CAPITULO 2

VIAJE AL VIEJO CONTINENTE

La tía Elroy como matriarca del clan le preocupaba la rebeldía de su querido sobrino era consciente que había sufrido mucho por la pérdida prematura de sus padres y la reciente muerte de su hermana Rose Mary, ahora ella era su única familia directa y tenía que velar por él.

Pero todo eso no justificaba que él se comportara así siempre tan independiente esa actitud tan despreocupada que le quitaba el sueño, no podía arriesgar la unidad y patrimonio de los Andrew así que esa tarde mando a llamar a George a la biblioteca para hablar sobre los preparativos del viaje.

-Me llamo señora Elroy –dijo George

-Ya tienes todo preparado para el viaje?- mirándolo seria

- Si señora Elroy ya está todo listo tengo los billetes y he recibido la carta de admisión del colegio para el señorito William - mientras se la entregaba.

- muy bien George- ella se dirigió al escritorio para leer la carta pero vio que George no se retiraba –pasa algo George-

-Señora Elroy perdone mi intromisión pero ya le informo al señorito William de su de su partida a Londres? Es que lo he visto esta tarde y no se le miraba molesto ya sabe cómo se pone cuando se le imponen las cosas-

- No aun no- dejando la carta sobre la mesa

- esta noche durante la cena se lo diré y tu tendrás que ayudarme que entre en razón, y decirle que pasado mañana parte contigo a Londres no quiero darle el tiempo para que se escape como otras veces-

El asentó con la cabeza -como usted ordene y hare lo que este en mis manos para convencerle- y con una reverencia se retiró.

Mientras tanto Albert estaba caminando en la orilla del lago como era habitual disfrutaba de la tranquilidad del paisaje, estaba contento porque pensaba que la tía se iría el fin de semana a la mansión de Chicago y al no estar bajo su vigilancia tendría más libertad, se recostó sobre la hierba a orilla del lago pensaba poder ir por el bosque y aprovechar también ir a esa colina donde había conocido a esa pequeña que le había llamado la atención esos ojos tan parecidos a los de su querida hermana.

- Ojala este bien, ese día se miraba que estaba muy triste bueno aunque después la hice reír- sonrió cuando recordó que le había dicho Candy que parecía un astronauta con su traje escoces, bueno si la veo esta vez le preguntare como se llama, levantándose porque ya atardecía y se dirigió a la mansión.

Pero todos sus planes se vinieron abajo cuando en la hora de la cena su tía le informo sobre su viaje a Londres y del ingreso al Real Colegio San Pablo él se enfadó mucho y se levantó de su silla para irse, pero George lo detuvo por el hombro –William por favor tranquilízate-

-no quiero irme me siento bien aquí, no sé porque se empeñan- lo decía con el cuerpo tenso y viendo desafiante a la tía abuela.

-William sabes perfectamente que este día llegaría es tradición que todos los miembros de nuestra familia ingresen a este internado, así no que empieces con otra pataleta, te lo pido por favor- le decía también desafiante la Tía Elroy

George con un tono de voz tranquilo para calmar un poco la tensa discusión le dijo -William la muerte de tu hermana es aún reciente y es mejor que te alejes por un tiempo de estos recuerdos dolorosos, además no iras solo al viaje yo te acompañare, vamos te vendrá un cambio- se lo decía con una leve sonrisa

Albert callado con la vista baja se volvió a sentar como meditando las palabras de George, sabía que poco podía hacer un chico de 14 años por lo que no le quedó otra que hacerse a la idea, era rebelde sí pero no al extremo, esta vez había ganado su tía sabia en el fondo que lo hacía por su bien y esta era su particular forma de demostrar el cariño y preocupación por el aunque desearía que fuera una relación más afectiva.

Ya en el barco George vio a Albert apoyado en la barandilla, lo vio cabizbajo y pensativo viendo al horizonte él se le acerco y poso su mano sobre su hombro era lo más cercano a un padre lo que Albert tenía con George, pero al ser todo un típico caballero ingles George tampoco era muy expresivo en cuanto a gestos de cariño hacia el chico y le pregunto.

-William que te pasa?-

- Nada…,-

-Estas seguro – lo miraba y apoyándose el también en la barandilla como para transmitirle confianza a que le contara que le pasaba, ya que Albert de un tiempo atrás se volvió muy reservado en cuando a expresar como se sentía.

-bueno… y con un pesado suspiro le dijo - en realidad pienso en la responsabilidad que llevo en los hombros y eso que soy todavía un adolescente, en la vida que me espera y en la soledad en que he vivido desde la muerte de mis padres y hermana, y que tendré lo más seguro en el futuro-.

-Vamos William recuerda que tienes a tu tía y me tienes a mí, aunque no tenemos lazos de sangre que nos une, pero yo te considero casi un hijo alocado y rebelde - dijo con una sonrisa de medio lado -pero mi hijo…-

-Lose George- dijo sonriendo -y yo te considero así también pero… hecho mucho en falta el cariño de mis padres y mi querida hermana eran tan amorosos conmigo quizás por ser el más pequeño…- dijo con un dejo de tristeza

George recordaba aquellos felices días en que eran una familia feliz y unida y ver como Albert era llenado de mimos y atenciones, su rostro se entristeció al verlo ahora convertido en un chico solo y falto de cariño.

Y pensaba que quizás William no se equivocaba en cuanto a su futuro, ya que el mismo había sacrificado su vida personal por el clan Andrew al igual que la Señora Elroy.

Anímate William comprendo el peso que tiene pertenecer al clan Andrew yo estuve con tu padre y por lo mismo estaré contigo para ayudarte no será fácil pero tienes que aceptar esta responsabilidad y sé que tu padre se sentirá orgulloso- Albert pensaba que George siempre tenía las palabras apropiadas.

-Si George tienes razón por la memoria de mi padre lo hare pero sin dejar a un lado mis principios y forma de ver la vida- dijo con determinación se incorporó y mirándolo le dijo - gracias George por tus palabras- y le dio un abrazo que George correspondió.

Después de esa conversación Albert se sintió como si se hubiera quitado un saco de arena de su espalda al contarle a George sus temores, se sentía afortunado de podar contar con el respaldo de él, le tenía un gran respeto y confianza.

Así que a partir de allí cambio a una actitud más relajada y optimista, y disfruto del viaje.

Los días fueron pasando y finalmente llegaron a Londres donde los esperaba un carruaje para llevarlo al Real Colegio San Pablo, donde comenzaría una nueva vida llena de normas y estricta disciplina.

Continuara…

Gracias a tod s por leer el fic en especial a , sayuri1707, Milady, Mayra Exitosa, normavanessa2000,monybert-DC, Zausdelay, , Blackcat2010 :) me alegro mucho que les guste la perspectiva de la historia y valoro muchos sus reviews.