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Elliot Grey miraba con ojos destellantes y llenos de adoración a su pequeña hija quien hacia la imitación de una cara enojada luego de habérselo pedido. Ava estaba en la edad del descubrimiento y de memorizar todo lo que sucedía al su alrededor y él junto con Kate le habían enseñado diversas caras que podía imitar, lo que la hacía muchísimo más adorable. Bueno, no es que pudiera decir otra cosa, era su hija y estaba perdidamente loco por ella.

-Ahora, ¡sorpresa!- dijo el rubio, alzando las manos en el aire lo cual la niña inmediatamente imito, abriendo mucho aquellos ojos azul bebe y su boquita en clara sorpresa. Luego de ello, se rió de sí misma haciendo reír a Christian también, que estaba más que entretenido con el acto de su sobrina y hermano. Tedd jugaba en la caja de arena con otro niño, estaba completamente perdido en el juego ajeno a todo a su alrededor y él tenía a Phoebe de pie entre sus piernas. Le encantaba la idea de que ya tuviera la suficiente fuerza en sus piernitas para sostenerse, aunque eso también significara que su bebe estaba creciendo. –Ahora ¡Diva!- pidió el mayor de los Grey haciendo que la pequeña colocara un dedo bajo su barbilla y moviera la cabeza de lado a lado como toda una diva. Christian estallo en una carcajada sonora al ver aquel gesto, era la cosa más adorable y divertida de ver. –Ahora ¡Eres adorable!- La bebe coloco sus manitas juntas bajo su cara, inclinándola hacia un lado a la vez que ponía la cara más adorable que pudieran imaginar. Christian negó con la cabeza y miro a su hermano babeando por su hija, ella sin dudas iba a ser lo que lo mataría cuando tuviera edad. Pero no podía decir mucho ya que él también era padre de una niña, dios, solo de recordar el beso que aquel pequeño le había robado y de imaginarse unos años después en la misma situación lo hacían sentir como las canas comenzaban a salirle. Entendías lo que era ser hombre cuando tenías una pequeña mujer a tu cuidado.

Recordó lo celoso que era con Mia cuando pequeña, lo mucho que la sobre protegía y cuidaba de que nada le sucediera. Recordaba aun los besos babosos que ella le daba cuando corría a su encuentro al oírla llorar y los abrazos cuando llegaba de la escuela. Era la única persona que podía tocarlo libremente porque él sabía que ella jamás lo dañaría y que lo hacía con la más grande pureza del mundo. Quería que Tedd fuera así con Phoebe, que crecieran como mejores amigos más que como hermanos y de él dependía que así fuera.

-¿Quién soy yo, Avs?- cuestiono Elliot.

-¡Papa!- contesto la pequeña rubia señalándolo, y riendo. Corriendo hacia él y trepando en su regazo haciéndolo caer hacia atrás en el pasto verde. Christian se reía de la imagen hasta que presto atención a la suave voz que venía de la personita que estaba aferrada a su pierna.

-Pa-Pa- escucho y no supo si había sido imaginación suya o qué, pero se quedó unos segundos pasmado, esperando oír de nuevo aquellas dos palabras unidas. –Pa-pa- Phoebe repetía aquellas dos palabras separadas en silabas mientras daba toques con su mano libre al banco donde se encontraba sentado su padre. Ella solo estaba repitiendo lo que había oído de los labios de su prima, un sonido común para ella, que oía siempre de la boca de su hermano y que ahora estaba probando, el mismo sonido que hacia su mano al chocar con la madera del banco. –Pa-pa.- No era su imaginación, se dio cuenta Christian luego de acercarse con cuidado para oír mejor. Phoebe había dicho su primera palabra, sin contar los balbuceos constantes de los bebes.

-¿Qué dijiste Phoebe?- susurro. Por supuesto Phoebe no dijo nada, solo continuó ahí golpeando la madera con una sonrisa inocente en su carita. El hombre sin poder contenerse la tomo en brazos, sentándola en su rodilla haciendo a la pequeña quejarse por haberla quitado de su posición, a ella le gustaba estar de pie. -¿La oíste, Elliot?

-Si, creo que dijo que el tio Elliot es mas guapo que si papa- molesto el rubio pero su hermano no le estaba prestando atención a su respuesta, estaba concentrado en la carita de su hija quien le sonreía cuando lo vio muy cerca de su rostro.

-Phoebe, ¿puedes decir papa? Di Pa-pa- pidió el cobrizo, con la esperanza de oírla decirlo de nuevo. Aun en estado de Shock. Definitivamente este sería un día que jamás olvidaría.

-Pa-pa- repitió, removiéndose en su regazo. Quería estar otra vez de pie en la grama –Pa-pa- dijo nuevamente, sin saber que significaba en si aquella palabra, solo quería que la colocara en el suelo.

Christian la abrazo y rió triunfante ante la primera palabra de su hija. Había sido papá, había sido nada más y nada menos que para él ¡Quién lo iba a decir! La primera palabra de Tedd obviamente había sido para Ana y él al inicio no sabía lo increíble que se sentía que tu hijo guardara su primera palabra para ti, pero ahora lo sabía, ahora sabía lo que era sentir ese nudo en la garganta.

Con una sonrisa imborrable la dejo nuevamente de pie, donde la niña chilló esta vez más fluida la palabra de cuatro letras, soltando una risita adorable. Era completamente inexplicable lo que sentía en su pecho. Era como si una vez más algo le estuviera acariciando su alma a la que hace mucho tiempo había tachado como obscura.

Por alguna razón, no podía quitarle los ojos de encima a su pequeña mientras se le inflaba el pecho cada que probaba la palabra salir de su boquita una y otra vez.

Imágenes de su hija creciendo y convirtiéndose en adulta pasaron por su mente. Pudo ver su pelo castaño alargarse, su cuerpo estirarse. Pudo verla riéndose de la vida y llorando por la salida de un grano en su rostro, yendo a la escuela y convirtiéndose en la chica más inteligente, en la más valiente igual que su madre. Convertirse en la mujer más hermosa que hubiese visto alguna vez, al igual que su Ana. Pudo verla yendo a la universidad y conocer chicos, y un espasmo mental le entumeció el cuerpo una vez más. ¡Nadie jamás iba a tocar a su niña! ¡LOS MATARÍA A TODOS!

Su hija lo miró, como si estuviese interesada y luego intentó dar un paso hacia donde se encontraban Ava y Elliot pero cayó sobre su trasero. Christian la tomo, colocándola una vez más sobre su regazo, mirándola como si nunca lo hubiese hecho, lo que la hizo reír mientras alcanzaba su rostro. Se dejó dar manotazos por ella mientras hacía sonidos graciosos como si intentara decirle algo, pero sin poder. ¿Quizá de esa manera, propia de un bebé, ella intentaba decirle que lo quería? Fuera aquello lo que quería decir o no el decidió tomarlo de aquella manera. Su hija lo amaba y era como si algo hubiese descansado en su interior, cuando siempre tuvo el pensamiento de que nunca debió ser amado. Debía meterse eso en su grueso cráneo como decía Ana a veces.

-¡Papa!- repitió la pequeña, dándole otro manotazo en su mejilla. El rio, besándole la coronilla.

-Sí, cielo. ¡Soy papa! - le susurro, abrazándola, dejando descansar algo en su interior y quedándose con el pensamiento de que estaba haciendo un buen trabajo.


siiiiiii! lo se fue corto pero es que ando casi sin ideas y despues se me vencio el contrato de mi word en mi pc. ODIOOO EL WINDOWS 8 diooooos! a ver cuando puedo comprar la verson completa. espero les haya gustado este dulce capitulo =D

GRACIAS POR SUS ALERTAS Y RW LOS QUE ME DEJAN :D A LOS Q NO ANIMENSE, NADA ME GUSTARIA MAS QUE SABER QUE LES ESTA GUSTANDO O LO QUE NO, SUGERENCIAS O LO QUE DESEEN1 NOS VEMOS PRONTO

SEE YOOOU ;D