SUMMARY: La vida está llena de momentos especiales, ya sean dulces, amargos, felices o tristes. Eso es lo que la hace tan especial. [Fic para el mini reto: Semana INTENSA del foro ¡Siéntate!]

DISCLAIMER: Los personajes de InuYasha y Co. no me pertenecen, son propiedad de Rumiko Takahashi. La historia es propiedad mía y está hecha sin fines de lucro, sólo con el fin de entretener y despejar la mente, aprovechando de endeudarse en las actividades del sexy foro~


Sonrió imperceptiblemente, cerrando los ojos al sentir la juguetona brisa rodearlo y danzar junto a él, elevando algunos pétalos y provocando que unos pocos rozaran su piel. Esbozó una sonrisa, tan invisible como todos sus gestos y observó al viento ahora revolver los cabellos de Rin.

Sin duda, esa escena era una que siempre disfrutaba, a pesar de los recuerdos que le traía. Recuerdos que, aunque no lo admitiera jamás, le dolían.

IV
Eterna

Nunca había pensado que ser un yōkai iba a causarle algún tipo de conflicto interno. Para él, era un orgullo tener la sangre que tenía y los hanyōs como su medio hermano, o los humanos como Rin, eran especies inferiores. Sin embargo, ese pensamiento había cambiado radicalmente hacía tiempo, en un punto que no recordaba.

Ahora detestaba el hecho de que los humanos se fueran tan rápido, pues le tenía un cariño especial a la pequeña. Sabía que, al final de todo, iba a quedarse solo, por culpa de la sangre que corría en sus venas.

Exhaló con gracia, meditando sus palabras. No, probablemente no se quedaría solo. Muchas de las criaturas que conocía iban a morir más pronto que tarde, y eso era inevitable. Pero existía algo que no lo abandonaría. Algo que, precisamente, ahora mismo lo acompañaba.

Pese a su forma incorpórea, ella existiría por siempre como el viento, y él sabía que siempre estaría ahí. Porque sabía que no había muerto, sólo se había transformado en viento, para ser libre y eterna.

Quizá esa era la única forma en la que podían estar juntos por siempre.

Era una estupidez, pero aún así, tenía sentido. Porque el viento es eterno y ella ahora era el viento.


Palabras: 282


¡Perdón por no haber actualizado ayer! Acá traigo el drabble que correspondía y en un rato más, subo el de hoy. La excusa - como siempre - fue mi horrible turno noche.

Espero que este corto sea de su agrado, es corto pero está hecho con cariño.

Saludos a los que se pasan a leer, pero en especial a Nuez :)

Un abrazo, nos leemos al rato!

Yumi~