Lummus, Juro solemnemente que mis intenciones no son buenas ;)
Los personajes pertenecen a Stephanie Meyer, La trama a Coollen Hoover.
"If I get murdered in the city
don't go revengin' in my name
One person dead from such is plenty
No need to go get locked away."[1]
-The Avett Brothers, Murder in the City
17
Puedo decir sinceramente que siento que me he movido a través de las cinco fases del duelo en cada aspecto de mi vida.
He aceptado la muerte de mi padre. Acepté sus meses de muerte antes de que incluso nos trasladáramos a Michigan. He aceptado el destino de mi madre. Me doy cuenta de que ella aún no ha muerto, y que las fases del duelo reiniciarán nuevamente cuando lo haga. Pero sé que no será tan difícil.
He aceptado vivir en Michigan. La canción que he escuchado repetidas veces en el piso de la casa de Edward se llama El Peso de las Mentiras. Una parte de la letra dice:
"El peso de las mentiras te derribará, siguiéndote a todas las ciudades porque aquí no sucede nada que no pase allí."
Cada vez que la canción serpenteaba, todo lo que yo escuchaba era la parte sobre las mentiras —y cómo pesan. Esta noche mientras conduzco hacia Detroit en mi jeep, sé lo que realmente significan esas palabras. No es sólo las mentiras a lo que se están refiriendo. Es la vida. No puedes correr a otro pueblo, a otro lugar, a otro Estado. De lo que sea que estás corriendo, va contigo. Permanece contigo hasta que aprendas a enfrentarlo.
Lo que sea que corría de nuevo desde Texas, eventualmente hará su camino de regreso a mí. Así que aquí estoy en Ypsilanti, Michigan. Donde me quedo. Y estoy bien con eso.
Acepté la situación con Edward. No lo culpo en nada de lo que eligió. Sin duda, tenía la fantasía donde se arrodillaba a mis pies, diciéndome que no necesita una carrera cuando tiene amor. La realidad es que, si hubiera puesto sus sentimientos por mí primero; hubiera sido difícil de aceptar que podría fácilmente tirar las cosas que son más importantes para él. Habría dicho mucho menos de su carácter. Por lo tanto, no lo culpo, lo respeto. Y algún día cuando esté lista, voy a darle las gracias.
Me detengo en el club un poco después de las ocho. Jasper tenía una sorpresa para Alice así que tomarían un desvío, dijo que más tarde estarían aquí. El estacionamiento se encontraba inusualmente atestado, así que tengo que tomar un lugar en la parte de atrás del edificio. Cuando salgo del coche, tomo una respiración profunda y me preparo. No estoy segura de cuándo fue que decidí que iba a presentarme esta noche, pero lo estoy reconsiderándolo.
Las palabras de mi madre perduran en mi cabeza mientras camino hacia a la puerta principal. "Empuja tus límites Bella, es por eso que están ahí"
Puedo hacerlo. Son sólo palabras. Las repito y listo. Es así de simple.
Ingreso por la puerta unos minutos después. Puedo decir que el tipo está a punto de salir a escena porque se podía escuchar el sonido de un alfiler al caer. Paso a hurtadillas tranquilamente y me dirijo hacia la parte de atrás de la habitación. No quiero llamar la atención sobre mí, así que me deslizo en un puesto vacío. Tomo mi teléfono para bajar el volumen y le envió un mensaje a Alice para dejarle saber dónde estoy sentada. Es entonces cuando sucede; lo escucho.
Edward está de pie frente al micrófono en el escenario, interpretando una pieza como un sacrificio.
Yo solía amar el océano.
Todoen ella.
Sus arrecifes de coral, sus blancas crestas, sus rugientes olas, las
rocas que besan, sus leyendas de piratas y las colas de sirena,
Tesoros perdidos y tesoros guardados...
Y TODO
De sus peces
En el mar.
Sí, solía amar el océano,
Todosobre ella.
La forma en que me cantaba al dormir mientras yo estaba en mi
cama
Luego me despierta con fuerza
Que yo pronto llegué a temer.
Sus fábulas, sus mentiras, sus engañosos ojos,
Me iría de su sequía
Si me importara lo suficiente.
Yo solía amar el océano.
Todoen ella.
Sus arrecifes de coral, sus blancas crestas, sus rugientes olas, las
rocasque besan, sus leyendas de piratas y las colas de sirena, tesoros
perdidosy tesoros guardados...
Y TODO
De sus peces
En el mar.
Bueno, si alguna vez has intentado navegar tu velero a través de
sus tempestuosos mares, te daráscuenta de que sus blancas crestas
son tus enemigos. Si alguna vez has tratado de nadar hacia la orilla
cuando con tu pierna acalambrada y acabas de consumir una gran cena
de hamburguesasen In-n-Out[1] que te está ahogando, y sus rugientes
olasestán golpeando el aire fuera de ti, llenando tus pulmones con agua
como del mayal sus brazos, tratando de conseguir la atención de alguien,
pero tus amigos
¿sólo
saludan con la mano
de nuevo a ti?
Y si alguna vez has crecido con sueños en tu cabeza acerca de la
vida, y cómo uno de estos días serías pirata de tu propia nave y tendrías
tu propio equipo y que todas las sirenas
Te amarían
sólo
¿a ti?
Bueno, te darás cuenta...
Como yo eventualmente me di cuenta...
¿Que todas las cosas buenas de ella?
¿Todos lo bello?
No es real.
Es falso.
Así que sigue con tu océano,
Yome quedo con el Lago[2].
Aire. O agua. No sé cuál necesito. Me deslicé fuera del puesto y voy en dirección hacia la entrada principal, pero hago una línea recta hacia el baño. Sólo necesito silencio.
Cuando abro la puerta al cuarto de baño, los compartimientos están vacíos. Hay una chica que lava sus manos en el único lavamanos que está disponible, así que decido esperar el agua. Escojo una casilla grande. La cierro detrás de mí y me apoyo contra la puerta.
¿Eso realmente ocurrió? ¿Sabe incluso que estoy aquí? No, no lo hace. Le dije que no iba a venir. Él no tenía la intención de que yo escuchara esto. Aun así, lo escribió. Dijo que escribe lo que está sintiendo. Oh mi Dios, me ama. Edward Cullen está enamorado de mí.
He sabido todo el tiempo lo que sentía por mí. Puedo verlo en la forma en que me mira. Pero escuchar sus palabras y las emociones detrás de ello —cómo dijo mi nombre. ¿Cómo supone que voy a enfrentarme a él? No lo voy a hacer. Todavía no sabe que estoy aquí, sólo tengo que irme. Necesito salir antes de que me vea.
Abro la puerta del baño y escaneo la zona, pero no lo veo. Afortunadamente, otro intérprete está en el escenario así que la mayoría de los ojos están pegados en el frente de la habitación. Me deslizo a través de la entrada y fuera de la puerta principal.
— ¡Bella! ¡Mira lo que Jasper me consiguió! —Alice hace su camino al interior, manteniendo su cabello hacia atrás, queriendo que mire sus oídos.
—Alice, me tengo que ir.
Su sonrisa se desvanece.
—Te llamo más tarde —la rozo al pasarla sin mirar los pendientes—. ¡Tú no me viste! —Grito detrás de mí mientras me voy.
Hago mi camino alrededor del edificio y choco contra Michael cuando está rodeando la esquina. ¡Por amor de Dios! ¿Está toda la clase aquí? Alguien va a dejar escapar que yo estuve aquí. No quiero que Edward sepa que lo vi.
—Oye, ¿cuál es la prisa? —Pregunta mientras me deslizo entre él y la pared.
—Me tengo que ir. Te veré mañana. —Rápidamente me alejo. No tengo tiempo para charlar. Simplemente quiero estar en mi jeep y salir de este estacionamiento tan pronto como pueda.
—Espera, te acompaño a tu coche —ofrece mientras me alcanza.
—Estoy bien, Mike. Sigue adelante y ve adentro, que ya han comenzado.
—Isabella, estamos en Detroit. Estacionaste detrás de un club. Estoy caminando a tu coche.
—Bien. Pero camina rápido.
— ¿Cuál es la prisa? —Pregunta mientras nos dirigimos hacia la parte de atrás del edificio.
—Simplemente estoy cansada. Necesito dormir —digo mientras me detengo, sintiéndome segura de que Edward no me vio.
—Hay una cafetería por el camino. ¿Quieres ir a tomar un café? —Pregunta.
—No, gracias. No necesito cafeína, necesito mi cama.
Guarda silencio mientras nos abrimos camino hacia mi jeep en la parte trasera del estacionamiento. Extiendo mi mano para agarrar mis llaves de mi… ¡Mierda! Mi bolso. Dejé mi bolso en el compartimiento.
— ¡Mierda! —Mascullo mientras pateo la grava delante de mí. Mi zapato afloja un pedazo de roca y golpea contra la puerta de mi jeep.
— ¿Qué pasa? —Pregunta.
—Mi bolso. Dejé mis llaves y mi bolso adentro. —Doblo mis brazos sobre mi pecho y me apoyo contra el jeep.
—No es gran cosa, de acuerdo. Vamos a volver a entrar a conseguirlos.
—No, no quiero. ¿Te importaría conseguirlos por mí? —Le sonrío, esperando que sea suficiente.
—Isabella, no necesitas permanecer aquí por ti misma.
—Bien. Voy a enviarle un mensaje a Alice para que lo traiga. ¿Tienes teléfono?
Da palmaditas en sus bolsillos. —No, está en mi camioneta. Venga, lo puedes utilizar —dice Mike mientras se agacha, toma mi mano y me lleva hacia su camioneta.
Abre su puerta y alcanza en el interior su teléfono.
—Está muerto —anuncia mientras enchufa el cargador—. Dale un par de minutos para que cargue en poco, entonces la puedes llamar.
—Gracias —digo mientras me apoyo en su camioneta y espero.
Se pone a mi lado mientras esperamos a que el teléfono se cargue. — Está nevando otra vez —Mike articula mientras limpia algo de mi brazo.
Levanto la mirada y veo los copos caer contrastando contra con el cielo negro. Supongo que estamos a punto de ver finalmente como realmente luce un invierno en Michigan.
Me vuelvo para hacer frente a Mike. Estaba a punto de preguntarle algo sobre neumáticos para la nieve, o arados pero se escabulle de mi mente tan pronto como sus manos agarran mi cara y su lengua hace su camino en mi boca. Giro mi cara y empujo contra su pecho con mis manos. Cuando siente mi resistencia, aleja su rostro del mío, pero su cuerpo aún se presiona contra el mío, me empuja contra el frío metal de su camioneta.
— ¿Qué? —Sonríe—. Pensé que querías que te besara.
—No, Mike. —Todavía lo estoy empujando con mis manos, pero no cede.
—Vamos —dice con una sonrisa presumida en su rostro—. No dejaste tus llaves dentro. Quieres esto. —Su boca rodea la mía nuevamente y mi pulso empieza una carrera contra mi pecho. No es la misma reacción que tengo cuando Edward hace mi pulso correr. Esta vez es más como en modo de lucha o huida. Trato de gritarle, pero sus manos arrastran mi cara en la suya tan duro que no puedo tomar aire. Intento moverme pero utiliza su cuerpo para inmovilizarme contra su camión, haciendo prácticamente imposible para mí poder liberarme.
Cierro los ojos. Piensa, Isabella. Piensa.
Justo cuando estoy a punto de morder su labio, Mike se separa de mí. Excepto que sigue yendo hacia atrás. Alguien lo arrastra lejos de mí. Cae al suelo y Edward está a horcajadas sobre él, aprovecha y lo agarra de su camisa y envía un golpe directo a la mandíbula de Mike. Mike vuelve a tierra pero da la vuelta y se impulsa contra él, causando que Edward tropiece hacia atrás.
— ¡Detente! —grito.
Edward cae al suelo cuando Mike le devuelve el golpe. Tengo miedo de que Mike vaya a pegarle de nuevo, así que me lanzo entre ellos mientras Mike balancea un golpe destinado a Edward—directamente en mi espalda.
Caigo hacia delante y aterrizo sobre Edward. Intento tomar un respiro, pero no tengo ninguno. No puedo respirar.
—Bella —Edward me llama mientras me hace rodar sobre el suelo a su lado. Su preocupación es breve, no obstante, mientras la rabia llena sus ojos. Agarra la manija de la puerta del coche junto a nosotros y empieza a ponerse en pie.
—No tenía la intención de golpearte —expresa Mike mientras camina hacia mí.
Estoy en el suelo, por lo que no veo qué sucede a continuación, pero escucho un golpe y puedo ver que los pies de Mike ya no están plantados en el suelo. Levanto la mirada justo cuando Edward se inclina sobre Mike y le suministra otro golpe.
— ¡Edward, aléjate de él! —Le grita Jasper. Jasper está echando para atrás a Edward y ambos caen al suelo.
Alice se apresura a mi lado y me tira en posición vertical. —Isabella, ¿qué pasó? —Tiene sus brazos a mí alrededor y me estoy agarrando mi pecho. Sé que fui golpeada en la espalda, pero se siente como si mis pulmones fueran concretos. Estoy jadeando por aire, pero no puedo contestarle.
Edward se mueve impaciente fuera del agarre de Jasper y se levanta.
Camina hacia mí y toma mi mano mientras Alice se escabulle fuera de su camino. Me tira hacia arriba y pone mi brazo sobre su hombro, envolviendo su otro brazo alrededor de mi cintura y empieza a caminar conmigo hacia adelante.
—Estoy llevándote a casa. —Es todo lo que dice.
—Espera —grita Alice mientras rodea al frente de nosotros. —Encontré tu cartera.
Extiendo la mano y tomo la de ella tratando de sonreír. Su mano va hasta su oído en la forma de un teléfono y articula—: Llámeme.
Edward me ayuda a entrar en su coche y suavemente me recuesto contra el asiento. Mis pulmones se han rellenado con aire, pero cada respiración que tomo se siente como si tuviera un cuchillo que sobresale de mi espalda. Cierro los ojos y me concentro en inhalar y exhalar a través de mi nariz a medida que nos alejamos en el coche.
Ninguno de nosotros habla. Yo, porque no puedo. Edward porque… no sé por qué. Viajamos en silencio hasta que estamos casi a los límites de la ciudad de Ypsilanti.
Edward tira del coche a un lado de la carretera y lo lanza en el parque.
Golpea el volante antes de salir del coche y cierra la puerta. Su figura se ilumina por los faros del coche cuando camina lejos del vehículo, esporádicamente pateando en el suelo y maldiciendo obscenidades. Finalmente se detiene y veo cómo se para ligeramente con las manos en sus caderas. Su cabeza se inclina hacia atrás y mira al cielo, dejando que la nieve caiga en su rostro. Está así por un rato hasta que hace su camino hacia el coche, se sienta y tranquilamente cierra su puerta. Pone el coche en marcha y seguimos conduciendo en silencio.
Soy capaz de caminar, mi respiración ha vuelto a la normalidad, y el cuchillo en mi espalda se siente más como un chichón ahora. A pesar de todo, todavía me asiste mientras caminamos a su casa.
—Acuéstate en el sofá, conseguiré un poco de hielo —dice.
Hago como dice. Descanso primero mi estómago en el sofá y cierro mis ojos, preguntándome qué demonios acaba de suceder esta noche.
Siento su mano en el sofá mientras se arrodilla junto a mí. — ¡Edward! —
Jadeo cuando abro mis ojos y veo su rostro—. Tu ojo. —Hay un rastro de sangre que corre por su cuello de una herida sobre su ojo.
—Está bien. Voy a estar bien —dice mientras se inclina sobre mí—. ¿Te importa? —Pregunta cuando sus manos agarran la parte inferior de mi camisa.
Niego con mi cabeza.
Tira mi camisa sobre mi espalda y siento algo frío comprimir contra mi piel. Coloca el paquete de hielo sobre la lesión. Se levanta y abre la puerta, cerrándola detrás de él mientras se va.
Se fue. Sólo se fue sin decir una palabra. Me quedé allí durante unos minutos más, esperando que regresase de inmediato, pero no lo hizo.
Ruedo sobre mi lado y dejo el paquete de hielo caer en el sofá. Muevo con cuidado mi camisa volviéndola a bajar y me dispongo a pararme justo cuando la puerta se abre de golpe y mi madre entra corriendo.
— ¿Bella? Amorcito, ¿estás bien? —Lanza sus brazos a mí alrededor.
Edward camina detrás de ella.
—Mamá —hablo débilmente mientras le devuelvo el abrazo y lloro.
—Está bien mamá, de verdad —le aviso mientras me arropa en mi cama, me pregunta cómo se siente mi espalda por centésima vez en los diez minutos desde que he estado en casa.
Sonríe y acaricia mi cabello. Eso es lo que más voy a extrañar de ella. La manera en que acaricia mi pelo mientras me mira con tanto amor en sus ojos.
—Edward dice que fuiste golpeada en la espalda. ¿Quién te golpeo?
Me estremezco cuando intento empujarme contra mi almohada.
—Mike. Está en mi clase. Trató de pegarle a Edward pero me puse en el camino.
— ¿Por qué trató de golpear a Edward?
—Porque Edward le dio un puñetazo. Mike me acompañó hasta mi jeep cuando dejé el club. Pensaba que yo quería que me besara. Traté de empujarlo lejos de mí, no podía conseguir que se detuviera. La próxima cosa que supe es que Edward se encontraba encima de él, golpeándolo.
—Eso es terrible, Bella. Lo siento —expresa, se inclina y besa mi frente.
—Está bien mamá. Estoy bien. Sólo necesito dormir un poco.
Acaricia mi cabeza otra vez antes de levantarse y apagar las luces.
— ¿Qué pasa con Edward? ¿Qué va a hacer…? —Pregunta antes de que se cierre la puerta.
—No sé —respondo. Porque en primer lugar, creo que la pregunta se refiere a que va hacer con Mike. Pero después de que cierra la puerta, me doy cuenta que está preguntando qué va a hacer con su trabajo.
Me despierto varias horas después de analizar minuciosamente la situación. No nos encontrábamos en la escuela. Me defendía. Tal vez Mike no diga nada. Edward dio el primer puñetazo, bien. Y el tercero. Y el cuarto. Y probablemente habría lanzado el quinto si Jasper no se hubiera acercado cuando lo hizo. Intenté recordar cada pequeño detalle de toda la noche, en caso de que me preguntasen defender sus acciones mañana.
Al día siguiente, me despierto para encontrar a Caulder en mi cocina con Seth comiendo cereales.
—Oye, mi hermano no puede llevarnos hoy. Dice que tiene algo que hacer.
— ¿Qué tiene que hacer?
Caulder se encoge de hombros. —No sé. Trajo tu jeep a casa esta mañana. Luego salió otra vez. —Una cucharada de fruit-loops entra en su boca.
Apenas me puedo sentar a través de mis dos primeras clases. Alice y yo pasamos el segundo período escribiendo notas de ida y vuelta. Le conté todo lo que pasó anoche. Todo excepto el poema de Edward.
Siento como si estuviera flotando mientras caminamos hasta el tercer periodo. Casi como en mis sueños cuando estoy sobrevolando por encima de mí, viéndome caminar. Siento como que no estoy en control de mis acciones, sólo estoy observando cómo se realizan. Alice abre la puerta y entra primero. Sigo lentamente detrás de ella mientras me abro paso a través de la puerta del aula. Edward no está aquí todavía. Tampoco está Mike.
Inhalo mientras tomo mi asiento. El bullicio de la conversación entre los otros compañeros es interrumpido brevemente por un chisporroteo del intercomunicador.
—Isabella Swan, por favor repórtese en la administración.
Inmediatamente giro alrededor y miro a Alice. Me da una sonrisa a medias y un pulgar hacia arriba. Está tan nerviosa como yo.
Hay varias personas en la oficina cuando entro. Reconozco al Director, el Sr. Murphy, hablando con dos hombres que no reconozco. Cuando se da cuenta de mi presencia, asiente y me hace una seña para que siga a través de la puerta. Cuando entro en la habitación, Edward está con los brazos cruzados en la mesa. No me mira. Esto no se ve bien.
—Srta. Swan, por favor tome asiento —me dice el Sr. Murphy mientras él mismo toma asiento en la cabecera, contrario a Edward.
Elijo la silla más cercana a mí.
—Este es el Sr. Chorizo, el padre de Michael —dice el Sr. Murphy, indicando hacia el hombre que no reconozco.
El Sr. Chorizo está sentado frente a mí. Se levanta ligeramente y extiende la mano a través de la mesa y me la estrecha.
—Este es el oficial Venturelli —dice el otro hombre.
Él hace lo mismo y se inclina sobre la mesa, sacudiendo mi mano.
—Estoy seguro que sabes por qué estás aquí. Es de nuestro entendimiento que hubo un incidente con el Sr. Cullen que ocurrió fuera de la escuela —dice, deteniéndose en caso de que necesite objetar algo. No lo hago.
—Apreciaríamos si podría decirnos su versión de los hechos.
Miro a Edward y me da un guiño muy leve, dejándome saber que quiere que diga la verdad. Así que lo hago. Durante quince minutos explico honestamente y detalladamente todo lo que pasó anoche. Todo excepto el poema de Edward.
Cuando estoy terminando con los detalles y todas las preguntas que me han formulado, estoy libre para volver a clase. Me levanto para irme, el Sr. Chorizo llama después de mí.
— ¿Srta. Swan?
Me doy vuelta y lo miro.
—Sólo quiero decir que lo siento. Pido disculpas por el comportamiento de mi hijo.
—Gracias —expreso. Giro y hago mi camino de regreso a la clase.
Un sustituto está tomando el lugar de Edward. Es una señora mayor que he visto en los pasillos antes, así que también debe ser una maestra aquí. Tomo tranquilamente mi asiento. No puedo pensar otra cosa que Edward, y si estoy a punto de ser la razón por la que pierda su empleo.
Cuando suena la campana, la clase empieza a salir ordenadamente y me giro hacia Alice.
— ¿Qué pasó? —Cuestiona.
Le cuento lo que sucedió, y que todavía no sé nada. Permanezco fuera de la puerta del salón durante un tiempo, esperando que Edward vuelva, pero nunca lo hace. Durante el cuarto período, me doy cuenta de que no estoy de ánimo para aprender algo, así que me doy libre el resto del día.
Cuando me dirijo a nuestra calle, el coche de Edward está en su camino de entrada. Tiro mi jeep hasta la acera y ni siquiera me molesto entrando en el camino de entrada. Lo dejo aparcado y corro rápidamente a través de la calle. Tan pronto como estoy a punto de tocar la puerta, ésta se abre y Edward está allí de pie con su mochila colgada en su hombro y su chaqueta.
— ¿Qué haces aquí? —Pregunta con una mirada de sorpresa en su rostro.
—Vi tu coche —digo—. ¿Qué pasó?
No me invita a entrar, al contrario, camina fuera y bloquea la puerta detrás de él.
—Renuncié. Retiraron mi contrato —responde mientras camina hacia su coche.
—Pero sólo te quedaban ocho semanas para dejar Cátedra. No fue tu culpa, Edward. ¡No pueden hacer eso!
Niega con la cabeza. —No, no es así. No fui despedido. Simplemente todos pensamos que era mejor si terminaba mi practica con estudiantes en una escuela diferente, lejos de Michael. Tengo una reunión con mi asesor de la facultad en media hora, que es a donde me dirijo.
Abre su puerta y se quita la chaqueta y la mochila, arrojándolos en el asiento del pasajero.
—Pero ¿qué hay de tu trabajo? —Pregunto mientras sujeto la puerta, no queriendo que la cierre. Tengo tantas preguntas—. ¿Así que estás diciendo que ahora no tienes un ingreso? ¿Qué vas a hacer?
Me sonríe y sale de nuevo del coche mientras coloca sus manos sobre mis hombros.
—Isabella, cálmate. Voy a solucionarlo. Pero ahora mismo, me tengo que ir. —Vuelve adentro, cierra su puerta y baja su ventana.
—Si estoy en casa a tiempo, ¿puede Caulder quedarse con ustedes después de la escuela?
—Seguro —contesto.
—Nos vamos muy temprano para donde mis abuelos mañana, ¿puedes asegurarte de que no coma nada de azúcar? Tiene que acostarse temprano —dice mientras lentamente se retira del camino de entrada.
—Seguro —digo.
— ¿Y Isabella? Tranquilízate.
—Seguro —vuelvo a decir.
Y se fue. Así como así.
[1]"Si me asesinan en la ciudad
no vayas a buscar revancha en mi nombre
Una persona muerta así es suficiente
No hay necesidad de ser encerrado bajo llave."
[2]27In-n-Out: es un local tipo McDonalds en EEUU.
[3 Aquí tengo que aclarar; los personajes principales es decir Edward y Bella, son en el libro principal Will y Layken a la cual Will le dice Lake, entonces, el poema termina "Yo me quedo con el lago" lago en inglés se dice Lake, así que él está diciendo que se queda con ella….Espero entendieran ;)
Casi que no lo logro :S Lo siento, tuve un día bastante ocupado; Bueno les tengo una buena noticia, una mala noticia y una pregun... no dos preguntas :D.
La mala noticia (prefiero mil veces la mala primero, para que la buena alegre el momento): Solo nos quedan 4 capítulos más el epílogo en la historia :'(
La Buena noticia: La historia tiene continuación!
La primera pregunta: ¿Quieren la continuación?
La segunda pregunta: Muchas/os deben estar preguntando si Emmett y Rosalie van a estar en la historia (o al menos yo me lo estaría preguntando :D) La cosa es que la historia no tiene muchos personajes principales, sólo 4 basicamente (Edward (Will) Bella (Lake) Alice (Eddie) y Jasper (Gavin)) hay otros dos personajes (la ex novia de Edward y su mejor amigo) mi pregunta es: ¿Quieren que los meta a la historia, aunque no les pueda garantizar que sean buenos protagonistas, o prefieren que meta a alguien mas? Lo sé deben pensar "Es tu adaptacion a fin de cuentas, has lo que quieras" Pero de verdad me importa lo que quieran uds.
Las respuestas a estas preguntas las estaré recibiendo hasta el último capítulo de esta historia ;D
Muchas gracias por los Reviews! Felicidades a Marie McHale por contestar correctamente la pregunta, pero como solo participaron 3 personas tambien premiaré a Viridiana por responder corretamente ;)
Dariana Cullen: No me dejaste! Lo comprobé...dos veces! Jajajajajaja, sólo hubo un Review en ese capítulo, pero bueno, no importa ;) Seth es divino, lo amo por ser como es *-* Y te voy a enviar un PM con tu adelanto de la historia ;) Espero tu Review!
Marie McHale: Menos mal no moriste! Jajajajaja, ¿De que parte de Colombia eres? ¡Pérdimos! :( te juro que sufrí con ese partido :'( El papá de Alice se lució, ¡Fue hermoso!Seth es...especial en el buen sentido ;) Mataste el feminismo con ese comentario ajajajajajajaja. Te voy a enviar un PM con el adelanto de la historia ;) Espero tu Review.
Viridiana: Felicidades linda, déjame un PM o un correo para darte el adelanto ;) y espero sigas dejando Reviews
Guest: Lo siento, respuesta incorrecta :(
Bueno estoy que caigo del sueño, así que no leemos en otra ocasión ;)
Travesura realizada; Nox ;)
Paula
