Lummus, Juro solemnemente que mis intenciones no son buenas ;)
Los personajes pertenecen a Stephanie Meyer, La trama a Coollen Hoover.
"… …"[1]
-The Avett Brothers, COMPLAINTE D'VN MATELOT MOURANT
16
Después de que mi madre vuelve a dormir, voy a la tienda de comestibles. La comida favorita de Seth es basaña. Es la forma en la que solía decir lasaña, por lo que todavía la llamamos basaña.
Tengo todo lo que necesito para la comida y me voy a casa y empiezo a cocinar.
—Huele a basaña —dice mi mamá mientras sale de su cuarto. Está en ropa normal ahora. Debe a haberse quitado el uniforme por última vez.
—Sip. Pensé que esta noche podríamos el favorito de Seth. Lo necesitará.
Camina hacia el fregadero y se lava las manos antes de empezar a ayudarme a poner las capas de fideos.
—Así que, ¿supongo que por fin dejaste de tallar calabazas?
—Sí —respondo—. Las calabazas han sido talladas.
Se ríe.
— ¿Mamá? Antes de que llegue, tenemos que hablar. Sobre lo que va a pasar con él.
—Quiero hacerlo, Bella. Quiero hablar de ello.
— ¿Por qué no quieres que esté conmigo? ¿No crees que sea capaz? ¿Qué sería una buena madre?
Pone la última capa de fideos mientras los cubro con salsa.
—Bella, no creo eso en absoluto. Solo quiero que puedas vivir tu vida. He pasado los últimos años enteros tratando de educarte, de enseñarte todo lo que sé. Se supone que es el momento para que metas la pata. Te equivoques. No criar a un niño.
—Pero a veces la vida no pasa en orden cronológico —le contesto—. Eres un buen ejemplo de ello. Si fuera así, no morirías hasta que se suponía que lo hicieras. Hasta que tuvieras setenta y siete o así, creo. Esa es la edad media de muerte.
Se ríe y niega con la cabeza.
—En serio, mamá. Lo quiero. Quiero criarlo. Él querrá quedarse conmigo, sé que lo hará. Tienes que darnos la opción. Nosotros no hemos tenido una elección en nada de esto. Tienes que darnos esta.
—Está bien —dice ella.
— ¿Está bien? ¿Está bien lo voy a pensar? ¿O está bien, bien?
—Está bien, bien.
La abrazo. La abrazo con más fuerza de lo que la he abrazado antes.
— ¿Bella? —dice—. Estas poniendo salsa de basaña sobre toda mí.
Me alejo y me doy cuenta de que aún sostengo la espátula y está goteando sobre toda su espalda.
— ¿Por qué no puede venir? —Pregunta Seth después de que lo pongo en el camino de entrada y envío a Caulder a casa.
—Ya te lo dije. Mamá necesita hablar con nosotros.
Caminamos dentro de la casa y mamá está poniendo la basaña en el horno.
—Mamá, ¿adivina qué? —dice Seth mientras corre a la cocina.
— ¿Qué, cariño?
—Nuestra escuela está teniendo un concurso de disfraces en Halloween. ¡El ganador se lleva cincuenta dólares!
— ¿Cincuenta dólares? Guau. ¿Ya has decidido de qué quieres disfrazarte?
—Aún no. —Se acerca a la barra y tira su mochila abajo.
— ¿Tu hermana te dijo que vamos a hablar esta noche?
—Sí. Pero no tenía que hacerlo. Estamos teniendo basaña.
Mi madre y yo lo miramos.
—Cada vez que tenemos basaña son malas noticias. Cocinaron basaña cuando el abuelo murió. Cocinaron basaña cuando me dijeron que papá estaba muerto. Cocinaron basaña cuando me dijeron que nos mudábamos a Michigan. Están cocinando basaña justo ahora. Alguien está muriendo o nos estamos mudando de regreso a Texas.
Mi mamá me mira con los ojos bien abiertos, cuestionando nuestro tiempo. Parece que habría que abrir la discusión incluso antes. Se acerca a él y toma asiento. Sigo su ejemplo.
—Eres muy observador, eso es seguro —dice ella.
—Así que, ¿cuál es? —Pregunta, mirando hacia ella.
Pone su mano en el costado de su cara y lo acaricia. —Tengo cáncer de pulmón, Seth.
De inmediato echa los brazos alrededor de ella y la abraza. Le acaricia la parte posterior de la cabeza, pero él no llora. Ambos están en silencio un rato mientras espera que él hable.
— ¿Vas a morir? —Pregunta finalmente. Su voz es ahogada, porque su cabeza está enterrada en su camisa.
—Lo haré, cariño. Pero no sé cuándo. Hasta entonces, sin embargo, vamos a pasar mucho tiempo juntos. Renuncié a mi trabajo hoy, así puedo pasar más tiempo contigo.
No estaba segura de cómo reaccionaría él. Con tan solo nueve años probablemente no captaría la verdadera realidad de la misma hasta después de que todo realmente pasase. La muerte de mi padre fue tan repentina e inesperada, que naturalmente provocó una reacción más dramática en él.
— ¿Pero qué pasa después de que mueras? ¿Con quién vamos a vivir?
—Tu hermana es una adulta ahora. Vas a vivir con ella.
—Pero quiero quedarme aquí, por Caulder —dice mientras levanta la cabeza de la camisa y me mira—. Bella, ¿vas a hacerme regresar a Texas contigo?
Hasta ese mismo momento, tenía toda la intención de mudarnos de regreso a Texas.
—No, Seth. Nos quedaremos aquí.
Seth suspira, absorbiendo todo lo que acaba de decir. — ¿Estás asustada, mamá? —Le pregunta.
—Ya no más —dice—. He tenido mucho tiempo para aceptarlo. De hecho, me siento afortunada. A diferencia de tu padre, por lo menos tengo una advertencia. Ahora tengo la oportunidad de pasar más tiempo con ustedes dos aquí en casa.
Deja ir a mi madre y pone los codos sobre el mostrador.
—Tienes que prometerme algo, Isabella.
—Está bien —respondo.
—No vuelvas a hacer basaña otra vez.
Todos nos reímos. Todos nos reímos. Eso fue lo más difícil que mi madre y yo habíamos tenido que hacer, y estamos riendo. Seth es increíble.
Dos horas más tarde, tenemos una enorme variedad de basaña, palitos de pan y ensalada. No hay forma de que nos comamos todo esto.
—Seth, ¿por qué no vas a ver si Caulder y Edward ya han comido? —dice mi madre mientras ve la comida conmigo. Seth se dirige como dardo hacia a la puerta.
Ella pone dos lugares más en la mesa mientras lleno las bebidas con té.
—Necesitamos hablar con Edward acerca de ayudarnos fuera con Seth.
— ¿Edward? ¿Por qué?
—Porque, quiero llevarte a tus tratamientos a partir de ahora. Esto es demasiado para Carmen. Puedo perder un día de escuela de vez en cuando, o podemos ir cuando salga.
—Está bien —dice mientras terminamos de preparar la mesa.
Seth y Caulder vienen corriendo por la puerta principal, seguidos por Edward un momento después.
— ¿Seth dice que tenemos basaña? —pregunta Edward vacilante.
—Sí, señor —dice mi madre en tanto sirve la basaña en platos.
— ¿Qué es basaña? ¿Lasaña a la Boloñesa?
Se ve asustado.
—Es basaña. Y es la última vez que lo tendremos así que disfrútala —dice ella.
Edward se acerca a la mesa y espera a que mamá y yo nos sentemos para tomar asiento.
Pasamos alrededor los palitos de pan y ensaladas hasta que los platos de todo el mundo están llenos. Y al igual que la noche anterior, Seth es el primero en hacerlo incómodo.
—Mi mamá se está muriendo, Caulder.
Edward me mira y le doy una media sonrisa, haciéndole saber que hablamos.
—Cuando ella muera, viviré con Bella. Al igual que tú vives con Edward. Es como que seremos iguales. Todos nuestros padres estarán muertos, y viviremos con nuestro hermano o hermana.
—Genial. Eso es una locura —dice Caulder.
— ¡Caulder! —grita Edward.
—Está bien, Edward —dice mamá—. Es un poco loco si piensas en ello desde la perspectiva de un niño de nueve años.
—Mamá —llama Seth—. ¿Qué acerca de tu dormitorio? ¿Puedo tenerlo? Es más grande que el mío.
—No —respondo—. Tiene un baño en él. Tengo su habitación.
Seth se ve derrotado. No cedo, sin embargo. Estoy consiguiendo el dormitorio con el baño.
—Seth, puedes tener mi computadora —dice mi madre.
— ¡Lindo!
Miro a Edward, con la esperanza de que esta conversación no esté pareciéndole extraña, pero está riendo. Esto es exactamente lo que él esperaba que sucediera.
Aceptación.
Durante la cena, todos discutimos lo que va a suceder los próximos meses e hicimos los arreglos para Caulder y Seth mientras mamá recibe sus tratamientos. Edward estuvo de acuerdo en dejar a Seth visitarlo cuando lo necesitara y dijo que continuaría llevándolo a la escuela. Yo los recogería camino a casa todos los días, a menos que esté en un tratamiento con mamá. Ella acordó con Edward dejarla cocinarles casi todas las noches a cambio de su ayuda. Toda la noche fue un éxito. Siento que juntos, golpeamos a la muerte justo en la cara.
—Estoy agotada —expresa mi mamá—. Tengo que tomar una ducha y llegar a la cama.
Entra en la cocina donde Edward está lavando los platos en el fregadero.
Pone los brazos alrededor de su cintura y lo abraza por detrás. —Gracias, Edward. Por todo.
Él se da la vuelta y la abraza de regreso. Cuando pasa junto a mí en su camino al dormitorio, me da un codazo a propósito en el hombro. No habla ni una palabra, pero sé lo que está insinuado, me está dando su aprobación. Una vez más. Lástima que no cuente.
Limpio la mesa y camino hacia el fregadero para enjuagar el trapo.
—El cumpleaños de Alice es el jueves. No sé qué debería de conseguirle.
—Bueno, sé lo que no deberías conseguirle —dice.
—Créeme, lo sé —río—. Creo que Jasper la llevará fuera el jueves en la noche. Quizá haré algo para ella el viernes.
—Oh, hablando del viernes. ¿Me necesitan para cuidar a Seth el viernes? Olvidé que Caulder y yo vamos a Detroit este fin de semana.
—No, está bien. ¿Cosas de familia?
—Sí. Nos quedamos con nuestros abuelos un fin de semana al mes. Es una especie de tregua que acordamos después de que me lo llevara en medio de la noche.
—Eso es bastante justo —digo. Llego al fregadero y desconecto el desagüe.
— ¿Así que no estarás el jueves de Slam? —Pregunta.
—No. Iremos a ver a Caulder esa noche, sin embargo. Solo enviarlo después de la escuela.
Pone el último plato en el filtro y se seca las manos en la toalla.
—Es muy raro ¿no? ¿Cómo todo sucedió? ¿Ustedes mudándose aquí cuando lo hicieron? ¿Seth y Caulder encontrándose el uno al otro, justo cuando probablemente Seth más necesita un amigo? ¿Él tomando las noticias de tu madre tan bien? Simplemente todo salió bien.
Se vuelve hacia mí y sonríe.
—Estoy orgulloso de ti, Bella. Lo hiciste bien hoy —planta uno de sus prolongados besos en mi frente, luego camina hacia la sala de estar—. Caulder todavía tiene que tomar una ducha, supongo que necesitamos irnos. Te veré mañana —dice.
—Sí. Nos vemos.
Suspiro cuando pienso en una cosa que no está en su mente. La única cosa increíble que no sucedió; nosotros.
Estoy empezando a aceptarlo. Que no estaremos juntos. Que no podemos estar juntos. Especialmente las últimas dos noches que él había estado aquí. Realmente se siente como que finalmente hemos dado paso.
Definitivamente aún hay momentos, pero ninguno que no seamos capaces de superar. Es solo Octubre y el será mi maestro hasta Junio. Eso siguen siendo ocho largos meses.
Cuando miro el cambio de mi vida en los últimos ocho meses, no puedo imaginar lo que será mi vida en ocho meses a partir de ahora.
Cuando me acuesto y cierro los ojos, puedo hacer una resolución. Edward no será mi primera prioridad. Estoy poniendo a mi madre primero, Seth segundo y la vida tercera. Finalmente.
Él ya no tiene poder sobre mí.
—Alice, ¿quieres coger una leche achocolatada para mí, Bebé? Olvidé conseguir una. —Jasper le está dando a Alice sus ojos de cachorro.
Alice pone los ojos en blanco y se levanta. Tan pronto como se va, él se vuelve hacia nosotros y comienza a susurrar.
—Mañana por la noche. Getty's. Seis en punto. Traigan un globo rosa. E iremos a Slam después.
—Jasper, ¿estás loco? Eso no es gracioso, estará enojada —le susurro.
—Confía en mí.
Ella vuelve a la mesa con la leche achocolatada. —Aquí, Bebé. Me debes cincuenta centavos.
—Te debo mi corazón —dice Jasper mientras ella le entrega la leche.
Le da una ligera palmada en la cabeza. — ¡Oh, crece un poco! Eres tan bobo —dice ella, justo antes de besarlo en su mejilla.
De mala gana entro a Getty's con un globo color rosa en la mano. Jasper y Tyler se encuentran en la parte posterior de la habitación en una cabina. Me hacen un gesto para unirme a ellos. Hay tantos globos rosados.
Estará enojada.
Jasper agarra mi globo y escribe algo en él con un gran marcador. —Aquí —dice Jasper mientras me entrega un puñado de globos—. Toma esto y ve a la parte de atrás de los baños. Iré a buscarte cuando llegue el momento, estará aquí pronto.
Me empuja al cuarto de baño antes de que tenga la oportunidad de objetar. Me paro en una esquina en el pasillo entre el baño de hombres y un armario de conserjes. Miro a todos los globos, y ahí es cuando me doy cuenta de que hay nombres escritos en cada uno de ellos.
Momentos después, un señor mayor camina por el pasillo hacia mí.
— ¿Eres Isabella? —Pregunta.
—Sí —le respondo.
—Soy Joel, el padre adoptivo de Alice.
—Oh, hola.
—Jasper te quiere al frente, me quedo con los globos ahora. Alice está ahí afuera. Piensa que fui al baño, así que no digas nada acerca de los globos.
—Uh, bueno —le entrego los globos y camino de regreso a la mesa.
— ¡Bella! ¡Viniste! Chicos esto es tan dulce —expresa Alice.
Empieza a sentarse en la cabina cuando Jasper tira de ella otra vez hacia arriba.
—No estamos comiendo aún. Tenemos que salir fuera.
— ¿Fuera? Pero hace frío ahí afuera.
—Vamos —dice mientras tira de ella hacia la puerta.
Todos seguimos a Jasper fuera junto a Alice. Miro a Tyler, pero él se encoje de hombros, dando a entender que tampoco sabe lo que está pasando. Jasper saca un pedazo de papel y se pone delante de Alice.
—No escribí esta carta, cariño. Pero me dijeron que te la leyera.
Alice nos mira y sonríe, tratando de obtener pistas de nuestras expresiones. No podemos dar ninguna, porque no lo sabemos.
Era cuatro de Julio cuando viniste a mí. Día de la independencia. Tenías catorce. Entraste como una ráfaga por la puerta y fuiste directa a la nevera, diciéndome que necesitabas una sprite. No tenía ninguna sprite. Me dijiste que estaba bien y agarraste un Dr. Pepper en su lugar. Me asusté. Le dije a la asistente social que no había manera de que te mantuviera. Nunca había adoptado a una adolescente antes. Ella me dijo que encontraría un lugar para ti al día siguiente, que necesitaba mantenerte esa noche. Estaba tan nervioso. No sabía qué decirle a una niña de catorce años. No sabía qué tipo de cosas les gustaban, qué programas veían. No tenía idea. Pero lo hiciste tan fácil. Estabas tan preocupada por hacerme sentir cómodo. Después esa noche cuando estaba oscuro afuera, oímos fuegos artificiales. Tomaste mi mano, me llevaste fuera del sofá y me arrastraste afuera. Nos quedamos sobre la hierba en el jardín de al frente y vimos el cielo. No te callabas. Me dijiste acerca de la familia de la que acababas de llegar, la familia antes de esa, y de la familia antes de esa. Todo el tiempo que estuvimos hablando, estaba escuchando. Escuchando a esta pequeña niña, tan llena de vida. Tan llena y cautivada por la vida que traté muy duro para derribarla.
Alice jadea cuando ve a Joel en la ventana del restaurante con docenas de globos rosas. Camina hacia afuera y se queda junto a Jasper.
Jasper sigue leyendo la carta.
Nunca he sido capaz de darte mucho. Aparte de cómo ir al parque, no te he enseñado mucho. Pero tú me has enseñado más de los que nunca sabrás. Y en este muy especial cumpleaños, tu décimo octavo —ya no perteneces al estado de Michigan. Y a partir de este momento, legalmente ya no me perteneces. Ya no perteneces a ninguna de las siguientes personas que una vez te reclamaron ni a tu pasado.
Joel comienza a leer los nombres en voz alta mientras lanza los globos, uno por uno. Alice está llorando mientras ve los globos desaparecer lentamente en la oscuridad. Él continúa liberándolos, hasta que los nombres de veintinueve hermanos y trece de padres han sido leídos y liberados.
Todavía tiene un globo rosa en su mano. Al otro lado del frente del mismo, en grandes letras negras, dice PAPÁ.
—Espero que para tu cumpleaños, puedas aceptar este regalo —dice Joel mientras le entrega el globo rosa—. Quiero ser tu papá, Alice. Quiero ser tu familia por el resto de tu vida.
Alice lo abraza y llora. El resto de nosotros camina lentamente hacia el interior de Gretty's para poder darles su momento.
—Oh mi Dios, necesito una servilleta —lloriqueo mientras busco por algo para limpiar mis ojos. Agarro una de las servilletas del mostrador cuando miro a Tyler y a Jasper. Ambos llorando. Tomo unas pocas servilletas más para ellos mientras caminamos de regreso a nuestra cabina.
[1] Canción instrumental.
Ja! Lo logré *Baile del triunfo* jajajaja, lo admito casi, casi, CASI lo olvido, pero NO lo olvide *-* Okey, a lo que estamos aquí, ¿Quétal? este capítulo no fue mucho Bella&Edward, es más como un Mix, el papá de Alice me mató, que ternuraaaaaaa *-* es divino, mi papá nunca haría eso ¬.¬ pero bueno ^-^ así es él, y pues Seth se tomó la noticia con mucha...Calma? la verdad es que hasta a mí me sorprendió bastante esa reacción, pero que le vamos a hacer :D
Marie McHale: Alias Guest 3, jajajajaja, mentiras ;) por fin te doy nombre! y tambien eres de Colombia! ^.^ ¡Hoy vamos a ganar! (Ojalá -.-')jajajaja y me imagino que te gustó este capítulo ya que fue el cumpleaños de Alice ¿qué te pareció? Espero no haberme demorado mucho y hayas muerto de ansiedad ;) espero tu próximo Review.
Dariana chica me has desepcionado :'( no recibí Review, lastimaste mi Hart...Jajajajaja mentiras ;) espero recibir uno con esté, y estoy esperando ;)
Y bueno, creo que no sé, me siento bondadosa así que mucha atención. Decidí que no sólo le daré un adelanto a Dariana, voy a darle un adelanto al primer Review que reciba con la respuesta correcta a la siguiente pregunta: En uno de los primeros capítulos de la historia Edward acompaña a Bella a hacer unas compras a la tienda, en la conversación Edward se rie del acento de Texas de Bella y le dice que es "Toda una..." El primer Review con la respuesta se gana un adelanto, OJO ES UNA ADELANTO DE LA HISTORIA NO DEL SIGUIENTE CAPÍTULO ;)
Bueno, creo que no es más, eso es todo amigos :D espero les haya gustado, y espero los Reviews ;)
Travesura realizada, Nox ;)
Paula
