SUMMARY: La vida está llena de momentos especiales, ya sean dulces, amargos, felices o tristes. Eso es lo que la hace tan especial. [Fic para el mini reto: Semana INTENSA del foro ¡Siéntate!]

DISCLAIMER: Los personajes de InuYasha y Co. no me pertenecen, son propiedad de Rumiko Takahashi. La historia es propiedad mía y está hecha sin fines de lucro, sólo con el fin de entretener y despejar la mente, aprovechando de endeudarse en las actividades del sexy foro~


La espada fue arrojada con fuerza lejos de él, el golpe seco le dio directo en el abdomen, la sangre no tardó en hacerse notar. Todos ahogaron un grito, aguantando la respiración al verlo caer estrepitosamente contra la ladera. Todos excepto ella.

— ¡INUYASHA!

III
Temerario

La detuvieron en su intento de correr para acercarse a él, sus amigos junto a ella listos para ayudar al hanyō.

— ¡No puedes ir así! ¡Quédate aquí con los niños, nosotros nos encargaremos! — Sango le entregó a uno de sus pequeños y señaló su abdomen, el embarazo ya bastante notorio en él.

— ¡Pero InuYasha…!

— ¡Usted tiene que cuidarse, no podemos arriesgarnos a que les pase algo!

Ahora fue Miroku, con la mirada severa, quien le indicaba que no podía acercarse. Frunció los labios y arrugó las cejas, iba a reclamar algo cuando el gruñido de su esposo la acalló.

— ¡LLÉVENSELA DE AQUÍ! ¡Y USTEDES TAMBIÉN LÁRGUENSE! — InuYasha emergió entre la polvareda, haciendo tronar sus garras, la ira fácilmente percibida en sus ojos. — ¡AHORA!

— ¡¿Estás loco?! ¡No podrás solo con él! — Le gritó en respuesta la Exterminadora, alzando el Hiraikotsu.

— ¡¿Quieres apostar?! — No le dio tiempo de responder, en un abrir y cerrar de ojos ya había acabado con la amenaza y se encontraba caminando hacia ellos con su espada al hombro y la sonrisa socarrona cada vez más acentuada.

Kagome abandonó su lugar junto a sus amigos y corrió hasta llegar a su lado, lo miró por unos instantes y luego inhaló profundo antes de hablar.

— ¡Abajo! ¡Idiota! ¡¿No te dije que esperaras por los muchachos?! ¡Mira esa herida! ¡Pero no, tú siempre tienes que ser tan imprudente!

InuYasha se levantó del suelo y sólo la miró enfurruñado, sin responderle y luego les lanzó una mirada de advertencia a sus amigos, sabía que más tarde Miroku lo fastidiaría con la escena. Já, cómo si él no tuviese el mismo problema con Sango cuando a ella se le ocurría salir de cacería.

— ¡Así que no vuelvas a ser tan temerario!

— Lo que digas, Kagome…

Ya no escuchaba los reclamos de su esposa, después de todo siempre seguiría arriesgándose de esa forma, más ahora que tenía razones de sobra para mantener a los yōkais lejos de la aldea y de su mujer.


Palabras: 375.


Holi, acá reportándome con el drabble de hoy. Lo subo ahorita porque no sé si mañana alcance. Espero que les guste, es corto pero no me digan que InuYasha no es temerario, porque ahí sí estamos en un problema ajajaja

En fin, ahora me voy a dormir. Gracias por sus maravillosos reviews, nos leemos en el siguiente!

Yumi~