Perdonad el retraso...ayer estuve estudiando para un examen y no pude escribir . Aquí está el capítulo 2.


Hoy es Domingo, y Sonic está en su habitación, tumbado en la cama.

-Que aburrimiento...-Dijo, poniendo los brazos en su cabeza.-¿No podrían venir esos gamberros? Estoy deseando asustar a alguien.-Suspiró. Luego se le iluminó la cara.-¡Voy a ver a Tails!-

Saltó de la cama, y muy feliz, salió corriendo a la casa de al lado. Empezó a llamar fuertemente a la puerta con la mano.

-¡Tails! ¡Tails! ¡¿Estás en casa?! ¡Soy Sonic! ¡¿Quieres jugar?!-Gritó. No obtuvo respuesta.-¿¡Estás en casa, Tails!?-

Tails siguió sin contestar. Sonic suspiró, y miró hacia abajo.

-Ya es obvio que no estás en casa...-Susurró. Se dio la vuelta y se fue. Iba caminando con la cabeza agachada. Se le ocurrió visitar a Knuckles.

-¡Knuckles! ¡Knuckles! ¿¡Estás en casa!?-Gritó.

-Si, estoy.-Dijo saliendo al balcón.-Pero estoy ocupado.

-¿Que estás haciendo?

-Cosas.-Dijo desinteresado.-Luego nos vemos.-Entró dentro y cerró el balcón. Sonic suspiró enfadado. Se fue a su mansión.

-Espero que al menos alguien venga...¡quiero divertirme!-Dijo. Entró y subió al ático.-A ver que encuentro por aquí...-Unos segundos después, se oyó a la puerta abrirse. Sonic volteó.-¿Quien será?-

Traspasó su cara por el suelo, y miró. Una familia estaba entrando.

-Que asco de mansión.-Dijo una ardilla gorda.

-Si, querido, pero no nos queda otra que vivir aquí.-Dijo una ardilla flacucha.

-Bah, es asquerosa. Pero si no hay otro remedio...-Dijo una ardilla con una chaqueta azul y botas azules.

-Bah, nadie interesante.-Susurró Sonic.-Enseguida los espanto y...-Fue cortado al ver una eriza rosa llena asta arriba de maletas entrando.

-Yo creo que es hermosa...-Dijo la eriza echando un vistazo. Las tres ardillas voltearon a mirarla.

-¿Y a ti quien te ha preguntado?-Dijo la ardilla flacucha.

-¡Nadie te ha preguntado!-Dijo la ardilla gorda.

-¡Solo eres la que lleva las maletas!-Dijo la ardilla joven. La eriza miró al suelo, sonrojada y decepcionada.

-Lo siento...-Dijo tímida. Las tres ardillas miraron hacia delante.

-Sally, hija, elige una habitación.-Dijo la ardilla gorda.

-Vale papá.-Dijo Sally.

-Y tú...Amy...Dijo la ardilla flacucha.

-¿Si, señora?-Dijo levantando la cabeza.

-Tu dormirás en el ático.

-Si señora...-Miró hacia abajo.

-Y trae las maletas a mi habitación.-Dijo Sally.

-Vale Sal...-La siguió. Sonic aún seguía en shock. Le había parecido una hermosa eriza, tenía los ojos color jade, el pelaje rosa, el pelo corto, y un vestido rojo con diademas y botas rojas.

-Amy...-Susurró. Luego se sonrojó al recordar lo que dijo la ardilla flaca: "Dormirás en el ático"-¿¡Eso significa que dormirá en mi cuarto!?-Susurró. Siguió a Sally y a Amy. Ellas llegaron a una enorme habitación, con una gigante cama, y todo lo demás muebles.

-Un retoque por allí, otro por allá y será aceptable.-Dijo Sally. Se tiró a la cama, sentándose.

-¿Donde dejo las maletas, Sal?-Preguntó Amy.

-Dejalas en ese rincón.-Dijo señalando un rincón. Amy, obediente, dejó allí las maletas.-Y ahora, largate.-Dijo fríamente.

-Hasta luego...Sal..-Y se fue. Sonic observó esa escena, era increíble que alguien pudiera ser tan malo.

Amy cogió una pequeña maleta castaña, gastada, y subió al ático. Sonic se hizo invisible, para que no lo viera. Amy cerró la entrada, cogió una cadenita que había en la pared y tiró de ella. Se encendió una luz. Suspiró, dejó la maleta en el suelo y se acomodó el vestido. Miró a la cama que había, era la más grande en la que había dormido nunca. Se tiró a ella, y puso sus brazos detrás de la cabeza.

-Está muy bien...-Dijo alegre. Sonic, que estaba detrás de un armario, miró hacia delante y se puso una mano en el pecho.

-Hay una chica...en mi cama...-Susurró.-¡Genial!-

Entonces, Amy se sentó. Cogió su maleta y la puso encima de la cama. Sacó de ella un marco con una foto dentro. Era una eriza parecida a Amy con el pelo (de espinas) por la cintura, una camisa azul de mangas largas y unos pantalones marrones. Amy se quedó mirando la foto un rato. Entonces unas lágrimas cayeron por su rostro.

-Mamá...-Susurró.

Mientras, Sonic practicaba como se presentaría.

-¡Hola! ¡Soy Sonic! ¡Soy un fantasma!...no, así la asustaría...-Se rascó la cabeza.-Hola, soy Sonic, ¿como va eso?..tan poco...se haría una idea equivocada.-

Se distrajo un segundo al ver a Amy poniendo la foto sobre la mesa de noche.

Continuara...


El jueves y el viernes también tengo exámenes, así que perdonadme si tardo mucho .-.

Bay of Amy Rose FanGirl