Declaimer: La historia es mía, pero los personajes no me pertenecen.
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El mes pasó de forma monótona y sin gracia, por las mañanas se levantaba, tomaba un café y se iba corriendo a la enfermería para dedicarse a hacer lo único que se le daba bien, curar enfermos. Después se iba a comer acompañada de Emmet y Jasper, luego iba a enfermería de nuevo, si no le quedaba nada por hacer se iba a algún lugar recóndito a leer los libros que le había mandado su padre a Jasper, mientras que esperaba a que llegara la hora de la cena, la cual comía en silencio intentando no interferir, aislarse pero a la vez viéndose indiferente, no les daría el placer de saber que le molestaba ser ignorada.
Uno de esos días por la mañana, el campamento se levantó nublado, pero eso no restó el calor, tan sólo el ambiente se llenó de humedad provocando que a Bella se le pegaran los mechones sueltos de cabello en torno a su cara por el calor. Ni siquiera el ir e pantalones cortos y tirantes le aliviaba del calor. Dentro del hospital, a la sombra se abanicaba con unos panfletos mientras de vez en cuando se secaba el sudor de la cara con una toalla, la tranquilidad antes de la tormenta reinaba en el campamento.
El joven Seth, ya casi recuperado por completo soltaba alguna palabra mal sonante de vez en cuando, pese a que estuviera sentado sin camiseta, los vendajes y la escayola del brazo le aportaban una capa extra de calor, Bella se acercó a él con una toalla empapada en agua fría para refrescarle.
-Podría quitarme ya las vendas.-Gruño el joven mientras Bella humedecía un poco más la toalla y se la pasaba por la frente.
-No, no puedo.-Sonrió ella con paciencia.-Si fuera un clima menos húmedo lo haría pero, con toda esta humedad y todos los insectos flotando en el aire, lo único que obtendríamos sería una infección ¿Y no queremos eso, verdad?
El joven rodó los ojos mientras se dejó caer en el colchón de nuevo. Pese al ruido que armaban los soldados al trabajar y las risas que se oían de fondo la tensión estaba en el aire, un grupo de altos cargos del ejército vendrían a supervisar como era el destacamento. No sería ningún problema si no hubiera cierta cantidad de soldados que se había dejado llevar por las drogas extenuados por la presión.
Solían ser los más creídos con respecto a sus facultades, era vox populi quienes eran, ya que todos ellos se reunían en una especie de túnel semi bajo tierra que habían construido, no eran muchos, pero tampoco eran pocos, un 25 por ciento de la unidad se metía de allí de vez en cuando para desahogarse, entre ellos el capitán Billy Black, su hijo Jacob y Tyler Crowley, un joven que acababa de terminar su castigo por insurrección cuando Bella llegó. El helicóptero llamó la atención de Bella y de Seth, ya estaban aquí.
-¿No tienen nada mejor que hacer que venir a supervisar? Podrían intentar ganar la guerra y dejarse de estupideces.-Murmuró con desprecio Seth.
-Si el capitán Black, su hijo, y el resto de gente como ellos estuviera más atento a la batalla que a las drogas ganaríamos la guerra.-Dijo Bella bajo su aliento mientras le cambiaba la venda por una fresca y limpia.-El problema no es que sea solo en este batallón, prácticamente la mitad de los soldados en combate se drogan.-Hizo una pausa.-Y no es sólo eso, las consecuencias que tendrá para ellos después de salir de aquí, físicas, mentales y sociales. Nadie contrata a un drogadicto, Seth.
-Nos mandan a una muerte segura, muchos de ellos lo hacen para desfogarse.-Argumentó levemente avergonzado el joven.
-Todos necesitan desfogarse. Mi hermano, Jasper, el capitán Banner, Doc e incluso Cullen; pero por ello no los ves metidos en droga, tan sólo siguen adelante.
Oyeron pasos en el exterior y decidieron cortar la conversación, por la puerta entraron los dos capitanes acompañados de dos hombres mayores. Al capitán Black Bella jamás lo había visto drogado, pero también era cierto que siempre lo había visto bebido, muy bebido; en cambio hoy estaba completamente sobrio, incluso se había afeitado en condiciones. Por su parte el capitán Banner estaba como siempre, tal vez algo mejor peinado.
-Oh mire aquí está.-Sonrió el capitán Banner mientras se acercaba a Bella.-Esta es la enfermera Swan, es de gran ayuda.
-Encantada-Sonrió Bella a los dos hombres que la escudriñaron de arriba abajo.
Bella agradeció seguir siempre el consejo de su madre "Uno siempre debe estar limpio y presentable por lo que pueda pasar" Hoy llevaba sus pantalones cortos color verde caqui, una camiseta de manga corta color arena y unas botas militares. Su pelo estaba bien recogido en una coleta, y pese a que la frente le brillaba a causa del sudor se la veía limpia y de aspecto saludable.
-¿Qué le pasa al joven?-Le preguntó el que parecía más mayor de los dos hombres.
-Recibió un tiro que le fracturó la clavícula, y tiene un navajazo que recién ha superado la infección. Las contusiones que tenía ya están curadas y las costillas evolucionan favorablemente.-Pronunció ella con su voz más profesional.
Después de examinar todo lo que se encontraba en el hospital los cuatro hombres salieron sin despedirse. Bella bufó indignada, los dos altos cargos la habían mirado como si fuera una cabeza hueca que no sabe hacer nada.
-Esos dos pueden besarme el culo.-Dijo Seth cuando Bella estuvo a escasos metros limpiando la mesilla de noche de los utensilios que utilizaba para curarle.-No tienen idea de lo que tú haces, si no fuera por ti, yo estaría de vuelta en casa, y todos los tíos que vienen enfermos pasarían semanas aquí y gracias a ti y a Doc apenas están dos días.
-Lo sé Seth. Sé que soy buena en lo que hago, pero lo que pasa es que, al igual que a los hombres, me gusta que valoren mi trabajo. No es fácil ser mujer y menos en un lugar como este.-Dijo Bella mientras le dedicaba una sonrisa.-Aparte, deberías estar deseando salir de aquí.
-No tengo a donde ir cuando salga de aquí, Bella.-Le dijo mientras la miraba con sus grandes ojos negros.-No te lo tomes a mal, pero no para todos va a ser como para tu hermano o para ti. Yo era un niño de la calle que no tuvo otra opción que alistarse, cuando salga de aquí no voy a tener nada más que unos míseros dólares.
Bella se lo quedó mirando, tenía razón, para ella, su hermano e incluso Jasper la situación era más estable que para el resto de los soldados. Decidió no pensar en ello, de todos modos lo peor lo iban a pasar aquí.
A la hora de comer Bella fue junto con Emmet a la comida para despedirse de Jasper, que se iba con unos pocos más a una expedición de una semana, y eso volvía loca a Bella, pensar de lo que tendría que hacerse cargo cuando llegaran, o simplemente que no llegaran.
Comieron en silencio, mientras masticaban algo que parecía ser puré de patatas y estofado, pero que realmente no sabía como si lo fuera. Jasper comía despreocupadamente sin dejar de sentir la inquisitiva mirada de Bella sobre él, una mirada terriblemente preocupada.
-Bella…-Suspiró cuando acabó su plato y vio que Bella apenas había probado bocado.-Estaré bien, sé que suena a mucho tiempo una semana fuera del campamento pero realmente no es tanto. Deja de preocuparte y cómete la comida.
-No puedo.-Dijo Bella para después sonreír más tranquila gracias a las palabras de Jasper.-Está asqueroso, no sé como habéis pasado un año comiendo esto.
-Es algo a lo que te acostumbras enana.-Sonrió Emmet.-Dame eso si no te lo vas a comer.-Dijo mientras le quitaba el plato.
Bella se despidió de Jasper con un fuerte abrazo, también se iba Doc, así que esperaba que en la expedición de mañana, la cual sólo duraba un día u en la que iba su hermano, no hubiera ningún incidente especialmente grave, le aterrorizaba pensar en que tendría que operar a alguien.
La tarde estaba tranquila, tal vez fuera porque parte de los soldados no estaban, porque ya se habían ido los supervisores o simplemente porque el ambiente tormentoso había desaparecido.
Su hermano no se separó de ella en toda la tarde, aburrido. Sin Jasper no tenía nada que hacer, con el único que se llevaba bien a parte de su rubio amigo era Cullen, el cual al parecer hoy tenía trabajo que hacer en el campamento.
-Me aburro.-Se quejó Emmet, tumbado boca arriba en una de las camillas.
-Emmet.-Bufó Bella mientras limpiaba un poco.-No me molesta que estés por aquí, pero como vuelvas a decir que te aburres te hago trizas.-Le amenazó Bella mientras recogía lo barrido.
Cuando volvió de tirarlo, su hermano seguía tumbado en la camilla jugando con una bola de papel mientras silbaba una pegadiza canción. Bella se sentó en una silla junto a él y comenzó a leer. Su hermano no paraba de hacer ruidos molestos provocando la desesperación de Bella, cuando llevaban así unos minutos llegó Cullen, alto como una torre y con barba de varios días.
-Swan.-Sonrió a su hermano.-Isabella.-Le dijo mientras hacía un movimiento de cabeza.-Ya he terminado, así que, Swan, dime que te apetece hacer.
-¿Una de cartas?
-Esperaba que dijeras eso.-Sonrió mientras sacaba una baraja de detrás de la espalda.
Bella suspiró aliviada pensando que saldrían de su territorio, pero cuando vio que Edward cogía dos sillas y se sentaba en una bufó. Su hermano se sentó en la otra silla y acercaron una de las mesillas vacías para utilizarla como mesa para colocar las cartas.
-¿Qué has estado haciendo?
-Por la mañana he estado ayudando con las barricadas.-Comentó mientras recogía las cartas que su hermano repartía.-De verdad, lo odio, sales de allí apestando a sudor.-Dijo mientras encendía un cigarrillo.-Luego he ido a lavarme, pero después de que se fueran lo altos cargos y la gente de la expedición, El capitán Black me ha mandado junto su hijo para que buscáramos la droga.-Bufó mientras se sacaba el cigarro de la boca y soltaba el humo lentamente.-Una pérdida de tiempo, ya que ni el padre ni el hijo querían que la encontrara. Jacob se ha limitado a dar vueltas por los alrededores, proponiendo lugares en los que podía estar.-Rodó los ojos.- ¿Realmente creen que no sabemos todos que tanto el padre como el hijo se ponen hasta las trancas casi todas las noches?-Bufó medio rió.
Bella siguió leyendo, pero inconscientemente estaba atenta de lo que su hermano y Edward Cullen hablaban. Desde el día en el que habían discutido no habían vuelto a intercambiar más que un saludo. Edward se comportaba amable, la saludaba, si veía que necesitaba ayuda se la ofrecía, pero no habían hablado más en un mes.
A la mañana siguiente a la hora del amanecer su hermano se fue, le dio un abrazo de despedida antes de desaparecer a lo lejos, en el campamento apenas quedaba gente, pero aún así se oían ruidos de fondo.
Hoy Seth tenía permitido salir para dar una vuelta a los alrededores, pero todavía no podía hacer nada y debía quedarse a dormir en el hospital. Bella no comió con los soldados, se llevó la comida a su lugar de trabajo y se dedicó a limpiar y a hacer papeles. Así pasó toda la tarde, hasta que su tranquilidad fue interrumpida. Cinco hombres entraron en el hospital y ninguno de ellos parecía gravemente herido, entre ellos reconoció a Jacob Black.
-Hola.-Dijo mirándola de arriba abajo, provocando que a Bella se le pusieran los pelos de punta.-Veníamos a ver si tenías un poco de morfina para nosotros.
Mientras Jacob se acercaba lentamente a ella todos se acercaron por los diferentes flancos, uno de ellos de modo amenazante cogió una de las muletas que había en la pared y destrozó un jarro lleno de agua.
-No sé donde está.-Mintió, era cierto que la morfina estaba escondida de los soldados pero no de ella, se encontraba escondida en un doble fondo en la parte de atrás de una mesilla que se utilizaba para sostener una de las lámparas.
-¿Cómo que no?-Preguntó el incrédulo mientras se acercaba lentamente, provocando que saliera a relucir la pistola que llevaba colgada del cinturón.-No pretenderás que me crea eso.-No podía contra cinco hombres armados, Bella lo sabía, así que rezó por que la creyeran.
-Soy enfermera, no doctora.-Murmuró.- No puedo utilizar fármacos de ese tipo, tan sólo Doc puede.
-No sé, no sé.-Dijo mientras se acercaba más a ella, pero ella no pudo echarse más para tras porque chocó con uno de los armaritos.- ¿Vosotros la creéis?
-Yo sí-Dijo uno de ellos, Bella lo reconoció, era Felix el chico al que le había dado sus sobras el primer día.- No tiene ningún sentido que nos mienta, es una chica lista.-Dijo de forma dura.
-Lista y guapa.-Comentó Jacob mientras se acercaba más a ella y le acariciaba la cara.
Bella pensó en sus posibilidades, si le deba una patada en las bolas y gritaba podía ser que le dieran una paliza, si se salvaba se la darían otro día. Si sólo gritaba aprovecharían cuando no hubiera nadie cerca. Demasiado aterrada como para pararse a pensar le dio un rodillazo en la entrepierna a Jacob, el cual soltó un grito no muy alto, pero lo suficiente como para alertar a Cullen que pasaba por allí. Cuando entró y fue consciente de lo que pasaba levantó por el cuello a Jacob y lo sacó de allí de un empujó, antes de que los otros pudieran huir volvió a entrar, con la mirada brillante de la furia.
-Como vuelva a veros cerca de ella os mato ¿Habéis entendido?-Gruñó.-No sois hombres sois gallinas. Necesitáis drogas para salir a la lucha, violáis a niñas para follar y amedrantáis e intentáis violar para pagaros vuestras mierdas.-Les escupió en la cara.-Y ahora largaos.
Todos salieron uno a uno. Bella por su lado ya había recuperado la compostura, ya no le temblaban las manos ni un poco. Edward se acercó a ella y le rodeó la cara con sus grandes manos, tranquilizándola.
-¿Estás bien?-Le preguntó.
-Sí, ha sido solo el susto.-Dijo ella quitándole hierro al asunto-Llevaban pistolas y no sabía qué hacer.
-No pasa nada, a partir de hoy cuando no estén tus hermanos siempre estaré yo por aquí, Isabella.
-Bella, sólo Bella.-Le corrigió
Bella le sonrió.
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Hola chicas siento haber estado mucho sin actualizar pero estaba de exámenes, espero que os haya gustado, y muchas gracias
