Advertencia: Este capítulo tiene algunas situaciones que les pueden ser ofensivos para algunos lectores por subiditas de tono no mucho, pero si no le gusta este tipo de contenido abstenerse de leerlo. Gracias por su comprensión.
CAPITULO 5
Verano en Escocia
Llegaron las esperadas vacaciones, Albert llego junto con Edward y Helen a la villa de los Gallagher donde los esperaban sus padres para recibirlos.
Era una elegante villa cerca de un hermoso lago era un paisaje espectacular.
Edward llevo a Albert a su habitación - Espero que te sientas cómodo aquí con nosotros y que mi hermana no te agobie- mientras le guiñaba un ojo
-Gracias estaré bien- mientras se acercaba al enorme ventanal, la abrió y un hermoso paisaje estaba frente a él, parecía un cuadro pintado por el mejor pintor, sus ojos azules tenían un brillo especial, respiro profundo se sentía vivo y libre por primera vez.
Y así fue como comenzaron las vacaciones que eran bálsamo para Albert no solo por el hecho de no estar bajo ninguna orden de su tía, sino que después de mucho tiempo se sentía parte de una verdadera familia los padres de Edward y Helen eran personas muy nobles y cariñosas que les había tomado cariño.
Los días se les pasaban rápido entre pescar, paseos en bote, picnic y por supuesto escapar de Helen, pero tenía algo a su favor, es que a ella y a su madre les estaban haciendo unos retratos y pasaban mucho tiempo en el estudio del pintor, así que no pasaba mucho con ellos.
Para Albert el verano se le había pasado demasiado rápido ya casi había terminado y dentro de una semana tenía que regresar a Londres.
Tres días antes de su marcha el Padre de Edward se tuvo que ausentar por negocios, su madre había ido a visitar a un familiar que se encontraba enfermo y Edward había ido a recoger los retratos al estudio del pintor.
Albert por su parte iba a cabalgar quería despedirse de esos hermosos paisajes y se disponía a salir de la villa cuando Helen lo intercepto
- William dónde vas?
- A cabalgar un rato-
- Sabes que estamos solos no? Lo dijo con una sonrisilla
- Si, por eso quiero ir a cabalgar hace un buen día –
Ella queriendo retenerlo lo tomo del brazo - No quieres conocer todas las estancias de la villa creo que Edward no ha sido el buen anfitrión que debería ser- viéndolo fijamente esperando su respuesta
- Lo siento Helen, gracias- mientras se soltaba iba camino a la puerta
-William! Acaso me tienes miedo?- Dijo sarcástica
- Que dices Helen- dijo Albert y pensándolo un poco le respondió - Esta bien vamos-
Y ella con esa actitud de haberlo conseguido comenzó su recorrido por unas estancias, era verdad que no había visto la villa al completo, había estancias espectaculares con unos cuadros y retratos llenos de historia.
Luego Helen lo tomo de la mano y abrió una habitación -Mira esta habitación es mi preferida porque tiene una terraza con unas vistas muy hermosas - mientras lo hacía pasar
–Porque no vas abrir William- le dijo coqueta, mientras él se dirigía a la terraza, ella aprovecho para echar el cerrojo y colocarse la llave en el escote de su vestido y como felino acechando a la presa se acercaba a Albert, mientras este miraba la bella vista, pero algo le decía que tramaba algo Helen y que no era correcto estar en una habitación ellos 2 solos, además Edward podría llegar en cualquier momento.
-Que pasa William?- Le decía acercándose a el de una manera sugerente -Sabes que me atraes mucho William?-
El retrocedió un poco -Lose por eso es mejor que nos vayamos de aquí- le dijo dirigiéndose el a la puerta
-No podrás salir!- con una sonrisa burlona
-Que pretendes Helen- mientras se acercaba a ella ya que había comprobado que la puerta tenía llave
Ella acercándose solo le dijo -Y yo a ti William no te atraigo?- mientras se lo susurraba al oído para luego acariciarle sugerentemente el lóbulo de la oreja eso lo tomo por sorpresa pero también lo desarmo al fin y al cabo era un chico, que en ese momento le empezaron a dominar más las hormonas que el sentido común, y debía reconocer que Helen en la forma en que empezaba a besar su cuello lo estaba seduciendo, Albert respondió tomándola posesivamente de la cintura acercándola más a él y la beso de una manera muy apasionada ella sonreía por dentro y pensaba para si Has tardado William pero he conseguido seducirte, así que sin perder tiempo empezó a desabotonarle la camisa.
Ya sin ella empezó a besar, acariciar y mordisquear el pecho de un Albert cada vez más agitado por las caricias que le hacía Helen, él con los ojos cerrados ya no pensaba solo estaba el instinto que había despertado y sus manos empezaron a explorar el cuerpo de ella y el no quedándose atrás empezó a despojarla del vestido sin poner ella ninguna resistencia.
Ella siguió la tarea en seguir quitándole las prendas y fue ahora el turno del pantalón y algo más… , él al verse así la empezó a besar con desesperación ya estaba cegado por la pasión y la despojo de lo poco que tenía Helen, empezaron a llenarse de besos y caricias.
Instintivamente buscaban acomodarse en un lugar donde prodigarse caricias más íntimas y cayeron sobre la cama, así comenzaron esas caricias más sugerentes más profundas, ambos dejaban escapar suspiros y gemidos que los iban llevando a un sinfín de sensaciones donde no tardaron en comenzar ese baile rítmico hasta que ya no pudieron más y estallaron ambos de placer.
Aun agitados Helen se le acercó al oído – te ha gustado William?
Él aun recuperándose le dijo -Como puedes ser tan apasionada- mientras la miraba
Y ella se incorporó y sentó a la orilla de la cama para vestirse y se voltea y le dice sin más -No eres el primero que me lo dice-
Albert se sorprendió por lo directa que era Helen siempre
-Acaso para ti si?- Dijo ella levantando una ceja y a la expectativa de lo que le decía.
Albert solo le sonrió de una manera muy sensual y le dijo - Hoy es tu turno de que me digas si te parezco apasionado o no?- y la tomo del brazo y la hizo regresar a la cama.
Ahora fue el quien empezó a acariciarla pero esta vez lentamente, se tomaba su tiempo para besar cada parte de su cuerpo de tal manera que la torturaba ella gemía, sus manos acariciaban las partes más sensibles de ella
– Oh William!– era lo único que podía decir estaba tan excitada que clavaba sus uñas en las sabanas, él al verla así profundizaba en sus caricias y comenzaron de nuevo esa danza despacio al principio pero que luego se volvió frenética hasta llegar de nuevo al clímax …
Estaban exhaustos ella con una sonrisa le dice – Si que eres realmente muy apasionado William-, mientras se levantaba y buscaba su ropa y la llave que estaría por el suelo también.
Albert también se levantó y comenzó a buscar su ropa pero a medida que empezaron a trabajar sus neuronas, pensó en lo que había hecho y como se dejó llevar por el instinto, sin pensar en las consecuencias y su cara se tensó, ella al verlo como intuyendo lo que pensaba le dijo- No te preocupes William no tienes ningún compromiso conmigo, es más considéralo como una despedida- mientras terminaba de colocarse el vestido
Que? Dijo desconcertado
-Es tu último verano aquí en Londres y luego regresaras a América, no?- dijo ella tranquila
-Bueno eso aún no lo he decidido si regresare de inmediato América- pensando que a pesar de que él evidentemente no era el primero en la vida de Helen no podía dejarla así, era la hermana de su amigo.
A lo lejos escucharon la voz de Edward que llamaba a Helen – Es Edward iré ver de seguro ya trae los retratos, bueno ya hablaremos luego- dijo Helen sonriendo mientras quitaba el cerrojo ella lo miro y le dijo -No te preocupes por mí- y bajo a recibir a su hermano que la llamaba insistentemente.
Albert se fue a su habitación se ducho y se cambió. Luego bajo y se encontró a Edward un tanto serio se puso nervioso pensando que Helen le había dicho algo.
- Puedes creer lo de mi hermana como puede ser tan impulsiva y dejarse llevar así sin más, acaso no piensa en las consecuencias y en nuestra familia- lo decía enfadado
Albert se puso pálido y pensó que el respondería aunque no era eso lo que quería para su vida ya que no amaba a Helen solo había atracción y respirando profundo le dijo – No te preocupes sé que la situación se arreglara y no quedara deshonrada ante la sociedad y la familia –
-Tú crees?, ya te lo ha contado Helen?-
- Contado qué? Dijo un Albert aún más confundido
- De ese pintor que les ha hecho el retrato que se escapara con él a Francia esta noche es una insensata – lo decía un Edward cada vez más furioso
- Que dices!- dijo Albert totalmente aturdido
- Si el muy descarado me lo ha dicho esta tarde cuando recogía los retratos y me dice que es una decisión de los dos no le creí y ahora al llegar a la villa quiera preguntárselo a Helen, por eso mi urgencia de hablar con ella y me ha dicho lo mismo que está segura de su decisión y que es su vida y que no quiere regirse a esta sociedad, me dice que quizás va adelantada con la época porque esta no es para ella y desea descubrir su destino ella sola, bueno… con ese pintor de mala muerte, Te imaginas William!- Le decía Edward fuera de sí, sin terminar de creer la actitud de su hermana.
Albert meditando le dijo: -Deja que ella descubra su destino… Sabes la envidio?-
-Pero que dices William?- Sin creer lo que le decía su amigo
- Si la envidio porque está segura de lo que quiere y no se rige por las reglas de la sociedad yo mismo me siento atrapado de mi apellido aunque quiera escapar sé que al final no lo podré conseguir en cambio tu hermana sí. Déjala que ella se forje su destino y apóyala!-
-Pero William sabes lo que me dices, que les diré a mis padres! -
-Si la quieren ellos la entenderán, con el tiempo quizás… -
Y como Helen lo había planeado de marcharse esa noche se despidió de su madre aunque esta intento convencerla de que no se fuera no lo consiguió, Edward por su parte no quiso despedirse sentía que había ofendido tremendamente a su familia y que su padre se llevaría un disgusto muy grande cuando regresara y se enterase de la locura de su hermana.
Helen iba a despedirse de Albert que la esperaba en el estudio, ella entro.
Al verla se acercó a ella y el la abrazo tiernamente -Helen nunca dejaras de sorprenderme, espero que seas feliz y que encuentres tu camino con él- lo dijo tranquilo
Ella le correspondió el abrazo y le dijo –Gracias William por tus palabras y por interceder por mí ante Edward y mi madre, pensé que estarías muy enfadado por lo que había pasado entre nosotros esta tarde… - lo dijo con la mirada baja ya que al pensarlo bien no había actuado de la mejor manera.
-Tranquila, ahora entiendo tus palabras de esta tarde, no te preocupes no lo estoy, solo quiero que te cuides y que seas feliz– diciéndole esto le dio un beso en la mejía
- Nunca te olvidare, eres una gran persona William y… muy apasionado- guiñándole un ojo mientras salía.
Y sin más ella partió, los padres de Helen evitaron el escándalo entre la sociedad diciendo que ella se fue a comenzar su estudios de arte a Francia.
Dos días después de la marcha de Helen, Albert regresaba a Londres y pensaba lo que había vivido ese verano y con una sonrisa no pudo evitar pensar lo vivido con Helen, pero también meditaba de la lección que ella le había dado, de ser fuerte en sus convicciones y decisiones, por lo que reforzaba más lo que él había pensado hacer con su vida de ahora en adelante, donde comenzaría una nueva vida al llegar a Londres…
Continuara…
Perdonen el retraso es que lo estuve editando el capítulo para hacerlo un tanto light el contenido ;)
No me canso de darles las gracias por su tiempo en leer y dejar sus comentarios :)
