CAPITULO 27

ENCUENTROS INESPERADOS

- ¡Mi querido William! Que alegría y sorpresa, que estés aquí- decía mientras como algo inusual en ella lo abrazaba con efusividad es que era su sobrino mas querido, y ahora valoraba más eso tras la muerte de Stear y Anthony.

-Me alegro verla mejor Tía, un poco mas animada- mientras el correspondía al abrazo

-George me ha dicho que ya te quedas en la mansión, menos mal que tenia todo dispuesto y preparado para tu regreso-

-Si tía, gracias por tener todo listo para mi- mientras caminaban hacia la sala de estar.

-Te agradezco que vinieras antes de lo que tenías planeado, han sido muy duros estos días para mi aceptar que nuestro querido Stear ya no este entre nosotros- y se sentó en el sofá mientras apretaba su pañuelo con fuerza para no derramar mas lagrimas.

- Si Tía la entiendo, Stear era un chico estupendo y jovial yo tampoco puedo creerlo. Le echare tanto de menos- Albert se había quedado de pie frente a su tía mientras miraba por la ventana el jardín

La Sra. Elroy a pesar de la tristeza de recordar a Stear no le fue indiferente lo dicho por Albert y se extrañó por lo que le dijo:

-¡William! hablas como si hubieras tratado con él- mientras lo miraba fijamente expectante de su respuesta

Albert metió sus manos a sus bolsillos y se dio la vuelta, la miro con una sonrisa apagada ya que rememoraba los momentos vividos con él y los demás durante su recuperación.

- Si Tía, el destino ha hecho que pudiera no solo conocer a Stear sino también a Archie. Y le puedo decir que me siento muy agradecido con la vida por haber podido convivir con ellos cosa que con Anthony no pude hacerlo-

- ¿Pero…? Pero, ¿Como ha sido eso posible?- decía sorprendida

-Le puedo decir Tía que ellos me han ayudado mucho a mi recuperación-

-Pero como ha sucedido eso- Decía insistiendo por saber como se habían conocido

Albert rió ya que sabia que su tía le intrigaba como se conocieron y consideró que era el momento de decirle la historia completa, y se sentó junto a ella

-Tía me promete que estará tranquila mientras le cuento como y porque los he conocido-

- Si William te lo prometo, me tienes en una gran incertidumbre-

Albert tomo aire y comenzó a relatarle con mayor detalle lo sucedido en Europa

-Como le dije la vez anterior a raíz de una explosión en el frente italiano perdí la memoria, así que me enviaron de un hospital móvil a otro, pero en mis delirios mencionaba una y otra vez América y Chicago por esta razón me embarcaron rumbo a América para luego trasladarme al Hospital de Chicago-

-Mi pobre William lo que habrás tenido que pasar en esas condiciones tan precarias-

-Si tía no fue agradable la experiencia, pero era peor no recordar quien era. Me sentía perdido...-

-George y yo movimos cielo y tierra para tratar de encontrarte-

-Lose Tía, George me lo contó-

-Es una suerte que te enviaran al hospital de Chicago-

-¡Si! la verdad que si. Aunque el hospital al venir del frente pensaban que era un espía o un delincuente, así que una vez curadas mis heridas me dijeron que dejara el hospital. Prácticamente me echaron de el- recordando en como el Director y demás personal del Hospital lo trataban de mala manera a excepción de Candy

-Pero… yo pensaba que allí habías estado hasta que recobraste la memoria-

-No tía, en todos estos meses viví en un apartamento hasta ahora-

-Pero… ¿Como lograste sobrevivir si no recordabas quien eras?-

-Bueno alguien del hospital me ayudo de forma desinteresada y cuido de mí hasta recobrar la memoria- mientras esbozaba una sonrisa

-¡Oh! En ese caso hay que agradecerle de alguna manera a esa persona tan caritativa. Me gustaría William conocer a esa persona y agradecerle que te ayudara-

-Ya la conoce tía… es Candy-

-¡Como! ¿Candy es quien cuido de ti?- decía sin ocultar su sorpresa, y se puso pálida pensando cuando unos días atrás había llegado Neal para decirle que Candy vivía con un vagabundo delincuente.

-Así que… ¿Eras tú el que vivía con Candy?-

-¿Usted lo sabia?- dijo sorprendido ya que ella nunca se interesaba por Candy

-Si… Si bueno sabía que Candy vivía con un hombre. Nos lo dijo Neal- Y de repente sintió un dolor de cabeza

-¡Neal! …- dijo contrariado y se levanto del sofá dándole la espalda a la Tía ya que estaba furioso porque Neal había dicho eso solo con el fin de ensuciar la integridad de Candy

Pero que pretende ese gusanotengo que alejarlo de Candy como sea. Con mas razón que no estoy allí para protegerla suspiro profundo y continúo su relato ya que tenía que disimular ante la tía

-¡Dios Mio William! Viviendo los dos solos en el apartamento, esto es un escándalo que chica tan… tan revoltosa siempre lo he dicho-

-Tía no se que se pretendía Neal con decirle eso. Pero solo le puedo asegurar que entre Candy y yo existe un gran respeto. ¡Si! vivíamos juntos pero era una relación de enfermera–paciente. Además Candy es una chica integra y respetable, también recuerde que yo soy un caballero-

-Oh William acabas de llegar y ya empiezo a tener dolores de cabeza-

-Tia, si no es por los cuidados de Candy yo no estaría aquí y por supuesto no habría tenido la oportunidad de haber compartido tiempo con mis sobrinos. Yo le estoy muy agradecido a Candy tiene un gran corazón y actuó así por su vocación de enfermera-

Pero la Sra. Elroy mientras lo escucha pudo ver como Albert le cambiaba su expresión, le brillaba los ojos y esbozaba una sonrisa, eso alerto a la Señora Elroy y pensó: No puede ser acaso… ¿William estara enamorado de Candy?

-Bueno William, tengo un poco de jaqueta, voy a descansar antes de la cena-

-Si tía, solo espero que a partir de ahora considere mejor a Candy y pueda ver como es realmente ella una persona excepcional- Y salio de la habitación dejando a la Sra. Elroy con la sospecha de que Albert sentía algo mas por Candy y una terrible jaqueca.

Habían pasado unos días y Candy seguía buscando a Albert pero sin resultado, ella desde que se fue dormía en la habitación de él para no sentir tanto su ausencia.

Al comienzo de semana Albert se preparaba para ir al banco con George, para ser presentado oficialmente a la junta directiva.

Habia mucho movimiento en el Banco, Ruth estaba muy nerviosa ordenando las carpetas que se iban a entregar en la reunión.

-Buenos Días Ruth que movimiento hay, han venido todos los directivos de las demás sucursales por lo que se ve es una reunión muy importante-

-Si Cristin, se lleva preparando desde hace unas semanas van a comunicar algo importante. Y aquí entre nosotros dicen que se presentara por fin el misterioso y excéntrico Sir William Andrew ¿Te imaginas?- decía Ruth nerviosa

-Si yo también he escuchado eso ¿Como será? Estará muy anciano. Pobre de ti que te tocara lidiar con él te compadezco…-

En eso se escucho un murmullo en la entrada del Banco

-¡Oh Cristin ya están aquí!- decía mientras se retocaba el pelo y se arreglaba su vestido se había puesto sus mejoras galas quería dejar una buena impresión al dueño del banco.

Se apresuro para ir a recibirlos y cual fue su sorpresa ver bajar del Roll Royce a su jefe junto con su guapo y joven ¨amigo¨ con un traje azul negro de diseño que le quedaba a la perfección hacia destacar su figura atlética, se había recortado un poco mas el pelo esta vez venia perfectamente peinado se miraba muy varonil, si la vez anterior dejo sin aliento esta vez las había dejado con la boca abierta no podían creer que el misterioso Señor Andrew fuera él. Todo el personal del Banco se quedaron muy sorprendidos.

- Bue… Buenos Días Señor Jhonson y Señor…-

Pero George tomo la palabra -Ruth le presento al Dueño del Banco el Señor William Andrew-

Albert miro a su alrededor y todos lo miraban muy sorprendidos el respondió acompañado con una cálida sonrisa –Buenos Días a todos será un gusto trabajar con Ustedes- y siguieron su camino hacia la sala de reuniones

Al igual que paso con el personal del Banco los directivos se quedaron asombrados de que el misterioso Sir William Andrew no era el viejo excéntrico que todos pensaban, sino que era un joven caballero.

Y comenzó una larga jornada para Albert, algunos de los directivos más mayores estaban desconcertados por lo que trataban de poner en duda la capacidad de Albert en manejar los negocios del Clan, pero Albert mostró su valía como cabeza de los Andrews contestando con seguridad y argumentos todas las dudas o inquietudes que tenían.

Después de un día agotador pero satisfactorio, Albert y George se marchaban a la mansión

-Te felicito William, has estado a la altura a pesar de que te cuestionaban mucho algunos directivos pensando que no serias capaz de estar al frente – mientras le daba una palmada en la espalda

-Gracias George, si pensaban que no tenia conocimientos del manejo de los negocios. Pero no hubiera sido capaz si tu no me hubieras educado todos estos años a pesar de mi reticencia a entrar en los negocios. Quiero agradecerte George por tu paciencia y dedicación-

-No William, he hecho lo que hubiera hecho tu padre-

Al llegar a la mansión le esperaba la tía abuela expectante

-Buenas Noches Tía-

-Buenas Noches William y George ¿Como estuvo tu presentación?-

-Muy bien Tía, pero si no le molesta se lo contare con detalle mañana en el desayuno. Estoy un poco cansado solo dejare estos documentos en el despacho y me iré a descansar

-Entiendo William, ve y descansa-

George fue con él a la biblioteca, al entrar este saco de su portafolio un sobre

-Toma William olvide dártelo esta tarde, es el informe del detective. Ha localizado a Terry esta en una ciudad no lejos de aquí se llama Rockstown-

Abrió el sobre y empezó a leer

-Muy bien ya pensare como hago para que Candy vaya en busca de Terry- mientras se servia una vaso de whisky

-William ¿Porque te haces esto? a Candy ya no le interesa Terry le interesas tú no seas obstinado por favor-

-No George, creo que Candy sigue enamorada de él. La sombra de Terry siempre ha estado entre nosotros-

-¿Eso crees? Pues estas equivocado. Entonces piensa, ¿Porque Candy cuando supo de su desaparición no fue en su busca?. Y ahora cuando tú te marchaste de eso ya varios días, Candy aun te sigue buscando y pegando avisos si alguien te ha visto. No crees que es evidente quien le interesa- lo decía un poco contrariado por lo ciego que era

-¿Y tu como estas tan seguro de eso?-

-Bueno aunque tu no me lo has pedido, me tome la libertad de vigilar a Candy y ver como estaba tras tu marcha. Te puedo asegurar que esta muy afectada- Ya que con eso tendría argumentos para hacer ver a Albert que Candy lo amaba a él y no a Terry.

-Si es verdad lo que dices, ya se como haré para que Candy vaya a Rockstown le enviare un paquete desde esa ciudad y si es cierto que Candy aun me busca ira allí-

- ¡Pero la llevaras directo a Terry!- decía George no creyendo lo que decía Albert

-Eso es lo que quiero, estoy convencido que cuando lo vea regresaran juntos. Tú no lo entiendes George yo solo quiero que Candy sea feliz-

-William… ha veces actúas como un adolescente inseguro ya veras que te equivocas ella no se quedara con Terry- lo decía ya molesto

-Me gustaría que tuvieras razón, George-

-Es que la tengo William, sino dale tiempo al tiempo y lo veras-

No queriendo escuchar mas reproches por parte de George cambio el rumbo de la conversación

- George, quiero que por favor mañana a primera hora le entregues personalmente esta carta a Neal-

-A ¡Neal!- decía sorprendido

-Le informo que debe ir a estudiar a Florida, para que así mas adelante se haga cargo de nuestras fábricas que tenemos allí. Aunque la verdadera razón es alejar a Neal de Candy-

-Pero la señora Leegan se opondrá seguro-

-Sara tendrá que acatar mi orden por primera vez haré valer mi poder como patriarca y con una buena razón-

Así que al día siguiente temprano George fue a la mansión de los Leegan y le entregó la carta a Neal, este le extrañó ya que nunca había recibido una carta de el patriarca. El aun no conocía la verdadera identidad solo sus padres sabían que era Albert.

Así que cuando George se fue no perdió tiempo y la leyó

-Pero… ¿Esta loco? no pienso ir, mas ahora que Candy esta sola. Hice bien en decirle a la casera que entre ese mal nacido y Candy no eran familia. ¿Que puedo hacer?- Y se sentó, pero pronto una risa malévola dibujo en su rostro se levanto y se fue en dirección a la habitación de su madre…

Al día siguiente Candy regresaba de la clínica y al subir vio un paquete en la puerta de su apartamento, lo tomo y al ver el remitente su corazón se acelero y abrió la puerta presurosa

-¡Albert!- Lo llamo pensando que el estaría allí pero solo recibió silencio por respuesta

Entonces abrió la caja era un lindo vestido de color verde, ella sabia que ha Albert le gustaba mucho como le sentaba ese color porque se lo había dicho muchas veces.

Luego más tranquila reparo de donde lo había enviado

-¿Rockstown? esa ciudad no esta lejos de aquí. ¿Estará aun allí, Albert? Tengo que irme esta misma noche, le avisaré al Dr. Martin-

Y así tomo el tren hacia esa cuidad, llevaba un retrato de Albert para facilitar su localización. Estaba decidida de convencer a Albert que se fuera con ella o quedarse ella allí con él.

Al amanecer llego, y vio que era una ciudad pequeña se alegro porque no tardaría en encontrarlo.

Así que espero a que abrieran la oficina Postal, pero su ilusión de volver a verlo se iba desvaneciendo al ver que ni en la oficina de correos ni en los hoteles y restaurantes no lo habían visto.

Triste iba caminando por una callejuela y su sorpresa fue ver en cartel de un teatro ambulante el nombre de Terry Grandchester que actuaba allí

Al entrar pudo ver que estaba el lugar sucio y en penumbras, el ambiente estaba enrarecido con olor a tabaco y alcohol era todo menos un teatro.

En unos tablones desvencijados en lo que hacia de escenario Candy vio a Terry muy delgado y que se tambaleaba borracho por el escenario, se desilusiono mucho de ver que él no había podido superar su ruptura, en cambio ella se había esforzado cada día por sobreponerse al dolor. Así que espero a que terminara la función y poder hablar con él.

Entretanto en Chicago la señora Elroy estaba leyendo un libro en la biblioteca cuando entra sin avisar la señora Leegan con lágrimas en los ojos

-¡Oh tía! Esto es una tragedia- decía mientas se sentaba junto a ella

-Pero… ¿Que ha pasado Sara? ¿Por qué estas en este estado?- decía preocupada

-Es por Neal, me ha dicho que se ira a la guerra como hizo Stear sino no aceptamos a que se case- lo decia sin parar de llorar

-¡Casarse! ¿Pero con quien?-

-Con Candy, no se que tiene esa revoltosa que todos se enamoran de ella y él ahora me ha amenazado tía con irse a la guerra sino aprobamos esta unión. Tenemos que impedir que se vaya al frente mi querido Neal-

-No de eso ni hablar no más vidas perdidas. Pero… ¡Casarse con Candy!- decía aun conmocionada por la noticia y meditaba lo dicho por Sara que todos se enamoraban de Candy eso hizo recordar en la forma en que Albert hablaba de Candy

Estoy casi segura que William también lo esta, pero prefiero que se case con Neal que con William eso no lo permitiré de ninguna manera…

-Ayúdeme tía ¿Que podemos hacer?, además ha recibido esto de William y me preocupa no cumplir su orden- mientras le entregaba la carta enviada por Albert

Ella la leyó y eso solo confirmaba que era evidente que Albert quería alejarlo de Candy, así que se levanto y con voz seria le dijo:

-Cálmate Sara yo me ocuparé de esto, si quiere Neal casarse con esa chica lo aceptaremos-

-Pero y ¿La orden de William?- decía preocupada

-Yo hablaré con él, ahora cálmate yo te avisare para preparar el compromiso- Así que Sara se marcho un poco mas tranquila

Esa misma tarde la Sra. Elroy esperaba el regreso de Albert

-William, podemos hablar en la Biblioteca- decía seria y un poco tensa

-Si tía- decía Albert con cara de cansancio

-Bueno William he observado que vienes muy cansado y bueno… porque no te vas unos días a Lakewood-

-A Lakewood, Pero… quiere que deje a un lado mis obligaciones-

-No William todo lo contrario porque hay que acondicionar la Mansión de Lakewood, y yo aun no me encuentro con fuerza para ir allí desde la muerte de Anthony-

Albert meditaba lo dicho por su tía y bueno no le pareció tan mala la idea de ir a Lakewood, ya que podría tener momentos de tranquilidad y soledad, después de todos estos días que había tenido desde su presentación y podría ir a su querida cabaña de campo que hace mucho no iba.

-Bueno Tía solo serán unos días, no puedo a dejar solo a George tanto tiempo-

-No te preocupes William, yo me encargare de todo aquí- La Sra. Elroy respiraba aliviada porque pensaba que iba a ser mas difícil convencerlo. Eso si tenía que apresurar los preparativos del compromiso de Neal y Candy antes del regreso de William ya que estaba segura que no estaría de acuerdo.

Un tren recorría entre las montañas su monótono andar y en unos de sus vagones iba Candy mirando por la ventana perdida en sus pensamientos, regresaba de Rockstown por un lado se encontraba contenta que había ayudado a Terry ya que era algo era algo que había querido hacer desde que se entero de su caída pero muy triste por no haber encontrado a Albert.

Suspiro y empezó a analizar lo sucedido

Albert nunca ha estado allí porque nadie pudo darme razón de él, pareciera que lo único que quería es que me reencontrara con Terry, pero Albert yo ya no lo amo… y aunque fue difícil decírselo a Terry lo hice… y empezó a recordar su encuentro con Terry

Finalizo la presentación y Terry se quedo en el escenario saco una botella de whisky y se sentó en una silla para tomar, cuando alguien desde la penumbra del teatro le dijo:

-¡No lo hagas mas Terry!, No te destruyas de esa manera- dijo con determinación

Él al principio pensó que era su imaginación, pero juraba que esa voz era de Candy, se levanto y fue hasta donde escucho la voz

Casi se cae de ver que no había sido su imaginación, sino que realmente era Candy

-¡Candy! ¿Tu aquí?- decía tambaleándose por lo borracho que estaba, por lo que tuvo que sostenerse en el respaldo de una silla

-Terry ¿Que te ha pasado? porque te encuentro en estas condiciones. ¡Donde esta el Terry lleno de vida y seguro de alcanzar la fama!

-Es que …- no sabia que decirle solo soltó la botella ya que se sentía avergonzado de que Candy lo viera en esa condiciones

-No he podido olvidarte Candy- levanto su cabeza y sus ojos la miraban intensamente

Candy también lo miraba fijamente pero de una manera dura, estaba enfadada que se dejara vencer de esa manera.

-Terry prometimos que seriamos felices con nuestro destino, tomamos la decisión de separarnos. Yo me he esforzado cada día para seguir mi vida-

-¿Y qué?, ¿Tu lo has conseguido?- Dijo acercándose a ella peligrosamente

-Ya te he dicho que he puesto de mi parte- mientras retrocedía

-No me has contestado- Pero él volvió a acercarse esta vez la tomo por los hombros

- Creo que si Terry, te he dejado de amar ahora tienes que hacerlo tu. Tu debes volver con Susana ella te ama pero tienes que dejar el alcohol-

-¿Estas segura de que ya no me amas?- y bajo sus manos para estrecharla por la cintura y acercarla de manera que sus labios estaban a pocos centímetros. Terry iba acercándose con la intención de besarla

-¡Suéltame Terry! estas borracho- mientras lo empujaba y se soltaba de él

- Ya veo que es verdad, tu si lo has logrado- lo dijo ya sarcástico

-Déjame adivinar… Albert te ha ayudado a olvidarme ¿Verdad?. Por cierto ¿Porque lo has dejado ¨solo¨? - lo decía enfadado

-No te lo tomare en cuenta porque estas borracho, solo quiero ayudarte y que entres en razón lo que debes hacer no es este tu lugar. Tu sitio es en Nueva York con Susana y la compañía Standford. Terry tienes que pasar página como en un libro de teatro, debes mirar hacia adelante y dejar de vivir en el pasado-decía con lágrimas en los ojos

Terry a pesar que Candy lo había rechazado, extrañamente se sentía aliviado con sus palabras porque le había abierto los ojos de que vivía de una ilusión pasada. - Lo siento Candy por fallarte a ti y todos, tienes razón me aferraba al pasado -

-No Terry no quiero que te sientas culpable, solo quiero que te levantes y vuelvas a empezar eres un gran actor con mucho talento y no mereces estar en este teatro de tercera-

-Tienes razón he sido un cobarde ocultándome detrás del alcohol regresare a Nueva York-

-Si Terry esa es la actitud- mientras lo abrazaba

-Terry siempre ocuparas un lugar muy especial en mi corazón por eso quiero que seas feliz y se que será con Susana-

-Lo intentare Candy, gracias-

-Tengo que irme Terry por favor cuídate mucho- y sin mirar hacia atrás se marchó

Albert tal como le había prometido a su tía se marcho a la mansión de Lakewood era verdad que necesitaba hacerle unos arreglos.

La Sra. Elroy al asegurarse que Albert estaba ya en Lakewood se apresuro a llamar a Sara

-Bueno Neal sigue pensando en lo mismo-

-Si tía- decía preocupada

-Bueno pues mandare a traer a Candy a la mansión para anunciar el compromiso pasado mañana-

-Pero… ¿Tan pronto?-

-Si confía en mi, sé lo que hago- pensando que no tenia mucho tiempo antes que volviera Albert

Toc toc

-¿Quien sera?, no espero a nadie- decía Candy que se disponía hacer la cena

- Buenas Tardes Señorita Candy, cuanto tiempo sin verla- decía el chofer de los Andrews

-Hola Ray que sorpresa. ¿Pasa algo?-

-Bueno el motivo de venir a buscarla es que la Señora Elroy solicita su presencia-

-La tía abuela… digo la Señora Elroy quiere verme- dijo extrañada

-Si apresúrese ya conoce a la Señora Elroy, no le gusta que la hagan esperar-

-Esta bien- y se fueron en el camino Candy le daba vueltas a su cabeza le intrigaba porque razón la quería ver con tanta urgencia.

Al llegar a la mansión y ser llevada hacia la Biblioteca cual fue su sorpresa que al entrar estaba la familia Leegan al completo con ella

-Candy después de meditarlo hemos aceptado que te cases con Neal- Decía seria y con una mirada fría

-¿Como dice? ¡Casarme con Neal!- decía sorprendida no podía creer lo que escuchaba en boca de la Señora Elroy

-Es una orden del Tío abuelo William -

-¡Como una orden!, pero acaso cree que soy una muñeca de su propiedad- decía ya furiosa

-¡Tienes que hacerlo! sino aceptas podrías matar de un disgusto al abuelo William que esta muy delicado de salud-

-Pero ... yo- estaba en estado de shock

-El compromiso se celebrara pasado mañana- y dicho esto la Sra. Elroy se levanto y salio de la Bibliteca

Quedando Candy con la familia Leegan que tanto mal le habían hecho, mirándola de manera despectiva y Neal con ojos lujuriosos...

Continuara...

Muchas Gracias por sus reviews y mensajes les agradezco que me sigan leyendo espero reivindicarme por el parón de 2 meses que tuve. Bueno este capitulo fue mas largo y pasaron mas cosas no falta nada para que se vuelvan a encontrar Candy y nuestro querido Albert. Que pasen un feliz domingo y un buen comienzo de semana. Nos vemos en el siguiente capitulo un abrazo :)