Declaimer: La historia es mía los personajes no.

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Bella se sorprendía de lo inconstante que era el tiempo, no sólo el meteorológico, lo cual no la sorprendía encontrándose en una zona tropical, si no el tiempo de las horas, desde su numerito en la enfermería había pasado un mes. Un mes y medio para volver a casa. Para ella el día pasaba de forma rápida, pero los días no. El día se le pasaba rápidamente porque siempre estaba haciendo algo, coser heridas, limpiar la enfermería, comer, administrar los recursos farmacéuticos, escribirles a sus padres, regañar a Emmet cada vez que decía o hacía algo fuera de lo normal en su presencia…Pero cuando llegaba el domingo, mientras escuchaba la misa por la radio y esperaba el correo, se daba cuenta de que la semana le había parecido un mes.

Jasper estaba animado, y Emmet estaba más aún de su estándar habitual, lo cual era increíblemente alegre. Bella en cambio no tenía tiempo para alegrarse, o estaba ocupada o estaba pensando en él. Cullen, por lo general se dirigía a ella de forma respetuosa, mantenía las distancias y la sobreprotegía…pero había momentos en el que sacaba a la luz el arrogante seductor que había dentro de él. Como ese día, hacía una semana.

FLASHBACK

Bella se encontraba sola, en la orilla del río, acababa de escribir una carta a sus padres y leía tranquilamente, a lo lejos se encontraba Banner, con el teléfono en la oreja hablando y gesticulando mucho, debía de estar hablando con sus superiores. Pero aún así, se encontraba relajada, apartó el libro cerrando los ojos y echó la cabeza para atrás y disfrutar del sol que se colaba entre las ramas y del relajante sonido del agua. Sonrió complacida.

-No deberías alejarte tanto del campamento.-Oyó una voz, la reconoció inmediatamente.- Es peligroso.

Cullen acababa de llegar, estaba afeitado, contrastando con el pelo algo más largo de lo habitual.

-Normalmente no lo hago, pero estaba aquí Banner y me apeteció acercarme al río.

Bella cerró los ojos y dejó que el viento acariciara su rostro. Ya quedaba menos, volvería pronto a su hogar, con su madre, sus amigos, y a su padre, a este último le echaba especialmente de menos, siempre habían tenido un vínculo muy especial.

-¿Qué vas a hacer cuando vuelvas a casa?-Preguntó repentinamente Cullen mientras se sentaba junto a ella.

-No lo sé, no tengo nada planeado.-Bella se encogió de hombros, aún sin abrir los ojos.-Supongo que retomaré mi trabajo en hospital y volveré con mis padres.

-Deberías ir pensando en encontrar un marido.-Comento tras una incómoda pausa él.

-No, no de momento.-Dijo ella abriendo sus castaños ojos.- No he encontrado a nadie que me interese lo suficiente para casarme.

-Ni siquiera yo.-Dijo jocosamente, aunque, si Bella le hubiera mirado a los ojos sabría que había algo más detrás.

-Lo siento, no me van los machitos arrogantes.

Él perdió la sonrisa por un momento y se deslizó hasta quedar a pocos centímetros de ella, tan cerca que ella podía oler su fragancia mentolada, pero a la vez olía a madera. El corazón de Bella se saltó un latido, estaba tan cerca, pero a la vez tan lejos. Él poco a poco se fue acercando hasta que rozó sus labios con los de ella, tan suave como una pluma, pero aún así la sangre de ella se convirtió en lava líquida y ardiente. Entonces repentinamente, como si a él no le hubiera afectado en absoluto, se alejó de ella.

-Con que no… ¿eh?-Dijo una vez e pie con una sonrisa triunfante en su cara, y ella no supo si quería quitrsela de la cara con una bofetada o con un beso. Se decantó por la segunda.

-Eres un impresentable.-Dijo mientras se ponía de pie torpemente.- ¿Quién te crees que eres para besarme y luego…?

-¿Dejarte con las ganas?-Ella se acercó a él con la firme intención de cruzarle la cara, pero él le sujetó la mano con delicadeza.- Vamos preciosa, no te enfades.- y le besó la mejilla.- Siento que te haya molestado, acepta mis más sinceras disculpas, preciosa.

Y entonces se fue.

Fin del FLASH BACK

Y ella no supo si sentirse más ofendida porque la hubiera besado o porque se hubiera ido de ese modo, él tenía razón, la había dejado con las ganas, y por eso, una semana más tarde no podía centrarse en los papeles que tenía delante. En momentos como ese echaba más de menos que nunca a Rosalie, a Alice y a Alec, no podía hablar de ello con nadie. A su hermano le daría un ataque de histeria e intentaría darle un puñetazo a Cullen, y Jasper…Nunca sabía que reacción esperar de Jasper en estos casos.

Pero el problema es que ella quería que la besara, desde ese día había hecho algún comentario con doble sentido que tan solo ella había entendido, lo cual la confundía aún más, porque realmente no sabía si lo hacía porque él también lo recordaba a menudo o porque tan sólo quería hacer broma a su costa.

En unos pocos minutos, Cullen saldría junto con Jasper en una batida hacia la selva y no volverían hasta dentro de una o dos semanas, si es que volvían. Temía perderlos, tanto a él como a Jasper, y eso la aterraba, tenía casi tanto miedo de perder a un desconocido como al chico que había sido como su hermano desde que había nacido.

Respiró profundo y dejó los partes médicos sobre la mesa del despacho de Doc, debía salir a despedirse de él y de Jasper. Fuera hacía calor, y olía a tierra húmeda a causa de la lluvia torrencial que había caído las dos últimas noches. Se acercó a Doc primero, que se ajustaba la mochila continuamente y fruncía el ceño. Ella nunca sabría como despedirse, no sabía si hacerlo como si nunca fuera a verle otra vez o como si fuera un amigo que se iba por un tiempo.

Después se acercó a Jazz, que se encontraba junto su hermano y Cullen. Jasper la sonrió y la abrazó fuertemente, susurrándole al oído que todo iría bien.

-Eso debería decírtelo yo a ti.- Dijo abrazándolo más fuerte mientras cerraba los ojos.- Cuídate mucho ¿Vale? –Dijo a la vez que se separaba de él.

Él asintió con una media sonrisa antes de acercarse a su hermano, dejándola sola con Cullen, se miraron durante unos segundos a los ojos.

-¿No vas a despedirte de mi hermano?-Cuestionó ella para romper el hielo.

-Ya lo he hecho, tan sólo te estaba esperando para despedirme.-Y aunque ella no lo quería, se le aceleró el pulso.- Una pena que no podamos despedirnos en condiciones ¿verdad?- Dijo mientras que le guiaba un ojo, produciendo que las mejillas de ella se volvieran rojas.

-Claro.-Dijo ella haciéndose la desentendida.-Cuídate.-El alzó las cejas.- Lo digo en serio, no quiero que nada malo te pase.-El sonrió complacido.

-No sé quién de los dos debería tener más cuidado.-Dijo dirigiendo una mirada hacia Black, que se quedaba allí.

-Estaré bien, tengo a Emmet.

-Claro.

Se acercó a ella y la besó en la mejilla, lentamente, agradeciendo que nadie se diera cuenta de ese acercamiento.

-Te echaré de menos.-Susurró él tan bajo que ella no supo si de verdad lo había dicho.

Y se fue ¿Por qué se tenía que ir?

Mientras el pelotón se alejaba Edward volvió la vista y vio a Bella junto a Emmet, el cual la agarraba de la cintura, sus ojos se entrecruzaron, ella le sonrió, él le guiñó un ojo antes de desaparecer.

-Que no le pasa nada malo.-Murmuró Bella.

-Jasper estará bien.-Dijo Emmet habiéndola oído.

-¿Qué? Ah, sí, claro.-Sintió vergüenza de sí misma por olvidarse del amigo que había ingresado en la selva,

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Días más tarde, en una noche lluviosa, Jasper y Edward se resguardaban en un árbol de la lluvia mientras compartían un cigarro en un cómodo silencio. Jasper había visto últimamente muy pensativo a Edward, pero no le preguntó, era demasiado discreto como para ello.

-Me gusta.-Dijo de repente Edward rompiendo el silencio.

-¿La guerra?-Respondió Jasper confundido.

-No.-Hizo una pausa mientras miraba al frente sin expresión.-Bella.

Jasper se quedó con las cejas alzadas y la boca abierta durante unos segundos, casi se le cae el cigarro de entre los dedos. Edward por fin le miro a la cara. Y Jasper vio que no lo decía como si se tratara de una chica cualquiera.

-Bueno , esto…-Sacudió la cabeza para aclararse las ideas.-No se qué decir, tan sólo que espero que no estés jugando con ella.-Edward e miró con la mandíbula tensa.-No, no, si lo digo por tu bien, tiene muchos hermanos grandes, un padre y un padrino veteranos y a mí, como le hagas daño puedes darte por muerto.

-No voy a hacerle nada, ni malo ni bueno.

-¿Por qué?

-Ella no siente lo mismo.

-No estaría tan seguro, si no sintiera lo mismo no te aguantaría como lo hace.-Dijo Jasper con sinceridad.

Edward se encogió de hombros, preguntándose qué pasaría cuando los dos salieran de allí.

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Más de dos semanas más tarde Bella se encontraba barriendo la enfermería, nerviosa, apartándose el sudor de la frente cada dos minutos. La pregunta de si no deberían haber vuelto ya le venía a la cabeza cada dos minutos. No sabía por quien estaba más asustada, si por Edward o por Jasper. Cerró los ojos mientras se apoyaba en el marco de la puerta del despacho de Doc.

Estaba muerta de miedo, normalmente siempre volvían pronto de las misiones, y hace dos días pasaron las dos semanas. No quería pensar que les había pasado algo, a Edward… o a Jasper. Como volvería a mirar a la cara a su padrino, el Tío William, sin recordar en él a su hijo, como lo soportaría él, ser viudo y perder a su único hijo. Como podría volver a su casa sin que todo le recordara a su casi hermano.

Por no hablar de Cullen, tan sólo la idea de perderlo le hacía estremecerse, le iba a echar mucho de menos a él también, extrañaba incluso sus bromas de mal gusto.

Emmet estaba tan inquieto como ella, por lo que le había echado de la enfermería, no necesitaba que la pusieran más nerviosa. Veía en de rostro de su hermano la preocupación por Jasper y por el que se había convertido en su mejor amigo, y eso la asustaba muchísimo, su hermano casi nunca se preocupaba.

Pasaba la media noche, pero no tenía sueño, últimamente nunca lo tenía y cuando conseguía dormirse las pesadillas hacían que apenas descansara, tenía un aspecto horrible, pálida y ojerosa.

Se apretó la coleta y siguió barriendo, necesitaba algún tipo de actividad que no fuera tediosa, para que su mente no volara hacia el pelotón que no volvía, y que a la vez tuviera que usar el cerebro.

Oyó el alboroto en el exterior, pero no salió a comprobar que era, posiblemente estarían jugando a algún partido de fútbol o algo. El ruido continuó hasta que oyó unos pasos tras de sí, era Jasper. Gritó de alegría y se arrojó a los brazos del chico.

-Estás bien.-Dijo más para ella misma que para Jasper.

-Sí, sí.-Dijo mientras se separaba de ella.- Hemos tardado más de lo habitual por las lluvias y porque mientras volvíamos nos atacaron.- Bella le miró asustada.- Tranquila, sólo ha habido un muerto, unos cuantos heridos de los que se encargó Doc y hay uno que se tendrá que quedar ingresado un tiempo, pero sobrevivirá.

Edward está vivo, pensó mientras sentía como su cuerpo se relajaba, si estuviera muerto Jasper no se vería tan alegre.

-Yo me voy a la cama, espera a que venga tu paciente, venía para darte la orden de Doc.-Besó su frente y se fue.

Bella cerró los ojos y se dio la vuelta para coger la escoba, estaban bien, vivos. Suspiró complacida.

Pero al momento se dio cuenta de que Edward no se había acercado a saludarla, y tembló.

-¿Me has echado de menos?- Una ronca y cansada voz preguntó a sus espaldas.

Cuando se giró vio a Edward, con una sangrante herida en el costado que parecía infectada, otra en la pierna derecha, cerca de la ingle y apoyado en la puerta como si tuviera las costillas rotas, al igual que si tobillo derecho.

Bella gritó y se acercó a él con preocupación a la vez que Emmet aparecía tras Edward, y le cogía del brazo.

-Te dije que me esperaras para venir aquí.

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SIENTO REALMENTE LA TARDANZA.

Espero que me perdonéis y que os guste el capitulo.

Dejen Review.