CAPITULO 25
MALOS ENTENDIDOS
Candy comenzó a mordisquear su emparedado podía sentir como latía de rápido su corazón, no se atrevía a levantar la mirada, pero no pudo resistirse y dirigió sus ojos hacia Albert lo observaba detenidamente como ayudaba al pequeño a bajar su cometa, Candy esbozo una sonrisa y suspiro.
Los rayos del sol iluminaban el rostro de Albert que tenia una sonrisa cálida hacia ese pequeño, se sintió observado y busco esa mirada que tanto le gustaba, entonces Candy se sintió descubierta y bajo su mirada. El sonrio al haberla descubierto.
-Muchas gracias Señor- le dijo el niño feliz por haber recuperado su cometa
-De nada, la próxima no te acerques mucho a los árboles- Mientras le guiñaba un ojo y le pasaba la mano sobre la cabeza
Luego se volteo y se dirigía hacia donde estaba Candy, a medida que se acercaba esbozaba una sonrisa complice
-Veo que tenias hambre Candy- mientras se sentaba frente a ella
-Eh si, perdona Albert he sido descortés- se sonrojo porque ya casi se había terminado el emparedado pero mas que hambre eran por los nervios
-No te preocupes Candy, yo también estoy hambriento- y empezó a darle un mordisco a su emparedado
Había un silencio entre ellos un tanto incomodo, Candy estaba demasiado callada algo inusual en ella, así que Albert buscaba la mirada de Candy para poder averiguar porque su silencio, pero ella no levantaba la mirada.
Hacia unos minutos él estaba feliz porque era la primera vez que había sentido que Candy también correspondía a sus sentimientos, pero ahora su actitud le desconcertaba y se preguntaba Que había pasado
Terminaron el picnic, Albert se encontraba triste pensaba que quizás no había sido el momento
-Bueno Candy, te llevare de regreso a la clínica no quiero que el Dr. Martin te riña- le decía con una sonrisa un tanto apagada trataba de disimular su desilusión
-Si Albert, gracias por el picnic- le dijo con una sonrisa tímida y solo lo vio fugazmente
Así que Albert se puso sus gafas, le abrió la puerta a Candy, él no desistía en buscar la mirada de ella pero nada. Camino a la clínica la situación no cambio así que Albert confirmaba su temor eso lo inquieto y pensó Quizás no era el momento, eh sido un tonto me he precipitado me he dejado llevar por mi corazón... suspiro y continuaron en silencio, cuando se bajo Albert le pregunto
-Candy, ¿Estas bien?-
Candy lo vio de una manera diferente pero rapido bajo la mirada, pero con una sonrisa y un tanto sonrojada le dijo:
- Si Albert, te veré mas tarde- y se fue
Lo que no sabia Albert es que Candy se encontraba en una lucha interna ya que había deseado por primera vez poder sentir los labios de Albert sobre los de ella y eso ha ella la tenia avergonzada porque ni con Terry había sentido ese deseo, de allí su actitud callada y pensativa porque empezaba a descubrir sus sentimientos hacia Albert.
Pero Albert no pudo descifrar su mirada, y sobretodo su silencio y eso le pesaba.
Llego al apartamento se dejo caer sobre el sofá y resoplo, cerró sus ojos y volvió a revivir cuando estaban muy cerca uno del otro como deseo haber sentido sus labios.
Habían pasado un par de horas, Albert se despertó sobresaltado del sofá
-Me he quedado dormido, será mejor que me ponga a preparar la cena no tardara en llegar Candy-
Termino la cena, se ducho y se cambio, se puso a leer el periódico pero le extrañaba que Candy aun no había llegado quería ir a buscarla pero en vista de su actitud del mediodía, pensó: Creo que es mejor no agobiarla, seguramente quiere ordenar sus pensamientos, es mejor dejar las cosas así
Una media hora mas tarde alguien tocó la puerta, Albert se extraño Que raro Candy ha olvidado la llave…, pero su sorpresa fue ver al Doctor Martin
-Buenas Tardes Albert, ¿Candy no esta verdad?-
-No pero.. Porque esta tan seguro- lo dijo un poco preocupado
-Bueno Albert es que he venido porque hace un rato llego a la clinica un coche muy lujoso, un chofer pregunto por Candy y dijo que venia de parte de un tal Señor Grandchester
-¡Como! Terry aquí. ¿Y Candy se fue con él?-
-Si se puso un poco nerviosa pero accedió, y por lo raro que era la situación salí a ver a que dirección se fueron-
-¿Y?- dijo Albert expectante
-Tomaron dirección al lago así que por eso pensé que tenia que informarte de esto, no vaya ser que le pueda suceder algo malo- decía preocupado y porque sabia lo que Albert sentía por Candy
-Si gracias Doctor Martin, iré a buscarla- mientras tomaba las llaves del coche y se colocaba su bufanda porque las noches eran frescas
Albert dejo al Doctor Martin en su clínica ya que quedaba camino al lago
Mientras iba por la carretera le atormentaba que Terry se llevara a Candy, ya que sabia que había dejado a Susana
Como Candy se pudo ir con un desconocido solo porque venia de parte de Terry, eso solo me confirma que ella aun lo ama pero… aun así no creo que sea Terry el no es ese tipo de hombre, si iban camino al lago allí hay pocas villas están la de los Andrews y de los… ¡Leegan! ¿Será Neal?
Una hora antes Candy bajaba del coche nerviosa pero decidida a convencer a Terry de que volviera a los escenarios y sobretodo con Susana
-Entre Señorita él le espera dentro- le dijo el chofer que subio de nuevo al coche y se marcho
Candy entro a una lujosa villa un poco titubeante, ya que estaba casi a penumbras -¡Terry! Soy yo Candy- pero no recibió respuesta y cerro la puerta tras si
-¡Terry!- grito mas fuerte mientras caminaba hacia el centro del amplio salón
-Creo que tienes que gritar más, porque él no esta aquí- decía burlón Neal mientras echaba llave a la puerta principal
-¡Neal! Eres un cobarde haciéndome creer que eras Terry-
-No me equivoque en hacerte venir de esta manera, aunque tenia mis dudas si ese delincuente te había hecho olvidar al acterucho de tercera, mira Candy yo soy mejor que ellos- mientras se acercaba a Candy peligrosamente
-Yo puedo darte lujos, vestidos todos lo que tu quieras- y la tomo de la barbilla con la intención de besarla pero Candy se soltó y le propino una tremenda bofetada, que hizo que soltara la llave que tenia en su otra mano, así que Candy la tomo y corrió abrir la puerta
-Estupida, ya me las pagaras, esto no se quedara así- mientras se pasaba la mano sobre su mejia adolorida
-Eres ruin Neal ni porque fueras el único hombre de la tierra te elegiría- decía furiosa –Te odio Neal es lo único que siento por ti- mientras salía corriendo y se escondía entre el bosque de alrededor y para sentirse mas segura se subió muy alto a un árbol para que así no pudiera encontrarla.
-Soy una estúpida al caer de esta manera, hace mucho que debería estar en el apartamento. Albert debe estar muy preocupado- mientras observaba de lejos la villa esperando que se fuera Neal y poder bajar
Ya estaba oscureciendo eso intranquilizaba a Albert la carretera era poco transitada no se había encontrado ningún coche, pero de pronto vio uno que venia de frente.
Aminoro la velocidad para poder fijarse si iba Candy en el, a medida que se iba acercando reconoció el emblema de los Leggan
-Lo sabia es el gusano de Neal- bajo mas la velocidad si tenia que dar la vuelta pero cuando paso solo vio a Neal, Candy no iba en el coche pero parecía muy enfadado y eso lo preocupo así que acelero y fue a la villa de los Leegan se bajo llamo a Candy pero no recibió respuesta todo estaba a oscuras rodeo entera la villa pero sin rastro de Candy
-Seguiré mas adelante puede que este escondida- Así que volvió a subir al coche iba muy despacio por si la miraba de repente vio una figura que salio a su paso
-¡Deténgase por favor, me ayuda!- Candy estaba asustada
-¡Candy!, gracias a Dios estas bien- mientras paraba el coche y bajo de el para ir donde ella estaba
Ella al escuchar la voz de Albert salio a su encuentro lo abrazo con fuerza, puso sus brazos bajo su chaqueta para sentirlo mas cerca y así sentirse segura y protegida.
-Candy, ¿Estas bien?- mientras el la estrechaba con fuerza y podía sentir que ella temblaba, se asusto porque no sabia si Neal le había hecho algo
-Tranquila Candy estoy aquí estas segura conmigo yo te protegeré- mientras le acariciaba sus cabellos como era su costumbre y así tranquilizarla
-Lose Albert, no se como lo haces pero siempre estas cuando mas te necesito- y de nuevo poso su rostro en su fuerte pecho
-Tranquila Candy, que ha pasado cuéntame por favor-
Ella lo soltó y con lagrimas en los ojos le dijo:
-Es que Neal me tendio una trampa-
-Lo sabia- dijo Albert empuño sus manos en señal de enojo
-¿Cómo?-
-¿No te ha hecho daño ese gusano?-
-No me ha hecho nada, pero he sido una tonta me hizo creer que Terry era quien quería verme-
Albert estaba atento a lo que le contaba pero su rostro se tenso aun mas, no podía negar que sentía celos de Terry, ya que Candy salio en su busca.
Y Candy no se dio cuenta de su reacción, ya que secaba sus lagrimas.
Albert suspiro como aceptando que el no podía con Terry y le dijo:
-Es comprensible Candy tu corazón aun lo ama, y es normal querer estar con él-
Candy abrió los ojos y levanto su rostro para verlo a los ojos
-Pero si yo quería verlo era para…- pero Albert no la dejo continuar no podía escuchar de sus labios que aun lo amaba
-No es necesario que lo digas Candy lose… ya veras pronto aparecerá- y pensó para si Sino yo lo buscare por ti… si es eso lo que te hará feliz
-Ven Candy vamonos empieza hacer mas frió, y no quiero que te enfermes-
Esta vez fue el turno de Albert en ir especialmente callado en el coche, Candy a pesar haber vivido una situación desagradable con Neal, eso había pasado a segundo plano porque ahora le afectaba ver a Albert tan serio y callado.
No sabia porque sentía la necesidad de aclararle a Albert que si la razón por la que quería ver a Terry, era para hacerle recapacitar para que volviera con Susana porque lo de ellos había quedado en el pasado y que dejara el alcohol
Pero ¿Porque…? no me salen las palabras… mientras movía sus manos nerviosa
Así que cada uno perdidos en sus pensamientos llegaron al apartamento.
-Candy porque no te das una ducha caliente eso te relajara, te prepare algo ligero para comer, y asi duermas pronto y descanses-
-Y tu, ¿No cenaras conmigo?- mientras ella buscaba su mirada pero él no la vio y se dirigío a la cocina
-No Candy no tengo hambre, me siento un poco cansado los turnos se han hecho largos si quieres te acompaño-
-No Albert es mejor que descanses también, ya que por mi culpa se ha hecho tan tarde, lo siento-
-No te preocupes, lo bueno es que estas bien, aunque no viste Terry- la vio pero pronto bajo la mirada y cabizbajo entro a la cocina
Los días pasaban Albert casi ya no pasaba en el apartamento, ya que por un lado había mas cosas que preparar para su inminente regreso, pero la realidad era que quería poner distancia con Candy ya que estaba convencido que ella seguía enamorada de Terry.
-¿Ya hemos terminado por hoy George?- lo decía Albert mientras se estiraba, estaba un poco cansado
-Si William eso es todo por hoy, pero no estas solo cansado algo mas te pasa te he notado diferente estos días estas como si algo te molestara ¿Es por la presentación que estas así?- Decía George temiendo que fuera asi
-No George eso lo tengo asumido no te preocupes- mientras se levantaba
-Entonces tiene que ver con Candy-
-Ahora que la mencionas, necesito que contrates a un detective-
-¿Un detective… para la señorita Candy?- preguntaba sorprendido
-No es para ella, quiero que localice el paradero de Terry y así avisar a Candy-
-¿Como? ¡Terry!, pero es un disparte-
Albert solo le dijo -Te veo mamaña-
-¡William! Pero... ¿Porque haces eso? quieres llevarla a los brazos de Terry, acaso no ibas a conquistarla-
-No George, ya no. Ella aun lo ama-
-Creo que no eres objetivo, pero si lo crees así se que no puedo hacerte cambiar de opinión- decía triste ya que estaba seguro que se equivocaba.
Al día siguiente Albert esperaba a George le extrañaba que este se hubiera retrasado ya que la puntualidad para un inglés es sagrada ¿Habrá pasado algo en la mansión?
Siguió esperando hasta que vio que George venia con una mala cara, Albert contuvo la respiración recordó esa misma expresión cuando le comunico la muerte de su sobrino Anthony y desgraciadamente no se equivoco
-William siento el retraso pero... algo terrible ha sucedido- lo decía con el semblante serio
-¿Que a pasado George?-
-Nos ha llegado un telegrama informándonos que el Señorito Stear…- y se le entrecorto la voz -Ha caído en combate-
-Dios mío Stear…- y no pudo contener las lagrimas, ya que gracias a su amnesia pudo convivir con él y descubrió el magnifico chico que era lo queria mucho al igual que ha Archie.
-La tía ¿Lo sabe ya?-
-Si le llego el telegrama dirigido a ella, ahora mismo esta sedada y al igual que Patty. Archie y Annie están con ellas, Archie esta demostrando mucha fortaleza-
-Dios mío esta guerra es absurda, quiero ir a ver a la tía-
-Pero dijiste que no la verías hasta tu presentación, además no es seguro te pueden ver-
-Lose pero no me importa, esto es muy duro para la tía, esta mayor quiero reconfortarla seré discreto George-
George meditaba -Mira William iremos mejor por la tarde-
-Gracias George, y Candy como se lo diré lo quería tanto era como su hermano-
-Será un golpe muy fuerte para ella también, pero no te preocupes Archie me dijo que el se encargaría de decírselo-
-Lo entiendo-
Tal como habían quedado fue Albert con George a la mansión -Si nos ve algún sirviente diré que eres mi aprendiz, Archie ha llevado a Patty a casa de Annie, después ira a comunicarle la triste noticia a Candy-
Cuando entraron en la mansión se respiraba tristeza y había un silencio ensordecedor que abrumaba, subieron las escaleras Albert tenia una sensación extraña hace mucho que no estaba allí.
Toc toc
-Adelante- respondió una enfermera que cuidaba a la señora Elroy
-Buenas tardes Maggie, como siguió la señora Elroy-
-Buenas Tardes Señor Jhonson. Esta mas tranquila, comió un poco- mientras miraba a su joven y guapo acompañante
-Me alegro escuchar eso, podría dejarnos solos un momento-
Ella solo asintió y salio de la habitación
La señora Elroy estaba dormida, Albert se sentó junto a la cama le lleno de tristeza al verla tan demacrada y consumida por el dolor, a pesar de que tenían diferentes caracteres y forma de ser la quería mucho era junto con George la familia que tuvo cuando perdió a sus padres y hermana.
Le tomo la mano delicadamente y con una voz suave para no incomodarla le dijo:
-¿Tía como esta?, soy William- ella salio de su sueño y abrió los ojos lentamente, al principio pensaba que soñaba pero esa voz le era familiar una que hace mucho tiempo deseaba escuchar. Giro su cabeza para verlo, apretó fuerte la mano de él y unas tímidas lagrimas empezaron a salir de sus ojos cansados
-William mi querido hijo, gracias a Dios que estas aquí-
-Tía Elroy, me alegro volver a verla aunque sea por estas circunstancias- mientras la ayudaba a sentarse en la cama
-William, Stear ha muerto- y lo abrazo con fuerza
Él correspondió a su abrazo, cerró los ojos y también empezó a llorar silenciosamente, George solo era testigo nuevamente de otra desgracia en la familia Andrew
-William ¿Como estas?, ¿Donde has estado todo este tiempo?- mientras lo miraba detalladamente, le agrado verlo bien de apariencia
Albert le relato lo sucedido obviando el detalle que estaba viviendo con Candy, porque no era el momento mas oportuno ya que sabia que Candy no era de su agrado y no quería alterarla.
-Gracias a Dios tu si has podido escapar de esa horrible guerra, pero mi querido Stear-
-No se altere tía por favor -
-Señor William, creo que debemos marcharnos creo que no tardara en venir el señorito Archie-
-Si George, le veré pronto tía-
-Si William gracias por cambiar tus planes y venir a verme, me ha reconfortado tu visita- mientras esbozaba una sonrisa en su rostro a pesar de su dolor
Se marcharon y ya en el coche, George se dirigía hacia el apartamento, pero Albert le dijo que mejor lo dejara cerca de la clínica le preocupaba como estaría Candy al conocer la noticia.
-Buenas Tardes doctor Martin, ¿Y Candy?-
-No esta Albert, no sabes lo que ha pasado- y le contó que Archie había llegado para contarle lo sucedido y que al verla tan afectada le dijo que se marchara al apartamento
Asi Albert se fue rápido al apartamento, pero no estaba allí solo había una nota sobre la mesa del comedor
Querido Albert
Tengo que darte una mala noticia nuestro amigo Stear ha caído en batalla, siento mucha tristeza y para aliviar mi dolor me he ido al parque de Chicago,
No tardare,
Candy
Albert no quiso tampoco quedarse allí y mejor fue a buscar a Candy sabia lo mal que estaría
Al llegar al parque, sin dudarlo fue en dirección al lago estaba seguro que allí la encontraría, la conocía bien eran muy parecidos, y allí estaba sentada a la orilla del lago. El se acerco y aunque quería tener distancia con ella no podía, más ahora que estaba muy triste por la muerte de Stear sabia lo mucho que lo quería.
Así que se sentó junto a ella y sin decir nada la abrazo, ella se inclino hacia él y empezó a llorar desconsoladamente, abrazándolo con fuerza
-Candy tienes que ser fuerte, tenemos que recordar con alegría a Stear, él quizo luchar para nuestra seguridad-
-Lose, pero no es justo Stear era tan bueno no merecía morir-
-Ven Candy- le dijo y se levanto, extendio su mano para ayudarla a levantarse
-¿A donde vamos?-
-Mira va a atardecer,subamos a ese árbol y estaremos mas cerca de Stear, despidámonos de él-
Candy tomo la mano de él, se seco las lágrimas y esbozo una sonrisa –Tienes razón, Stear esta el cielo que tanto amaba-
Ambos subieron, se sentaron en una rama no hablaban solo miraban el bonito espectáculo del atardecer, cada uno recordaba y se despedía de Stear, en eso Candy se inclino hasta apoyarse en el costado derecho del brazo de Albert y le dijo:
-Gracias Albert por tus palabras siempre me han reconfortado y ayudado a superar el dolor de perder a un ser querido. Pero pienso que guerra es cruel, Stear fue era tan bueno y tan noble. No me puedo imaginar lo que debe estar pasando Patty al perderlo-
Y abrazo con fuerza su brazo y continúo hablando
-Gracias a Dios a ti no te pasó nada más grave en esa horrible guerra, no quiero ni pensarlo-
-Si la verdad he sido afortunado y porque tu cuidaste mi- dijo sonriendo
Candy lo miraba intensamente, Albert le mantuvo por un momento la mirada pero pronto la bajo, y hubo un silencio
Así que Candy también bajo la mirada y dijo:
-Archie me ha dicho que harán una ceremonia privada mañana y que después se irán fuera de la cuidad un tiempo porque es muy doloroso estar aquí, creo que solo con el tiempo hará que nos duela menos esta gran perdida.
Albert suspiro profundo – Si solo el tiempo… ven Candy bajemos ya, vamos a casa-
Unos días habían pasado y mientras Candy estaba en la clínica pensaba en Albert, ¿Que le pasara a Albert? porque sigue distante casi no lo miro, creo que desde que Neal me engaño, ha cambiado.
Mientras estaba ordenando unos medicamentos Candy seguía su mente en otro lado He sido una tonta porque no le aclare esa vez que si quería verlo era para decirle a Terry que regresara con Susana y que lo nuestro estaba ya en el pasado. ¡Ya se! esta misma noche se lo aclararé le prometí compartir con él mis problemas y alegrias asi que eso hare- y sonrió pensando que así se arreglaría todo entre ellos.
Pero esa misma tarde mientras Albert subía las escaleras del apartamento se topo con la casera
-Buenas tardes- lo dijo de forma sarcástica
-Buenas tardes- lo dijo extrañado por la actitud de ella
-Quiero hablar con usted- decía muy seria
-Muy bien, entre por favor-
-Ya me enterado que Candy y usted no son hermanos ni siquiera familia no puedo permitir esto, además lo han visto a usted juntarse con gente mafiosa-
-¿Como dice?-
-¿En que asuntos raros anda usted?-
-¿Es algo que a usted no le incumbe?- le dijo ya disgustado por el interrogatorio que le estaba haciendo de manera grosera
-Claro que si me incumbe, es mi edificio y no voy a permitir inmoralidades ni a gente mafiosa como usted. ¡Quiero que se vayan los dos o usted! ¿Que prefiere?-
-No es necesario que levante la voz, no se preocupe me iré yo. Y le aclaro que Candy es una chica decente y no quiero que la meta en esto. Me iré esta misma tarde-
-Gracias por evitarme llamar a la policía-
Albert la vio serio -No será necesario nada de eso-
La casera se marcho y Albert empezó a empacar sus cosas en su mochila y escribió una carta para Candy
Querida Candy
Siento despedirme de esta manera pero si te lo decía personalmente quizás no hubiera tenido el coraje de irme, pero la casera descubrió que no éramos familia y no quiero causarte mas problemas no te preocupes por el alquiler que esta pagado.
Quiero agradecerte todos tus cuidados y atenciones que has tenido conmigo has sido un ángel en mi oscuridad, por eso estoy seguro que he podido recuperar la memoria gracias a ti, disculpa por no decírtelo. Perdóname por no cumplir mi promesa pero creo que es mejor así.
Cuídate mi querida Candy, quiero que seas feliz y se fuerte en la vida.
Nunca te olvidare,
Albert
Antes de salir miro hacia atrás, le dolía dejar de esa manera a Candy pero era lo mejor Si supieras Candy cuanto te amo desde siempre… Y con una mirada triste cerro la puerta y se marcho.
Dos horas después una animada Candy llegaba al apartamento decidida aclararle a Albert lo que sentía por Terry, al entrar no le sorprendio que no estuviera pero si que hubiera una carta en la mesa
-¡Es de Albert!- su corazón se oprimió es como si lo presintiera y empezó a leerla pero cada vez se le hacia mas difícil leer la carta ya que sus lagrimas se acumulaban en sus ojos, no podía creer que Albert se fuera así pero lo conocía, mas si había recuperado la memoria sabia que el era como el viento, pero esta vez era diferente quería estar a su lado.
-¡Noooo Albert! y se arrodillo en el suelo y llorando desconsoladamente dijo -¿Porque Albert te has ido sin mi? Te quiero junto a mi…
Continuara...
Hooolaaa después de unas semanas perdonen el graaaaaaan retraso, se que este capitulo es triste por Stear y que Albert ha estado distante con Candy ya que esta seguro de que ella sigue enamorado de Terry.
Bueno agradezco la paciencia por la espera, espero no demorar mucho en el siguiente. Gracias por sus buenos deseos por mis vacaciones y gracias a Dios van bien. Un abrazo muy fuerte para todas y espero que estén bien. Que tengan una bonita semana :)
