SUMMARY: La vida está llena de momentos especiales, ya sean dulces, amargos, felices o tristes. Eso es lo que la hace tan especial. [Fic para el mini reto: Semana INTENSA del foro ¡Siéntate!]
DISCLAIMER: Los personajes de InuYasha y Co. no me pertenecen, son propiedad de Rumiko Takahashi. La historia es propiedad mía y está hecha sin fines de lucro, sólo con el fin de entretener y despejar la mente, aprovechando de endeudarse en las actividades del sexy foro~
Las risitas coquetas eran música para sus oídos. En especial la de ella, siempre había sido una suave caricia para sus sentidos. Sonrió al verlas tan felices, algo platicaban que las tenía muy animadas.
— ¿Tu aroma? — Notó la sorpresa en su voz. — Bueno, no se podía esperar más de InuYasha…
— ¿Y qué hay de ti? — El tono curioso llamó su atención. — ¿Te ha dicho qué es lo que más le gusta de ti?
VI
Sensual
Ahora sintió sus miradas fijas en él, levantó la vista del pergamino que leía para dirigirla a ellas, confundido.
— La verdad, nunca se lo he preguntado… — Se acercaron a él, su esposa con los ojos resplandecientes. — Cariño, ¿qué es lo que más te gusta de mí?
— ¿Eh? — Esa era una pregunta difícil. Un arma de doble filo y algo complicado de escoger, además de que no podía contestarse en público. — Sanguito, ¿no crees que es mejor si te respondo en casa…?
Kagome soltó otra risita mientras las mejillas de su amiga se enrojecían.
— ¿No puedes quitarte lo pervertido ni un momento? — Lo fulminó con la mirada.
— No lo he pensado…
— No mientas, debes saberlo.
Se puso de pie, la miró detenidamente un par de segundos y luego se acercó para besarle las manos, provocando que el color rojo se intensificara en el rostro de ella.
— Todo.
— Dije que no mientas.
Suspiró, pensándolo unos segundos y luego volvió a sonreír, llevando una de sus manos hasta su cabeza y pasando los dedos entre las hebras suaves de su pelo.
— Tu cabello. Me fascina, dice mucho de ti. Lo digo en serio — se apresuró a agregar cuando vio que ella iba a reclamarle.
El rojo de las mejillas de su mujer se intensificó, le regaló una tímida y coqueta sonrisa y luego volvió a alejarse junto a su amiga, ambas murmurando cosas y nuevamente riendo. Sonrió más notoriamente, disfrutando la vista que tenía ahora.
Debía admitir que había mentido, porque lo que más le gustaba de su mujer eran sus curvas, sensuales y provocadoras, en especial lo sexy que se veían en su traje de Exterminadora; aunque había una curva que lo atrapaba más que las otras: su trasero. Jamás se lo diría, quería vivir muchos años más para seguir disfrutándolo, pero intuía que ella lo sospechaba y le gustaba incitarlo.
Palabras: 384.
Bueno, bueno, no podía faltar mi aporte Miroku/Sango en este fic. Acá vamos con la S. S de Sensual, S de Sexy, en resumen... S de Sango. Creo que a Miroku deben gustarle muchas cosas de su esposa, pero si vamos a hacerlo escoger... lejos sería su trasero. ¡Vamos, que a pesar de los golpes que se lleva, insiste en tocarlo y mirarlo cada vez que puede! No se puede hacer el inocente, que esa respuesta cursi sólo lo sacó del momento, de seguro luego en la "seguridad" de su habitación, Sango le va a exigir que le diga la verdad. Y creo que ahí, sin nadie mirando, sin temer revelar algo tan íntimo, pues podría describirle con detalles cada curva de ella que lo atrapa... Y mejor me detengo, que ya fangirlee y hasta me imaginé la escena completa con un par de tonos más arriba de lo que amerita este fic xd
Gracias a todos por leer, en especial a mi queridísima Nuez que siempre la tengo por acá. A los demás, ¿se animan a dejarme un review? Son gratis y yo no muerdo.
Saludos a todos, nos leemos en el siguiente y último.
Yumi~
