- No puede ser… tiene que haber un error por narices ¡él no es de los hombres que hacen que sus mujeres esten como palillos!

- Según Lyon ella solo le abraza a él, y solo notaba sus pechos y poco más-siguió la pelirroja ante el asombro de la peli azul- A este paso él no sabe qué le pasará. Dice que ya empieza a fallar en natación. A veces la obliga a comer para que pare con ese sinsentido, pero luego la escucha vomitar. Esta desesperado y piensa que si las cosas van a peor, tendrá que internarla

Levy se quedo sin palabras. No pensó que fuera a llegar a esos extremos. La Juvia que ella conocía no era en absoluto como esa que le estaban contando. No se imaginaba a Gray siendo el culpable de aquello. Tenía que haber sido otra cosa por la fuerza. Un error.

- Tenemos que hablar con Gray- sentenció McGarden

- No es muy conveniente si Lyon dice que él es el culpable de esta desgracia

- Erza, entiende que no quiero ver a Juvia en un centro… ella no es…

- Habla con Lucy, contactad ambas con Gray y ayuda a Juvia...yo intentaré por el lado de Lyon… Gracias, Levy

No sabía cómo contarle aquello a su compañera de piso. ¿cómo calificaría aquello? no podía todavía. Era más, aquello sólo eran cotilleos entre dos, no podían meterse de lleno en la vida de una ex-compañera después de 12 años de puro silencio. Sólo podían dar pequeños pinchazos para recuperar a la vieja Juvia.

No pudo evitar llamar a Lucy. Ella estaba con sus compañeras en la mesa, cotilleando como señoras. No se esperaba para nada aquello, y mucho menos con aquella noticia. Se disculpó con las chicas y se apartó para escuchar las voces de Erza y Levy. No se esperaba aquello de su ex compañera de clase y amiga de patio Juvia Lockser. Al inicio (y seguía manteniendo) le echaba la culpa directamente a Lyon Vastia, pero después de escuchar la atención, sabía que tenía que hablar por la fuerza con Fullbuster.

- He quedado a la tarde con Natsu… le diré que me deje hablar con Gray

Levy suspiró. No le gustaba mucho la idea de dejar en manos de alguien la salud de su amiga, pero tenía el deber moral de intentar arreglarlo. Terminó de comer y se despidió de Erza. El trabajo fue realmente aburrido, y aún más leer aquellos libros que debía calificar como "nunca debieron de existir". Escuchó un portazo y mandó callar con un "shhh". Se sorprendió al ver quien era.

- ¿Qué haces aquí, inculto cavernicola?

- Menuda forma de saludarme, McGarden...Habíamos quedado y Lucy me dijo que estabas trabajando

Miro la hora y se puso roja. Debía estar en la plaza, debía estar cambiada y su compañera debía estar trabajando.

- …¿es demasiado tarde para pedir perdón?- preguntó un tanto avergonzada

- Si dejas de trabajar ahora, no

- Dejo estos libros en su respectivo sitio, busco a Lyra y nos vamos

Solo pudo escuchar una sonora queja, al que Levy, utilizando orgullosamente su poder en la biblioteca, lo mandó callar con una sonrisa. Empujó el carrito de los libros hasta una zona bastante apartada de la biblioteca. No sabía porque, Gajeel la siguió. Se sentía incómoda, roja o simplemente quería salir corriendo. Empezó a ordenar los libros de esa sección poco visitada (realemente muy poco) en esa temporada. Ella apenas llegaba y se veía en la patética obligación de dejar que su "amigo" se ocupe de los libros altos. No podía evitar sonrojarse, era el escenario perfecto para una hermosa novela romántica...debía dejar de pensar en aquello.

Pero dios no le dejaba.

Él la estaba besando. De improviso. Después de colocar el último libro.

Él le había quitado su primer beso.

Era demasiado...perfecto.

Se separaron y Redfox se rió de la cara completamente roja de la pequeña McGarden. Ella no sabía como reaccionar. Tenía que hacer algo. Tenía que decir algo. Pero…¿el qué?

- Termina lo tuyo- dijo con una sonrisa burlona- Así te llevo a conocer a mi gato

Ella quería moverse, pero no podía. Sus piernas se habían vuelto pura gelatina. Pero tuvo que reaccionar al ver que quería cogerla. No podía dejar que pasara aquello en su puesto de trabajo. Lo mandó a las mesas de estudio a esperar después de buscar a su compañera. Ella se disculpó antes de ponerse al mando y pudo ir a despertar a Gajeel, que le echó la culpa a el silencio de la biblioteca a grito pelado. Esta lo mandó callar y lo arrastró hasta la puerta.

- ¿Es tu moto?- preguntó asombrada. Este asintió con una sonrisa cargada de orgullo- ¡¿Tu eres imbécil?! ¿Como se te ocurre aparcar justo aquí?- le dio una sonora perca

- Encima que vengo a buscarte porque no apareces…

- Que mono~

- Sube

Ella subió, temblando cual flan. Gajeel no usaba casco y aquello le daba aún mucho más miedo. Debía admitir que le atraía la idea de abrazar el cuerpo de su ex compañero para no salir volando. Acabó por subirse (evitando mover mucho la falda para que no se viera su "sosa" ropa interior) y se abrazó cual koala a su cuerpo.

- Suelta que me quedo sin aire- pura mentira gratuita

Ella accedió a soltarse muy poco. Se pusieron en marcha. Era una sensación extraña la que invadió el cuerpo de la pequeña McGarden. No sabía como explicarlo. Podía decir que era miedo a salir volando, pero se iba al saber que la persona que estaba abrazando era el amor de su adolescencia. Confiaba en que él sieguiera ayudando y defendiendola como en aquellos días. El viento golpear de esa manera su cabello podía ser el culpable. Quizás aquella velocidad. ¿La compañía? No sabía que era, pero realmente le gustaba y tenía ganas de gritar eufórica.

El simple hecho de frenar en frente de unos apartamentos cercanos a la zona de bares la decepcionó. Quería una vuelta más. Pero recordar que estaba en casa de Gajeel hizo que se bajara de inmediato, vigilando aquella maldita falda. Este no dejaba de reírse como si viera a una niña pequeña y llegaba a molestar.

- Tan solo hay que subir hasta el último piso- le informó como si nada.

Salió del ascensor y vió que en efecto, era puro ático. Abrió la puerta y entró de inmediato. Busco al gato, importando un comino que Redfox la siguiera bastante molesto. Y lo encontró en el salón, con la televisión encendida y esté durmiendo. Era un gato negro que había conquistado de inmediato el corazón de la peli azul.

- Se llama Pantherlily… no preguntes- le dijo mientras veía celoso como colmaba de mimos y cariños. El gato la dejaba, gustoso aceptaba las caricias de Levy- Si quieres, puedes venir de cinco a ocho a verlo entre semana. Ya si quieres los findes tendría que ver.

- No me puedo creer que esta super cucada de gato sea tu mascota y siga viva- soltó como si nada- Pero quiero que me recojas tu en la biblioteca y me traigas a ver a Lily

- Veo que te ha gustado ir en moto… daré contigo todas las vueltas que quieras

- Puedo preguntarte porque…- respiró antes de formular la pregunta. Estaba nerviosa, aunque acariciar el gato la ayudaba a tranquilizar- ¿porque me besaste?

Tuvo que pasar un par de minutos antes de que Redfox dijera algo. Se sentó al lado de ella y acarició una de sus suaves y rojas mejillas. Aquello, obviamente, no era para nada su estilo. Quería explicar un poco de que fue su vida y descubrir que había sido de la vida de la peli azul para saber si era digno de soltar aquello que lo comía desde primero de secundaria.

- ¿No es obvio que te amo?- ya empiezo mal, se recrimina a sí mismo- Me fuiste gustando en secundaria, por algo te pedía que me leyeras los libros de lectura obligatoria. Por eso fuiste la única a la que quise explicar un poco de mi pasado y porque me decidí a ir a aquella formación profesional con Salamander. Aunque claro, siempre me pregunté si te gustaba Cherney. Salí con algunas mujeres, pero algunas...sólo por probar. Pero les faltaba esa originalidad que tu tienes todavía. Todas son plásticas últimamente… Espero que comprendas que no repetiré todo esto en un futuro

Levy estaba completamente roja y por eso se animó a intentar dar ella el primer paso para un beso. Quería gritarle que le gustaba desde primero, que no pudo olvidarlo y que no estuvo con nadie aunque casi si salió con Rogue pero decidió esperar por él. Quería decirle que ahora él tenía propietaria y no dejaría que fuera con aquellas niñas mal teñidas y sobre todo atrevidas lagartas busca camas. Le quería leer como antes hacía con la lectura obligatoria. Podía sonar a novela romántica de las que estaban muy de moda, queriendo embarazarse únicamente de él. Pero no llegaba a articular una palabra, pero sí que llegó a los labios de Redfox. A diferencia de la biblioteca, internaron profundizar, pero tener a Lily agarrado y la altura desde sus posiciones no ayudaba en absoluto al romanticismo.

- Te amo...desde primero- reconoció la peli azul al separarse de su intento, con dificultad para respirar- y no he salido con nadie…

El pelinegro rió. La chica tuvo que soltar al pobre gato, que se marchó enseguida de la sala.

- Me gustaría intentar una relación contigo...pero...tengo los suficientes problemas como para decirte que no quiero por tenerte a salvo

- Yo me arriesgaré


Levy llegó a la casa gracias al paseo en moto de Gajeel. Tenía que cotillear con Lucy todo aquel cuento de hadas que podría escribir una nueva novela de amor. Pero cuando llegó a la casa, vió que Lucy estaba seria, con la cena en el salón. La estaba esperando, y aquello no tenía para nada buena pinta.

- Le-chan, tenemos que hablar con Juvia-chan...Algo va muy mal

Aquello le preocupa en absoluto, y una vez más, se trago todo el cotilleo de su propio amor y felicidad para poder escuchar los problemas de una. No le molestaba, pero por una vez, quería contar sus amoríos.

- Gray le echa la culpa a Lyon por ser el culpable de la dieta extrema- le dijo mientras tomaba un poco de cola- Es que quedé con Natsu. Me recogió en la misma puerta y conduje hasta el lugar donde ensayan los chicos. Le conté lo que me contaste por móvil y pidió a Gray para que fueran al lugar donde ensayan. Un lugar que necesita mucha limpieza. Él dijo que había cosas que no iba a contar por pura privacidad, pero resulta que Fullbuster niega querer a Juvia pero quiere alejarla de Lyon por ser el maldito que hizo que Juvia se inflara a dietas y con ellas, pasase a mayores. Me dio muy mala leche que no contase porque Juvia no quería ni verlo, pero se le veía triste. Para mi, que estan super colado por ella. Luego ya Natsu y yo fuimos a un café y me acompañó a por nuestra cena. ¡Tengo que quedar más con él! a todo esto…¿que tal con el greñas?

Levy se puso roja y adquiere un nuevo tono por cada cosa que contaba. Lucy le dio una palmada y le dijo que tenía que hablar con Cana. Levy no sabía porqué pero Lucy no se molestó en explicar nada.

- ¿Porque no le preguntas a Redfox sobre Juvia? ¿no eran como hermanos?

Y entonces, a Levy se le encendió una bombilla.


Iepale!

Me ha costado bastante decidirme que hacer porque he ido al cine dos veces para ver Guardians of the Galaxy (una larga historia). ¡Es la leche de pelicula! A parte de eso, he empezado a ayudar con el bloqueo de una amiga en una historia suya y no me he centrado ni con mi otro fanfic en Avengers.

¿Que es lo que de verdad le pasa a Juvia? ¿de quien es la culpa? ¿Que hará Levy? ¿Estara con Gajeel a pesar de que este oculte graves secretos? ¿y que hará Natsu? ¿Cuando aparecerá Jellal?

Esas respuestas seran solucionadas la proxima vez, o si no, la próxima y asi consecutivamente.

¿merece Review? (uno siempre alegra~)

Hasta la próxima~