CAPITULO 26

DEJANDO ATRÁS AL AMOR

Albert salio del edificio de apartamentos, tenia que tranquilizarse estaba muy disgustado por la actitud de la casera, y que tanto ella como los vecinos dudaran de la decencia de Candy.

Por lo que no tuvo opción que irse y así evitarle mas problemas a Candy, aunque no era esa la forma que había pensado. Marchandose de la vida de Candy de una manera tan precipitada y lo que mas le perturbaba era irse sin despedirse de Candy pero consideraba que quizás era mejor así.

Así que para calmarse y pensar que hacia, subió al coche y tomo dirección al lago, quizás inconscientemente su corazón le decía que tenia que decirle adiós a Candy, porque esa ruta inevitablemente tenia que pasar por la clínica del Doctor Martín asi que cuando paso por la clínica su corazón se oprimió y detuvo abruptamente el coche.

–¡No!, tengo que ver a Candy no puedo irme así- se bajo y toco la puerta de la clínica

-Hola Albert ¿como estas? ¿Vienes a buscar a Candy?-mientras tenia un vaso de wiskhy

-Hola Dr. Martin, ¡Si! he venido a buscarla, necesito hablar con ella-

-Vaya… se fue hace un momento me pidió el resto de la tarde, quería hacer unas compras se le miraba muy animada- mientras le guiñaba un ojo

Albert suspiro y pensó que quizás era mejor no verla

-Bueno… quizás es mejor así- dijo ya serio mientras se pasaba la mano sobre su cabeza

-Que pasa Albert porque esa cara ¿Ha pasado algo?- lo dijo intrigado por la expresión seria y triste de Albert

-Dr. Martin quiero encargarle a Candy, por favor cuide de ella-

-Que dices muchacho, porque me dices eso. Parece que te estas despidiendo-

-He recuperado la memoria Dr. Martin- lo decía cabizbajo

-Pero eso es una buena noticia, Candy se pondrá muy feliz-

-Si bueno… pero al recobrarla también he recobrado mi otra vida, y por eso tengo que marcharme-

-¿Y Candy? ¿La dejaras? Pero si entre ustedes hay algo especial…-

Pero Albert no lo dejo seguir –Por favor Dr. Martin, solo le pido que cuide de ella-

-Pero muchacho has pensado como ella se pondrá por tu marcha... Se pondrá muy triste... Asi como lo estas tú ahora- El doctor Martín trataba de convencerlo de que no se marchara

Albert hizo un gran esfuerzo para esbozar una sonrisa y le dijo:

-Candy es una chica fuerte y se que pronto se recuperará- pensando que él se encargaría de que se reencontrara con Terry de nuevo.

-Ya veo que no puedo hacer que cambies de opinión, entonces solo te deseo que te vaya bien. Cuidate mucho Albert - mientras le ponía una mano sobre su hombro

-Estaré bien Doctor Martín, gracias. No se preocupe, sé lo que hago-

-Ojala no te equivoques- tomo el vaso de whisky para beberselo de un sorbo

-Quiero agradecerle y compensarle por sus cuidados- y saco de su bolsillo un sobre

-Pero muchacho esto no es necesario- decía sorprendido al mirar la cantidad de dinero que había en el sobre

-Por favor Dr. Martín, acéptelo por todos los cuidados que ha tenido conmigo-

-Bueno... Gracias Albert-

-Cuídese mucho y Adiós Doctor Martín- Se dio la vuelta y salio de la clínica.

Siguió su camino en dirección al lago, comenzaba atardecer paro a un lado de la carretera no muy lejos donde encontró unos días a atrás a Candy. Se bajo del coche y se fue andando hasta llegar a la orilla del lago.

Se tumbo y su inseparable amiga de viajes Poupe se puso junto a él como a consolarlo ya que percibía la gran tristeza que sentía por separarse de Candy.

Cerró los ojos e inevitablemente pensó en Candy, en como tomaría su marcha a través de solo una carta.

Perdóname Candy por irme así… no era esa la forma en que había pensado. Si tu gustaras de mi y me amaras como yo te amo te habría llevado conmigo. Pero…no es así además ya no tenia sentido estar viviendo juntos nuestra relación de enfermera y paciente había terminado.

Ahora tienes que ser por fin feliz y sé que será con Terry. Yo… yo tengo que dejar de amarte aunque aun nose como lo lograre, quizás ahora que asuma mi puesto hace que mi mente este ocupado pero… es mi corazón el que tiene que dejarte de amar…

En ese momento Albert era ajeno de que Candy estaba a punto de descubrir que él se había marchado de su vida, ella subía las escaleras con una tarta de frutas que tanto le gustaba a Albert y una botella de vino, quería sorprenderlo y aclarar con él lo que sentía por Terry de una vez por todas.

Abrió la puerta pero no le sorprendió no encontrarlo ya que últimamente casi no se veían ya que Albert llegaba muy tarde, pero estaba decidida a esperarlo a la hora que llegara, y había pensado en hacer una rica cena.

Pero cuando dejó en la mesa la compra se percato de la carta, su corazón se oprimió y conteniendo la respiración la abrió ya que algo le decía que no era algo bueno, así que presurosa empezó a leerla y a medida que la leía un profundo dolor traspaso su corazón.

-Noooo Albert- y se arrodillo en el suelo. Siempre había tenido miedo a que él se fuera al recuperar la memoria ya que el era un espíritu libre.

-¿Por qué?... Porque te has ido sin mí- y empezó a llorar desconsoladamente pero después de unos minutos de repente se levanto y con cara de enfado se seco las lagrimas y dijo:

-Esto me lo tiene que explicar la casera- así que salio del apartamento con determinación.

Toc toc toc

-¡Señora Beth!-

-¿Qué pasa? Porque golpea la puerta de esa manera- decia mientras se colocaba las gafas

- ¿Porque ha echado a Albert fuera del apartamento? Con que derecho- decía muy enfadada y aun con los ojos llorosos.

-Como tiene el descaro de hablarme así. Como se lo dije a él he descubierto que ustedes no son familia y me han estado engañando, así que esta situación no podía aceptarla por lo que le dije que eligiera si se iban los dos o él y es evidente lo que decidió- mientras la miraba con ojos acusadores

-Porque no me lo dijo a mi, tenga por seguro que nos hubiéramos ido los dos- Candy hablaba con consternación porque se sentía impotente por no haber podido evitar que Albert se marchara.

-Mire ¨señorita¨ creo que hasta le hecho un favor y en lugar de venir a reprocharme mi actuar debería de agradecerme que le alejara de ese mafioso- mientras lo decía de forma despectiva.

-¡Mafioso!- dijo sorprendida por la forma en que llamo a Albert

-¡Si!, las vecinas y yo misma lo he visto con un hombre vestido de negro muy sospechoso, se reunían en bares del barrio ¿A que usted no lo sabía?-

-¡Eh! No… no sabia nada- dijo con la mirada baja

-Mmmm a saber en que negocios turbios andaría, por eso debe estar contenta de no tener ese hombre en su vida. ¡Ah! y del alquiler no se preocupe ha dejado pagado un año de alquiler-

-Un… ¡Un año!- decía sorprendida.

-¡Si! Eso solo me confirma que anda en negocios sucios porque sino ¿De donde saca tanto dinero?. -

-Como puede hablar así de él, no entiendo entonces porque acepto su dinero- decía enfadada

-Porque lo necesito y no le voy ha dar mas explicaciones-

Candy no daba crédito lo que le decía la casera -Tengo que irme-

-No se moleste en buscarlo- y cerro la puerta con fuerza

Candy salio del edificio muy pensativa, además de triste por su marcha ahora estaba desconcertada por lo dicho por la casera.

Albert de donde has sacado tanto dinero, aunque trabajes dos turnos no da para pagar un año de alquiler, ¡No! no puedo creer que Albert ande en algo malo, tengo que encontrarlo

Así que se fue a buscarlo, tenia la esperanza de que estuviera en el parque pero no estaba allí, luego fue a la estación de tren, lo busco por las calles de la ciudad pero fue en vano así que desesperada fue a ver al Doctor Martín, ya que Archie y las chicas no estaban en la ciudad.

-Doctor Martin, ¿No ha venido Albert por aquí?- decía casi sin aliento cansada de buscar y sin resultado

-¡Candy!, Si… estuvo aquí-

-¡Si! ¿Y donde esta ahora? necesito localizarlo- decía con un brillo en sus ojos al tener la esperanza de encontrarlo

-Se ha ido Candy, me encargo que cuidara de ti y que te dijera que él estará bien-

-¿Cómo?, Albert… no puede ser se ha ido sin mí. -y empezó a llorar desconsoladamente

-Candy querida calmate, en realidad el vino a buscarte pero tu ya te habías ido, y si te sirve de consuelo lo vi muy triste al no encontrarte-

-Pero entonces…-

-Candy me imagino que sabrás que recupero su memoria y con ello su otra vida-

-Si, pero porque irse sin mi, si vivíamos bien juntos-

-Candy tranquilízate te haré un té-

-¡No!, quiero seguir buscándolo tengo que encontrarlo-

-Candy ya es de noche, no es prudente que lo busques a estas horas, sigue mañana. Además me dejo encargado de cuidar de ti por favor hazme caso -

-Pero… tengo miedo de no volverlo a ver-

El Dr. Martin nunca había visto así a Candy tan desvalida

-Candy yo te ayudare, dibujo bien si quieres puedo hacer unos retratos y tal vez te ayude a encontrarlo-

-Lo haría Dr. Martin, muchas gracias eso será de mucha utilidad-

-Bueno pero los haré si descansas, no te preocupes Candy se que Albert no se marchara de tu vida, estoy seguro que él volverá a ti-

-Como puede estar tan seguro de eso- mientras seguía sollozando

-Bueno Candy estas arrugas que tengo es de lo que he vivido, y la experiencia me dice que el volverá a tu vida- y pensó Un amor así como el que se tienen el uno por el otro no es tan fácil de romper.

Albert llegaba a la mansión de Chicago paro su coche a la entrada principal y se bajo. Un mayordomo lo recibió en la entrada.

-Buenas Tardes Caballero, ¿En que puedo ayudarle?- mientras lo miraba detenidamente por su vestimenta y por la mofeta que llevaba en su hombro. Aunque algo familiar miraba en él.

-Buenas Tardes Paul, ¿No me reconoce?- decía con una media sonrisa

-¡Señor William, Dios mío! Bienvenido. Que agradable sorpresa, hace mucho que no lo veíamos por aquí, perdone que no lo reconociera pero es que la ultima vez que lo vimos andaba usted con barba -

-Jajaja si Paúl, eso ya quedo en el pasado- mientras pasaba su mano sobre su mentón

-Déjeme tomar sus pertenencias y preparar su habitación. Le avisare al señor Jhonson-

-Gracias Paúl-

Albert no entro porque quería llevar a su querida mascota por el jardín no quería darle un susto a su tía

-Vamos Poupe busca un nuevo hogar-

Poupe salto del hombro de Albert y subió rapidamente a uno de los arboles del jardín, Albert sonrió se dio media vuelta para regresar a la mansión cuando vio a George en la entrada

-William que sorpresa, pero que haces aquí no me dijiste nada esta mañana. ¿Ha sucedido algo?-

- Cambio de planes… luego hablamos ahora me iré a cambiar y luego veré a la tía-

-Esta bien William, despues de la cena hablamos- aunque intuía que era por Candy

Albert subió a su habitación estaba preparada y acondicionada con todo lo que él necesitara ya que su llegada estaba prevista la semana siguiente.

Se quito la ropa, la dejo sobre la cama y se fue a duchar al salir abrió su armario suspiro al ver que la ropa era tan diferente a la que tenia en el apartamento. Estos eran trajes de diseño que a partir de ese momento usaría por su posición como cabeza de unas de las familias más prestigiosas y emblemáticas de América y de Europa.

Tomo un traje gris y cuando terminaba de vestirse se miraba en el espejo y vio a través de él su atuendo anterior se dio la vuelta, tomo su chaqueta y melancólico dijo:

-Ahora comenzare una nueva vida, solo espero que mi amada Candy si sea feliz…-

Continuara…

Holaaaa a todas perdonen el retraso entre las vacaciones y volver a las actividades del día a día he quedado mal, este capitulo es cortito pero el siguiente será mas largo y lo subiré el fin de semana. Un abrazo muy fuerte para todas y espero que me sigan leyendo :)