Capitulo 1. Parte 1/3.

Westchester, Noreste de Nueva York.

Erick seguía de pie, solemne mirando la frontera desde el despacho de Charles. La charla con Wolverine había logrado sacarlo de sus cabales como cada vez que discutía con aquel salvaje, valla elección de Peter, le parecía repulsiva la idea tan solo imaginarla, Logan un veterano y Peter en la flor de la vida, sin hablar de el ejemplo que los niños recibirían de uno de sus profesores.

Aun así no podía negar que eran felices, del poco tiempo que llevaba conociendo al chico y de todas las discusiones que podían llenar un año de sentimientos acumulados no lo había visto más feliz que cuando Logan lo traía de la mano.

Y Magneto podía ser opositor de muchas cosas, pero el amor jamás seria una de ellas.

Lo que realmente lo traía cauteloso era la guerra, no importaba si Asia cometía atentados todos los días o si Estados Unidos gastaba millones en armas de primera línea, lo importante era la división secreta que estaba al pendiente de todos los movimientos de mutantes en la zona. De pronto habían perdido la libertad de dejar el país, de incorporar nuevos niños a la escuela y de tener acceso a información privilegiada, tenía que admitir su error al ignorar la situación es sus principios, en cambio Raven había extremado precauciones infiltrándose sola en una importante reunión gubernamental para traer noticias alarmantes.

Charles de acerco a la mesa de ajedrez invitándolo a jugar, aunque accedió su mente estaba atascada en otro lugar y momento.

"-quieren a los chicos Charles, quieren sus poderes para ganar la guerra y tú piensas quedarte de brazos cruzados viendo la masacre en primera fila-Raven agitaba los brazos al cielo, exasperada como siempre.

-si vamos al ataque les daremos una excusa para acelerar el proceso Raven, sabes que sus capacidades los mantendrán a salvo.

-¿Cómo mantuvieron a salvo a Alex? ¿Cómo mantuvimos nosotros con vida a nuestros amigos? Hay fuerzas más grandes que nosotros ¡más fuertes que tú! Déjale el egocentrismo a Erick y envía a los chicos a casa.

-eso es más peligroso-Erick se acerco desde el rincón de la habitación para dar su siempre certero punto de vista-aun sin acceso a cerebro pueden encontrarlos, y lo harán.

El profesor Xavier le dio esa mirada cómplice que usualmente lo dejaba obligado a acatar sus indicaciones, pero no esta vez, acababa de conocer a su hijo y no iba a permitir que los humanos se lo arrebataran, primero por su cadáver y el de cada mutante en la casa.

-un kilometro Charles, si se acercan a un kilometro de la casa no pienso perdonarles la vida, te traes algo en mente pero no voy a esperar la muerte de ninguno de los nuestros para conocer tu plan benévolo."

-siento tu miedo-dijo Charles notando que el juego pasaba a segundo plano.

-entonces sal de mi cabeza-replico Erick sin despegar la vista del caballo en el tablero.

-no necesito entrar ahí para saber cómo te sientes, es natural sentir miedo.

-no para mí-Magneto se levanto de la silla alejándose del ajedrez pero su amigo le insistió.

-Peter es tu hijo, si no estuvieras temblando de miedo pensaría que de veras no tienes corazón-dijo dedicándole una sonrisa delicada, lo suficiente como para hacer a Erick cambiar de dirección la mirada.

-él es lo único que me impide asesinar a cada hombre involucrado en el proyecto y en la guerra, por el momento...-sintió que la oración no estaba completa, bajo los ojos a la altura de Charles y se agacho frente a su silla de ruedas- él y tu.

El profesor le respondió con un beso, presionando sus labios fuerte y a la vez suave contra los de Magneto, dejándole olvidar por un instante que cuando llegara el momento, estarían en bandos contrarios otra vez.