Lummus, Juro solemnemente que mis intenciones no son buenas ;)

Los personajes pertenecen a Stephanie Meyer, La trama a Coollen Hoover.


"Close the laundry door

Tiptoe across the floor

Keep your clothes on

I got all that I can take

Teach me how to use

The love that people say you made".[1]

The Avett Brothers, Laundry Room.

18

Pase el resto de la tarde ayudando a mi mamá a limpiar.

Mantiene mi mente ocupada. Ni una sola vez me pregunta por qué no estoy en la escuela. Supongo que ahora está dejando en mis manos las cosas cotidianas.

Cuando es hora de recoger a Caulder y a Seth, Edward no está en casa. Llevo a ambos chicos de vuelta a la casa y comenzamos otra discusión sobre disfraces de Halloween.

—Ahora sé lo que quiero ser —le dice Seth a mamá.

Ella está doblando ropa en la sala de estar. Deja una toalla en el respaldo del sofá y mira a Seth—: ¿Qué vas a hacer, cariño?

Él le sonríe.

—Tu cáncer de pulmón —dice él.

Ella está tan acostumbrada a las cosas que salen de la boca de Seth, que no se saltea ni un latido.

— ¿Oh, sí? ¿Venden de esos en Wal-Mart?

—No lo creo —dice él, mientras agarra una bebida de la heladera—. Tal vez tú puedas hacerlo. Quiero ser un pulmón.

—Oye —dice Caulder—. ¿Puedo ser el otro pulmón?

Mamá ríe mientras agarra una lapicera y papel de la barra y se sienta.

—Bueno, supongo que mejor averiguamos cómo coser un par de pulmones cancerosos.

Seth y Caulder la miran y comienzan a escupir ideas.

—Mamá —digo rotundamente—. No lo harás.

Ella levanta la mirada de su dibujo y me sonríe.

—Bella, si mi niño quiere ser un pulmón canceroso para Halloween, entonces me voy a asegurar de que sea el mejor pulmón canceroso plagado de tumores que exista.

Ruedo los ojos y me uno con ellos en la barra, escribiendo una lista de los suministros que necesitaremos.


Después de que volvemos de la tienda con las cosas y materiales necesarios para los disfraces de pulmones cancerosos, Edward sube por su camino.

— ¡Edward! —Caulder corre a través de la calle y agarra su mano, tirando de él hacia nuestra casa—. ¡Espera a ver esto!

Edward nos ayuda a mi mamá y a mí a agarrar las cosas del baúl y todos nos dirigimos adentro.

— ¿Adivina qué vamos a hacer para Halloween? —Caulder está radiante mientras se para en la cocina, señalando a las cosas en el suelo.

—Uh...

— ¡El cáncer de Renné! —Anuncia Caulder, emocionado.

Edward levanta las cejas y mira a mi madre, quien acaba de regresar de su cuarto con una máquina de coser.

—Sólo se vive una vez, ¿verdad? —Posa la máquina en la barra.

—Nos dejará hacer los tumores para los pulmones —dice Seth—. ¿Quieres hacer uno? Te dejaré hacer el grande.

—Uh...

—Seth —digo—, Edward y Caulder no pueden ayudar, estarán fuera de la ciudad todo el fin de semana. —Llevo dos de las bolsas a la brea y comienzo a desempacarlas.

—En realidad —responde Edward mientras agarra la otra bolsa del suelo—. Eso fue antes de que descubriera que vamos a ser cánceres de pulmón. Creo que tendremos que reprogramar nuestro viaje.

Caulder corre hacia Edward y lo abraza.

—Gracias, Edward. Van a necesitar medirme cuando lo hagan, de todas formas. He estado creciendo un montón.

Y una vez más, por tercera vez esta semana, somos una gran familia feliz.


Tenemos la mayoría de los moldes dibujados a mano cortados y es hora de tomarles las medidas a los chicos.

— ¿Dónde está tu cinta de medir? —Le pregunto a mamá.

—No lo sé —dice ella—. No sé si tengo una, en realidad.

—Edward tiene una, podemos usar la suya —digo—. ¿Te importaría buscarla?

— ¿Tengo una cinta de medir? —Pregunta él.

—Sí, está en tu costurero —digo.

— ¿Tengo un costurero?

—Está en tu lavadero.

No puedo creer que no lo sepa. Limpié su casa una vez y ¿Puedo decir dónde está todo mejor que él?

—Está al lado de la máquina de coser en el estante detrás de los moldes de tu madre. Los puse en orden cronológico de acuerdo al número de mo... No importa —digo mientras me levanto—. Sólo te mostraré.

— ¿Pusiste sus moldes en orden cronológico? —Pregunta mi madre, perpleja.

Me doy la vuelta hacia ella mientras nos dirigimos a la puerta.

—Estaba teniendo un mal día.

Edward y yo nos dirigimos a través de la calle y yo tomo la oportunidad para preguntarle por lo que pasó con su pasantía. No quería preguntarle en frente de Caulder, porque no estaba segura de sí le había dicho algo.

—Recibí un castigo —dice mientras entramos—. Me dijeron que como estaba defendiendo a otro alumno, no podían en realidad reprochármelo.

—Eso es bueno. ¿Qué hay de tu pasantía? —Repito mientras camino a través de la cocina y me meto en el lavadero donde agarro el costurero.

—Bueno, es un poco complicado. Las únicas que tienen disponibles están aquí en Ypsilanti, pero todas eran primaria. Mi especialidad es secundaria, así que he sido colocado en una escuela en Detroit.

Detengo lo que estoy haciendo y lo miro.

— ¿Qué significa eso? ¿Se van a mudar?

Él ve la preocupación cruzar por mi rostro y ríe.

—No, Bella, no vamos a mudarnos. Es sólo por ocho semanas. Viajaré un montón, sin embargo. En realidad iba a hablar de esto con tu madre y contigo más tarde. No seré capaz de llevar a los chicos a la escuela, o recogerlos tampoco. Me voy a ir mucho. Sé que no es un buen momento para pedir su ayuda...

—Detente —agarro la cinta de medir y devuelvo los contenidos a la caja—. Sabes que ayudaremos.

Edward me sigue cuando vuelvo al lavadero y pongo de vuelta el costurero al lado de la máquina de coser. Mi mano roza los patrones perfectamente alineados en orden cronológico mientras recuerdo toda la limpieza y alfabetización que hice la semana pasada. ¿Es posible, que tal vez tuviera un momentáneo lapso de cordura? Sacudo la cabeza y me estiro para apagar la luz cuando me choco con Edward. Está apoyado contra el marco de la puerta con su cabeza reposando en la pared. Está oscuro ahora, ya que he apagado la luz, pero su rostro está ligeramente iluminado por el brillo proveniente de la cocina detrás de él.

Una sensación cálida fluye a través de mí mientras trato de no elevar mis esperanzas. Tiene esa mirada en los ojos otra vez.

—Anoche —susurra—, cuando vi a Mike besándote... —Su voz se desvanece y se queda en silencio por un momento—. Pensé que le estabas devolviendo el beso.

Es difícil cuando está a una proximidad tan cercana, pero intento lo mejor que puedo concentrarme y procesar su confesión. Si pensaba que estaba dejando que pasara, entonces ¿por qué me separó de Mike? ¿Por qué le pegó? Entonces me golpea. Edward no me estaba defendiendo anoche, estaba celoso.

—Oh —es todo lo que puedo decir.

—No supe la historia completa hasta esta mañana, cuando me contaste tu versión —dice mientras sigue bloqueándome la salida; haciendo que me quede parada en la oscuridad—. Dios, Bella. No puedo decirte lo enojado que estaba. Quería herirlo tanto. ¿Y ahora? Ahora que sé que él realmente estaba lastimándote, quiero matarlo. —Se aleja de mí y descansa su espalda contra el marco de la puerta.

Vuelvo a pensar en anoche y las emociones que Edward debe haber experimentado. Estar profesándome su amor en el escenario un minuto y después creer que estaba besándome con Mike al siguiente minuto. No es de extrañar que estuviera tan molesto de camino a casa.

Todavía me está bloqueando la salida. No es que planee salir corriendo a ningún lado. Mi cuerpo entero está tenso, sin saber lo que él está por decir o hacer. Trato de relajarme mientras exhalo. Mi respiración ha aumentado tan rápido en el último minuto, que mis pulmones están comenzando a doler mientras el nudo en mi espalda me recuerda su presencia.

— ¿Cómo...? —Tartamudeo—. ¿Cómo sabías que estaba allí?

Él se vuelve y me enfrenta, colocando ambas manos a cada lado del marco de la puerta. Su altura y la manera en que me tiene atrapada son intimidantes, pero en una forma muy buena.

—Te vi. Cuando terminé mi pieza, te vi irte.

Mis rodillas empiezan a fallarme, así que pongo mi mano en la secadora detrás de mí para sostenerme. Él sabe que lo vi actuar. ¿Por qué me está diciendo esto? Trato con todas mis fuerzas de no elevar mis esperanzas, pero tal vez desde que no es más mi maestro, podemos finalmente estar juntos. Tal vez eso es lo que está tratando de decirme.

—Edward, ¿significa esto que...?

Da un paso hacia mí, sin dejar espacio entre nosotros. Sus dedos rozan mi mejilla mientras estudia mi rostro con sus ojos. Poso mis manos en su pecho mientras él me rodea con los brazos y me acerca a su cuerpo. Trato de alejarme un paso para terminar mi pregunta, pero su cuerpo me presiona contra la secadora.

Justo cuando intento preguntarle de nuevo, lleva sus labios hacia los míos. Inmediatamente dejo de resistirme y dejo que me bese. Mi cuerpo entero se vuelve débil mientras mis brazos caen a mi lado y tiro la cinta de medir al suelo.

Él agarra mi cintura y me levanta para sentarme sobre la secadora. Nuestros rostros ahora están alineados. Me besa como si estuviera recompensando un mes entero de besos robados. No puedo decir dónde terminan mis manos y dónde comienzan las suyas mientras frenéticamente tiramos del otro, nuestras manos explorando el cuerpo del otro. Envuelvo mis piernas alrededor de su cintura y tiro de su boca hacia mi cuello para poder recuperar el aliento. Todos los sentimientos que tengo por él se apresuran a volver. Intento retener las lágrimas cuando me doy cuenta de lo mucho que en realidad lo amo. Oh Dios mío, lo amo. Estoy enamorada de Edward Cullen.

No intento controlar más mi aliento; no tendría sentido.

—Edward —llamo mientras él continúa explorando mi cuello con sus labios—. ¿Significa esto... significa esto que no tenemos que fingir... más? —Estoy respirando tan pesadamente que apenas puedo formar una oración coherente—. ¿Podemos estar... juntos; porque ya no... Porque ya no eres mi maestro?

Sus manos suavizan su agarre en mi espalda mientras sus labios lentamente se cierran y se alejan de mi cuello. Intento volverlo a acercar a mí pero él se resiste. Pone sus manos sobre mis pantorrillas y desengancha mis piernas de su cintura mientras da un paso atrás y se apoya contra la pared detrás de él, evitando mis ojos.

Mis manos aprietan los bordes de la secadora mientras me bajo de un tirón.

— ¿Edward? —Llamo mientras doy un paso hacia él.

La luz de la cocina proyecta una sombra sobre su rostro pero puedo ver que su mandíbula está apretada. Sus ojos están llenos de vergüenza cuando me mira, disculpándose.

— ¿Edward? Dímelo. ¿Todavía se aplican las reglas?

No tiene que responderme, puedo decir por su reacción que sí lo hacen.

—Bella —dice en voz baja—. Tuve un momento de debilidad, lo siento.

Aprieto mis manos contra su pecho.

— ¿Un momento de debilidad? ¿Es así como lo llamas a esto? ¿Un momento de debilidad? —Grito—. ¿Qué ibas a hacer, Edward? ¿Cuándo ibas a dejar de besarme y patearme fuera de tu casa esta vez? —Me doy la vuelta y salgo del lavadero para encaminarme a través de la cocina.

—Bella, no. Lo siento. Lo siento tanto. No pasará de nuevo, lo juro.

Me detengo y me giro hacia él.

— ¡Tienes toda la maldita razón de que no lo harás! Finalmente lo acepté, Edward. Después de un mes entero de tortura, finalmente ya era capaz de estar alrededor tuyo otra vez. ¡Luego vas y haces esto! Ya no puedo hacerlo —chillo—. ¿La manera en que consumes mi mente cuando no estamos juntos? Ya no tengo tiempo para esto. Tengo cosas más importas en las que pensar que tus pequeños momentos de debilidad.

Cruzo la sala de estar y abro la puerta principal y hago una pausa.

—Tráeme la cinta de medir —pido con calma.

— ¿Q-Qué? —dice él.

— ¡Está en el maldito suelo! ¡Tráeme la cinta de medir!

Escucho sus pasos desvanecerse a medida que camina hacia el lavadero. Recupera la cinta de medir y me la entrega. Cuando la pone en mi agarre, me aprieta la mano.

—No me hagas el tipo malo, Bella. Por favor.

Alejo mi mano de la suya.

—Bueno, ciertamente ya no eres la víctima.

Me doy la vuelta y salgo, cerrando de un portazo detrás de mí. Cruzo la calle y no miro hacia atrás para ver si me está mirando. Ya no me importa.

Me detengo en nuestra entrada y respiro hondo mientras me seco los ojos. Abro la puerta principal de nuestro hogar, pongo una sonrisa en mi rostro, y ayudo a mi mamá a hacer sus últimos disfraces de Halloween.


[1] "Cierra la puerta del lavadero

Camina de puntillas de pie por el suelo

Mantén tu ropa puesta

Tengo todo lo que puedo tomar

Enséñame cómo usar

El amor que la gente dice que hiciste".


¡De verdad no sé que pasa con mi mente! En un momento estoy leyendo un libro, la cosa más normal del mundo, y al siguiente recuerdo que no había subido el capítulo! Tengo una pésima, pésima, PÉSIMAAA memoria -.- es el colmo, de verdad, el bendito colmo!

Agh y tras del hecho este capítulo no me gusta! Edward es un idiotaaaaa, yo estoy que le pego donde más le duele -.-, lo siento hoy no es mi día, pero de verdad estoy super enojadaaaaaa.

Reviews.

Marie McHale: Chica tu alegras mi día (Aunque tecnicamente lei el Review hace rato) Siento tardarme otra vez, creeme no fue mi intención, Ohhh Bucaramanga, allí vive una amiga mia, yo vivi en Neiva, te comprendo perfectamente, por ejemplo yo odio este capítulo, pero amo la historia, awww que linda tu tambien me caes bien ;) Bueno ya va un voto para que Emmett no esté, la verdad es que a mi tampoco me agrada mucho la idea :/ y tambien un voto para si continuacion, no me mates porque entonces cómo le hago Jajajaja, me encanto tu Review de verdad no importa lo largo ;) y de nada por adelanto ;)

Patty: Hola, bienvenida ;) actualizo los Viernes...si me acuerdo -.-' espero recibir un Review tuyo cada capítulo que me ayude a recordarlo ;) me encanta que ames la historia, esa es la idea :D

Por último, vuelvo a dejar las preguntas para que me sigan respondiendo, por fvor es importante qe me digan :)

La primera pregunta: ¿Quieren la continuación?

La segunda pregunta: Muchas/os deben estar preguntando si Emmett y Rosalie van a estar en la historia (o al menos yo me lo estaría preguntando :D) La cosa es que la historia no tiene muchos personajes principales, sólo 4 basicamente (Edward (Will) Bella (Lake) Alice (Eddie) y Jasper (Gavin)) hay otros dos personajes (la ex novia de Edward y su mejor amigo) mi pregunta es: ¿Quieren que los meta a la historia, aunque no les pueda garantizar que sean buenos protagonistas, o prefieren que meta a alguien mas? Lo sé deben pensar "Es tu adaptacion a fin de cuentas, has lo que quieras" Pero de verdad me importa lo que quieran uds.

Las respuestas a estas preguntas las estaré recibiendo hasta el último capítulo de esta historia ;D

Un mensaje a Viridiana, linda si no me respondes en este capítulo el adelanto no tendrá valor, así que espero un mensaje tuyo porfa ;)

Travesura realizada; Nox ;)

Paula

PD: Con una amiga iniciamos un blog de reseñas de películas, series y libros, es muy nuevo apenas empezamos esta semana, sería genial si pudieran pasar un rato y me dejan algún comentario si les gusta o lo odian, pooooorfa *poniendo puchero* el blog es: thefaultinourbookskp . blogspot . com (Sin los espacios)

Gracias ;)