CAPITULO 20
CORAZONES ROTOS
Toc..toc..toc. Llamaban a la puerta
-¡Albert! , me voy a la estación…-
-¡Ehhhh!- Albert se sentó en la cama, un poco agitado y reparo que estaba en su habitación con su pijama y ¨solo¨.
Una sensación de vacío lo inundo -¡Era solo un sueño! Un dulce y amargo sueño- se decía para si.
Candy al no recibir respuesta volvió a tocar la puerta
–Albert, ¿estas despierto?- le extrañaba que aun no se había levantado
-Si Candy, ahora salgo- y se bajo de la cama aun perturbado por el sueño que tubo.
Al salir de la habitación estaba una Candy radiante y lista para irse a la estación de tren, para encontrarse después de mucho tiempo con Terry
-Buenos Días Albert, es raro que te quedaras dormido acaso ¿soñabas algo bonito?- decia Candy inocentemente
Albert bajo la mirada y dijo casi en susurro –Si…-
- Siento haberte despertado, pero no quería marcharme sin despedirme de ti- mientras lo abrazaba
-No te preocupes Candy- mientras la estrechaba entre sus brazos
Ella sin deshacer el abrazo, levanto su rostro para verlo y le dijo:
-Albert prométeme una cosa, si recuperas la memoria mientras estoy en Nueva York no te iras ¿verdad?- lo decía con el rostro preocupado
El la soltó para tomarla por los hombros y haciendo su mayor esfuerzo le sonrió -No Candy no me iré, no te preocupes por mi. Ahora debes pensar que pronto te reencontraras con Terry-
Ella se sonrojo y bajo la mirada –Si, pero solo quería asegurarme que estarás aquí cuando regrese-
Luego vio el reloj que estaba en el salón - Tengo que irme sino perderé el tren-
-Te acompañare Candy a la estación- le dijo Albert mientras se dirigía a la habitación para cambiarse
-Gracias Albert pero no hace falta, empieza a nevar y hace frío, no quiero que te enfermes-
Y se acerco a él para darle un beso en la mejia y le dijo - Nos veremos pronto- pero lo vio serio y como perdido en sus pensamientos. Lo que no sabia Candy es que Albert estaba luchando con sus sentimientos quería decirle que no se fuera
-¿Que pasa Albert?-
El la miro fijamente y solo le dijo -Adiós Candy, buen viaje…-
Y así Candy se marcho, dejando un gran silencio y vacío en el apartamento
Albert con semblante triste se acerco a la ventana para verla marchar Candy ahora si te he perdido para siempre... cerro la ventana, se sentó junto a la chimenea y cerrando los ojos dijo:
- Fue tan real… pero solo fue un sueño- y de nuevo recordó esos besos y caricias que para él fueron tan embriagantes y suspirando dijo -Candy… como puedo dejar de amarte-, se levanto para cambiarse mejor y decidió prepararse para ir al trabajo quizás así distraería su corazón.
Ya camino al trabajo aun se sentía muy bajo de moral, aunque por un lado se sentía aliviado no haber traicionado la confianza de Candy pero por otro lado se topaba con la dura realidad que Candy amaba a otro y que solo en sus sueños o pensamientos ella le correspondería.
Mas tarde al salir de su turno, camino a casa se topo con una venta de periódicos en donde salía Terry anunciando su debut en Broadway y sin remediarlo volvió a pensar en ella, suspiro pesadamente y siguió su camino.
Pero de repente se detuvo en un escaparate y dudando un poco entró, era una barbería.
-Buenas Tardes Caballero – le decía amable el barbero
-Buenas Tardes, quiero cortarme el cabello- lo decia con cara triste
Asi que el barbero empezó a cortarle el pelo, mientras Albert lo miraba a través del espejo y veía como cortaba su melena sentía como si también cortaba esos amargos pensamientos y sentimientos que lo atormentaban, y aunque el no lo recordaba hizo lo mismo unos años atrás cuando se despojo de su barba.
Después de un rato salio de la barbería un Albert con un aspecto mas varonil que junto con su natural elegancia y gran porte hacían aun mas si se podía en un hombre sumamente atractivo. Ese corte hacia acrecentar mas sus bellas facciones que parecían esculpidas por el mejor artista.
Y a partir de ese momento Albert adopto otra actitud, se sentía mejor de animo y mentalizado al lugar que le correspondía en el corazón de Candy.
Así pasaron unos días, Albert seguía con su rutina ajeno a que Candy estaba viviendo los momentos mas dolorosos de su vida, ya que se había enterado en el receso de la obra, que Susana la que era compañera de la obra de Terry se había accidentado por salvar la vida de él, y por esa razón quería obligarlo a que se casase con ella ya que al salvarlo había perdido su pierna derecha y también su carrera como actriz para siempre.
-Ahora entiendo porque se miraba tan triste y distante conmigo, pensaba que eran los nervios por su debut, pero porque no fue sincero conmigo…-
Así que Candy averiguo donde estaba hospitalizada Susana y no continuo viendo la obra, a Terry le extraño no ver sentada a Candy pero no quizo preocuparse y se concentró en interpretar bien su papel.
Y como si el destino jugara a favor de otros y en contra de otros, cuando Candy llego a la habitación de Susana solo encontró una nota de despedida, aunque ella quería reprocharle su actitud por obligar a Terry a casarse con ella, cambio su actitud al leer esa nota llena de amor y sacrificio.
Pensó que no podía cargar sobre sus hombros que Susana estuviera a punto de acabar con su vida, para no interferir entre ella y Terry.
Candy busco a Susana e impidió que cometiera un gran error, le dijo que no se preucupara ya que había tomado la decisión de dejar a Terry…
Cuando Terry llego al hospital se sorprendió de ver a Candy junto con Susana.
-Candy, ¿Que haces aquí?- decía aun sorprendido, ambos salieron de la habitación
-¿Porque no fuiste sincero conmigo Terry?-
-Lo siento no sabia como decírtelo, tenia tantos planes junto a ti pero ahora con lo de Susana…- y no pudo continuar
-Lose Terry tu debes hacer feliz a Susana, esta misma noche me marcho-
-¡Te vas! ¿Esta noche?-
-Si, creo que no tiene sentido seguir aquí. Además no quiero dejar tanto tiempo solo a Albert-
-¡Albert!, que tiene que ver él en esta conversación- lo dijo molesto
-¿Como dices?- dijo Candy sorprendida por su reacción
-Últimamente tu vida gira en torno a él, no será que tú también no has sido del todo sincera conmigo-
-A que te refieres- lo decía ya un poco molesta
-No será que esta situación, te ha venido bien para estar de una vez con Albert. Nunca he entendido tu relación con él-
-Terry no digas tonterías, y ahora deja reproches sin sentido, por favor quiero que nuestra despedida sea sin discusiones- lo decía Candy ya más calmada y con unas lágrimas en los ojos
-Lo siento Candy han sido muchas situaciones las que he vivido últimamente, perdóname-
-Terry cuida de Susana y se feliz con ella, prométemelo por favor-
-Si Candy, tu también prométeme que serás feliz- se abrazaron y luego ella sin mirar atrás se fue…
Esa misma noche Candy partió hacia Chicago llevaba en Nueva York apenas tres días, pero ya no soportaba estar un minuto más allí.
En Chicago en la mansión de los Andrew se respiraba un ambiente triste y desolador ya que unos días atrás se habían encontrado con la carta de Stear comunicándoles que se había alistado como voluntario para la guerra de Europa.
-Me mando a llamar Sra. Elroy-
-Si George, ¿Has podido detener a Stear?-
-Lo siento Sra. Elroy parece que el señorito cambio su nombre para evitar que lo encontráramos- lo decía un cabizbajo George que se sentía muy mal por no haber podido evitar que se fuera Stear, aunque era un empleado les tenia mucho cariño a los chicos los había visto crecer como a Albert.
-Pero estos jóvenes que piensan matarme con los disgustos, primero William y ahora Stear- y nuevamente George vio como la señora Elroy dejo salir sus lágrimas angustiada por pensar que Stear iba a una muerte casi segura…
Mientras tanto en el salón principal estaban Archie y Annie consolando a Patty que no se hacia a la idea que Stear se hubiera marchado de esa manera, en ese momento llego el mayordomo con una nota y se la entrego a Archie, él la leyó y vio que venia de la estación de tren informándole que un miembro de la familia Andrew se encontraba mal.
-¿Que pasa Archie?- Le pregunto Annie al ver su cara de preocupación
-Es de la estación, es Candy se ha desmayado en el tren. Iré por ella-
Archie se dirigió rápidamente y se encontró a Candy demacrada y con mucha fiebre así que opto por llevarla a la mansión, pero al enterarse la Sra. Elroy no le permitió que se quedara y la hecho de la mansión.
Candy sin fuerzas de pelear le dijo a Archie que la llevara a su departamento –¿Estas segura Candy? aun te encuentras débil por la fiebre- lo decía preocupado
-Si Archie, además quiero ver a Albert- haciendo un gran esfuerzo por sonreír para no preocuparlo.
Mientras Archie la llevaba en el coche le dijo –Siento mucho lo sucedido, pero no es para justificarla pero desde que se marcho Stear esta de un carácter…-
-Si, entiendo- Candy no podía creer que Stear se fuera a la guerra.
Cuando llegaron, Candy subía con dificultad las escaleras solo la animaba volver a su hogar con Albert y pensaba: ¡Albert! Si es con el único que me reconforta y hoy más que nunca lo necesito…
Tocaron a la puerta, Albert que leía un libro en el salón pensaba que era la casera que venia a cobrar la renta, pero cual fue su sorpresa de ver a Candy con Archie.
Su rostro se ilumino pero le duro poco al ver el aspecto de Candy, ella haciendo un gran esfuerzo le sonrió dio unos pasos para abrazarlo y al sentir que él la abrazó se dejo desfallecer, por lo que él la cargo en sus brazos.
-¿Que te pasa Candy?- pero fue Archie quien le respondió
-Viene con mucha fiebre, cuida de ella por favor. Tengo que irme no quiero dejar mucho tiempo sola a la Tía que esta muy alterada por lo de Stear-
-Lo entiendo me lo conto Annie, no te preocupes Archie el sabrá cuidarse y estará bien. Vete tranquilo yo cuidare de Candy- lo decía mientras llevaba a Candy a su dormitorio
-Gracias Albert, eres una gran persona- y se fue
Mientras la llevaba podía ver sus rostro demacrado con ojeras y señales de que haber llorado mucho.
-Que raro que este antes del domingo- la recostó delicadamente en la cama y se sentó junto a ella le aparto suavemente unos rizos que tenia sobre su frente para comprobar la fiebre
-Aun la tiene alta, iré por un paño frío- al regresar vio a Candy sentada sobre la cama
-Vamos Candy acuéstate debes reposar, aun tienes fiebre- pero ella seguía sin hacer ni decir nada
-Candy ¿Qué ha sucedió? ¿Por qué regresaste antes de tiempo?- ella no soporto mas y salio corriendo a buscar refugio en Albert.
Ella no paraba de llorar contándole lo duro que había sido lo vivido en Nueva York, él muy triste la escuchaba le rompía el corazón verla así.
El la abrazo tratando de calmarla y le acariciaba sus cabellos delicadamente -Si te sirve de consuelo yo también hubiera hecho lo mismo- Cosa que hizo cuando ella se marcho a Nueva York por eso la comprendía perfectamente.
-Desahógate Candy, con el tiempo poco a poco tu corazón se curara – Y pensando para si Como quisiera aminorar tu dolor mi querida Candy
Ella agradeciendo sus palabras lo abrazo con más fuerza
-Gracias Albert por cuidarme-
-Pero ahora ve a la cama no quiero que empeores, saldré un momento tengo que ir al supermercado es que no te esperaba hoy, y quiero prepararte una rica cena y te haga levantarte el animo- Y le acarició la mejia
Ella lo vio detenidamente y reparo en su cabello
-¡Albert! Te has cortado el pelo-
-¡Ah! si ya lo había olvidado, me lo corte el mismo día que te fuiste, lo tenia demasiado largo y si seguía así un día me confundirían con una chica- mientras le guiñaba un ojo
-Jajaja Albert, te favorece te ves muy apuesto- dijo con una sonrisa
-Gracias Candy, bueno descansa vuelvo pronto-
Ella lo siguió con la mirada, Gracias Albert, sabia que junto a ti mi corazón se vuelve mas liviano tu tienes ese efecto en mi, y con ese pensamiento se fue a la cama y se durmió sin saber que pronto pasaría algo que cambiaría la vida de ella y de su querido amigo Albert para siempre.
Continuara…
Se que unas se habrán decepcionado aunque espero que no sean todas pero llevo algo encaminada la historia y si lo cambiaba era hacer otra historia lo que si me puede servir de argumento para otra historia, y perdonen el retraso he estado un poco liada.
Gracias por sus comentarios y seguir leyendo, que tengan una bonita semana :)
