CAPITULO 3
REAL COLEGIO SAN PABLO
Había expectación entre los alumnos porque se había rumoreado que uno del clan Andrew llegaría al colegio, se sabía que era una tradición que estudiaran allí y también tenían la fama de lo apuestos que eran los Andrew, así que era de esperar que el alumnado femenino era el que más esperaba ese ingreso.
Llego con George puntual como costumbre inglesa, le pareció majestuoso el colegio pero si un poco sombrío, aunque le alegro ver las grandes extensiones de bosque que tenía alrededor, luego del protocolo de ingreso Albert fue llevado a su habitación para descansar y acomodar sus pertenencias entro en la habitación le pareció ostentosa para ser un colegio, pero bueno al fin y al cabo era un internado elitista se dijo para sí.
Abrió el ventanal para respirar aire puro y luego se tiro a la cama puso sus brazos atrás de su cabeza y pensaba en como seria la vida allí, si la mayoría que iban eran herederos como el, hijos de familias ilustres sinónimo de gente falsa que le daban valor a su apariencias y riqueza, dio un suspiro profundo ya que el no se sentía identificado con ese tipo de gente, cuando alguien toco la puerta -Adelante- dijo levantándose de la cama
Entro un chico alto de complexión delgada de buen porte con cabellos negros y ojos de color gris, el prototipo chico ingles refinado, tenía una mirada amable que transmitía confianza.
- Hola me llamo Edward Gallagher, bienvenido a la cárcel de Londres- dijo riendo.
Albert lo vio sorprendido y con cara de resignación –Carcel! será peor de lo pensaba entonces-
-Y si quieres puedo ser tu guía conozco muy bien este colegio y se de sus fortalezas y debilidades- lo dijo con una sonrisa traviesa y guiñándole un ojo
- No sé pero me inspiras confianza- le dijo Edward pasando la mano sobre su barbilla.
Sonriendo Albert le dijo - Gracias por la bienvenida me llamo William Andr…. -
– Andrew- contesto Edward -Lose ya te esperábamos más las chicas claro jajaja-
– Vaya - dijo Albert sorprendido - Pero la verdad no me gusta ese tipo de atención es más lo aborrezco - le dijo frunciendo su nariz.
- Bueno pues me alegro que no seas el clásico chico engreído porque aquí hay muchos de esos, pues entonces nos llevaremos bien- dijo aliviado Edward
Un sonriente y contento Albert al ver que ese chico no era un estirado le dijo -Muy bien Edward pues cuéntame un poco de ti ya que tú tienes cierta información de mí-
– Bueno para comenzar estoy en la habitación de al lado, y ya llevo unos años aquí pero mis mejores amigos se han ido yendo del colegio porque no aguantaban lo estricto del colegio o sus padres se han trasladado a otro país por negocio y bueno necesito nuevos amigos y tu pareces un buen candidato-
-Pues eso está hecho- estrechándole la mano Albert
- Has venido solo? No vinieron tus padres contigo? -
-No, bueno… vine con mi tutor mi tía se quedó en América, mis padres murieron-
-Ohh lo siento- dijo Edward con la sensación de haber metido la pata tan pronto con su nuevo amigo.
– Bueno no te preocupes- dijo Albert más animado - Y tú cuéntame de tu familia-
-Bueno mis padres viven en Londres aunque los negocios de mi padre lo tienen entre Escocia y aquí. Tenemos una villa y allí vamos siempre para las vacaciones de verano del colegio junto con mi hermana que también estudia aquí se llama Helen-
Y así Edward fue contando un poco más de él y de cómo era la vida en el colegio hubo una buena conexión entre ellos y sería el comienzo de una amistad duradera y leal.
Los primeros días no fueron tan buenos para Albert se sentía centro de atención por un lado las chicas lo agobiaban un poco por llamar su atención y por el otro lado sentía el rechazo de los chicos porque le tenían envidia por la atención que generaba a las chicas.
Pero a medida que fueron pasando los días la expectación fue desapareciendo aparentemente ya que la actitud indiferente y reservada de Albert, hacia crecer el atractivo de él sin agregar lo guapo que era.
Entre las alumnas del colegio, había una chica que mostraba más interés que las otras y además tenía una ventaja, que su hermano era amigo de él.
Albert se iba haciendo con la rutina del colegio aunque había días que tenía ganas de escapar de allí, cuando tenía esos días se refugiaba en lo que más le gustaba la naturaleza y daba paseos por los bosques y había descubierto una pequeña colina que culminaba con un majestuoso árbol allí el desconectaba de todas la normas impuestas, ese lugar le traía calma.
Una tarde estando allí se le vino a la mente el recuerdo de una niña rubia con una linda sonrisa se preguntaba qué sería de ella y si la volvería a ver.
En ese momento llego un grupo de 4 chicos -Vaya vaya aquí esta don seductor- diciéndolo con sarcasmo
Albert se levantó –Que tonterías dices- en tono enfadado
-Acaso cara bonita no te has dado cuenta que las traes loquitas, además eres nuevo y tienes que hacer lo que te digamos-
-Que! Vaya no voy a seguir escuchando tus tonterías- y le dio la espalda bajando ya la colina
-No me dejes con la palabra en la boca- y sin más le dio un fuerte empujón que casi lo hace caer ya que lo tomo desprevenido
-Tú te lo has buscado- dijo Albert y le dio un puñetazo en el cara tan fuerte que lo tiro al suelo los otros tres se quedaron sorprendidos de lo fuerte que era, así que no hicieron nada porque sabían que se llevarían otro golpe igual o peor.
En eso llego Edward -Algún problema?-
Los otros chicos respondieron que no y se marcharon con uno maltrecho, - Vaya William ya veo que te has estrenado en cuanto a peleas, y no creo que vuelva a molestarte le has dado un buen golpe y me alegro porque ese siempre anda molestando a los chicos nuevos-
-Jajaja pues eso espero si de algo ha servido para que deje de molestar a los demás- mientras se miraba los nudillos de la mano que le habían quedado un poco rojas
-Bueno me andabas buscando Edward?-
-Ah si si con la pelea olvidaba para que te buscaba, quiero que me acompañes al salón de recreo- lo dijo un poco nervioso
-Sabes que no me gusta ir por allí, mejor quedémonos aquí no creo que regresen a molestarnos- mientras se volvía a tumbar
-Es que…- y se pasaba la mano sobre su cabeza delatando su nerviosismo - Allí esta Rachel y mi hermana-
-Y? pregunto Albert -Para que me necesitas?-
- Es que no quiero parecer frente a Rachel que estoy interesado en ella, bueno no quiero ser tan evidente, sabes- lo decía un tanto apenado
-Ahhhhh ya veo - dijo con una sonrisa y guiñándole el ojo… -Ha llegado cupido a visitarte no?-
-bueno vamos o qué?- lo decía un tanto disgustado
- Está bien- lo decía divertido
-Además así te presento de una vez a mi hermana y la distraes para que yo pueda hablar con Rachel-
-Vaya ya veo que lo tenías todo planeado- mientras se dirigían al salón y sonriendo los dos
Había más alumnos en el salón, en una esquina estaba Helen una chica de largo cabello rojizo, ojos de color gris como Edward y unas cuantas pecas adornaban su bella cara hablaba amenamente con su amiga Rachel una chica rubia de ojos azules de baja estatura pero estilizada, ambos se acercaron e inmediatamente Helen fijo sus ojos felinos en Albert y pensaba para sí que al fin conocía al escurridizo William que de cerca era más atractivo y varonil.
-Hola hermanito hasta que al fin me presentaras a tu amigo… -Viendo sin pestañear a Albert
-William te presento a mi querida y atolondrada hermana Helen-
-Oye! Edward no has sido muy cortes en presentarme-
-Y ella es su amiga Rachel - dijo con una cara de ensoñación
-Hola encantado de conocerlas señoritas- decía un formal Albert
Entonces Helen se puso al lado de Abert y le dijo -William porque no dejamos a estos tortolitos-
-Helen! - lo decía un enfadado Edward por dejarlo en evidencia mientras que Rachel se sonrojaba por lo directa que era su amiga
- Jajaja hermanito tu empezaste- mientras se llevaba a Albert al otro lado del salón y sintiendo alguna que otra mirada envidiosa.
-Ya veo que te llevas muy bien con mi hermano? El es muy selectivo de elegir a sus amigos y debo admitir que tiene buen gusto para elegirlos- lo decía en doble sentido y mirándolo coquetamente.
Albert que había campado la indirecta solo le dijo -Si me llevo muy bien con Edward, la verdad que hemos congeniado- y mirando de reojo a su amigo pero este estaba muy ocupado charlando amenamente con Rachel.
-Espero yo poder conocerte mejor, Asi que… que te parece si eres mi pareja en el Festival de Mayo- dijo acercándose un poco a él
-Como! , bueno pues….- dudaba Albert
-Que pasa?- Le decía Helen
-No nada, es que falta aún unos meses y no había pensado en el festival– lo que realmente pensaba en lo directa que era esta chica
-Ya sé que falta para el festival pero sé que tu estas en la mira de muchas de mis amigas así que me he adelanto o es que acaso estas rechazando mi invitación?- Dijo en tono ofendida pero con ojos de cordero degollado
-Oh no, está bien acepto ser tu acompañante- dijo sonriendo de manera diplomática pensaba en el lio que lo había metido su amigo sin querer ya que él no pensaba asistir pero bueno no podía ofender a la hermana de su amigo
Perfecto! Exclamo ella con un aire victorioso.
Helen era muy diferente a su hermano era caprichosa y vanidosa, y lo que se le metía entre ceja y ceja no descansaba hasta que lo conseguía era como conseguir un trofeo y ahora ese trofeo era un chico rubio que tenía enfrente.
Continuara…
Muchas gracias por seguir leyendo el fic
