Don't Stop Believin
Lo Extraño
Con cerveza en mano, agarró con la otra el mando de la televisión para cambiar el canal. Por mala suerte, no encontraba ningún canal que emitiera algún programa decente.
- Se te va a caer la toalla, Lucy- advirtió Levy al entrar al salón con el pijama y una toalla para que el pelo- Ponte el pijama antes de la película
- No lo encuentro- fue lo único que dijo Lucy antes de darle un sorbo a la fresca bebida
Levy no se creía nada de lo que decía, aunque le diera un poco igual que hiciera su amiga. Si bien se había "soltado el pelo" desde la boda de Lisanna, adoptando una serie de actitudes poco usuales en ella. No sabía que decirle, ya que no tenía ni idea de que había hablado con Natsu. Quizás lo que tenía delante era la Lucy que debió aparecer durante la universidad o ...
- ¿Estas bien, Le?
- Estaba pensando un poco- en cierto modo, ella no mentía
- En tu novio seguro... ¿Cuándo vuelve de visita?
- Mañana- respondió bastante sonrojada- A la hora de comer
No volvieron a hablar del tema, dando paso a un momento un tanto incomodo. La película no era nada del otro mundo, por lo que a penas llegaron a comentar algo. Nada más terminar de ver la película, Levy se marchó a la cama, ya que quería estar bien descansada para la hora en que llegara su chico. Lucy simplemente se puso un camisón y encendió el ordenador, dispuesta a escribir como una loca la nueva historia que tenía en mente.
Ella era consciente de que había cambiado. No sabía si para bien o para mal, simplemente estaba cambiando y realmente le importaba bien poco el cambio. Algo que le molestaba bastante a Levy era como se habían reducido sus conversaciones y cada vez que nombraba que su novio venía a la ciudad, ese día se encerraba en la habitación y no había poder humano que la sacara. Quería advertirla de que mañana llegaba, pero entre la película y la nueva situación, notaba que esa amistad que tanto había durado se estaba resquebrajando por intentar cambiarlo todo.
La revolución no era tan buena idea.
Decidió ir a la cama sin hablar el tema, dejando una nota donde especificaba la hora de la llegada del chico. Bastante frío pero algo que debía hacer.
Lucy cogió la nota y la leyó hasta el cansancio, olvidando la película. Odiaba esa situación con Le-chan, pero no dejaba de pensar en todo hasta el punto de abandonar su trabajo.
Al día siguiente las cosas seguían prácticamente igual de frías. Levy se marchó sin decir nada al encuentro con su chico, mientras que ella se encerraba en su habitación, esperando a que el día pasará entre letras y sin problemas.
Alguien empezó a timbrar como loco y no le quedo de otra que contestar, sorprendiéndose casi al instante. No tuvo otra que dejarle entrar y ofrecerle una cerveza a regañadientes.
- ¿Que haces aquí, Natsu?
- Ya que no contestas a mis mensajes, vine a ver que tal estabas. Tu padre nos visita mucho últimamente
- Se de las noticias de los últimos malos movimientos de la empresa...esta desesperado pero me importa poco, soy feliz aquí
- No se nota
- Natsu, estoy ocupada, así que...
- Vuelve a nuestra ciudad, a vuestra casa, a tu vida mirando estrellas en la colina...
- Sabes que no puedo. Mi padre me ha cerrado todo. Si, tengo la casa a mi nombre, no puede hacer nada con él, pero el trabajo, el prometido... todo esta cerrado para mi en ese lugar
- ¡Tengo una idea! ¡CÁSATE CONMIGO LUCY!
