CAPITULO 4
FESTIVAL DE MAYO
El tiempo en el colegio no le pareció tan malo a Albert como pensaba.
Además de apuesto era inteligente y llevaba bien los estudios, siempre mantenía una estrecha amistad con Edward, se llevaba bien en general con los demás compañeros, hasta se había ganado el agrado de las monjas, es que era de reconocer que Albert tenía un carisma que poca gente poseía, propio de un líder innato.
Pasaron los meses y llego el tan esperado para unos y menos para otros, Festival de Mayo.
Era un día con sol radiante, el cielo azul, con una agradable brisa, Albert terminaba de vestirse se había disfrazado de príncipe sin saber que para una niña en América él era realmente su príncipe.
Fue a buscar a su amigo Edward que se había disfrazado de Romeo, se dirigieron al salón donde se celebraba el baile, Albert no había invitado a nadie ya que George no era de ese tipo de eventos y su tía se encontraba en América.
Al llegar al salón ambos chicos llamaran la atención más Albert ya que con ese traje le hacía verse irresistiblemente guapo y con su porte desprendió muchos suspiros a su paso, Edward al percatarse del efecto que causaba entre las chicas le dijo bromeando -Oye William opacas mi galanura-
Albert divertido se rio - Deja de decir tonterías y concéntrate en tu objetivo de cortejar a Rachel-
Cuando se acercaban a saludar a Rachel les salió al paso como un felino Helen – Porque has tardado en venir?, pensaba que me ibas a dejar plantada William- mientras lo miraba coqueta
-Y yo no existo hermanita acaso no ves lo guapo que estoy, vaya solo tienes ojos para William- le decía en vano para llamar la atención de Helen que ni lo miro
-Ahhh hola Edward- sin prestarle mucha atención
-Bailamos William?- Tomándolo del brazo y casi arrastrándolo al centro del salón
Edward un poco disgustado por la actitud de Helen le dijo -Ayyyy hermanita no acapares a William-
-No, no te preocupes- dijo Albert un poco incómodo por el evidente interés de Helen por él.
Comenzó una pieza musical y empezaron a bailar Albert trataba de mantener la distancia pero ella se lo ponía difícil.
-William te queda muy bien ese traje te ves muy seductor, y de mí no dices nada como me queda el vestido- mientras ella se ponía en puntillas para decírselo al oído
- Gra… Gracias Helen tú también te ves muy bien- lo decía un tanto nervioso porque Helen se había puesto un vestido con un escote sugerente y Albert al ser alto tenía una buena perspectiva del vestido.
Bailaron dos piezas más, pero ya estaba un tanto agobiado por lo empalagosa que era Helen, quería tomar aire ¨solo¨ pero fue imposible escabullirse de ella que más parecía un koala porque no se desprendía de su brazo.
Así que salieron ¨juntos¨ a tomar el aire, iban caminando por el bosque, entonces Helen de repente se detuvo se puso frente de él y le dijo- William me gustas- Albert abrió de par en par sus ojos ante tal confesión.
-Helen yo…- no era que no le atrajera pero no era el tipo de chica que le podía gustar.
-No digas nada sé que es pronto pero no importa estoy segura que te podre conquistar- dijo mientras se acercaba lentamente y posaba una mano sobre el pecho Albert
Todo esto lo había tomado por sorpresa y no se percataba que Helen se iba acercando hasta rozar sugerentemente los labios de Albert
El la detuvo por los hombros delicadamente y le dijo - Eres muy directa Helen y no es correcta para una dama esta actitud-
-Es que me gustas mucho- volviéndole hacer esa mirada de cordero degollado
-Lo siento Helen no es que no me gustes al contrario eres muy guapa pero solo quiero tu amistad-
-No importa William soy muy persistente sabes? un buen cazador espera pacientemente para atrapar a la presa- lo decía con una sonrisa coqueta
–Vaya.. vaya me sorprendes mucho Helen, será mejor que regresemos al baile y dejemos esto olvidado-
-Está bien William – pero diciendo para ella ¨ Ya te atrapare¨ y sonriendo de medio lado
El baile siguió sin mayor sobresalto para el pobre Albert que se sentía un poco incómodo y sorprendido por la actitud de Helen y pensaba en los diferentes que eran los hermanos. Aunque algo de cazador también tenía Edward al verlo con Rachel pero de una manera más sutil por decirlo así.
El tiempo seguía pasando y habían transcurrido casi dos años desde que Albert llego al colegio, se le iba el tiempo entre estudios, normas y el más difícil de los retos ¨escapar de los tentáculos de Helen¨ que cada vez lo iba cercando y más de una vez le había robado uno que otro beso, pero él ahora tenía un arma secreta para mantenerla a distancia, y esa arma era Coupe era el nombre que le había puesto a una cría de mofeta que se había encontrado abandonado en unos de los tantos paseos que daba por el colegio, cuido de ella y se convirtió en una magnifica compañía y también para librarse de ciertas ¨señoritas¨ que le rondaban…
En una tarde estaban Albert y Edward en el salón de recreo y recibió una carta de América era de su tía abuela tenía tiempo que no recibir correspondencia de ella se preocupó pensando que había pasado algo malo aunque no tan lejos de la realidad su tía le informaba que ese sería su último año el colegio para seguir sus estudios en América no era en si mala pero lo que realmente le enfadaba a Albert era la forma en que la tía dirigía su vida como un muñeco, él no había pensado que iba a ser pero ese era su problema pero luego cayó como una losa el apellido de los Andrew, pero pensó también que ya era un chico no lejos de los dieciocho* y que ya podía empezar a tu tomar sus propias decisiones y forjar su propio destino, aunque no podía escapar totalmente del apellido Andrew, por lo que antes de tomar sus responsabilidades viviría como a él le hubiera gustado vivir.
Se acercaba el verano, el ultimo para Albert en el Real Colegio San Pablo.
Albert estaba en su colina con Poupe hacia un maravilloso día pensaba en la invitación de Edward en pasar con ellos el verano en su villa, había aceptado pero una cosa le preocupaba y era Helen ya que estaría también y aunque la mantenía a distancia porque él no sentía nada por ella, debía de reconocer que había cierta atracción, no podía negar que era una chica muy bella pero no quería sentirse atado a nadie, más ahora que quería vivir libre y había tomado una decisión…
Continuara…
Muchas gracias por el tiempo que hacen para leer el fic, por dejar sus comentarios que me alegra mucho recibirlos gracias a Laila, Blackcat2010, , normavanessa2000, monybert-DC, Faby Andley, Milady.
NOTAS
*En cuanto a la edad de Albert he calculado que cuando entro al colegio estaba cerca de cumplir los quince, así que como habían pasado cerca de 2 años cuando recibió la carta de la Tía abuela acababa de cumplir los 17 añitos…
*Ya veremos qué pasa en el verano ya que Helen es muy persistente y tomando en cuenta que ha esta edad las hormonas pueden jugar una mala pasada…. ;)
